21/12/2024
La labor policial es una de las profesiones más arriesgadas y nobles, donde hombres y mujeres dedican sus vidas a proteger a la ciudadanía, enfrentando peligros inimaginables. En esta senda de compromiso y sacrificio, la historia de la subinspectora Karim Jimena Gallardo se erige como un hito doloroso, pero también como un símbolo de valentía. Ella no solo fue una dedicada servidora de la ley, sino que también ostenta el triste honor de ser la primera mujer mártir de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), un sacrificio que marcó a la institución y al país.

Su trágica muerte, ocurrida en un enfrentamiento brutal con un peligroso delincuente, Italo Jorge Nolli Olivan, dejó una cicatriz profunda y visibilizó los riesgos inherentes a la labor de los detectives. Este artículo busca honrar su memoria, reconstruir los hechos de aquel fatídico día y desentrañar el oscuro perfil del hombre que le arrebató la vida, inmerso en una compleja red de crimen organizado.
- El Trágico Final de una Pionera: Subinspectora Karim Gallardo
- Los Hechos del 23 de Marzo de 2011: Una Jornada de Furia
- Italo Nolli Olivan: El 'Rambo Chileno' y su Oscuro Pasado
- Un Historial Delictivo Marcado por el Engaño y la Violencia
- La Red de Cobre Robado: Un Negocio Ilícito con Consecuencias Mortales
- Las Consecuencias y la Búsqueda de Justicia
El Trágico Final de una Pionera: Subinspectora Karim Gallardo
El 23 de marzo de 2011 quedó grabado a fuego en la memoria de la Policía de Investigaciones de Chile. Ese día, en la comuna de San Bernardo, la subinspectora Karim Jimena Gallardo, de tan solo 28 años y soltera, junto a su colega, el subprefecto Marcelo Cristián Morales, de 38 años y padre de dos hijos, perdieron la vida en el cumplimiento de su deber. Ambos pertenecían al departamento de Asesoría Técnica (Asetec) de la institución, una unidad dedicada a labores especializadas que los llevó a fiscalizar una casa de compra y venta de cobre, en el marco de un operativo por robo y reducción de este metal.
Karim Gallardo, con su juventud y su entrega, representaba el espíritu de una nueva generación de detectives. Su caída no fue solo la pérdida de una vida, sino también la de una pionera, ya que al ser abatida por múltiples disparos, se convirtió en la primera mujer mártir de la policía civil chilena, un hecho que resonó con dolor y orgullo en toda la institución y en la sociedad. Su sacrificio subrayó la igualdad de riesgos y la valentía con la que las mujeres asumen roles vitales en la seguridad pública.
Los Hechos del 23 de Marzo de 2011: Una Jornada de Furia
La mañana de aquel miércoles, Italo Jorge Nolli Olivan, conocido como el “Rambo chileno”, había finalizado una entrega de cobre en Madeco Mills, en el barrio industrial La Divisa de San Bernardo. A bordo de su camioneta Ford F-150, se disponía a marcharse cuando un vehículo de la PDI con cuatro agentes se aproximó. El detective Marcelo Morales se acercó a Nolli, solicitándole que descendiera y presentara sus documentos como parte de un control de identidad.
La respuesta de Nolli fue inmediata y brutal. Sin mediar palabra, extrajo un arma de fuego y abrió fuego indiscriminadamente. Marcelo Morales fue el primero en caer, recibiendo un disparo inicial y siendo luego rematado con dieciséis tiros más mientras yacía en el suelo. La escena se transformó en un caos. Los compañeros de Morales intentaron buscar refugio. Dos lograron resguardarse en la patrulla, pero la subinspectora Karim Gallardo, mientras intentaba alcanzar el vehículo para protegerse, fue blanco de la furia de Nolli, quien le disparó diez balazos por la espalda. Los otros dos detectives resultaron heridos en sus extremidades, aunque afortunadamente sin riesgo vital, siendo trasladados de urgencia al hospital.
Tras la balacera, Nolli, con una calma espeluznante, caminó hacia el camión que lo acompañaba, donde estaban el chofer Raúl Campos y su hijo Ulises. Limpió sus pistolas, las enfundó y recogió una factura del suelo, la cual entregó a Campos, ordenándole que huyera rápidamente, mientras él, según dijo, tenía “unos trámites por hacer”. Con las pistolas aún calientes, Nolli emprendió una huida que lo llevaría por varias comunas de Santiago, desencadenando una intensa persecución policial.

La policía, alertada de la descripción del pistolero y su vehículo, una camioneta Ford F-150 roja, patente YV-1108, lo interceptó en la esquina de Avenida Balmaceda con General Bulnes. Nolli respondió con disparos a través de la ventana, abriéndose paso hasta Cienfuegos con Agustinas, donde una muralla de policías lo esperaba. Atrincherado en su camioneta, el “Rambo chileno” continuó disparando hasta que dos impactos, uno en la cabeza y otro en el tórax, lo abatieron, poniendo fin a una jornada de terror que dejó un saldo de dos detectives muertos, ocho heridos y el país conmocionado.
Italo Nolli Olivan: El 'Rambo Chileno' y su Oscuro Pasado
Italo Jorge Nolli Olivan, nacido el 27 de mayo de 1942, fue un personaje complejo y perturbador, cuya vida estuvo marcada por la violencia, el engaño y una profunda oscuridad. Hijo de la chilena Hilda Olivan Catalán y el italiano Italo Nolli Melloni, su infancia fue moldeada por la figura de un padre castigador, frío y déspota. Según relatos familiares, Nolli nació “muerto” y fue reanimado, un evento que, junto con el desprecio paterno y el favoritismo hacia su hermana Mariana, pudo haber forjado una personalidad resentida y perturbada.
Desde temprana edad, Nolli mostró una inclinación por el fisicoculturismo y una fascinación creciente por las armas. Aunque estudió en el Instituto Hispanoamericano con buenas notas, su rebeldía se acentuó con los años, declarándose ateo y desarrollando un cuerpo atlético. Su deseo de ingresar a la Escuela Militar fue frustrado por su padre, un hecho que intensificó su odio hacia él. Este resentimiento culminó en un episodio de violencia cuando Nolli, ya adulto, agredió físicamente a su padre por no defender a su hermana de un ataque.
La vida amorosa de Nolli también fue turbulenta. Su primer matrimonio en 1963 con Katrina Jadué Chahuán fue intenso pero breve, terminando en medio de acusaciones de maltrato y supuestas infidelidades. Tras este fracaso, su personalidad se endureció, y su obsesión por las armas se hizo más pronunciada. Se rumoreaba que había sido mercenario en Vietnam, aunque Interpol negaría su presencia legal en Estados Unidos durante esa época, esta leyenda contribuyó a su apodo de “Rambo chileno” y a la imagen de un hombre peligroso y experimentado en el combate.
A su regreso a Chile, quienes lo conocieron lo describieron como un hombre transformado, paranoico y hosco, que optaría por la criminalidad como estilo de vida. En 1984, se casó con Gloria Farías, 16 años menor, con quien tendría tres hijos. Sin embargo, ni siquiera este nuevo capítulo de su vida lo apartaría de su senda delictiva, que escalaría hasta el trágico final de 2011.
Un Historial Delictivo Marcado por el Engaño y la Violencia
El prontuario de Italo Nolli Olivan era extenso y variado, reflejando una vida dedicada a la delincuencia y el engaño. Cada vez que era detenido, salía a la luz su impresionante arsenal de armas, lo que le valió la fama de ser un hombre extremadamente peligroso.
- 1987: El Fraude del Seguro de Vida
Uno de sus delitos más notorios ocurrió en 1987, cuando Nolli ideó un plan macabro para cobrar dos seguros de vida millonarios a nombre de su esposa, Gloria Farías. La declaró muerta sin que lo estuviera, compró un ataúd, lo llenó con leños y un perro, y simuló un funeral y cremación en el Cementerio General. Para evitar que el ataúd fuera abierto, colocó una placa que indicaba que la supuesta víctima había muerto de SIDA, aprovechando la histeria de la época. Fue su propia esposa quien lo denunció al descubrir su nombre en el obituario, lo que llevó a su primera detención. La policía allanó su casa y descubrió un arsenal de armas de guerra, incluyendo una carabina M-1, un fusil Garant M-1, granadas y municiones. Aunque inicialmente fue vinculado al Frente Patriótico Manuel Rodríguez, esta conexión fue descartada. - 1996: Fraudes y Reincidencia
Tras regresar a la vida civil, Nolli se dedicó al negocio de la chatarra, que eventualmente lo llevaría al comercio ilegal de cobre robado. En abril de 1996, fue nuevamente detenido por una serie de delitos que incluían falsificación, infracción a la ley de drogas, giro doloso de cheques y estafa por cerca de 350 millones de pesos. Una vez más, la policía encontró armas en su domicilio, lo que le valió otro procesamiento por infringir la Ley de Control de Armas y Explosivos. A pesar de tener múltiples órdenes de aprehensión pendientes, logró salir bajo fianza en 1999. - 2007 y 2010: Nuevos Cargos
Su patrón de reincidencia continuó. En 2007, fue detenido por falsificación, y en junio de 2010, enfrentó una nueva orden de detención, demostrando una persistente trayectoria delictiva que culminaría en el fatal enfrentamiento con la PDI en 2011.
La Red de Cobre Robado: Un Negocio Ilícito con Consecuencias Mortales
El enfrentamiento que cobró la vida de los detectives Gallardo y Morales no fue un hecho aislado, sino la culminación de un complejo esquema de cobre robado y fraude que Nolli había orquestado. La investigación posterior reveló una verdadera asociación ilícita, liderada por Nolli y Luis Rodríguez Maluenda, dueño de la empresa de chatarra “Goycolea”.

La estructura de esta organización criminal era sofisticada y jerarquizada, diseñada para mover grandes volúmenes de cobre sustraído y lavarlo a través de canales aparentemente legales. A continuación, se detalla la función de los principales implicados:
| Rol en la Organización | Nombre(s) | Función Principal |
|---|---|---|
| Líderes | Italo Nolli Olivan, Luis Rodríguez Maluenda | Dirección y coordinación del negocio ilícito de cobre robado. |
| Recolectores/Transportistas | Raúl Campos, Ulises Campos | Encargados de recolectar el metal y trasladarlo a bodegas. |
| Acompañante/Facilitadora | Mercedes Vallade | Pareja de Nolli, lo acompañaba en las entregas y facilitó su fuga. |
| Proveedor de Facturas Falsas | Luis Rodríguez Maluenda (Goycolea) | Emitía facturas para justificar la compra de cobre ilícito. |
| Nexo con Madeco Mills | Julio Lacámara Zulueta | Ingeniero comercial, nexo principal entre Madeco Mills y Goycolea, responsable de cobrar cheques. |
| Contador/Documentación Falsa | Jaime Massardo Barroso | Contador de la sociedad, facilitaba documentación falsa y guías de despacho. |
| Encubridor/Facturas Ficticias | Patricio Torres Oteíza | Proporcionaba facturas y guías de despacho ficticias a través de sus empresas. |
Entre 2010 y 2011, las transacciones de Goycolea con Madeco Mills ascendieron a unas 2.259 toneladas de cobre. Además del robo de material, la organización también se dedicaba a la evasión del Impuesto al Valor Agregado (IVA), con un perjuicio fiscal estimado en más de 1.400 millones de pesos. Empresas de servicios básicos como Chilectra, Compañía General de Electricidad, Telefónica y Movistar se querellaron por receptación y asociación ilícita, al ser víctimas del robo de sus cables, lo que afectaba gravemente la normalidad de sus operaciones y ponía en riesgo a miles de usuarios.
Las Consecuencias y la Búsqueda de Justicia
La muerte de los detectives desató una de las investigaciones más intensas de la PDI, con operativos desplegados en varias comunas de la capital. La pronta acción permitió la detención de cuatro personas clave en la red de Nolli: su pareja, Mercedes Vallades; el camionero Raúl Campos y su hijo Ulises, y el hijo de Nolli (no especificado si es Ulises o el otro hijo). Los Campos fueron formalizados como autores de los asesinatos, ya que se encontraron trazas de plomo, bario y antimonio en sus manos, sugiriendo que también habían disparado contra los policías. Mercedes Vallades, aunque no disparó, fue acusada de encubrimiento por facilitar la fuga de Nolli y por tenencia ilegal de armas al ser detenida con un revólver.
Los detenidos fueron encausados por asociación ilícita para la receptación de cobre robado, y enfrentaron querellas del Gobierno y la propia PDI, arriesgando largas penas de cárcel por los crímenes. La investigación, liderada por el fiscal Tufit Bufadel, se centró en desmantelar la estructura financiera de la organización, a pesar de la muerte de Nolli. Se buscó establecer la responsabilidad de los demás implicados, incluidos los contactos en Madeco Mills, como el gerente de administración y logística Erwin Blaschke, quien supuestamente agilizaba los pagos y no rechazaba el material robado.
La justicia sigue trabajando para deslindar responsabilidades y asegurar que todos los involucrados en esta red criminal enfrenten las consecuencias de sus actos. El caso de Karim Gallardo y Marcelo Morales no solo expuso la vulnerabilidad de los agentes del orden, sino que también puso de manifiesto la existencia de complejas redes delictivas que operan en el país, lucrando con actividades ilícitas que tienen un costo humano devastador.
Preguntas Frecuentes sobre el caso de Karim Gallardo y la PDI
¿Quién fue la primera mujer mártir de la policía civil chilena?
La subinspectora Karim Jimena Gallardo, quien fue abatida el 23 de marzo de 2011 durante un control policial en San Bernardo.
¿Qué edad tenía Karim Gallardo al momento de su fallecimiento?
Tenía 28 años y era soltera.
¿Quién fue el responsable de la muerte de la subinspectora Gallardo y el subprefecto Morales?
Italo Jorge Nolli Olivan, conocido como el “Rambo chileno”, un delincuente con un extenso historial de fraudes y delitos relacionados con armas.

¿Qué tipo de operativo policial se estaba realizando cuando ocurrieron los hechos?
Los detectives realizaban un control de identidad en el marco de una fiscalización por robo y reducción de cobre en una casa de compra y venta de metales.
¿Qué antecedentes delictivos tenía Italo Nolli Olivan?
Nolli tenía antecedentes por falsificación, giro doloso de cheques, estafas (incluyendo la simulación de la muerte de su propia esposa para cobrar seguros de vida), hurto de material de guerra e infracciones a la Ley de Armas.
¿Qué le sucedió a Italo Nolli Olivan después del tiroteo?
Tras una intensa persecución policial por Santiago, Nolli fue interceptado y abatido por agentes de la PDI en un enfrentamiento en la intersección de Cienfuegos con Agustinas.
¿Hubo cómplices en la red criminal de Italo Nolli?
Sí, la investigación reveló una asociación ilícita dedicada al robo y comercialización de cobre. Fueron detenidas varias personas, incluyendo la pareja de Nolli, Mercedes Vallades, y los camioneros Raúl y Ulises Campos, entre otros implicados en la estructura logística y financiera de la red.
¿Cuál fue el impacto económico de la red de cobre robado de Nolli?
Se calcula que la organización movió alrededor de 2.259 toneladas de cobre entre 2010 y 2011, y generó una evasión de IVA de más de 1.400 millones de pesos, afectando gravemente a empresas de servicios básicos y al fisco chileno.
La historia de Karim Gallardo es un recordatorio constante de la dedicación y el coraje de aquellos que eligen el camino de la seguridad pública. Su sacrificio, junto con el de Marcelo Morales, fortalece el compromiso de la PDI con la justicia y la lucha contra el crimen organizado, asegurando que su memoria sea un faro para las futuras generaciones de detectives en Chile.
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