¿Por qué se indignó cuando vio el video de los policías?

Escándalo Policial en UPC Abandonada de Quito

31/03/2024

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La tranquilidad de un barrio en el sur de Quito se vio abruptamente interrumpida por un video que, en cuestión de horas, se propagó como la pólvora por las redes sociales, desatando una ola de indignación y cuestionamientos. La grabación, aparentemente captada por un vecino, mostraba la silueta de dos personas dentro de un cuarto de la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) de San Gregorio de Chillogallo, sugiriendo un encuentro íntimo que involucraba a un agente de la ley. Este incidente, más allá del acto en sí, ha puesto en el ojo del huracán la percepción pública sobre la conducta policial y la alarmante situación de abandono de infraestructuras vitales para la seguridad ciudadana.

¿Qué pasa si una mujer va a la policía y dice que su esposo o novio la violó?
"Por ejemplo, cuando una mujer va a la policía y dice que su esposo o novio la violó casi todos los días durante el último año, la policía tiene que registrar cada uno de esos eventos, lo que podría suponer más de 300. En muchos otros países eso no sería más que un registro".

El escándalo no solo se centra en la presunta conducta inapropiada, sino que también saca a la luz la precaria situación de una instalación que debería ser un pilar de seguridad para la comunidad. La reacción de los vecinos no se hizo esperar, expresando su frustración ante lo que consideran una traición a la confianza y una muestra más de la desatención a sus necesidades de seguridad. Mientras tanto, las autoridades policiales han iniciado una investigación interna para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades.

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El Video Viral que Desató la Indignación Ciudadana

El corazón del escándalo reside en un breve pero contundente clip. Las imágenes, aunque borrosas y con siluetas, fueron suficientes para encender la chispa de la controversia. Un vecino, sorprendido por la escena, capturó lo que parecía ser un encuentro íntimo dentro de las instalaciones de una UPC, un lugar que por definición debería ser un bastión de orden y seguridad para la comunidad. La Unidad de Policía Comunitaria de San Gregorio de Chillogallo se convirtió, de la noche a la mañana, en el epicentro de un debate sobre la moral y la disciplina dentro de las fuerzas del orden.

El agente supuestamente implicado en el video fue llamado a declarar ante Asuntos Internos de la Policía, la instancia encargada de investigar la conducta de los uniformados. Sin embargo, la situación del policía en cuestión es más compleja de lo que el video sugiere. Joan Luna, comandante del Distrito Quitumbe, aclaró que este servidor policial ya había sido cesado de sus funciones desde el pasado 15 de diciembre. Su desvinculación se debía a un problema administrativo previo, ocurrido en un retén de Los Ríos, donde había trabajado como policía preventivo. Es decir, el uniformado estaba a la espera de la notificación oficial de su baja, y mientras tanto, según el comandante, 'reforzaba la guardia del retén por orden del juez'. Este nuevo incidente, a decir del coronel Luna, es simplemente 'una raya más al tigre' en su ya avanzado proceso de desvinculación, y la investigación de Asuntos Internos solo serviría para corroborar y acelerar su baja definitiva.

La difusión del video generó un torbellino de comentarios en redes sociales, donde la ciudadanía expresaba su descontento y exigía explicaciones. La imagen de la policía, ya a menudo cuestionada, se ve nuevamente afectada por un acto que, si bien puede ser aislado, resuena profundamente en la percepción pública sobre la integridad de la institución. Este tipo de incidentes no solo socavan la confianza, sino que también desvían la atención de la ardua labor que muchos otros agentes realizan diariamente en favor de la seguridad.

Una UPC en el Abandono: Refugio de Delincuentes y Hogar de Indigentes

La indignación del vecino, Raúl Tercero, al ver el video, no solo radicaba en el acto bochornoso en sí, sino en el profundo contraste entre lo que espera la comunidad de sus policías y la realidad de la infraestructura que deberían ocupar. 'Los policías están para servir a la comunidad y no para cometer actos bochornosos', sentenció Tercero, reflejando el sentir de muchos moradores. Pero la situación de la UPC de San Gregorio de Chillogallo es aún más preocupante. Este retén, vital para la seguridad del sector, ha estado abandonado desde hace más de cuatro años.

Un equipo periodístico de este Diario realizó un recorrido por el lugar y confirmó la desoladora realidad: ausencia total de personal policial, un interior lleno de andamios y muebles usados, y una imagen de descuido que clama por atención. El abandono de esta unidad no solo la convierte en un símbolo de la desidia institucional, sino que también la transforma en un foco de inseguridad. Según los vecinos, este espacio ha sido utilizado como refugio de posibles delincuentes y, lamentablemente, como morada de indigentes, exacerbando la sensación de vulnerabilidad en el barrio. Raúl Tercero, quien además trabaja con aluminio, incluso reveló que la ventana que se observa en el video fue colocada por él mismo, después de que intentaran robar en el lugar, evidenciando la proactividad de la comunidad ante la inacción de las autoridades. La comunidad clama por la recuperación de este espacio, anhelando que vuelva a ser un punto de seguridad y disuasión del crimen, en lugar de un foco de problemas.

¿Por qué la policía va a seguir actuando igual?
Salvo el avance en el control social que va a suponer la utilización absoluta de la tecnología al servicio del Estado, la policía va a seguir actuando igual, salvo en un punto importantísimo: podemos ya hablar de la legalización de la guerra sucia.

Los moradores del sector han reportado en varias ocasiones la presencia de personas ajenas a la unidad, incluso han escuchado 'sonidos raros' por las noches, con motos llegando y permaneciendo un tiempo antes de retirarse. Este patrón de actividad sospechosa, sumado al abandono de la infraestructura, ha generado un ambiente de inseguridad y desconfianza. La UPC, que debería ser un faro de protección, se ha convertido, paradójicamente, en un punto ciego y, en cierto modo, en un riesgo para los propios vecinos.

Buscando Responsabilidades: Más Allá del Agente Implicado

El incidente en la UPC de San Gregorio de Chillogallo no solo señala al agente directamente involucrado, sino que también abre la puerta a una investigación más amplia sobre la cadena de mando y la supervisión. El comandante Joan Luna enfatizó que Asuntos Internos no solo se enfocará en el policía cesado, sino que también buscará responsabilidades en el agente encargado de llevar el libro de ingresos y salidas de la unidad. Este último había registrado la entrada de la pareja, pero omitió cualquier anotación sobre lo que supuestamente ocurrió dentro. 'Aparentemente hubo un encuentro íntimo, pero no podemos dar certeza porque no lo vimos', declaró Luna, destacando la dificultad de probar el acto específico sin evidencia directa, pero sin eximir de la responsabilidad por la falta de supervisión y el uso indebido de las instalaciones policiales.

Esta situación subraya la importancia de los controles internos dentro de la institución policial. La gestión de los registros, la supervisión de las unidades y la rendición de cuentas son pilares fundamentales para mantener la integridad y la confianza pública. La comunidad espera que esta investigación no se quede en un simple trámite burocrático, sino que sirva para identificar fallos sistémicos y aplicar las correcciones necesarias, asegurando que las instalaciones policiales cumplan su verdadero propósito y no sean escenarios de actos impropios. La cadena de mando tiene la obligación de asegurar que sus subalternos cumplan con el código de conducta y que los recursos asignados a la seguridad sean utilizados de manera ética y eficiente.

La investigación de Asuntos Internos se convierte así en un termómetro de la capacidad de la institución para auto-depurarse y responder a las exigencias de la ciudadanía. La resolución de este caso no solo impactará la carrera de los agentes involucrados, sino que sentará un precedente sobre la tolerancia de la institución hacia la mala conducta y el descuido de sus funciones y recursos.

La Percepción de la Policía y la Confianza Ciudadana

Incidentes como el de la UPC de San Gregorio de Chillogallo erosionan la ya frágil confianza de la ciudadanía en sus fuerzas del orden. Cuando los espacios designados para la seguridad se convierten en escenarios de supuestos actos inmorales o, peor aún, en guaridas para la delincuencia por su abandono, el mensaje que se envía a la sociedad es devastador. La policía, por su naturaleza, depende en gran medida de la colaboración y el respeto de la comunidad para llevar a cabo su misión de proteger y servir. Sin esta confianza, su efectividad se ve seriamente comprometida.

La ciudadanía exige no solo una respuesta contundente ante la mala conducta, sino también una presencia policial constante y visible, así como una infraestructura adecuada. La ausencia de personal en unidades como la de San Gregorio de Chillogallo, sumada a incidentes de corrupción o mala praxis, como el caso de un policía presuntamente implicado en el intento de robo a un cajero en el noroccidente de Quito, generan un clima de escepticismo y desilusión. La transparencia en las investigaciones y la aplicación rigurosa de sanciones son cruciales para reconstruir esa confianza. La comunicación abierta y honesta por parte de las autoridades, reconociendo los errores y mostrando un compromiso real con la mejora, es fundamental para recuperar el terreno perdido.

¿Por qué se indignó cuando vio el video de los policías?
Raúl Tercero, morador del barrio, se indignó cuando vio el video porque, según él, los policías están para servir a la comunidad y no para cometer actos bochornosos. Sin embargo, el residente dijo que no es la única vez que han escuchado sonidos raros. “Suelen llegar en moto, se quedan un tiempo y luego se van”.

La percepción pública se construye día a día, con cada interacción, cada acto de servicio y cada respuesta ante los problemas. Cuando un incidente de esta naturaleza se hace público, tiene el potencial de deslegitimar el arduo trabajo de miles de policías que cumplen con su deber a cabalidad. Por ello, la respuesta institucional debe ser ejemplar, no solo para castigar el mal obrar, sino para reafirmar el compromiso de la policía con los valores que la rigen.

El Desafío de la Seguridad en Quito y la Necesidad de UPC Funcionales

El contexto de la seguridad en Quito añade una capa de urgencia a la discusión sobre el estado de las UPC y la conducta policial. La capital ecuatoriana enfrenta desafíos significativos en materia de delincuencia. Datos policiales del año pasado revelan que distritos como Eugenio Espejo, La Delicia y Eloy Alfaro concentran el 62% de los delitos cometidos con armas de fuego y armas blancas, donde los victimarios se desplazan en motocicletas. En Calderón, Manuela Sáenz y Quitumbe se registra un 30% de estos delitos, mientras que el restante 8% ocurre en Tumbaco, Los Chillos y Nanegal. Estos números subrayan la necesidad imperante de una policía presente, activa y con recursos adecuados.

Las Unidades de Policía Comunitaria (UPC) fueron concebidas como puntos estratégicos para la prevención del delito, la cercanía con la comunidad y la respuesta rápida a emergencias. Si estas unidades están abandonadas o son utilizadas para fines ajenos a su misión, se pierde un eslabón fundamental en la cadena de seguridad ciudadana. La recuperación de espacios como la UPC de San Gregorio de Chillogallo no es solo una cuestión de infraestructura, sino de estrategia de seguridad. Es fundamental que cada UPC esté operativa, con personal suficiente y debidamente capacitado, para cumplir su rol en la disuasión del crimen y en el fomento de la confianza entre la policía y los ciudadanos. La inversión en la rehabilitación y mantenimiento de estas unidades es una inversión directa en la seguridad y el bienestar de las comunidades.

La implementación de tecnología al servicio del Estado, aunque mencionada en un contexto más amplio como un factor que podría cambiar la actuación policial, debe ir de la mano con la supervisión humana y la infraestructura física. La tecnología puede ser una herramienta poderosa para el control social y la eficiencia policial, pero no puede reemplazar la presencia física de los agentes ni la funcionalidad de las unidades comunitarias. Es una combinación de recursos humanos, materiales y tecnológicos lo que realmente fortalecerá la seguridad en la capital y permitirá a la policía cumplir eficazmente con su misión.

Preguntas Frecuentes sobre el Incidente en la UPC de San Gregorio

¿Qué sucedió en la UPC de San Gregorio de Chillogallo?
Un video que se hizo viral en redes sociales mostró la silueta de dos personas dentro de la Unidad de Policía Comunitaria (UPC) de San Gregorio de Chillogallo, en el sur de Quito, sugiriendo un encuentro íntimo que involucraba a un agente de policía.
¿Quién era el policía involucrado?
El comandante del Distrito Quitumbe, Joan Luna, aclaró que el agente implicado ya había sido cesado de sus funciones el 15 de diciembre por un problema administrativo previo. Estaba a la espera de su baja oficial y, según el comandante, 'reforzaba la guardia del retén por orden del juez'. Este nuevo incidente se sumaría a su proceso de desvinculación.
¿Por qué estaba indignado el vecino Raúl Tercero?
Raúl Tercero, morador del barrio, se indignó al ver el video porque considera que los policías están para servir a la comunidad y no para cometer actos bochornosos. Además, señaló que el retén lleva abandonado más de cuatro años y ha sido utilizado para fines indebidos, como refugio de delincuentes e indigentes.
¿Qué se hará con los responsables del incidente?
Asuntos Internos de la Policía investiga el caso. Aunque el agente principal ya estaba en proceso de baja, se buscará responsabilidad en él y también en el policía encargado del libro de ingresos y salidas de la UPC, quien registró la entrada de la pareja pero no lo que hicieron dentro de las instalaciones.
¿Está abandonada la UPC de San Gregorio de Chillogallo?
Sí, un equipo de este Diario corroboró que la unidad está abandonada desde hace más de cuatro años, sin personal que la atienda, y que su interior se encuentra lleno de andamios y muebles usados. Los vecinos indican que ha sido usada como refugio de delincuentes y morada de indigentes, lo que agrava la situación de inseguridad en el sector.

El incidente en la UPC de San Gregorio de Chillogallo es un claro recordatorio de los desafíos que enfrenta la institución policial en Ecuador. Va más allá de un acto individual de mala conducta; expone la urgente necesidad de una supervisión rigurosa, de la recuperación de la infraestructura policial y del fortalecimiento de los lazos de confianza con la comunidad. La seguridad ciudadana es una responsabilidad compartida, pero recae fundamentalmente en la capacidad de las autoridades para garantizar que sus agentes actúen con integridad y que las herramientas y espacios destinados a la protección de la sociedad cumplan su verdadero propósito. Solo así se podrá avanzar hacia una convivencia más segura y justa para todos los quiteños.

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