10/09/2024
La seguridad pública, y en particular la labor policial, ha sido un campo de constante evolución y debate en América Latina. A partir de los años noventa, diversos gobiernos progresistas buscaron reformar sus instituciones policiales, anhelando reducir la impronta represiva y corrupta, a la vez que fomentar la participación ciudadana en asuntos de seguridad. En este contexto, la figura de la Policía Comunitaria emergió como una de las estrategias más promisorias, diseñada para construir un puente de confianza entre los ciudadanos y las fuerzas del orden. Sin embargo, ¿cómo se mantiene este modelo hoy en día? ¿Ha logrado consolidarse o ha sucumbido a los desafíos de la realidad?
En la Provincia de Santa Fe, Argentina, la implementación de la Policía Comunitaria representó un hito en la reforma de seguridad. No obstante, su trayectoria ha estado marcada por diversas etapas, y en la actualidad, su presencia se percibe acotada y, en muchos aspectos, desvirtuada de sus metas iniciales. Este artículo profundiza en su diseño original, el contexto de su surgimiento y, crucialmente, la forma en que opera en el presente, revelando un proceso de refuncionalización en las grandes urbes y un paulatino desmantelamiento en localidades más pequeñas.

- La Policía Comunitaria: Un Concepto en Constante Definición
- El Surgimiento de la Policía Comunitaria en Santa Fe: Un Contexto de Crisis
- El Diseño Original de la Policía Comunitaria de Santa Fe: Un Modelo de Proximidad
- La Realidad Actual: Refuncionalización y Desmantelamiento
- Preguntas Frecuentes sobre la Policía Comunitaria en la Actualidad
- ¿Qué significa que la Policía Comunitaria se mantiene de forma “acotada y desvirtuada”?
- ¿Por qué se produjo este cambio en el modelo de Policía Comunitaria?
- ¿Todavía existe la figura del “policía comunitario” tal como se concibió inicialmente?
- ¿Qué impacto tiene esta “refuncionalización” en la relación entre la policía y los ciudadanos?
- ¿Hay planes para revertir este proceso y volver al modelo original de Policía Comunitaria?
- Conclusión
La Policía Comunitaria: Un Concepto en Constante Definición
El término “Policía Comunitaria” es, como señala Fielding (2005), un concepto camaleónico. Puede referirse a un proceso donde el control del crimen se comparte con el público o a un medio para mejorar la comunicación, como las reuniones de consulta. En un sentido más general, describe un estilo de control donde la policía está cerca del público, conoce sus preocupaciones a través del contacto diario y actúa según los deseos de la comunidad. Lejos de ser una invención contemporánea, sus principios de proacción, prevención y asociación entre la policía y el público se remontan a las ideas de la policía británica de Sir Robert Peel en el siglo XIX.
Las características centrales que suelen distinguir a los programas de policía comunitaria incluyen:
- El control preventivo en áreas geográficas reducidas.
- El establecimiento de relaciones estrechas entre la comunidad y la policía.
- La intervención activa de la comunidad en la labor policial preventiva.
- La participación de la policía en el estudio de las condiciones que favorecen los conflictos y la delincuencia local.
Para Saín (2010), este modelo exige no solo nuevas estrategias, sino también un enfoque institucional renovado y una estructura orgánico-funcional diferente. Esto implica una profunda descentralización operativa, delegación de responsabilidades tácticas y nuevas formas de evaluación del desempeño. El mandato policial tradicional se amplía para incluir la resolución de problemas comunitarios que inciden en la seguridad local, promoviendo un enfoque más proactivo que reactivo, centrado en las causas de la violencia y el delito.
Sin embargo, la construcción de la policía comunitaria descansa a menudo en una concepción algo ficticia de la comunidad. Se asume que esta es un conjunto de personas que comparten no solo una ubicación, sino también intereses e identidades. Críticos como Sozzo (2000, 2008) señalan que, en las áreas urbanas, con su mixtura constante de géneros, etnias, culturas y clases, esta imagen armónica se convierte en un mito, y que “comunidad” no es sinónimo de consenso.
El Surgimiento de la Policía Comunitaria en Santa Fe: Un Contexto de Crisis
La implementación de la Policía Comunitaria en la Provincia de Santa Fe, Argentina, en enero de 2014, se dio en un contexto de profunda crisis de seguridad. El gobierno del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), en 2013, inició una reforma policial motivada por múltiples factores:
- Un aumento significativo en la cantidad de delitos contra la propiedad.
- Un crecimiento exponencial de la tasa de homicidios.
- La alarmante visibilidad de la participación de funcionarios policiales en organizaciones delictivas y economías ilegales, evidenciado por casos como la detención del jefe de la Policía de Santa Fe, Hugo Tognoli, en 2013, condenado por complicidad con el narcotráfico.
- El incremento de la actividad delictiva de bandas complejas, como la tristemente célebre organización Los Monos en Rosario.
Para contextualizar la magnitud de esta crisis, podemos observar los siguientes datos:
| Indicador | 2007 | 2011 | 2012 | 2013 | 2014 | Promedio Nacional (2011-2014) |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Delitos contra la propiedad (por 100 mil habitantes) en la provincia | 2004 | - | - | - | 2206 | - |
| Tasa de homicidios (por 100 mil habitantes) en la provincia | - | 9 | 10.2 | 13.1 | 13.6 | 7.6 |
| Tasa de homicidios (por 100 mil habitantes) en Santa Fe ciudad | - | 16.7 | 21.7 | 24.3 | 32.8 | - |
| Tasa de homicidios (por 100 mil habitantes) en Rosario | - | 14.5 | 16.2 | 23 | 21.1 | - |
Ante esta situación, el gobierno provincial promovió el Plan de Seguridad Democrática en noviembre de 2012, con diez objetivos clave, y declaró la “emergencia en materia de seguridad pública” en diciembre del mismo año mediante la Ley 13297 y el Decreto 3973/2012. Estas medidas facultaron al ejecutivo a reestructurar y organizar la policía, crear nuevas unidades como la Policía de Investigaciones (PDI) y la Policía de Acción Táctica (PAT), y la propia Policía Comunitaria. Es importante destacar que, en este proceso, la Ley 13408 de 2014 incluso acortó el período de formación de los aspirantes a policía, permitiendo que cadetes de primer año ingresaran como suboficiales, lo que generó un debate sobre la calidad de la capacitación.
El Diseño Original de la Policía Comunitaria de Santa Fe: Un Modelo de Proximidad
La concepción de la Policía Comunitaria en Santa Fe no fue una iniciativa de la propia fuerza, sino que surgió desde el Ministerio de Seguridad, bajo la gestión de Raúl Lamberto. El objetivo era ambicioso: constituir un cuerpo policial diferenciado, capaz de mostrar resultados positivos a través del monitoreo y la rendición de cuentas con los ciudadanos, para luego replicar este perfil en toda la Policía provincial.
Aunque no existía un marco normativo específico que la regulara en detalle, el Decreto 2710/2013, que creó la Dirección Provincial de Policía de Proximidad, estableció su misión: “optimizar la calidad del servicio público que representa la seguridad pública” mediante la aproximación al vecino, la integración en el núcleo social para adquirir respeto y confianza, y el fortalecimiento de los lazos con la comunidad.
Según los documentos oficiales, el policía comunitario se caracterizaba por:
- Un ámbito territorial de acción acotado a un barrio o “microbarrio”.
- La instauración de vínculos estrechos con los ciudadanos, conociendo su entorno y sus problemas.
- El desarrollo de una actividad policial de carácter preventivo y proactivo.
- El establecimiento de alianzas con autoridades locales y otras instituciones (escuelas, vecinales, clubes, iglesias).
- Autonomía funcional en el marco de estrategias definidas conjuntamente con la comunidad.
- La obligación de rendir cuentas públicamente por su accionar.
En el barrio Las Flores de Rosario, elegido simbólicamente para una de las pruebas piloto, se asignaron 40 policías comunitarios, uno por cada “microbarrio” (cada 400 metros), quienes debían patrullar en línea recta durante seis horas al día. Se priorizó a cadetes recién egresados del ISEP, con la idea de que tuvieran la menor introspección posible de la cultura policial tradicional y así pudieran interiorizar el nuevo perfil comunitario. Recibieron capacitación intensiva en destrezas de policiamiento comunitario y mediación.
Al llegar al barrio, los agentes debían presentarse personalmente a cada vecino, entregar su tarjeta personal con contacto directo, y explicar sus funciones. Se esperaba que, mediante el diálogo, pudieran recopilar información socioeconómica y cultural de los residentes, así como sus opiniones sobre la seguridad, para realizar un diagnóstico preciso. También debían entregar folletos con información del programa y manuales de autoprotección, actuando como “facilitadores de relaciones de consenso preventivas”.
Una de las innovaciones más destacadas fue la creación de las Casas de la Policía Comunitaria (CPC). Estas estructuras físicas, donde se prohibía alojar detenidos o realizar sumarios, fueron diseñadas como centros de reunión para residentes y agentes. Allí, el jefe del Centro Policial auditaría el patrullaje y controlaría la calidad del servicio, mientras un soporte técnico administrativo mantendría comunicación con los agentes y atendería demandas, derivando casos a la comisaría o al policía comunitario asignado. La idea era que la política pública surgiera “de abajo hacia arriba”, con la participación activa de los vecinos en la definición de las líneas de acción.
Además, se preveía un riguroso sistema de evaluación: los agentes debían presentar informes anuales de gestión en audiencias públicas en sus respectivos “microbarrios” y realizar encuestas anuales de satisfacción a los vecinos, garantizando la transparencia y la rendición de cuentas.
La Realidad Actual: Refuncionalización y Desmantelamiento
Desde aquel diseño ambicioso, la Policía Comunitaria ha atravesado un proceso de profunda transformación que la aleja de sus objetivos iniciales. Hoy por hoy, su mantenimiento es muy acotado y, en muchos casos, desvirtuado en comparación con las metas fijadas en su formulación.
En las localidades más pequeñas de la provincia de Santa Fe, se ha observado un paulatino desmantelamiento de este dispositivo. Esto se manifiesta en la reubicación de sus agentes en otras áreas de la Policía de Santa Fe, lo que diluye su perfil especializado y su enfoque de proximidad. Aún más significativo es el cierre de las Casas de la Policía Comunitaria (CPC), la estructura física que les era propia y que simbolizaba su anclaje en el barrio como centro de encuentro y colaboración. La ausencia de estas casas elimina un espacio crucial para la interacción y la co-construcción de la seguridad con la comunidad.
En las ciudades más importantes, como Rosario, el panorama es diferente, pero no menos preocupante en relación con el diseño original. Allí, la Policía Comunitaria está atravesando un proceso de “refuncionalización”. Si bien se ha mantenido la misma dotación de agentes que en sus inicios, la clave está en el cambio de su asignación. Los policías comunitarios ya no están asignados de manera estable a un barrio específico para realizar sus tareas cotidianas. En cambio, se encuentran concentrados en un mismo edificio centralizado y, desde allí, son destinados “adonde sea necesario” para cumplir con tareas de proximidad policial. Esto implica una pérdida de la continuidad en el vínculo con los vecinos y del conocimiento profundo del tejido social de un área específica, que eran pilares fundamentales del modelo original.
La tabla a continuación resume las diferencias clave entre el diseño original y la realidad actual:
| Aspecto | Diseño Original de Policía Comunitaria (ej. Las Flores) | Realidad Actual (Santa Fe) |
|---|---|---|
| Asignación de Agentes | Estable y fija a un “microbarrio” específico. | En ciudades grandes: Concentrados en un edificio central, asignados “adonde sea necesario”. En localidades pequeñas: Reubicados en otras áreas policiales. |
| Casas de la Policía Comunitaria (CPC) | Estructuras físicas en los barrios, centros de reunión y gestión. | En ciudades grandes: Posiblemente refuncionalizadas o con menor uso. En localidades pequeñas: Cierre de las casas. |
| Vínculo con la Comunidad | Estrecho, continuo, basado en el conocimiento profundo del entorno y problemas. | Menos continuo, más esporádico debido a la movilidad de los agentes. |
| Enfoque de la Política | De “abajo hacia arriba”, con participación vecinal en la definición de acciones. | Más centralizado, con menor capacidad de adaptación a las necesidades específicas del microbarrio. |
| Rendición de Cuentas | Informes anuales en audiencia pública, encuestas de satisfacción vecinal. | Mecanismos menos visibles o implementados de forma esporádica. |
Esta “refuncionalización” o desvirtuación implica que, aunque se mantenga el nombre de “Policía Comunitaria”, la esencia de su accionar se ha modificado radicalmente. La capacidad de un agente para conocer a cada vecino, sus problemas específicos, y construir una relación de confianza duradera, se ve comprometida al no tener una asignación estable. La proactividad y la prevención basada en el conocimiento local se diluyen cuando los agentes son movilizados según la necesidad del momento, más que por una estrategia de construcción comunitaria a largo plazo.
Preguntas Frecuentes sobre la Policía Comunitaria en la Actualidad
¿Qué significa que la Policía Comunitaria se mantiene de forma “acotada y desvirtuada”?
Significa que la implementación actual de la Policía Comunitaria no se corresponde con el diseño y los objetivos ambiciosos que se plantearon en su creación. Su alcance es limitado, y sus funciones y estructura han sido modificadas de tal manera que se alejan de la filosofía de proximidad y construcción de confianza con la comunidad que la caracterizaba originalmente.
¿Por qué se produjo este cambio en el modelo de Policía Comunitaria?
El texto sugiere que factores como la reubicación de agentes y el cierre de las Casas de la Policía Comunitaria en localidades más pequeñas, así como la “refuncionalización” en ciudades grandes, han contribuido a este cambio. Si bien no se detallan las razones políticas o presupuestarias específicas para estos cambios, se entiende que son parte de la evolución de la política de seguridad y las prioridades gubernamentales.
¿Todavía existe la figura del “policía comunitario” tal como se concibió inicialmente?
En el sentido estricto de un agente asignado de forma estable a un “microbarrio” para construir vínculos de confianza y resolver problemas locales de manera proactiva, la figura se ha diluido, especialmente en ciudades grandes como Rosario, donde los agentes se concentran en un edificio y son asignados según la necesidad.
¿Qué impacto tiene esta “refuncionalización” en la relación entre la policía y los ciudadanos?
Al no haber una asignación estable de agentes a un barrio, se dificulta la construcción de relaciones de confianza duraderas y el conocimiento profundo de las problemáticas locales. Esto podría llevar a una menor participación ciudadana y a que la policía sea percibida nuevamente como una fuerza más distante, en lugar de un actor cercano y colaborativo en la seguridad comunitaria.
¿Hay planes para revertir este proceso y volver al modelo original de Policía Comunitaria?
El texto no proporciona información sobre planes futuros para revertir la situación actual. Se enfoca en describir cómo se mantiene la Policía Comunitaria en el presente, señalando que los cambios observados son el estado actual de su funcionamiento.
Conclusión
La Policía Comunitaria en la Provincia de Santa Fe ha recorrido un camino complejo desde su ambiciosa concepción en 2014. Diseñada para ser un pilar de la seguridad basada en la proximidad, la participación ciudadana y la confianza mutua, su realidad actual dista mucho de aquel ideal. El cierre de las Casas de la Policía Comunitaria y la reubicación de agentes en localidades más pequeñas, sumado a la “refuncionalización” en las grandes ciudades, donde los agentes se movilizan según la necesidad y no mantienen un arraigo barrial, evidencian una clara desviación de su propósito original. Lo que hoy se mantiene es una versión acotada y desvirtuada, que si bien puede seguir realizando tareas de proximidad, ha perdido gran parte de su esencia como modelo de construcción de seguridad desde y con la comunidad. Este caso subraya los desafíos inherentes a la implementación y sostenibilidad de políticas de seguridad innovadoras en contextos dinámicos y complejos.
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