24/01/2024
El nombre de Las Cucardas, sinónimo durante décadas de la prostitución en Lima, ha vuelto a resonar con fuerza en el panorama noticioso peruano. La reciente intervención de la Policía Nacional del Perú (PNP) en el local que alguna vez albergó este icónico establecimiento, ahora conocido como ‘Las 4 P VIP’, para rescatar a 40 mujeres presuntamente víctimas de explotación sexual, ha puesto de manifiesto una realidad compleja y a menudo oculta. Más allá de su fama y su pretensión de legalidad, esta operación policial ha desnudado las sombrías prácticas que, según las autoridades, se ocultaban tras sus puertas.

La historia de Las Cucardas es una narrativa de adaptación, controversia y, ahora, de confrontación directa con la ley. Desde sus orígenes en el corazón de un Perú en transformación hasta su resurgimiento bajo un nuevo nombre, el establecimiento siempre ha estado en el ojo del huracán, desafiando percepciones y navegando las ambiguas aguas de la legalidad en el trabajo sexual. Pero, ¿quién estuvo detrás de este monumental negocio? ¿Cómo logró subsistir por más de medio siglo, y qué llevó a su desmantelamiento en su encarnación actual?
- Un Legado Centenario: Los Orígenes de un Ícono Limeño
- La Filosofía de un "Night Club": ¿Trabajo Voluntario o Explotación Encubierta?
- El Golpe al Imperio: La Intervención de la PNP en "Las 4 P VIP"
- De Las Cucardas a "Las 4 P VIP": Un Cambio de Nombre, ¿Un Cambio de Modelo?
- Preguntas Frecuentes sobre Las Cucardas y su Intervención
- ¿Quién fundó el prostíbulo Las Cucardas?
- ¿Quién dirigió Las Cucardas en sus años de mayor fama?
- ¿Cuándo se fundó Las Cucardas y por qué es tan conocido?
- ¿Por qué cerró Las Cucardas originalmente?
- ¿Cuál es el nombre actual del local donde operaba Las Cucardas?
- ¿Qué se incautó durante la reciente intervención policial en Las 4 P VIP?
- ¿Cuántas mujeres fueron rescatadas en la operación y de qué nacionalidades?
- ¿Es el trabajo sexual legal en Perú?
- ¿Cuáles fueron las acusaciones contra los detenidos en la intervención?
Un Legado Centenario: Los Orígenes de un Ícono Limeño
La fundación de ‘Las Cucardas’ se remonta al año 1957, un periodo de significativos cambios sociales y urbanísticos en Lima. Su creador fue un inmigrante japonés, el visionario José Shimabukuro. El nombre, peculiar y evocador, proviene de una jerga de la época que hacía referencia directa a la vagina, un detalle que ya desde sus inicios marcaba su naturaleza sin tapujos. Originalmente, el local no operaba de forma independiente, sino que formaba parte de otro prostíbulo de renombre en aquel entonces: La Nené.
La aparición de Las Cucardas no fue un hecho aislado, sino una respuesta directa a las políticas gubernamentales de la época. Apenas un año antes de su apertura, en 1956, el entonces presidente Manuel Prado Ugarteche había ordenado el cierre de los célebres locales del histórico jirón Huatica, en La Victoria. Esta medida forzó el desplazamiento del negocio de la prostitución hacia las zonas que, en ese momento, eran consideradas la periferia del centro de Lima, un movimiento estratégico que Las Cucardas supo capitalizar al establecerse en la cuadra ocho del jirón Ricardo Treneman, en el Cercado de Lima, una ubicación que mantendría hasta el día de hoy.
Con el paso del tiempo, el negocio familiar evolucionó. A comienzos de la década de los 90, la dirección del establecimiento pasó a manos de la siguiente generación. Víctor Hugo Shimabukuro Nakajima, nieto del fundador, heredó el local de su abuelo. Bajo su liderazgo, Las Cucardas experimentó una transformación significativa, pasando de ser un burdel tradicional a lo que él mismo describiría como una “empresa de éxito”. Shimabukuro Nakajima, a menudo tildado de mafioso por algunos sectores, no rehuía la atención mediática. Por el contrario, apareció en diversas ocasiones en televisión, donde hablaba abiertamente de su pasión por las armas y, con un orgullo que no disimulaba, de la prosperidad de su negocio. En los últimos años, sin embargo, optó por una vida más discreta, alejado de las cámaras, mientras su hermano José Anthony asumía las riendas operativas del establecimiento.
La Filosofía de un "Night Club": ¿Trabajo Voluntario o Explotación Encubierta?
Uno de los aspectos más polémicos y debatidos en torno a Las Cucardas siempre fue su modelo de negocio y su pretensión de operar dentro de los límites de la ley peruana. En Perú, la legislación es clara: el trabajo sexual, por sí mismo, no es considerado un delito. Sin embargo, el proxenetismo, es decir, obtener dinero a través de la explotación sexual de otra persona, sí lo es. Esta distinción legal ha sido el pilar sobre el cual Las Cucardas, bajo la dirección de los Shimabukuro, afirmó haber construido su legitimidad.
Según la narrativa de la propia empresa y las declaraciones de Víctor Hugo Shimabukuro, el local obtenía sus ganancias exclusivamente de las ventas del bar, el cobro de una entrada (que en un momento se fijó en 35 soles) y el alquiler de las habitaciones a las mujeres que, según ellos, trabajaban allí por decisión propia. “Todo el mundo piensa que somos como otros locales. Por ejemplo, otros cobran 200 soles por una sesión de media hora y los dueños se quedan con la mitad, pero yo no soy así, solo me quedo con la entrada que cobro –35 soles – y tengo buena cantidad de público, aparte tengo una barra que vende bien…”, explicó Shimabukuro en una entrevista hace algunos años, buscando desmarcarse de las prácticas de proxenetismo explícito.
Esta postura se reforzaba con el argumento de que las trabajadoras sexuales eran autónomas y que el establecimiento les brindaba un espacio seguro y servicios de apoyo. “Acá hay chicas que lograron acabar sus carreras, levantar su casa, hacer un negocio y se alejaron del todo de este lugar”, afirmaba Shimabukuro, pintando un cuadro de empoderamiento y oportunidad. Incluso se mencionaba que el local ofrecía asistencia médica y psicológica, presentándose no como un burdel, sino como un “night club” donde las mujeres eran “bien atendidas y cuidadas en todos los aspectos”. Víctor Hugo Shimabukuro llegó incluso a escribir dos libros, “Viaje a Las Cucardas” y “El fantasma elegante”, presumiblemente narrando su experiencia y visión del negocio.
Un informe de DLatitudes de 2017, citado en la información, ofrecía una perspectiva sobre la economía interna del lugar. Según este reporte, una trabajadora sexual podía ganar entre 900 y 1200 soles por turno (mañana o noche), atendiendo en promedio a 15 clientes. La tarifa básica era de 80 soles por 20 minutos, sin incluir sexo sin protección ni “pedidos especiales”. En conjunto, las aproximadamente 60 prostitutas que trabajaban en el lugar generaban solo por servicios sexuales una impresionante suma de 25.9 millones de soles al año, de los cuales 19.4 millones eran para ellas y 6.4 millones para Las Cucardas. Estos datos, si bien presentados como evidencia de un modelo “legal” y equitativo, contrastan dramáticamente con las recientes acusaciones de explotación sexual.
El Golpe al Imperio: La Intervención de la PNP en "Las 4 P VIP"
La fachada de legalidad y autonomía que Las Cucardas intentó mantener durante años se desmoronó drásticamente el pasado sábado, 11 de marzo de 2023. La Policía Nacional del Perú, a través de la División de Investigación de Trata de Personas, bajo el mando del coronel Juan Carlos Montufar, llevó a cabo una exitosa intervención en el local, ahora rebautizado como Las 4 P VIP. El operativo se realizó tras recibir información clave sobre una red de trata de personas que operaba en las inmediaciones del mercado ‘La Cachina’, en la avenida Argentina.
El resultado de esta acción policial fue contundente: 40 mujeres, de diversas nacionalidades (12 ecuatorianas, 10 colombianas, 9 venezolanas y 9 peruanas), fueron rescatadas. Las autoridades confirmaron que estas mujeres eran víctimas de explotación sexual a manos de una mafia. Durante la intervención, se incautó una considerable cantidad de pruebas que apuntaban a las actividades ilícitas: teléfonos celulares, dinero en efectivo, 450 preservativos y, crucialmente, cuadernos que contenían el registro y control detallado de las mujeres rescatadas, lo que sugiere una estructura organizada de explotación.
Además de las víctimas, la policía encontró a 56 parroquianos en las instalaciones. La operación culminó con la intervención de diez varones y dos mujeres, quienes están siendo investigados por el presunto delito contra la libertad sexual en la modalidad de proxenetismo y favorecimiento a la prostitución. Entre los detenidos, se encontraba un agente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Clinton Sotomayor, quien estaba en su día de franco y, en un intento por evadir la captura, inicialmente se identificó como policía. Este detalle subraya la complejidad y las posibles conexiones de la red criminal.
De Las Cucardas a "Las 4 P VIP": Un Cambio de Nombre, ¿Un Cambio de Modelo?
La pandemia del COVID-19 marcó un punto de inflexión para Las Cucardas. Como muchos negocios en el país, se vio obligado a suspender sus operaciones. En ese momento, la dirección del prostíbulo emitió un comunicado a sus “apreciables usuarios” a través de su cuenta de Telegram, en el que expresaban la incertidumbre sobre su reapertura. “Dar una respuesta en este momento sobre la reapertura o cierre definitivo sería precipitado e irresponsable. Lo que menos queremos es generar falsas expectativas sobre nuestra continuidad”, señalaban. El mensaje también aludía a la necesidad de implementar nuevos protocolos y remodelaciones estructurales para “mantener la LEGALIDAD por la seguridad de nuestros clientes, tal como lo veníamos haciendo en los más de 50 años de vida institucional”.

Sin embargo, el local eventualmente reabrió sus puertas, pero bajo un nuevo nombre: ‘Las 4 P VIP’. Aunque funcionaba en el mismo lugar clásico de la cuadra ocho del jirón Ricardo Treneman, la reciente intervención policial sugiere que, si bien el nombre cambió, las prácticas subyacentes de explotación, al menos según la investigación, persistieron. La operación del 11 de marzo de 2023 no solo desmanteló una red de trata, sino que también puso en tela de juicio la histórica afirmación de Las Cucardas de operar dentro de un marco de voluntariedad y legalidad. Este cambio de nombre, por tanto, parece haber sido más una estrategia de continuidad que una verdadera reforma de su controvertido modelo de negocio.
Preguntas Frecuentes sobre Las Cucardas y su Intervención
A raíz de la reciente noticia y la larga historia de este establecimiento, surgen varias interrogantes comunes que intentamos responder aquí:
¿Quién fundó el prostíbulo Las Cucardas?
Las Cucardas fue fundado en 1957 por un inmigrante japonés llamado José Shimabukuro.
¿Quién dirigió Las Cucardas en sus años de mayor fama?
A comienzos de los años 90, Víctor Hugo Shimabukuro Nakajima, nieto del fundador, heredó el local y lo transformó, siendo su director durante su periodo de mayor visibilidad mediática. En los últimos años, su hermano José Anthony también asumió un rol directivo.
¿Cuándo se fundó Las Cucardas y por qué es tan conocido?
Se fundó en 1957. Es conocido por ser uno de los prostíbulos más antiguos y famosos de Lima, operando por más de 66 años y habiendo desarrollado una reputación casi mítica en la capital peruana.
¿Por qué cerró Las Cucardas originalmente?
El prostíbulo original Las Cucardas se vio obligado a cerrar sus puertas debido a las restricciones impuestas por la pandemia del COVID-19.
¿Cuál es el nombre actual del local donde operaba Las Cucardas?
El local, ubicado en la misma dirección, ahora opera bajo el nombre de ‘Las 4 P VIP’.
¿Qué se incautó durante la reciente intervención policial en Las 4 P VIP?
Durante el operativo, la Policía Nacional del Perú incautó teléfonos celulares, dinero en efectivo, 450 preservativos y cuadernos que contenían el registro y control de las mujeres rescatadas.
¿Cuántas mujeres fueron rescatadas en la operación y de qué nacionalidades?
Se rescataron 40 mujeres, entre peruanas y extranjeras, específicamente 12 ecuatorianas, 10 colombianas, 9 venezolanas y 9 peruanas.
¿Es el trabajo sexual legal en Perú?
En Perú, el trabajo sexual no es un delito. Sin embargo, el proxenetismo, que implica obtener dinero a través de la explotación sexual de terceros, sí es un delito penado por la ley.
¿Cuáles fueron las acusaciones contra los detenidos en la intervención?
Los diez varones y dos mujeres intervenidos están siendo investigados por el presunto delito contra la libertad sexual, específicamente por proxenetismo y favorecimiento a la prostitución.
La historia de Las Cucardas, desde su fundación como respuesta a una necesidad social hasta su reciente intervención como ‘Las 4 P VIP’, es un reflejo de las complejidades que rodean el trabajo sexual y la explotación sexual en el Perú. Mientras la empresa original defendía un modelo de negocio basado en la voluntariedad y la legalidad, la reciente acción policial sugiere una realidad mucho más oscura, donde la trata de personas y el proxenetismo prevalecían. Este evento marca un capítulo crucial en la historia de un establecimiento que, por décadas, fue un punto de referencia en la noche limeña, y que ahora se enfrenta a la justicia por prácticas que, según las autoridades, distan mucho de la legalidad que alguna vez pregonó.
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