¿Por qué te dan la noticia de que vas a ser abuela o abuelo?

Policía, Justicia y la Confianza Ciudadana

20/04/2026

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La imagen de la policía suele asociarse directamente con la prevención del delito y el mantenimiento del orden. Sin embargo, su rol en la sociedad es mucho más complejo y abarca esferas que a menudo tocan las fibras más sensibles de la vida personal y familiar. Desde la intervención en disputas de custodia hasta la percepción de justicia o discriminación, la interacción ciudadana con las fuerzas del orden es un reflejo de los desafíos y las expectativas que depositamos en ellos. Este artículo profundiza en estas dinámicas, explorando cómo la policía se inserta en los conflictos civiles y cómo la percepción pública de su imparcialidad y eficacia moldea la confianza en el sistema.

¿Por qué disminuyen las denuncias de abuso policial?
La situación de abuso policial llega a crear unos niveles de desconfianza en los ciudadanos hacia la institución, especialmente hacia la PTJ, que se reflejan en la disminución cada vez más grande de las denuncias de este tipo de delito.

La Policía en el Ámbito Familiar: Más Allá del Crimen

Cuando pensamos en la policía, rara vez imaginamos su intervención en asuntos domésticos que no involucran violencia flagrante o delitos mayores. No obstante, las fuerzas del orden son a menudo el brazo ejecutor de decisiones judiciales en el ámbito civil, y las disputas de custodia de menores son un claro ejemplo de ello. La llegada de la policía a un domicilio, incluso si es para cumplir con una orden judicial en un caso de custodia, puede ser un momento de gran tensión y angustia para todos los implicados, especialmente para los menores.

El caso de Carlos Pérez, un padre que relata su calvario tras separarse de su pareja, es ilustrativo. Su hijo, con apenas cuatro meses, se vio inmerso en un torbellino de cambios de domicilio y colegio, e incluso una breve estancia en un centro de menores. Pérez narra cómo la policía llegó a buscar a su hijo a casa de sus abuelos en ocasiones, o cómo el niño tuvo que pasar una noche en un centro de menores al no poder localizar a la madre y a él no permitírsele el contacto. Estas situaciones, aunque no sean el resultado de un crimen cometido por el menor o sus abuelos, ponen de manifiesto el delicado papel de la policía en la aplicación de sentencias judiciales, y el impacto que tienen estas intervenciones en la vida de las familias.

La presencia policial en estos contextos resalta una faceta menos visible de su labor: la de garantes del cumplimiento de la ley en situaciones de alta carga emocional. Su actuación debe ser medida y profesional, buscando siempre el interés superior del menor, aunque la percepción de los padres o abuelos involucrados pueda ser de intrusión o incluso de injusticia, especialmente cuando sienten que el sistema los discrimina.

Custodia Compartida y la Percepción de Discriminación de Género

El debate sobre la custodia compartida es uno de los campos donde la percepción de discriminación de género en el sistema judicial se hace más evidente para algunos. Tradicionalmente, las sentencias estándar de custodia tendían a atribuir la custodia a la madre, junto con el domicilio conyugal y una pensión de alimentos. Esto ha llevado a que muchos padres, como Carlos Pérez, se sientan discriminados por el mero hecho de ser hombres. Él se queja de que los jueces invocan el interés del menor, pero dictan sentencias que, en su opinión, ignoran la estabilidad emocional y la cercanía paterna, como cuando su hijo de un año debía recorrer 100 kilómetros para ir a la guardería, estando su padre a 200 metros.

En España, aunque la reforma del Código Civil de 2005 introdujo el término de custodia compartida, y varias comunidades autónomas tienen leyes propias al respecto, sigue siendo un régimen minoritario. Datos de 2015 del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que la custodia de hijos menores fue concedida a la madre en casi el 70% de los casos, al padre en solo el 5.1%, y fue compartida en el 24.7%. Sin embargo, algunas asociaciones de padres, como Custodia Paterna, argumentan que estas cifras no reflejan la realidad y que el acceso de los padres al cuidado y educación de sus hijos es mucho menor.

Este escenario ha generado un movimiento de protesta por parte de asociaciones de padres, como Padres Por Siempre en Colombia o SOS Papa en Uruguay, que denuncian lo que consideran una situación discriminatoria para los hombres en los tribunales de familia. A menudo, recurren a manifestaciones simbólicas, como padres vestidos de superhéroes, para visibilizar su lucha. Argumentan que el sistema judicial tiende a creer más los argumentos de las mujeres, perpetuando un "machismo" institucionalizado que afecta negativamente la relación de los hijos con sus padres.

Por otro lado, existen asociaciones de mujeres progresistas que se oponen a la custodia compartida impuesta, argumentando que no siempre favorece la estabilidad emocional de los menores, especialmente cuando no hay un compromiso libre y responsable de ambos progenitores. Temen que, en estos casos, los hijos puedan ser utilizados como "arma arrojadiza" entre los padres, desestabilizándolos emocionalmente y afectando a las víctimas de violencia de género. Este contraste de perspectivas subraya la complejidad de equilibrar los derechos de ambos progenitores con el bienestar superior del menor.

¿Por qué te dan la noticia de que vas a ser abuela o abuelo?
Voy a ser abuela o abuelo! Voy a ser abuela o abuelo! Cuando tus hijos te dan la noticia de que vas a ser abuela o abuelo surgen multitud de sentimientos. Casi todos suelen ser de ilusión y alegría por poder disfrutar de una pequeña criatura que vendrá al mundo, en última instancia, gracias a que tú decidiste un día ser madre o padre.

Misandria: Un Debate Sobre la Discriminación Masculina

La discusión sobre la percepción de discriminación de género en el ámbito judicial, particularmente en casos de custodia, se enmarca en un debate más amplio sobre la existencia de la misandria, definida como el odio o aversión hacia los hombres. Expertos como David Benatar y Katherine K. Young, autora de la cuatrilogía "The Second Sexism: Discrimination Against Men and Boy", sostienen que la discriminación contra los hombres es una realidad global, profundamente arraigada y propagada por los medios de comunicación y mecanismos legales.

Benatar y Young presentan una serie de argumentos que, aunque no siempre directamente relacionados con la policía, sí conciernen al sistema de justicia y a la sociedad en general. Mencionan que hay un mayor porcentaje de hombres en las guerras y en las prisiones. Los datos de instituciones penitenciarias respaldan esto:

CategoríaHombres (%)Mujeres (%)Fuente
Reclusos en EE.UU. (Dic 2016)93.3%6.7%Oficina Federal de Prisiones de EE.UU.
Reclusos en América Latina (2012)88%-97%3%-12%ILANUD (Elías Carranza)
Reclusos en el Caribe (2012)94%-99%1%-6%ILANUD (Elías Carranza)
Víctimas de homicidio global (2014)78.7%21.3%UNODC
Homicidas global (2014)~95%~5%UNODC

Estos datos sugieren que los hombres están sobrerrepresentados en las estadísticas de encarcelamiento y son víctimas de homicidio en una medida mucho mayor que las mujeres. Young argumenta que existe una "estereotipación negativa" de la masculinidad, permitiéndose chistes o comentarios sobre hombres que serían inaceptables si se hicieran sobre mujeres. Sin embargo, esta visión es rechazada por otros expertos, como Marc A. Ouellette o el antropólogo David D. Gilmore, quienes argumentan que la misandria carece de la sistematicidad, la institucionalización y la base legislada que caracteriza a la misoginia. Para ellos, la misandria podría ser un "odio al rol tradicional del hombre" o al machismo, mientras que la misoginia tiene como objetivo a cualquier mujer, independientemente de su ideología.

La activista Catalina Ruiz Navarro refuerza esta postura, afirmando que no se puede ser sexista contra los hombres, ya que solo se puede discriminar a quienes tienen menos poder. Para ella, el humor que critica a los hombres es una forma de retarlos a cambiar y de desafiar el statu quo, no de discriminarlos. Este debate es crucial para entender las percepciones de justicia y equidad en la sociedad y cómo estas influyen en la relación de los ciudadanos con las instituciones, incluyendo la policía.

La Erosión de la Confianza: Denuncias de Abuso Policial

En este panorama de complejas interacciones entre ciudadanos y el sistema de justicia, la confianza ciudadana en las instituciones policiales emerge como un pilar fundamental. Cuando esta confianza se ve comprometida, las consecuencias pueden ser profundas y duraderas. Un claro ejemplo de esta erosión es la disminución de las denuncias por abuso policial. La información indica que la situación de abuso policial llega a crear niveles tan altos de desconfianza en los ciudadanos hacia la institución, especialmente hacia cuerpos como la PTJ, que se reflejan en una disminución cada vez mayor de las denuncias de este tipo de delito.

Esta tendencia es preocupante porque crea un círculo vicioso. Si los ciudadanos no confían en que sus denuncias serán atendidas de manera justa o que los responsables serán sancionados, es menos probable que denuncien. Esta falta de denuncias, a su vez, puede llevar a una menor rendición de cuentas por parte de los agentes, perpetuando prácticas abusivas y profundizando aún más la desconfianza. La percepción de impunidad o de que el sistema favorece a ciertos grupos (como los hombres en los casos de custodia, o los propios agentes en casos de abuso) contribuye a esta espiral negativa.

Para que la policía pueda cumplir eficazmente su función de proteger y servir a la comunidad, necesita la cooperación de los ciudadanos. Esta cooperación se basa en la confianza: la creencia de que la policía actuará con integridad, imparcialidad y respeto a los derechos humanos. Cuando esta confianza se pierde, no solo disminuyen las denuncias, sino que también se reduce la colaboración en la prevención del delito, se dificulta la obtención de información crucial para investigaciones y, en última instancia, se debilita el estado de derecho.

Restaurar la confianza implica transparencia, rendición de cuentas, y una clara voluntad de abordar las quejas ciudadanas de manera efectiva. Significa reconocer que las percepciones de discriminación, ya sean en el ámbito familiar o en la experiencia directa con el abuso policial, tienen un impacto real en la disposición de los ciudadanos a interactuar con las fuerzas del orden y a verlas como aliadas en la búsqueda de justicia.

¿Por qué llegó la policía a buscar a su hijo a casa de sus abuelos?
Aunque cuenta como más graves las veces en las que llegó la policía a buscar a su hijo a casa de sus abuelos porque se había escapado o que éste tuviera que pasar una noche en un centro de menores porque no pudieron localizar a la madre y a él no le permitieron verlo.

Preguntas Frecuentes

¿Puede la policía intervenir en disputas de custodia de hijos?
Sí, la policía puede intervenir en disputas de custodia de hijos para hacer cumplir órdenes judiciales. Su papel es asegurar que las decisiones de los tribunales se respeten, aunque la situación no implique un delito penal directo por parte del menor o sus cuidadores en ese momento.

¿Qué es la custodia compartida?
La custodia compartida es un régimen legal en caso de separación o divorcio donde ambos progenitores ejercen la custodia legal de sus hijos menores de edad en igualdad de condiciones de derechos y deberes. No debe confundirse con la patria potestad, que generalmente mantienen ambos padres.

¿Qué es la "misandria" en el contexto de la justicia?
"Misandria" se refiere al odio o aversión hacia los hombres. En el contexto de la justicia, algunos argumentan que se manifiesta como una discriminación sistémica contra los hombres, por ejemplo, en las decisiones de custodia o en la percepción de los hombres en el sistema penal, donde están sobrerrepresentados como reclusos y víctimas de homicidio.

¿Por qué es importante la confianza entre ciudadanos y policía?
La confianza es crucial porque facilita la cooperación ciudadana en la prevención y resolución de delitos, fomenta la denuncia de abusos y garantiza que la policía pueda operar de manera efectiva y legítima. Sin confianza, los ciudadanos pueden dudar en buscar ayuda o denunciar irregularidades, lo que debilita la seguridad y la justicia.

¿Cómo afecta la percepción de discriminación la relación con las autoridades?
La percepción de discriminación, ya sea por género, raza o cualquier otra característica, puede erosionar gravemente la confianza de los ciudadanos en las autoridades. Si las personas sienten que el sistema judicial o la policía no son imparciales, es menos probable que recurran a ellos para resolver conflictos, denunciar delitos o buscar protección, lo que puede llevar a una mayor desafección y, en algunos casos, a la toma de justicia por mano propia.

Conclusión

El rol de la policía en la sociedad es innegablemente complejo y va más allá de la mera persecución del crimen. Su intervención en asuntos tan delicados como las disputas de custodia familiar pone de manifiesto cómo las fuerzas del orden se encuentran en la intersección de la ley y las emociones humanas. Las percepciones de discriminación, ya sea en el ámbito de la justicia familiar o en la experiencia directa de abuso policial, tienen un impacto directo en la confianza ciudadana en estas instituciones. Cuando los ciudadanos sienten que el sistema no es justo o que no los protegerá, la disposición a denunciar y a cooperar disminuye drásticamente, creando un ambiente donde la impunidad puede florecer y la seguridad se ve comprometida. Es imperativo que las instituciones policiales y judiciales trabajen hacia una mayor transparencia, equidad y rendición de cuentas para reconstruir y mantener la confianza esencial que sustenta un sistema de justicia eficaz y una sociedad segura para todos.

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