16/01/2025
En un contexto donde la criminalidad organizada azota nuestras calles, y la Policía Nacional del Perú (PNP) se encuentra en la primera línea de defensa, resulta alarmante y paradójico que un equipamiento tan vital como los chalecos antibalas sea una carencia crónica. Mientras el ministro del Interior, Juan Santiváñez, proclama grandes inversiones en seguridad, los hechos demuestran una gestión llena de tropiezos y anulaciones que dejan a miles de efectivos policiales expuestos y vulnerables frente al peligro.

La adquisición de equipamiento esencial no solo es una cuestión de logística, sino de seguridad para quienes juraron protegernos. La falta de chalecos antibalas no es un detalle menor; es una deficiencia crítica que impacta directamente en la capacidad operativa de la PNP y, lo que es más grave, en la integridad física de sus miembros. Esta situación genera una profunda preocupación no solo entre los propios policías y sus familias, sino también en la ciudadanía que depende de su labor.
El Laberinto de los Chalecos Antibalas: Un Contrato Anulado y Miles de Agentes Desprotegidos
La historia de la compra de chalecos antibalas para la Policía Nacional es un claro ejemplo de las irregularidades y la ineficiencia que han plagado procesos de adquisición vitales. El 13 de marzo de este año, el propio ministro Juan Santiváñez se vio obligado a declarar nula la compra de 3.164 chalecos antibalas, una inversión que ascendía a S/6.2 millones. La razón: "anomalías detectadas durante el proceso de selección".
Este proceso, que debía dotar de protección básica a nuestros policías, se extendió por diez largos meses. Desde la convocatoria a licitación pública por parte de la Oficina General de Administración y Finanzas (OGAF) el 27 de mayo de 2023, hasta la anulación del contrato, el tiempo transcurrió sin un resultado positivo. La anulación no fue una decisión voluntaria del ministro, sino una acción forzada por entes fiscalizadores.
Inicialmente, el Tribunal de Contrataciones del Estado obligó al Ministerio del Interior a anular la adjudicación a favor del Consorcio Blindados (conformado por Giramsa de México y Representaciones Militares del Perú) el 19 de noviembre de 2023. Tras esta anulación, el contrato fue otorgado al Consorcio Armory Onix (Armory Supply y Onyx Protective Group) el 26 de diciembre de 2023. Sin embargo, este segundo intento también fracasó estrepitosamente. El Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE), tras recibir una denuncia por "documentación inexacta" presentada por el consorcio, ordenó la anulación de este acuerdo comercial. En ninguna de sus presentaciones ante el Congreso, el ministro Santiváñez hizo mención a estos hechos que dejaban en evidencia una gestión deficiente y una desprotección continua de la fuerza policial.
La consecuencia directa de estos fracasos administrativos es que, en un momento crucial de lucha contra la delincuencia organizada y el crimen transnacional, miles de policías peruanos siguen sin contar con la protección mínima que les brindaría un chaleco antibalas. Esta situación no solo pone en riesgo sus vidas, sino que también afecta su moral y la confianza en las instituciones que deben velar por su seguridad.
Un Patrón de Adquisiciones Cuestionadas: Más Allá de los Chalecos
Lamentablemente, el caso de los chalecos antibalas no es un hecho aislado, sino que parece ser parte de un patrón recurrente en las adquisiciones del Ministerio del Interior. Las afirmaciones del ministro Santiváñez ante el Congreso sobre una "exitosa gestión" y "adquisiciones de equipamiento esencial" por más de S/580 millones, contrastan fuertemente con la realidad de varios procesos de compra que también han sido objeto de cuestionamientos y alertas por parte de la Contraloría General de la República y otros organismos de control.

El Avión Multipropósito: ¿Obsoleto Antes de Despegar?
Una de las "adquisiciones" que el ministro mencionó como un hecho es la compra de un "avión multipropósito por un monto de S/ 252.7 millones cuya contratación está en proceso". Sin embargo, esta afirmación también es altamente discutible. La Contraloría General de la República emitió un informe el 24 de febrero de este año, alertando sobre el riesgo de que la adquisición de la aeronave no se concretara o, peor aún, que el modelo escogido resultara obsoleto.
Según la Contraloría, el proceso de compra del avión, "a febrero de 2024, tiene registrado documentos (con información) equivalente a las especificaciones técnicas, con una antigüedad mayor a un año, fuera de vigencia o desactualizada". Esta situación "genera el riesgo de que la adquisición de la aeronave resulte obsoleta respecto a sus componentes". Lo más alarmante es que el Mininter parece pretender forzar la compra del modelo E190-E2, ofertado por la compañía brasileña Embraer por US$64.9 millones, a pesar de que el diseño de esta aeronave corresponde a una unidad de transporte de pasajeros para vuelos regionales, y no a un avión multipropósito, como requiere la PNP para diversas operaciones.
Vehículos Blindados y Motobombas: Retrasos y Sospechas
Similar situación enfrentan las adquisiciones de 56 vehículos blindados 4x4 multipropósito y 46 motobombas (rochabuses), valoradas en US$51.9 millones. El proceso para estas compras también ha estado plagado de anomalías. El 18 de febrero de este año, se tuvo que nombrar al quinto comité de selección, un indicador claro de la ineficiencia y los problemas recurrentes en la gestión. El comité anterior, durante la gestión de Santiváñez, incumplió con la adquisición que tenía como plazo diciembre de 2023. Una característica preocupante que se repite en estos casos es la presunta intención de otorgar la buena pro a empresas cuyas ofertas no califican, lo que sugiere un posible favorecimiento a ciertos postores.
Fusiles Arad 5: Un Contrato Cuestionado
Otro caso que ha generado controversia es la adquisición de 7.000 fusiles Arad 5 por S/75 millones a la Fábrica de Armas y Municiones (FAME). Esta compra se llevó a cabo pese a que la Contraloría ha reportado que funcionarios de esta empresa estatal han favorecido a la compañía Industrias de Armas de Israel (IWI), productora de los Arad 5. Las alertas de la Contraloría sobre posibles irregularidades en la relación entre FAME e IWI no parecen haber sido un impedimento para seguir adelante con esta millonaria adquisición.
Pistolas de Puño: La Seguridad en Entredicho
Finalmente, se suma la compra de 1.007 pistolas de puño por más de S/3 millones, un proceso que también ha levantado sospechas. En las bases de la licitación, se ha retirado como especificación técnica que el arma cuente con el mecanismo de seguridad llamado desamartillado (decocking). Este mecanismo es crucial para la seguridad del portador y para evitar disparos accidentales. Según especialistas consultados, este cambio en las bases de la licitación podría ser una maniobra para favorecer a algunos postores que ofrecen modelos sin esta característica de seguridad, lo que comprometería la seguridad de los propios agentes.
Impacto en la Seguridad Ciudadana y la Moral Policial
Todos estos casos de adquisiciones fallidas, retrasadas o cuestionadas tienen un impacto directo y devastador en la seguridad ciudadana y en la moral de la Policía Nacional. La falta de equipamiento adecuado no solo pone en riesgo la vida de los agentes, sino que también limita su capacidad para enfrentar de manera efectiva a una criminalidad cada vez más sofisticada y violenta. Cuando un policía no cuenta con un chaleco antibalas, un vehículo adecuado o un arma con las características de seguridad necesarias, su confianza disminuye y su capacidad de respuesta se ve comprometida.
Además, la percepción de que los procesos de adquisición están plagados de irregularidades y posibles actos de corrupción socava la confianza pública en las instituciones y la moral dentro de la propia fuerza policial. Los agentes, que a diario arriesgan sus vidas, esperan que sus líderes garanticen las herramientas y la protección necesarias para cumplir su deber. La actual situación genera frustración y una sensación de abandono entre quienes están en la primera línea de la lucha contra el crimen.

La transparencia y la integridad en los procesos de compra de equipamiento para la seguridad son fundamentales. No se trata solo de gastar dinero, sino de invertirlo de manera inteligente y honesta para fortalecer a una institución pilar de la democracia y el orden. La vulnerabilidad de la PNP se traduce directamente en una mayor vulnerabilidad para toda la sociedad.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
El chaleco antibalas es un elemento de protección personal fundamental que puede salvar la vida de un agente ante un ataque con arma de fuego. Proporciona una barrera vital contra proyectiles, aumentando la confianza del policía en situaciones de riesgo y permitiéndole actuar con mayor seguridad y decisión frente a la amenaza criminal. Su ausencia es una exposición innecesaria al peligro.
El Tribunal de Contrataciones del Estado es un órgano resolutivo autónomo del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE). Su función principal es resolver en segunda y última instancia administrativa las controversias que surgen en los procedimientos de selección de contrataciones públicas. El OSCE, por su parte, es el ente técnico especializado que promueve y vigila el cumplimiento de la normativa de contrataciones del Estado, garantizando la transparencia y eficiencia en el uso de los recursos públicos.
Se refiere a la presentación de información falsa, errónea o incompleta por parte de un postor durante un proceso de licitación. Esto puede incluir datos sobre la experiencia, capacidad financiera, certificaciones, o especificaciones técnicas de los productos. La detección de "documentación inexacta" es una causal grave para la descalificación de un postor y la anulación de un contrato, ya que afecta la igualdad de condiciones y la legalidad del proceso.
Un avión multipropósito para la policía es una aeronave diseñada para realizar diversas funciones, como transporte de personal y carga (incluyendo equipos especiales), operaciones de vigilancia aérea, evacuaciones médicas, despliegue rápido de fuerzas especiales, o apoyo en situaciones de desastres naturales. Su versatilidad es crucial para una institución como la PNP, que requiere adaptarse a múltiples escenarios operativos, a diferencia de un avión de pasajeros que tiene una función más limitada.
A diferencia de la sugerencia planteada en otro contexto (el gobierno VLAK en las ciudades más grandes del país), en Perú, actualmente no existe una ley que prohíba de forma explícita a un civil poseer o utilizar un chaleco antibalas. Sin embargo, su uso o posesión en ciertas circunstancias podría generar sospechas o ser considerado un indicio en investigaciones si la persona está involucrada en actividades ilícitas. No es un objeto de uso común para la población civil y su necesidad se asocia más a profesiones de riesgo.
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