¿Qué es el Instituto Superior de Seguridad Aeroportuaria?

La PSA Desarticula Red Narco de 'El Diablo'

15/06/2025

Valoración: 4.57 (7712 votos)

Durante casi cuatro años, el nombre de un escurridizo narcotraficante resonó en las escuchas telefónicas de una investigación por narcomenudeo en el Conurbano bonaerense. Lo llamaban “El Diablo”, y su habilidad para cambiar de identidad y de teléfonos celulares lo había mantenido fuera del alcance de la justicia. Sin embargo, la persistencia y la sofisticada inteligencia criminal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) lograron lo impensable: desmantelar su compleja red y poner fin a su impunidad. Esta es la historia de cómo una pista inicial llevó a una de las operaciones antidrogas más significativas de los últimos tiempos.

¿Quién es el Director Nacional de la policía de Seguridad Aeroportuaria?
Se llama José Glinski, es el Director Nacional de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y nació en la Patagonia, en Comodoro Rivadavia. La terrible calentura de Amalia Granata con el Pollo Álvarez: “Quiero tenerlo en la cara. Dijo barbaridades sobre mí y espero que…”
Índice de Contenido

La Incansable Búsqueda de 'El Diablo': Cuatro Años de Misterio

La figura de “El Diablo” era casi legendaria en el submundo del narcomenudeo. Su apodo aparecía constantemente en las conversaciones interceptadas, pero su verdadera identidad era un enigma. Se sabía que manejaba al menos dos identidades falsas y que su estrategia para evadir la captura incluía un constante cambio de números telefónicos. Esta combinación lo convirtió en uno de los objetivos más difíciles de rastrear para las fuerzas de seguridad, alimentando un mito de invencibilidad que la PSA estaba decidida a derribar.

La investigación que culminaría con su detención se inició a fines de 2018. Los detectives de la PSA no partieron de una gran redada, sino de una observación minuciosa y sistemática de pequeños movimientos: un grupo de ocasionales consumidores realizando “pasamanos” de droga en distintos puntos. Este fue el hilo del que tiraron los investigadores, conscientes de que incluso el más pequeño eslabón podía llevarlos a los peces gordos de la cadena de distribución. Su objetivo inicial era ambicioso pero preciso: identificar cada uno de los eslabones, desde el consumidor final hasta los proveedores mayores, para así ascender en la jerarquía criminal.

Las tareas de inteligencia criminal se intensificaron. La paciencia fue clave, ya que cada interceptación telefónica y cada seguimiento a distancia aportaban una pieza al complejo rompecabezas. Fue así como, poco a poco, los agentes de la PSA lograron mapear el circuito de reventa de la droga, acercándose cada vez más al vértice de la organización. Finalmente, la información recolectada apuntó a un narco peruano de 46 años, con domicilio en la localidad de Lomas del Mirador. Este hombre, al que se conocía como “El Diablo”, también respondía al alias de “El Tío” en algunas de las escuchas, demostrando su capacidad para operar bajo múltiples fachadas.

El Rol Clave de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en la Investigación

La intervención de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en un caso de narcomenudeo en el Conurbano puede generar interrogantes, dada su denominación. Sin embargo, es fundamental entender que la PSA es una fuerza federal con amplias capacidades de investigación criminal que van más allá de la seguridad aeroportuaria, extendiéndose a delitos complejos como el narcotráfico, el crimen organizado y la trata de personas. Su especialización en inteligencia criminal y su capacidad para operar en distintas jurisdicciones la convierten en un actor crucial en la lucha contra el crimen organizado a nivel nacional.

En este caso particular, la PSA demostró su pericia al iniciar la investigación desde lo que parece ser la base: los consumidores. Esta estrategia “ascendente”, como la describiría posteriormente el director de la fuerza, José Glinski, permitió a los investigadores construir un caso sólido desde cero. Las herramientas utilizadas fueron variadas y sofisticadas, incluyendo:

  • Intervenciones telefónicas: Cruciales para identificar a los miembros de la banda, sus roles, sus alias y sus métodos de comunicación.
  • Seguimientos encubiertos: Para confirmar identidades, rutas de distribución y puntos de encuentro.
  • Análisis de datos: Para cruzar información de distintas fuentes y construir un mapa completo de la red.

La paciencia y el profesionalismo de los agentes de la PSA fueron determinantes para desentrañar una red que había operado impunemente durante años, superando los desafíos que presentaban las múltiples identidades y los constantes cambios de teléfonos de “El Diablo”.

Desentrañando la Red de Narcotráfico: Modus Operandi y Alcance

La banda de “El Diablo” no era un grupo improvisado. Según la investigación, operaba con una estructura definida, distribuyendo cocaína en puntos estratégicos del Conurbano bonaerense, con especial foco en las localidades de Caseros, Hurlingham y Lomas del Mirador. Su alcance también se extendía a algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, demostrando una logística bien organizada para cubrir una amplia geografía.

Uno de los aspectos más preocupantes de la investigación fue la detección de la posible vinculación de un efectivo de la Policía de Buenos Aires con la organización. Este agente, presuntamente ligado a uno de los vendedores de la zona de Tres de Febrero, habría colaborado con la banda aportando información calificada sobre posibles operativos policiales o puestos de controles vehiculares. Esta infiltración es un recordatorio constante de los desafíos que enfrentan las fuerzas de seguridad en la lucha contra el narcotráfico, donde las redes criminales buscan corroer las instituciones desde adentro.

“El Diablo” mantenía un perfil extremadamente bajo y un control férreo sobre su organización. No tenía trato directo con la mayoría de los miembros de la banda, comunicándose y dando directivas únicamente a un círculo reducido de confianza. Este círculo incluía a dos hombres de nacionalidad peruana y una mujer, quien presuntamente era la encargada de conseguir la droga para su posterior reventa. Esta estructura piramidal, con el líder aislado en la cima, es una táctica común para dificultar la cadena de mando y proteger al cabecilla en caso de detenciones en los niveles inferiores.

La Sorprendente Ruta de la Droga: De Pergamino al Conurbano

Un dato que capturó la atención de los investigadores de la PSA fue el origen de la cocaína que distribuía la banda. Contrario a lo que se podría esperar, la droga no provenía de los principales centros de distribución de la Ciudad de Buenos Aires, como la tristemente célebre Villa 1-11-14 del Bajo Flores, históricamente asociada a narcos peruanos. En cambio, “El Diablo” y su organización conseguían la sustancia en el interior de la provincia de Buenos Aires, lo que sugiere una diversificación de las rutas de abastecimiento del narcotráfico.

Las fuentes consultadas detallaron que los miembros de la banda realizaban “viajes relámpagos” a la ciudad de Pergamino. La logística era peculiar y diseñada para minimizar el riesgo de ser detectados: “Salían en micro, estaban unos pocos minutos en Pergamino y regresaban en auto”, explicó un vocero de la investigación. Este método de transporte rápido y aparentemente desvinculado entre la ida y la vuelta buscaba confundir a las autoridades y dificultar el seguimiento de la cadena de suministro, mostrando la sofisticación de la banda para eludir la vigilancia.

El Golpe Final: Allanamientos Masivos y Detenciones

Con todos los principales miembros de la organización identificados y la cadena de suministro desentrañada, la PSA preparó el golpe final. El domingo 24 de abril, un Peugeot 308 con tres ocupantes de nacionalidad peruana fue interceptado en la zona de Liniers. Uno de ellos era, finalmente, “El Diablo”. Esta detención clave fue el preludio de una operación a gran escala que desmantelaría por completo la red.

El lunes 25 de abril, el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Tres de Febrero, a cargo de la jueza Alicia Vence, ordenó una serie de 19 allanamientos simultáneos. La magnitud de la operación refleja la extensión de la red de “El Diablo”. Los operativos se realizaron en diversas localidades y barrios, abarcando:

  • Ciudad de Buenos Aires (3 allanamientos)
  • Caseros, Tres de Febrero (4 allanamientos)
  • Lomas del Mirador (2 allanamientos)
  • La Tablada (2 allanamientos)
  • San Justo
  • Ramos Mejía (La Matanza)
  • Hurlingham
  • General Rodríguez
  • Moreno
  • Merlo
  • Parada Robles (Exaltación de la Cruz)
  • Pergamino

Como resultado de estos procedimientos coordinados, doce personas fueron detenidas: ocho hombres y cuatro mujeres, desarticulando la cúpula y los eslabones clave de la organización. La captura de “El Diablo” y sus colaboradores representa un golpe significativo al narcotráfico en la región.

Un Botín Contra el Crimen: Incautaciones y Evidencia

Los allanamientos no solo resultaron en detenciones, sino también en un importante decomiso de drogas, dinero y otros elementos que prueban la magnitud y la sofisticación de la banda. La cantidad y variedad de lo incautado brindan un panorama claro de la operación criminal.

Tabla de Incautaciones Clave

Tipo de EvidenciaCantidad / Descripción
Cocaína355,8 gramos
Metanfetamina34,2 gramos
Plantas y semillas de Cannabis16 unidades
Balanza de precisión3 unidades
Pesos Argentinos$826.940
Dólares EstadounidensesU$S 1.369
Euros€ 735
Máquinas de contar billetes2 unidades
Automóviles3 unidades
Armas de fuego5 unidades de diverso calibre
Municiones61 unidades
Teléfonos celulares81 unidades

La presencia de metanfetamina entre las drogas incautadas es un indicio preocupante de la expansión de los mercados de drogas sintéticas, un fenómeno que las autoridades monitorean de cerca. Además, el secuestro de armas de fuego y una gran cantidad de equipos de comunicación refuerzan la hipótesis de un modus operandi violento y altamente organizado, capaz de proteger sus operaciones y sus ganancias.

Conexiones Peligrosas: 'El Diablo' y el Sicario 'Servando'

La investigación reveló que “El Diablo” no era un actor aislado en el mundo del crimen. Los voceros señalaron su vinculación con Bhel Bhoy Arbin Santillan Ríos, un sicario peruano conocido con el alias de “Servando”, detenido en 2017 en el barrio porteño de Recoleta. “Servando” acumulaba causas pendientes por robo agravado y narcotráfico, y además se lo acusa del asesinato de un oficial de policía en Perú. Esta conexión subraya la peligrosidad de la red desarticulada y la posible participación de “El Diablo” en esferas aún más oscuras del crimen organizado.

La relación entre figuras del narcotráfico y sicarios es un patrón común en las grandes organizaciones criminales, donde la violencia es una herramienta para mantener el control, eliminar rivales y asegurar el cumplimiento de las reglas internas. Esta revelación añade una capa de complejidad y peligro a la figura de “El Diablo” y la red que lideraba.

La Visión de la PSA: Un Análisis Profundo del Narcotráfico Actual

José Glinski, director nacional de la PSA, destacó el éxito de la operación como un ejemplo del “sentido ascendente de la investigación desde la base operativa consumidor - vendedor; pasando por los encargados de planificar la cadena de suministro hasta el actor situado en el vértice del grupo criminal, que finalmente fueron detenidos”. Esta aproximación, que va de lo micro a lo macro, es fundamental para desmantelar redes completas y no solo detener a eslabones menores.

Glinski también hizo hincapié en la presencia de diversos tipos de estupefacientes, lo que “trae aparejados indirectamente mercados de consumo en crecimiento, como el de drogas sintéticas”. Esto, según el director, obliga a “salir de la mirada binaria que permea el control del narcotráfico centrado en las drogas de base orgánica (cocaína y marihuana)”. La diversificación de la oferta de drogas exige una adaptación constante de las estrategias de las fuerzas de seguridad para combatir este flagelo. Además, el decomiso de armas, municiones y una ingente cantidad de equipos de comunicación son indicios claros de un modus operandi violento y sofisticado, que requiere una respuesta contundente y especializada por parte del Estado.

Preguntas Frecuentes sobre la Intervención Policial

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la intervención de la PSA en este tipo de casos:

¿Qué es la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y cuál es su jurisdicción en casos de narcotráfico?

La Policía de Seguridad Aeroportuaria es una fuerza de seguridad federal de Argentina. Si bien su nombre hace referencia a la seguridad en aeropuertos, su competencia se extiende más allá de los límites aeroportuarios. La Ley de Seguridad Aeroportuaria (Ley N° 26.102) le otorga funciones de policía de prevención y represión de delitos y faltas en todo el ámbito de la seguridad de la aviación civil, y también como policía auxiliar de la justicia en materia federal. Esto incluye la investigación y combate de delitos complejos como el narcotráfico, el contrabando, el terrorismo y el crimen organizado, sin limitarse a los aeropuertos, especialmente cuando se trata de redes con alcance nacional o internacional.

¿Cómo se inició la investigación contra “El Diablo”?

La investigación se inició a fines de 2018. Los agentes de la PSA comenzaron siguiendo la pista de un grupo de ocasionales consumidores que realizaban “pasamanos” de droga. A partir de esta observación inicial, se profundizó en tareas de inteligencia criminal, incluyendo intervenciones telefónicas y seguimientos, para identificar los distintos eslabones en la cadena de distribución hasta llegar al líder de la organización, “El Diablo”.

¿Qué tipo de drogas distribuía esta banda?

La banda de “El Diablo” se dedicaba principalmente a la distribución de cocaína. Sin embargo, durante los allanamientos, también se incautaron 34,2 gramos de metanfetamina y plantas y semillas de cannabis, lo que sugiere una diversificación en el tipo de sustancias que manejaban o un posible ingreso en el mercado de drogas sintéticas.

¿Cuál fue el rol del policía implicado en la red?

Según la investigación, un efectivo de la Policía de Buenos Aires estaría vinculado a uno de los vendedores de la zona de Tres de Febrero. Se presume que su rol era colaborar con la banda aportando información calificada sobre posibles operativos policiales o puestos de controles vehiculares, lo que ponía en riesgo la seguridad de las operaciones y facilitaba la impunidad de la organización criminal.

¿Qué significa el término “narcomenudeo”?

“Narcomenudeo” se refiere a la venta de drogas al por menor, es decir, en pequeñas cantidades, directamente a los consumidores finales. Es la fase final de la cadena de distribución de estupefacientes, y si bien implica cantidades menores de droga, su impacto social es significativo por la cercanía con los barrios y las comunidades.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La PSA Desarticula Red Narco de 'El Diablo' puedes visitar la categoría Policía.

Subir