¿Qué sucede cuando dos amigos se visten como agentes de policía?

La Policía Colombiana bajo la Nueva Era Petro

08/09/2025

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La llegada de Gustavo Petro a la presidencia de Colombia ha marcado, sin lugar a dudas, un punto de inflexión en múltiples esferas de la política nacional. Sin embargo, una de las transformaciones más profundas y esperadas se ha gestado en el ámbito de la seguridad y la defensa. El nuevo Gobierno ha puesto sobre la mesa un ambicioso paradigma que busca alejar a la nación del conflicto y las hostilidades, redefiniendo el rol y la estructura de sus fuerzas armadas y, de manera particular, de la Policía Nacional. Este cambio, que apenas inicia su andadura, ya ha generado movimientos telúricos en las altas esferas de la institución, prometiendo una reorientación hacia la paz total y una profunda valoración de los derechos humanos.

¿Qué va a pasar con la policía?
"Se va a sacar a la Policía del Ministerio de Defensa y se va a crear un Ministerio de la Paz, la Seguridad y la Convivencia; un Ministerio propio donde va a estar la Policía. Y también lentamente se va a formar a las fuerzas militares para construir una doctrina donde haya un respeto por los derechos humanos", comentó el analista.
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Un Giro Histórico en la Cúpula de la Fuerza Pública

El primer y más contundente paso de la administración Petro en esta nueva dirección fue la renovación casi total de la cúpula militar y policial. El viernes siguiente a su investidura, desde la sede del Ministerio de Defensa en Bogotá, el presidente, acompañado por el recién nombrado ministro Iván Velásquez, anunció cambios trascendentales en la dirección de ambas instituciones. Los criterios para estos nombramientos fueron explícitos y rigurosos: los nuevos líderes no debían cargar con acusaciones de corrupción ni haber incurrido en violaciones a los derechos humanos durante el ejercicio de sus funciones. Este filtro pormenorizado, llevado a cabo por el presidente y su ministro, buscó asegurar una nueva dirección libre de los escándalos que empañaron administraciones anteriores.

En el ámbito militar, la nueva cúpula quedó conformada por el general Helder Fernando Giraldo Bonilla, hasta entonces dedicado a la lucha anticorrupción en el Ejército, como el nuevo comandante de las Fuerzas Militares. El ingeniero naval José Joaquín Amézquita asumió la jefatura del estado mayor conjunto, mientras que Luis Mauricio Ospina, reconocido por su diplomado en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, se convirtió en el comandante del Ejército. La Armada quedó bajo el mando de Francisco Hernando Cubides, también diplomado en DD. HH., y la Fuerza Aérea ahora es comandada por Luis Carlos Córdoba, con experiencia en la aviación estatal.

En el seno de la Policía Nacional, la renovación fue igualmente sustancial y de gran calado. El general Henry Sanabria, con una extensa trayectoria en inteligencia policial, fue designado como el nuevo director. Su nombramiento trajo consigo una novedad histórica: su segunda al mando sería Yackeline Navarro, una oficial con experiencia en formación y organización institucional, quien se convierte en la segunda mujer en ocupar este relevante cargo. El presidente Petro destacó la importancia de este nombramiento, afirmando que "Ojalá pueda mostrar que este mundo dejó de ser de hombres y empieza a tener una presencia con poder de la mujer, mujer que en la fuerza pública tiene que ser absolutamente respetada y valorada". Esta declaración subraya la intención de promover la equidad de género y el reconocimiento del valor de la mujer dentro de las instituciones de seguridad.

La Doctrina de la "Paz Total" y la Seguridad Humana

La visión de seguridad que propone el presidente Petro se distancia notablemente de la doctrina de sus predecesores, especialmente del enfoque centrado en la defensa del gobierno de Iván Duque. Petro ha hecho un énfasis especial en la seguridad ciudadana como pilar fundamental para alcanzar la "paz total", una de sus promesas de campaña más ambiciosas, que busca materializar a lo largo de su mandato de cuatro años. Su relación con los estamentos militares y policiales ha sido, históricamente, objeto de especulación debido a su pasado como militante del M-19, un movimiento insurgente de izquierda. Esta trayectoria, sumada a sus críticas previas sobre el rol de estas instituciones, generaba incertidumbre sobre el rumbo que tomaría la seguridad en un país aún marcado por la violencia.

Durante la ceremonia de presentación de la nueva cúpula, Petro fue enfático al expresar la nueva filosofía: "Pasar a la estrategia de la seguridad humana donde cuidar la vida, los derechos y las libertades de las gentes sea lo fundamental". Esta declaración no solo redefine el objetivo primordial de la Fuerza Pública, sino que también busca despolitizar su accionar, dejando claro que "Aquí no miramos pensamientos políticos ni nada por el estilo, nos interesa que esta Fuerza Pública sea profesional en todo el sentido de la palabra, que pueda valorar sus hombres y mujeres de base". La meta es construir una fuerza pública que, más allá de la confrontación, se erija como garante de la vida y la dignidad de los ciudadanos.

Una Purga sin Precedentes: Consecuencias y Debates

Como toda decisión de tal magnitud, la renovación de la cúpula ha tenido efectos colaterales significativos dentro de las instituciones. La legislación colombiana establece que ningún jefe puede tener menos antigüedad o experiencia militar que sus subordinados. Este principio, aplicado a la nueva configuración, ha resultado en la salida de un número considerable de oficiales de alto rango. En la Policía, concretamente, 23 generales han tenido que abandonar sus puestos, marcando lo que muchos analistas consideran la purga más grande en la historia moderna de la institución en Colombia.

¿Es grave hacerse pasar por un policía o funcionario público?
El Alcuacil Authier dijo que hacerse pasar por un policía o funcionario público es un delito grave: “La víctima en este caso hizo lo correcto al reportar inmediatamente el incidente a la policía". En Texas, este es un delito es grave y las penas van de 2 a 10 años de prisión. Nuestro streaming gratis y en español.

Esta decisión ha polarizado las opiniones. Para algunos expertos, la salida de tantos generales experimentados y "curtidos" en la lucha contra el crimen y la insurgencia podría constituir un error estratégico, debilitando la capacidad operativa de las fuerzas. Argumentan que se pierde un valioso capital humano y conocimiento acumulado a lo largo de décadas. Sin embargo, para otros, esta medida era no solo necesaria, sino imperativa para inyectar un "nuevo aire" al país y a sus instituciones de seguridad. Néstor Rosanía, director ejecutivo del Centro de Estudios de Seguridad y Paz de Colombia, en una conversación con France 24, subrayó la importancia de este cambio de doctrina militar y policial, viéndolo como un paso fundamental para la transformación.

Hacia un Nuevo Modelo: ¿Un Ministerio de la Paz y la Convivencia?

Las implicaciones de esta reestructuración van más allá de los cambios de personal. El analista Néstor Rosanía, en sus declaraciones, adelantó una de las propuestas más audaces que se estarían gestando en el nuevo gobierno: la separación de la Policía Nacional del Ministerio de Defensa. Según Rosanía, "Se va a sacar a la Policía del Ministerio de Defensa y se va a crear un Ministerio de la Paz, la Seguridad y la Convivencia; un Ministerio propio donde va a estar la Policía". Este movimiento, de concretarse, representaría un cambio estructural de gran envergadura, redefiniendo el carácter de la Policía de una fuerza con vocación militar a una con un enfoque más civil, centrada en la seguridad ciudadana y la convivencia.

Además de la reubicación institucional, se plantea una transformación en la formación de las fuerzas militares, con el objetivo de "construir una doctrina donde haya un respeto por los derechos humanos". Para Petro, lograr "la paz, la disminución de la violencia y de la criminalidad, garantizar el incremento sustancial del respeto a los derechos humanos y a las libertades ciudadanas" requiere una ruptura con la cúpula saliente. Esta cúpula había sido objeto de amplias críticas y estaba bajo investigación por controversiales operaciones como los "falsos positivos" (civiles asesinados y presentados como guerrilleros caídos en combate) o la represión de la población durante las protestas sociales de los últimos años, entre otros muchos casos. "Esa vieja cúpula estaba investigada por temas de violaciones a los derechos humanos, perfilamiento a periodistas, líderes de la oposición y defensores de los derechos humanos y tenían serios cuestionamientos en materia de corrupción", enfatizó Rosanía, justificando la necesidad de la purga.

El Fin de la Impunidad y la Protección de Líderes Sociales

Uno de los objetivos centrales de la nueva estrategia defensiva del Gobierno Petro es la protección de los líderes y lideresas sociales, quienes han sido blanco de una violencia sistemática en Colombia. Para abordar esta grave problemática, el presidente ha emitido una directriz clara y contundente: los mandos policiales y militares tendrán la responsabilidad de impedir al máximo la comisión de masacres y el asesinato de estos liderazgos. La impunidad en estos crímenes, según Petro, tendrá repercusiones directas en la hoja de vida y la carrera de los mandos en cuyas jurisdicciones ocurran estos hechos. "La comisión de masacres y su impunidad en jurisdicciones de mandos militares y policiales afectará la hoja de vida de los mandos", sentenció el mandatario en su cuenta de Twitter.

La urgencia de esta medida se evidencia en las escalofriantes cifras. Según el Instituto de Paz y Desarrollo (Indepaz), más de 950 líderes sociales han sido asesinados en los últimos cuatro años. La violencia se ha recrudecido en los territorios remotos, tradicionalmente desatendidos por el Estado, donde los enfrentamientos entre grupos armados ilegales continúan causando estragos en la población civil. El mismo día de la publicación de esta información, el 13 de agosto, se reportó la masacre número 62 en lo que va del 2022, con el asesinato de tres hombres en La Guajira. Además, se contabilizaron 32 asesinatos de firmantes de paz en 2022, elevando la cifra total a 338 desde la firma de los acuerdos de paz con las FARC en 2016. Estas cifras subrayan la magnitud del desafío que enfrenta el nuevo gobierno en su promesa de "paz total" y protección de la vida.

Comparación de Enfoques de Seguridad

La llegada del nuevo gobierno implica un cambio fundamental en la filosofía de seguridad del Estado. A continuación, una tabla que ilustra las diferencias clave entre el enfoque tradicional y la nueva visión propuesta por la administración Petro:

AspectoEnfoque Tradicional (Ej. Gobierno anterior)Nueva Visión (Gobierno Petro)
Objetivo PrincipalDerrota militar de grupos armados, control territorial.Construcción de "Paz Total", protección de la vida y derechos humanos.
Rol de la PolicíaFuerza de seguridad con enfoque militarizado, parte del Ministerio de Defensa.Fuerza de seguridad ciudadana, posible traslado a un Ministerio de Paz/Convivencia.
Criterios para NombramientosJerarquía, trayectoria, méritos internos.Integridad, ausencia de cuestionamientos por corrupción o DD.HH.
Tratamiento de DD.HH.Cuestionamientos por violaciones, "falsos positivos", represión de protestas.Respeto irrestricto, formación en DD.HH., sanción a la impunidad.
Protección de Líderes SocialesMedidas reactivas, desafíos significativos en la prevención.Directriz clara a mandos militares y policiales, impacto en hoja de vida por masacres e impunidad.

Preguntas Frecuentes sobre el Futuro de la Policía en Colombia

La transformación de la fuerza pública genera muchas interrogantes entre la ciudadanía. Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes:

  • ¿Por qué se renovó la cúpula militar y policial?
    La renovación se llevó a cabo para alinear la dirección de las fuerzas con la nueva visión de seguridad del gobierno de Gustavo Petro, la cual prioriza la paz, los derechos humanos y la seguridad ciudadana. Se buscaron perfiles sin cuestionamientos por corrupción o violaciones a los derechos humanos.
  • ¿Cuál es el objetivo principal de la nueva política de seguridad?
    El objetivo central es alcanzar la "paz total", lo que implica una estrategia de "seguridad humana" donde lo fundamental es cuidar la vida, los derechos y las libertades de los ciudadanos, más allá de la confrontación armada.
  • ¿Qué significa la "purga" de generales en la Policía?
    Se refiere a la salida de 23 generales de la Policía Nacional. Esta decisión se basa en la ley que impide a los superiores tener menor antigüedad que sus subordinados y en la necesidad de conformar una cúpula que encaje con el nuevo enfoque del gobierno, libre de cuestionamientos pasados.
  • ¿La Policía dejará de depender del Ministerio de Defensa?
    Aunque es una propuesta que ha sido mencionada por analistas cercanos al gobierno, como Néstor Rosanía, y es parte de la visión de desmilitarizar el enfoque de la Policía, aún no es una decisión formalmente implementada. La idea es crear un Ministerio de la Paz, la Seguridad y la Convivencia para la Policía.
  • ¿Cómo se protegerá a los líderes sociales bajo la nueva administración?
    El presidente Petro ha ordenado que los mandos policiales y militares en cuyas jurisdicciones se cometan masacres o asesinatos de líderes sociales serán directamente responsables, y esto afectará negativamente su hoja de vida y carrera. El objetivo es que la Fuerza Pública prevenga activamente estos crímenes y combata la impunidad.

Los cambios en la Policía y las Fuerzas Armadas de Colombia bajo la presidencia de Gustavo Petro son profundos y buscan redefinir la relación del Estado con la seguridad y la ciudadanía. Con un enfoque renovado en los derechos humanos, la paz y la protección de la vida, el gobierno se enfrenta al desafío de transformar instituciones arraigadas en décadas de conflicto. La purga de la cúpula, la reorientación doctrinal y la prioridad en la protección de líderes sociales marcan el inicio de una era que, si bien ambiciosa, también conlleva importantes retos en un país que anhela dejar atrás la violencia. El futuro de la policía colombiana estará íntimamente ligado al éxito de esta nueva visión de "paz total".

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