25/10/2024
La República del Perú se enfrenta a una de sus mayores pruebas en materia de seguridad ciudadana. La creciente ola de criminalidad, que ha visto la expansión de bandas delictivas transnacionales como el temido Tren de Aragua y el aumento alarmante del uso de armas de fuego por parte de los delincuentes, ha generado un clamor popular por medidas más contundentes. En este escenario crítico, la bancada de Renovación Popular ha puesto sobre la mesa un proyecto de ley que podría redefinir drásticamente el accionar de la Policía Nacional del Perú (PNP) en su lucha contra el crimen organizado y la delincuencia común.

La iniciativa, impulsada por el congresista Jorge Montoya, busca modificar un pilar fundamental en el accionar policial: el Decreto Legislativo 1186, que regula el uso de la fuerza por parte de los agentes. La esencia de esta propuesta es clara y directa: permitir a los efectivos policiales abatir a todo criminal que, además de ser sorprendido en delito flagrante, porte un arma de fuego u otro elemento de “evidente peligrosidad”. Esta medida, presentada como un acto de legítima defensa y con presunción de legalidad, busca otorgar a la PNP un marco jurídico apropiado para enfrentar una criminalidad cada vez más audaz y violenta.
- El Corazón de la Propuesta: Modificación del Artículo 8
- Excepciones al Uso de Arma de Fuego: Más Allá de la Flagrancia
- Capacitación y Entrenamiento: El Pilar de la Eficacia
- La Justificación Detrás de la Medida: Una Sociedad Rebasada
- Implicaciones y Expectativas de la Nueva Situación para la PNP
- Preguntas Frecuentes sobre la Propuesta de Ley
- ¿Qué es el Decreto Legislativo 1186?
- ¿Quién propuso esta modificación a la ley?
- ¿En qué situaciones específicas podrá la policía abatir a un criminal, según esta propuesta?
- ¿Qué significa “legítima defensa y presunción de legalidad” en este contexto?
- ¿Se modificará el entrenamiento policial si se aprueba esta ley?
- ¿Cómo busca esta ley impactar la criminalidad en Perú?
- ¿Cuándo entraría en vigencia esta ley?
El Corazón de la Propuesta: Modificación del Artículo 8
El proyecto legislativo de Jorge Montoya apunta directamente al Artículo 8 de la Ley que regula el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional del Perú. La modificación propuesta es sustancial y busca empoderar a los agentes ante situaciones de extremo riesgo. La redacción específica plantea:
“Cuando en un delito flagrante se utilicen armas de fuego u otros elementos de evidente peligrosidad, que pongan en grave riesgo la vida de las personas o de los miembros de la Policía Nacional del Perú, el o los delincuentes podrán ser abatidos en el lugar de los hechos, debiéndose considerarse esta acción como un acto de legítima defensa y presunción de legalidad.”
Esta frase condensa la ambición del proyecto: eliminar cualquier duda o temor legal que pueda paralizar la acción policial en momentos críticos. Al establecer que el abatimiento en estas circunstancias se considerará legítima defensa y gozará de presunción de legalidad, se busca infundir confianza en los agentes para actuar con decisión cuando la vida de ciudadanos o la propia esté en juego. La delincuencia en el Perú, especialmente en zonas como Lima Norte, ha mostrado un aumento preocupante en el uso de armas, lo que hace que esta propuesta sea vista por sus impulsores como una respuesta necesaria y urgente.
Excepciones al Uso de Arma de Fuego: Más Allá de la Flagrancia
Más allá de la situación de delito flagrante con armas, el proyecto de ley contempla otras circunstancias excepcionales en las que la Policía Nacional del Perú estará facultada para usar su arma de fuego. Estas situaciones buscan cubrir un espectro más amplio de escenarios de alto riesgo, donde la vida humana se ve amenazada de manera inminente. Son las siguientes:
- En defensa propia o de otras personas en caso de peligro real e inminente de muerte o lesiones graves: Esta es una extensión natural del concepto de legítima defensa, permitiendo al agente protegerse a sí mismo o a terceros ante una amenaza directa y palpable a la vida o la integridad física.
- Cuando se produzca una situación que implique una seria amenaza para la vida durante la comisión de un delito particularmente grave: Aquí se enfoca en la gravedad del delito en sí mismo, entendiendo que ciertos actos criminales (como secuestros, toma de rehenes o terrorismo) conllevan una amenaza inherente a la vida que justifica el uso letal de la fuerza.
- Cuando se genere un peligro real y eminente de muerte o lesiones graves como consecuencia de la resistencia ofrecida por la persona que vaya a ser detenida: En el momento de una detención, si el individuo opone una resistencia tan violenta que pone en riesgo mortal al agente o a terceros, la policía estaría autorizada a usar el arma de fuego.
- Cuando la vida de una persona es puesta en riesgo real, inminente y actual por quien se está fugando: Si un fugitivo, en su intento de escape, genera una situación de peligro mortal para alguien (por ejemplo, atropellando a personas, disparando indiscriminadamente), la policía podría intervenir con fuerza letal para neutralizar la amenaza.
- Cuando se genere un peligro real o inminente de muerte del personal policial u otra persona, por la acción de quien participa de una reunión tumultuaria violenta: En contextos de disturbios o aglomeraciones violentas, si un individuo de la turba pone en riesgo mortal a policías o civiles, se permitiría el uso del arma de fuego para controlar la situación.
Estas especificaciones buscan brindar claridad y seguridad jurídica a los agentes, permitiéndoles actuar con determinación en situaciones de extrema tensión, donde cada segundo cuenta y la inacción puede tener consecuencias fatales.
Capacitación y Entrenamiento: El Pilar de la Eficacia
El proyecto de ley no solo se enfoca en el marco legal del uso de la fuerza, sino que también reconoce la importancia fundamental de la preparación del personal policial. Propone que el entrenamiento, la información y la capacitación de los agentes estén a cargo del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Policía Nacional. Esto subraya la necesidad de una formación integral que garantice que los policías no solo conozcan la ley, sino que también estén física y mentalmente preparados para aplicarla correctamente.
Se hace especial énfasis en que estos periodos de entrenamiento “deberán privilegiar las prácticas de acciones operativas simuladas”. Esto significa ir más allá de la teoría y sumergirse en escenarios realistas que preparen a los agentes para diversas situaciones de peligro, incluyendo:
- Afrontar situaciones de ataques violentos.
- Mecanismos o tácticas para reducir a los delincuentes.
- Aseguramiento de los detenidos.
- Protección de víctimas del delito en escenarios peligrosos.
Este enfoque práctico busca asegurar un mejor desempeño en la lucha contra la delincuencia, dotando a los policías de las habilidades necesarias para tomar decisiones rápidas y efectivas bajo presión. Una Policía Nacional bien entrenada es crucial para la implementación exitosa y responsable de cualquier cambio en la legislación sobre el uso de la fuerza.
La Justificación Detrás de la Medida: Una Sociedad Rebasada
El congresista Jorge Montoya argumenta que la sociedad peruana se ha visto “rebasada por el fenómeno de la delincuencia común”, una situación que se ha agravado exponencialmente con el uso recurrente de armas de fuego y la creciente “intervención” de delincuentes extranjeros. Esta apreciación refleja la percepción generalizada de inseguridad que vive el país, donde robos, asaltos y extorsiones se han vuelto parte del día a día de muchos ciudadanos.
La presencia de organizaciones criminales transnacionales y la brutalidad con la que operan han llevado a la propuesta de medidas más drásticas. La iniciativa busca ser una respuesta directa a la impotencia que sienten muchos ciudadanos ante la violencia criminal. De ser aprobado, este proyecto de ley dotaría a la Policía Nacional de un “marco jurídico apropiado para enfrentar a los delincuentes que utilizan armas de fuego para intimidar y, en algunos casos, asesinar a sus víctimas”. Se espera que esto no solo empodere a la policía, sino que también actúe como un disuasivo para los criminales, quienes enfrentarían una consecuencia más severa al usar la violencia armada.
Implicaciones y Expectativas de la Nueva Situación para la PNP
Si el proyecto de ley llega a ser aprobado y promulgado, la Policía Nacional del Perú se encontraría en una situación significativamente diferente, con un impacto que podría percibirse en varios frentes. La principal implicación sería la legitimidad reforzada para el uso de la fuerza letal en escenarios de alto riesgo. Esto se traduciría en:
- Mayor Confianza para el Agente: Al contar con una presunción de legalidad y la consideración de legítima defensa, los policías podrían actuar con mayor determinación y menos temor a represalias legales injustas, lo que es crucial en situaciones de vida o muerte.
- Disuasión Criminal: La posibilidad real de ser abatido en el acto podría llevar a los delincuentes a reconsiderar el uso de armas de fuego o elementos peligrosos, o al menos a ser más cautelosos.
- Reducción de la Violencia: En teoría, al neutralizar rápidamente a delincuentes armados, se podrían evitar secuestros, heridas graves o asesinatos de víctimas inocentes.
- Fortalecimiento Institucional: La PNP se vería respaldada por el Estado en su misión de mantener el orden y proteger a la ciudadanía, lo que podría mejorar la moral y la eficacia operativa.
La intención es clara: proteger a los “pacíficos ciudadanos que tienen el infortunio de ser víctimas de este tipo de delincuencia”. La propuesta busca revertir la sensación de vulnerabilidad y dar a la fuerza del orden las herramientas para enfrentar una criminalidad que ha demostrado no tener límites.
Tabla Comparativa: Antes y Después de la Propuesta (Conceptual)
| Aspecto | Situación Actual (Antes de la Propuesta) | Situación Propuesta (De ser Aprobada) |
|---|---|---|
| Uso de la Fuerza Letal | Regulado por el DL 1186, con énfasis en la proporcionalidad y el último recurso. Potencial temor a consecuencias legales por parte del agente. | Ampliación de los escenarios para uso letal de la fuerza, especialmente en flagrancia con armas y situaciones de riesgo inminente. |
| Protección Legal del Agente | Necesidad de probar legítima defensa caso por caso, con riesgo de procesos judiciales prolongados. | Presunción de legítima defensa y legalidad en situaciones específicas de abatimiento, brindando mayor respaldo legal. |
| Contexto de Actuación | Prioridad en la reducción y detención, con el uso letal como última opción extrema y justificada. | Mayor proactividad y contundencia permitida en escenarios donde la vida está en grave riesgo por delincuentes armados o muy peligrosos. |
| Enfoque de Entrenamiento | Entrenamiento general en uso de la fuerza, con énfasis en la gradualidad y la escalada. | Énfasis en prácticas simuladas para afrontar ataques violentos, reducir delincuentes armados y proteger víctimas en escenarios peligrosos. |
| Mensaje a la Criminalidad | La policía actúa bajo principios de gradualidad y uso progresivo de la fuerza. | La policía tiene la facultad de abatir a delincuentes armados y peligrosos en flagrancia, aumentando el riesgo para los criminales. |
Preguntas Frecuentes sobre la Propuesta de Ley
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes que surgen en torno a este importante proyecto de ley:
¿Qué es el Decreto Legislativo 1186?
El Decreto Legislativo 1186 es la norma legal que actualmente regula el uso de la fuerza por parte de los miembros de la Policía Nacional del Perú. Establece los principios, criterios y procedimientos para que los agentes empleen la fuerza de manera legal, necesaria y proporcional en el cumplimiento de sus funciones.
¿Quién propuso esta modificación a la ley?
La iniciativa legislativa fue propuesta por la bancada de Renovación Popular, siendo su autor el congresista Jorge Montoya.
¿En qué situaciones específicas podrá la policía abatir a un criminal, según esta propuesta?
La propuesta permite el abatimiento en caso de delito flagrante donde el criminal posea arma de fuego u otro elemento de “evidente peligrosidad” que ponga en grave riesgo la vida de personas o policías. Además, contempla otras situaciones excepcionales como la defensa propia o de terceros ante peligro inminente de muerte, amenaza grave a la vida durante un delito grave, peligro por resistencia a la detención, riesgo de vida por un fugitivo, o peligro generado en reuniones tumultuarias violentas.
¿Qué significa “legítima defensa y presunción de legalidad” en este contexto?
Significa que, en los casos específicos contemplados por la ley, la acción de abatir al criminal se considerará automáticamente como un acto de legítima defensa (es decir, una respuesta justificada a una agresión ilegítima) y se presumirá que fue realizada dentro del marco de la ley, invirtiendo la carga de la prueba o al menos facilitando la justificación legal para el agente.
¿Se modificará el entrenamiento policial si se aprueba esta ley?
Sí, el proyecto de ley propone que el entrenamiento, información y capacitación del personal policial, a cargo del Ministerio del Interior y la Dirección General de la PNP, privilegien las prácticas de acciones operativas simuladas. Estas incluirán el entrenamiento para afrontar ataques violentos, tácticas para reducir delincuentes, aseguramiento de detenidos y protección de víctimas en escenarios peligrosos.
¿Cómo busca esta ley impactar la criminalidad en Perú?
La ley busca dotar a la policía de un marco jurídico más robusto para enfrentar la criminalidad violenta, especialmente aquella que utiliza armas de fuego. Se espera que al empoderar a la PNP y brindarle mayor respaldo legal, se logre una mayor efectividad en la neutralización de delincuentes, reduciendo la incidencia de delitos violentos y protegiendo la vida de los ciudadanos.
¿Cuándo entraría en vigencia esta ley?
Es importante señalar que, al momento de redactar este artículo, la propuesta es un proyecto de ley. Para que entre en vigencia, debe seguir el proceso legislativo en el Congreso (debate en comisiones, votación en el Pleno) y, de ser aprobada, ser promulgada por el Poder Ejecutivo y publicada en el diario oficial.
En resumen, esta iniciativa legislativa representa un intento significativo de fortalecer a la Policía Nacional del Perú en su incansable lucha contra una criminalidad que ha escalado a niveles alarmantes. Si bien busca otorgar mayor poder de fuego y respaldo legal a los agentes, su implementación requerirá de un riguroso entrenamiento y una constante supervisión para asegurar que la fuerza se use de manera responsable y en estricto apego a los principios que rigen un estado de derecho.
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