17/08/2024
En un mundo donde las instituciones a menudo se perciben como bastiones de la tradición y la rigidez, la emergencia de figuras transgénero en roles de autoridad, como la policía, representa un hito trascendental en la lucha por la diversidad y la inclusión. Estas historias no solo desafían los estereotipos arraigados, sino que también abren caminos para que futuras generaciones puedan vivir y trabajar con autenticidad. Dos de estas figuras pioneras, Orel Morales Goya en México y Analía Pasantino en Argentina, han marcado un antes y un después en la historia de las fuerzas del orden, demostrando que la identidad de género no es una barrera para el servicio público ni para la excelencia profesional.

Sus trayectorias, aunque distintas, comparten un hilo común: la valentía de ser quienes son en entornos que históricamente han sido poco receptivos a la diversidad. A través de sus experiencias, podemos comprender mejor los desafíos y las victorias que implica la transición de género en un ámbito tan público y estructurado como el policial, y cómo su presencia está sentando las bases para una policía más empática, justa y representativa de la sociedad a la que sirve.
- Orel Morales Goya: El Primer Policía Transgénero de la Ciudad de México
- Analía Pasantino: La Comisaria Trans que Desafió a la Policía Argentina y al Mundo
- Comparativa de Experiencias: Orel Morales vs. Analía Pasantino
- Preguntas Frecuentes sobre Policías Transgénero
- ¿Quién fue el primer policía transgénero en México?
- ¿Quién fue la primera comisaria transgénero en Argentina y el mundo?
- ¿Cómo ha impactado la presencia de policías trans en las instituciones?
- ¿Qué desafíos enfrentan las personas trans en las fuerzas de seguridad?
- ¿Qué significa ser policía por vocación, según Analía Pasantino?
Orel Morales Goya: El Primer Policía Transgénero de la Ciudad de México
Orel Morales Goya se ha convertido en un símbolo de progreso y apertura en la Ciudad de México al ser reconocido como el primer Policía Bancario e Industrial (PBI) transgénero. Su historia es un testimonio de respeto y perseverancia en una institución que, a primera vista, podría parecer impenetrable para la diversidad. Antes de enfundarse el uniforme policial, Orel transitó por un empleo como mensajero, mal pagado y extenuante, lo que lo llevó a buscar una oportunidad en la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX. Lo que comenzó como una necesidad laboral, se transformó con el tiempo en una profunda vocación.
Morales, a sus 38 años, relata que desde los 18 anhelaba asumir su identidad como hombre transgénero. Fue en septiembre de 2023 cuando finalmente dio el paso, impulsado por una poderosa convicción interna: “Tienes que hacer algo por ti, por tu vida, por sentirte mejor. Ya lo has prolongado mucho”.
Las preocupaciones de Orel se extendieron inevitablemente a su ámbito laboral. Temía la reacción de la institución, la posibilidad de que su identidad no fuera respetada o que incluso lo obligaran a darse de baja. Sin embargo, en un giro sorprendente y sin precedentes, la policía capitalina decidió apoyarlo. Este respaldo, aunque inicialmente incierto por la falta de un protocolo establecido para estos casos, fue crucial. “Ser reconocido como el primer PBI transgénero es grato, aunque, como cualquier situación nueva, al ser el primer caso dentro de la corporación, no sabían cómo tratarlo”, explica el oficial Morales.
Sus colegas se enteraron de su transición un año después, cuando Orel decidió actualizar sus documentos dentro de la institución. Hoy, el oficial Morales disfruta plenamente de su trabajo, que le ha enseñado a ser “más empático, más tolerante y más profesional en todos los aspectos de mi vida”. Sin embargo, también reconoce los sacrificios personales inherentes a la profesión, como perderse eventos familiares importantes.
Una anécdota particularmente impactante de su carrera ocurrió en la estación Tacuba del Metro, donde evitó que una persona con discapacidad visual, en situación de abandono, se arrojara a las vías. Este acto de servicio no solo demuestra su profesionalismo, sino también la profunda humanidad que aporta a su labor.
A futuro, Orel Morales Goya aspira a culminar su licenciatura en Derecho y Criminología en la Universidad Nacional Rosario Castellanos y ascender de grado en la corporación que lo ha acogido, demostrando que la identidad de género es un factor de fortaleza, no de limitación.
¿Cómo motivó el oficial Orel Morales a otras personas trans?
Aunque Orel Morales no se considera un “referente” en el sentido tradicional, su visibilidad como el primer policía abiertamente trans en la Ciudad de México ha tenido un impacto innegable. Su historia está rompiendo el molde de una institución históricamente masculinizada, abriendo la puerta para que la comunidad LGBTIQ+ pueda expresarse “libremente” dentro de las fuerzas de seguridad.
En una entrevista, Orel compartió su motivación: “Si en algún momento mi historia les inspira a decir ‘Sabes qué, sí puedo. Si él pudo, yo puedo’, que lo tomen”. Su objetivo es animar a otras personas trans a considerar una carrera en el Gobierno, ya sea en la policía, bomberos o como paramédicos. El apoyo recibido de la PBI y la SSC durante su proceso de reafirmación de género ha sido fundamental, a pesar de las dudas iniciales de la corporación sobre cómo proceder. La respuesta institucional, “No sé cómo se hace, pero te lo voy a investigar”, fue un mensaje poderoso de apertura y aprendizaje.

Orel espera que su historia sirva de “puente para que muchísima más gente se pueda abrir y ser ellos mismos”. Su presencia busca derribar los estigmas y estereotipos asociados a las personas trans, invitando a la sociedad a ver al ser humano detrás de la identidad: su empatía y profesionalismo.
El oficial Morales confía en que el cambio ya está en marcha en la policía capitalina. Con la implementación de una perspectiva de género y una mayor visualización de mujeres y personas de la diversidad sexogenérica, la institución está evolucionando. Esta mirada diversa también contribuye a construir una cultura policial más consciente frente a las violencias que enfrenta la comunidad trans, como los crímenes de odio y los transfeminicidios. Orel celebra las capacitaciones y protocolos específicos para abordar denuncias de grupos vulnerables, afirmando: “Evidentemente, tenemos mucho camino que recorrer, pero somos una policía que se educa”.
En su vida personal, Orel también fomenta la práctica de preguntar los pronombres, una simple acción que normaliza el respeto por la identidad de cada persona. Su participación en eventos como la rodada ‘Pride Roller Day’ y la marcha del Orgullo, donde se muestra “sin el uniforme, siendo yo mismo, un ciudadano común y corriente que disfruta la diversidad”, subraya su compromiso con la visibilidad y la celebración de la identidad.
Analía Pasantino: La Comisaria Trans que Desafió a la Policía Argentina y al Mundo
La historia de Analía Pasantino es una de lucha incansable por la dignidad y el reconocimiento. Como la primera comisaria trans de Argentina y del mundo, su camino ha estado marcado por la adversidad y la resiliencia. Pasantino fue expulsada dos veces de la Policía Federal Argentina durante gestiones peronistas, la primera vez bajo el gobierno de Cristina Kirchner y la segunda, más recientemente, bajo Aníbal Fernández, lo que ella denunció como actos de discriminación.
Su primera destitución, en 2010, se basó en un dictamen médico que la declaraba “irrecuperable para la función policial” debido a un “trastorno de la identidad de género equivalente a un 10% de discapacidad”. Analía luchó durante años contra esta decisión, presentando recursos y apelaciones. La situación parecía revertirse en 2011, cuando la entonces ministra Nilda Garré firmó una resolución que aceptaba a las personas trans en la fuerza. Sin embargo, la reincorporación de Pasantino no se concretó de inmediato, ya que su baja había sido efectiva 25 días antes de la firma de dicha resolución.
Ante esta injusticia, Analía presentó una denuncia ante el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), que se convirtió en el famoso “caso Pasantino”. Tras años de batalla administrativa y judicial, y con el cambio de gobierno en 2016, su caso fue retomado. Finalmente, el 20 de abril de 2017, Analía Pasantino fue reincorporada al servicio efectivo, un día que coincidió con su aniversario de bodas y que ella describe como “muy fuerte, muy, muy fuerte”. Con su regreso, no solo recuperó su trabajo, sino también su dignidad y la posibilidad de demostrar que una persona trans es tan capaz como cualquier otra para ocupar cualquier puesto.
Sin embargo, los desafíos no terminaron ahí. Analía enfrentó lo que ella llama “resabios institucionales” o “dinosaurios”: personas con mentalidad cerrada que obstaculizaban su ascenso. Fue postergada de ascenso en varias ocasiones, e incluso fue trasladada a un horario laboral que la mantenía alejada de la vista del personal, en un intento de “cancelarla”.
Un incidente crítico durante su trabajo en el Ministerio de Seguridad, relacionado con la derogación de un protocolo de actuación para la detención y requisa de personas del colectivo LGBT, puso de manifiesto la falta de comprensión de algunos funcionarios sobre la realidad de la calle y la seguridad policial. Analía defendió con vehemencia la necesidad de proteger tanto a los ciudadanos como a los propios agentes, afirmando: “Con mi firma no van a matar a un policía”. Este cruce de palabras le costó el traslado y una sanción disciplinaria.
Más recientemente, en 2024, Analía Pasantino fue declarada “prescindible para el servicio” y se le ordenó el retiro obligatorio, a pesar de haber aprobado el curso para ascender a comisario inspector. Ella denuncia que la decisión fue arbitraria y política, y que se le negó el ascenso con pretextos infundados, mientras otros sin los requisitos académicos sí fueron promovidos. Para Analía, esta situación representa un retroceso de 30 años para la Policía Federal en términos de diversidad.

Su propósito actual es claro: “demostrar que una persona trans es tan capaz como cualquier otra para el puesto que sea. No importa dónde estés”. Su lucha continúa, ahora en la vía judicial, con la esperanza de revertir una decisión que considera una grave lesión a sus derechos y a su carrera.
¿Cuáles son las dos formas de ser policía?
Analía Pasantino, con la sabiduría que le otorga su vasta experiencia y sus batallas personales, distingue dos formas fundamentales de ser policía, una reflexión profunda sobre la vocación y el compromiso:
- Ser policía por el empleo: Esta es la vía inicial para muchos, donde la profesión se elige por la necesidad de un trabajo y una fuente de ingresos. Es un comienzo práctico.
- Ser policía por la vocación: Esta es la forma que se forja en el día a día, a través del amor por la institución y un profundo deseo de servir a la sociedad. Implica un valor de justicia, de dejar una huella y marcar una diferencia. La vocación no es algo con lo que se nace necesariamente, sino que se construye y se consolida con el tiempo, impulsada por un sentido de propósito que va más allá de la mera remuneración.
Para Analía, ser policía es una vocación que la impulsa a la excelencia y a la lucha por la justicia, no solo en las calles sino también dentro de la propia institución. Su vida es un ejemplo de cómo esta vocación puede ser un motor poderoso para superar obstáculos y alcanzar metas, incluso cuando el camino es arduo.
Comparativa de Experiencias: Orel Morales vs. Analía Pasantino
| Característica | Orel Morales Goya (México) | Analía Pasantino (Argentina) |
|---|---|---|
| Institución | Policía Bancaria e Industrial (PBI), CDMX | Policía Federal Argentina |
| Rol | Oficial de Policía | Comisaria (aspiraba a Comisario Inspector) |
| Reconocimiento/Título | Primer PBI transgénero de CDMX, primer policía trans en México | Primera Comisaria trans de Argentina y del mundo |
| Apoyo Institucional Inicial | Sí, a pesar de la falta de precedentes; la institución se mostró dispuesta a aprender. | No; fue destituida por su identidad de género. |
| Desafíos Post-Transición | Incertidumbre inicial sobre cómo sería tratado el caso; necesidad de educar a colegas. | Dos destituciones; negación de ascensos; intentos de invisibilización; derogación de protocolos. |
| Visibilidad Mediática | Busca inspirar a otros, pero no ser un 'referente'; fomenta la normalización del uso de pronombres. | Su caso se convirtió en un hito legal ('caso Pasantino'); su lucha es por la dignidad y la capacidad trans. |
| Filosofía Personal | Ser feliz con la identidad; buscar igualdad de valor y respeto; ser empático y profesional. | Demostrar que una persona trans es tan capaz como cualquier otra; vocación de servicio y justicia. |
| Estado Actual | Activo en la PBI; planes de ascenso y estudios. | Retiro obligatorio forzado; lucha legal para revertir la situación. |
Preguntas Frecuentes sobre Policías Transgénero
¿Quién fue el primer policía transgénero en México?
Orel Morales Goya es reconocido como el primer Policía Bancario e Industrial (PBI) transgénero de la Ciudad de México y, por extensión, el primer policía abiertamente trans en México que ha visibilizado su proceso de transición dentro de la corporación. Su caso ha sentado un precedente importante para la inclusión en las fuerzas de seguridad mexicanas.
¿Quién fue la primera comisaria transgénero en Argentina y el mundo?
Analía Pasantino es reconocida como la primera comisaria transgénero de Argentina y del mundo. Su nombramiento marcó un hito histórico, aunque su carrera ha estado plagada de obstáculos y destituciones injustas relacionadas con su identidad de género.
¿Cómo ha impactado la presencia de policías trans en las instituciones?
La presencia de policías transgénero como Orel y Analía tiene un impacto multifacético. En primer lugar, desafía las normas de género arraigadas en instituciones tradicionalmente masculinizadas, promoviendo una mayor diversidad. En segundo lugar, fomenta la empatía y la comprensión dentro de la fuerza policial, lo que puede llevar a una mejor atención y trato a la comunidad LGBTIQ+ por parte de los agentes. Finalmente, sirve como un poderoso ejemplo y fuente de inspiración para otras personas trans que aspiran a servir en el sector público, demostrando que es posible alcanzar sus sueños profesionales sin renunciar a su identidad.
¿Qué desafíos enfrentan las personas trans en las fuerzas de seguridad?
Los desafíos son significativos y variados. Incluyen la discriminación y el estigma, la falta de protocolos claros para la transición de género en el ámbito laboral, la resistencia de colegas y superiores con mentalidades conservadoras, y la lucha por el reconocimiento legal y administrativo de su identidad dentro de la institución. Además, pueden enfrentar obstáculos para el ascenso y la progresión profesional, como lo demuestra el caso de Analía Pasantino.
¿Qué significa ser policía por vocación, según Analía Pasantino?
Para Analía Pasantino, ser policía por vocación va más allá de un empleo. Implica un profundo amor por la institución, un compromiso diario con el servicio a la sociedad, un fuerte sentido de la justicia y el deseo de marcar una diferencia. Es una motivación interna que impulsa al agente a perfeccionarse, a superar obstáculos y a dedicar su vida a proteger y servir, incluso frente a las adversidades personales y profesionales.
En síntesis, las historias de Orel Morales Goya y Analía Pasantino son mucho más que relatos individuales; son faros de esperanza y ejemplos de valentía que iluminan el camino hacia una sociedad más justa e inclusiva. Demuestran que la identidad de género no es una limitación, sino una fortaleza que enriquece a las instituciones y a la comunidad en general. A pesar de los avances, sus experiencias también revelan que la lucha por la plena aceptación y el respeto de la diversidad en todos los ámbitos sigue siendo una tarea en curso, una que requiere el compromiso continuo de individuos y organizaciones para derribar las barreras restantes y construir un futuro donde la dignidad y el respeto sean universales.
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