10/04/2026
La Policía Nacional, institución fundamental para la seguridad y el orden en cualquier nación, se encuentra bajo un escrutinio constante, especialmente en lo que respecta al respeto de los derechos humanos y los procedimientos legales. Recientemente, un caso que involucra a dos patrulleras ha vuelto a poner en el centro de la discusión la conducta de algunos miembros de la fuerza pública, generando preocupación y exigiendo respuestas claras por parte de las autoridades.

El martes 17 de enero, la Procuraduría General de la Nación, ente de control encargado de vigilar la conducta de los servidores públicos en Colombia, hizo pública la formulación de un pliego de cargos contra dos patrulleras adscritas a la Policía de Cundinamarca. La razón de esta grave medida disciplinaria radica en presuntas irregularidades cometidas durante la detención y captura de dos jóvenes en el municipio de Soacha, un procedimiento que, al parecer, carecía del mérito legal necesario para su ejecución. Este caso no solo pone en tela de juicio la actuación individual de las uniformadas, sino que también reabre el debate sobre las detenciones arbitrarias, particularmente en el contexto de las manifestaciones sociales que sacudieron al país en 2021.
- El Expediente Abierto: Cargos Contra las Patrulleras
- Un Contexto Turbulento: El Paro Nacional de 2021 y sus Consecuencias
- El Patrón de las Irregularidades: Más Allá de un Caso Aislado
- Denuncias Escalofriantes: Tratos Crueles en Centros de Detención
- Preguntas Frecuentes sobre el Caso y los Derechos Ciudadanos
- ¿Qué es un pliego de cargos en Colombia?
- ¿Qué significa “falta gravísima a título de culpa grave”?
- ¿Cuáles fueron las principales acusaciones contra las patrulleras?
- ¿Qué papel jugaron las organizaciones de derechos humanos en este caso?
- ¿Qué son los Centros de Atención Inmediata (CAI)?
- ¿Cuáles son los derechos de los ciudadanos ante una detención?
El Expediente Abierto: Cargos Contra las Patrulleras
Las patrulleras señaladas en este proceso son Liliana Marcela Piñeros Mora y Angie Michelle Durán Rico. Ambas funcionarias estaban adscritas a estaciones de Policía en Soacha: Piñeros Mora a la estación de Policía León XIII y Durán Rico a la estación de Policía Chicó, respectivamente. La Procuraduría General de la Nación ha iniciado un proceso disciplinario que podría tener serias repercusiones en sus carreras y en la percepción pública de la institución.
Según el Ministerio Público, la conducta de las investigadas se enmarcaría en una grave “omisión de sus funciones”. La acusación central es que habrían privado de la libertad a dos jóvenes sin que existiera la figura de la flagrancia, es decir, sin que fueran sorprendidas cometiendo un delito en el momento, ni tampoco se contara con pruebas contundentes que demostraran su eventual participación en alguna conducta delictiva. Este incidente tuvo lugar durante las masivas manifestaciones del 29 de abril de 2021, un periodo de alta tensión social en Colombia.
Además de la falta de mérito para la detención, la Procuraduría identificó otra serie de anomalías en el procedimiento. Se estableció que ambas patrulleras intervinieron de manera directa en los actos que llevaron a la aprehensión física de las ciudadanas. Lo más preocupante es que las acusaron sin presentar prueba alguna que sustentara sus afirmaciones, ni tampoco aportaron el nombre de testigos que pudieran validar su versión de los hechos. Esta carencia de sustento probatorio es un pilar fundamental en cualquier proceso legal y su ausencia en este caso es una señal de alarma.
Un detalle que llamó poderosamente la atención del Ministerio Público fue la sorprendente similitud en la redacción de los informes sobre los hechos en ambos casos. Esta uniformidad, sumada a la confusión en la que incurrieron las patrulleras al serles solicitado describir detalladamente cómo se desarrollaron los acontecimientos, sugiere una posible falta de rigor o, peor aún, una coordinación para presentar versiones que no se ajustaban completamente a la realidad. Por todas estas razones, y de manera provisional, la Procuraduría General ha calificado la presunta falta de Piñeros Mora y Durán Rico como gravísima a título de culpa grave, una de las clasificaciones más severas dentro del régimen disciplinario colombiano.
Un Contexto Turbulento: El Paro Nacional de 2021 y sus Consecuencias
El caso de las patrulleras Piñeros y Durán no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un contexto mucho más amplio de denuncias y preocupaciones sobre las actuaciones de la fuerza pública durante el Paro Nacional de 2021. Estas protestas, que se extendieron por varias semanas, fueron escenario de confrontaciones y de una profunda polarización social, dejando un saldo de heridos, fallecidos y, según diversas organizaciones, un número significativo de detenciones irregulares.
Ya en octubre de 2022, diversas organizaciones de derechos humanos le habían presentado al Gobierno nacional un censo preocupante: 201 personas privadas de la libertad en contextos relacionados con el Paro Nacional. Esta cifra, por sí sola, encendía las alarmas sobre la magnitud de las aprehensiones y la posible violación de garantías fundamentales.
Incluso antes, en mayo de 2022, la Personería de Bogotá había advertido públicamente sobre la proliferación de capturas irregulares durante las jornadas de protesta. Estas advertencias, respaldadas por defensores de derechos humanos como el concejal Diego Cancino, sugieren que las irregularidades no fueron incidentes aislados, sino que podrían haber formado parte de un patrón de actuación por parte de algunos miembros de la fuerza pública. La Personería, como ente de control local, jugó un papel crucial al documentar y denunciar estas situaciones, sirviendo de voz para aquellos ciudadanos cuyos derechos pudieron haber sido vulnerados.
El Patrón de las Irregularidades: Más Allá de un Caso Aislado
La información recopilada por la organización ‘Defender la libertad, asunto de todos’ pinta un panorama aún más desolador. Sus reportes establecieron que se presentaron 914 detenciones calificadas como “injustas” por parte de la fuerza pública a lo largo del Paro Nacional de 2021. Esta cifra es alarmante y sugiere una problemática estructural en la forma en que se abordaron las protestas por parte de las autoridades.
El informe de ‘Defender la libertad’ desglosa estas retenciones por ciudades, mostrando una concentración significativa en la capital del país, pero también la presencia de estos incidentes en otras urbes importantes:
| Ciudad | Detenciones "Injustas" Reportadas |
|---|---|
| Bogotá | 835 |
| Popayán | 26 |
| Barranquilla | 25 |
| Total Nacional | 914 |
De estas 914 personas, la organización reveló que solo 47 fueron judicializadas, lo que significa que la inmensa mayoría, más de 800 personas, fueron trasladadas por “protección” o por un “procedimiento policivo” que, aparentemente, no derivó en imputaciones formales por delitos. Esta disparidad entre el número de detenciones y el de judicializaciones refuerza la preocupación sobre la legalidad y justificación de cada aprehensión, sugiriendo que muchas de ellas podrían haber sido detenciones arbitrarias.
Denuncias Escalofriantes: Tratos Crueles en Centros de Detención
Más allá de la legalidad de las detenciones, la organización ‘Defender la libertad’ aseguró en su trabajo investigativo que, en muchas de estas retenciones calificadas como ilegales, se presentaron tratos crueles, inhumanos o degradantes. Estos abusos habrían ocurrido particularmente en los Centros de Atención Inmediata (CAI) y en las estaciones de Policía, lugares que, paradójicamente, deberían ser espacios de garantía de derechos y no de su vulneración.
El documento de ‘Defender la libertad’ detalla experiencias escalofriantes: “Hemos tenido conocimiento de personas que fueron obligadas a desnudarse, otras recibieron descargas eléctricas a partir de dispositivos de control eléctrico y finalmente, a algunas personas se les fracturaron sus manos producto de golpes”. Estas denuncias, de confirmarse, representan una grave violación a la dignidad humana y a los convenios internacionales sobre derechos humanos que Colombia ha suscrito. La Procuraduría y otros entes de control tienen la responsabilidad de investigar a fondo estas denuncias y asegurar que los responsables rindan cuentas.
Preguntas Frecuentes sobre el Caso y los Derechos Ciudadanos
¿Qué es un pliego de cargos en Colombia?
Un pliego de cargos es un acto administrativo mediante el cual un órgano de control, como la Procuraduría General de la Nación, le comunica a un servidor público que existen pruebas y argumentos suficientes para iniciar un juicio disciplinario en su contra. En este punto, el servidor público tiene la oportunidad de presentar sus descargos, solicitar pruebas y ejercer su derecho a la defensa antes de que se tome una decisión final sobre su culpabilidad o inocencia.
¿Qué significa “falta gravísima a título de culpa grave”?
En el régimen disciplinario colombiano, las faltas se clasifican según su gravedad (leves, graves, gravísimas) y el tipo de responsabilidad (dolo, culpa grave, culpa leve). Una “falta gravísima” es la de mayor impacto y consecuencias. “A título de culpa grave” significa que la actuación del funcionario, aunque no intencional (dolo), se dio por una omisión, descuido o negligencia tan grande que se considera inexcusable y reprochable, evidenciando una falta de diligencia elemental en el cumplimiento de sus deberes.
¿Cuáles fueron las principales acusaciones contra las patrulleras?
Las acusaciones principales son: privación de la libertad de dos jóvenes sin que existiera flagrancia o pruebas de su participación delictiva durante las manifestaciones del 29 de abril de 2021, e intervención directa en las aprehensiones acusando a las ciudadanas sin presentar pruebas ni testigos que validaran sus afirmaciones. Además, se señaló la similitud en la redacción de los informes y la confusión al describir los hechos.
¿Qué papel jugaron las organizaciones de derechos humanos en este caso?
Organizaciones como ‘Defender la libertad, asunto de todos’ y la Personería de Bogotá jugaron un papel crucial al documentar, denunciar y visibilizar las presuntas irregularidades y violaciones de derechos humanos durante el Paro Nacional de 2021. Sus informes y censos proporcionaron un contexto vital y una base de información para que entes como la Procuraduría iniciaran investigaciones disciplinarias.
¿Qué son los Centros de Atención Inmediata (CAI)?
Los CAI son pequeñas estaciones de policía ubicadas en barrios y comunidades, diseñadas para ser el primer punto de contacto entre la ciudadanía y la policía. Su función principal es atender emergencias, recibir denuncias y servir como base para el patrullaje local. Sin embargo, durante el Paro Nacional, varios CAI fueron señalados como lugares donde ocurrieron presuntos abusos y tratos inhumanos.
¿Cuáles son los derechos de los ciudadanos ante una detención?
Todo ciudadano tiene derecho a ser informado de los motivos de su detención y de sus derechos (guardar silencio, no autoincriminarse, tener un abogado, ser puesto a disposición de la autoridad competente en el menor tiempo posible, no ser sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes). Las detenciones deben cumplir con los requisitos legales y constitucionales, como la existencia de una orden judicial o la flagrancia.
Este caso subraya la imperiosa necesidad de fortalecer los mecanismos de control interno y externo de la Policía Nacional, garantizando que todos sus miembros actúen con estricto apego a la ley y respeto por los derechos humanos. La transparencia y la rendición de cuentas son pilares fundamentales para reconstruir la confianza ciudadana en las instituciones y asegurar que incidentes como los denunciados no queden impunes, contribuyendo así a la construcción de una sociedad más justa y segura para todos.
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