25/07/2024
En el competitivo mundo de la gastronomía, donde la pasión por el sabor se entrelaza con el ingenio empresarial, pocas historias resuenan con tanta fuerza como la de Ricardo Bernales, el indiscutible cerebro y corazón detrás de la afamada pollería El Pollón. Su trayectoria no es solo la crónica de un negocio exitoso, sino el relato inspirador de cómo un don innato para las ventas, una visión clara y una inversión audaz en la calidad pueden transformar un sueño juvenil en un verdadero imperio gastronómico, trascendiendo fronteras y deleitando paladares.

Desde sus modestos inicios en Tacna hasta su consolidada expansión internacional, la marca El Pollón, hoy representada por Comercial Consorcio Nikoc bajo la gerencia general del propio Bernales, es un testimonio viviente de perseverancia y astucia. Su éxito no es casualidad; es el resultado de decisiones estratégicas, una inquebrantable fe en su producto y una notable capacidad de adaptación en un mercado en constante evolución. Adentrémonos en el fascinante viaje de este emprendedor peruano que supo convertir el pollo a la brasa en una insignia de su visión.
- Los Cimientos de un Gigante: Talento, Visión y un Capital Audaz
- El Secreto del Sabor: Una Receta Valiosa y el Arte de la Calidad
- La Batalla Diaria y el Consolidado Éxito en Tacna
- Cruzando Fronteras: La Audaz Expansión hacia Chile
- Innovación y Resiliencia: Adaptándose a los Nuevos Tiempos
- Un Legado de Sabor y Liderazgo: El Reconocimiento al Emprendedor
Los Cimientos de un Gigante: Talento, Visión y un Capital Audaz
La historia de El Pollón no comienza con una gran inversión, sino con un capital mucho más valioso y personal: el extraordinario talento de Ricardo Bernales para las ventas. Antes de sumergirse en el mundo de la gastronomía, Bernales ya había demostrado su destreza en un campo completamente diferente, consolidándose como el mejor vendedor en una campaña de seguros de vida del prestigioso Banco de Crédito del Perú. Esta experiencia, que le forjó una habilidad incomparable para conectar con las personas, entender sus necesidades y persuadir, sería la piedra angular sobre la que edificaría su futuro.
Con apenas 23 años, y armado con esa valiosa experiencia en ventas y un capital inicial de US$4.000, Ricardo Bernales tomó la audaz decisión de fundar su propia pollería en la Ciudad Heroica de Tacna. En un momento de su vida en el que muchos apenas comienzan a definir su camino, él ya estaba apostando fuerte por una idea. Los US$4.000, aunque hoy puedan parecer una cifra modesta para iniciar un negocio, representaban en aquel entonces un esfuerzo significativo y una muestra de su espíritu emprendedor. Era una inversión no solo monetaria, sino de confianza en sí mismo y en su visión de ofrecer algo diferente al público tacneño.
Tacna se convirtió así en el epicentro de un sueño que, con el tiempo, se extendería mucho más allá de sus fronteras. La elección del rubro de la pollería no fue al azar; el pollo a la brasa ya era y sigue siendo uno de los platos más emblemáticos y queridos de la gastronomía peruana, lo que garantizaba una demanda constante. Sin embargo, para destacar en un mercado saturado, se necesitaba algo más que solo ofrecer el producto; se requería una propuesta de valor única, y Bernales lo sabía.
El Secreto del Sabor: Una Receta Valiosa y el Arte de la Calidad
Desde el primer día, Ricardo Bernales tuvo claro que el corazón de su negocio sería la calidad de su producto. No se trataba solo de vender pollo, sino de ofrecer una experiencia culinaria inolvidable. Su filosofía era simple pero poderosa: "Si mi pollo gustaba, de hecho, que la gente iba a regresar". Esta premisa lo llevó a realizar una inversión crucial y poco convencional para la época: destinó mil dólares a la adquisición de la que él considera su "receta secreta" de pollo a la brasa. Una suma considerable para un negocio naciente, que demuestra su convicción en que el sabor sería su principal diferenciador.
"Mil dólares me costó mi receta. Hasta el día de hoy tengo ese papel guardado en mi caja fuerte y que fue el éxito de mi negocio", relata Bernales, evidenciando no solo el valor económico sino también el profundo significado sentimental y estratégico de aquel documento. Esta anécdota subraya la importancia capital que Ricardo le otorgó al producto principal. No buscaba solo una receta buena, sino la *mejor*. Este enfoque meticuloso en la perfección del sabor, la marinada, el punto de cocción y la textura, fue lo que sentó las bases para construir una clientela leal y recurrente.
En un país donde el pollo a la brasa es casi una religión, la diferenciación a través del sabor es fundamental. La inversión en esa receta no fue un gasto, sino una inversión estratégica en la identidad y el futuro de El Pollón. Era la promesa de una experiencia consistente y deliciosa que haría que los comensales no solo regresaran, sino que también se convirtieran en los mejores embajadores de la marca, recomendándola a sus amigos y familiares. Este compromiso con la excelencia culinaria se convirtió en el sello distintivo que catapultaría a El Pollón por encima de su competencia.
La Batalla Diaria y el Consolidado Éxito en Tacna
El camino hacia el éxito de El Pollón no fue instantáneo ni exento de desafíos. En sus inicios, allá por 1997, el negocio requería una dedicación extenuante. Ricardo Bernales se entregaba por completo a su emprendimiento, con jornadas laborales que se extendían desde las siete de la mañana hasta las once de la noche. Pero su compromiso iba más allá de la gestión interna; él mismo se ubicaba en la puerta de su local, ofreciendo personalmente su pollo a los transeúntes. Esta interacción directa con los clientes, su carisma natural y su habilidad para las ventas de antaño, sin duda, jugaron un papel crucial en atraer a los primeros comensales.

Tacna era, y sigue siendo, una ciudad con una vibrante oferta gastronómica, y El Pollón no estaba solo. Bernales recuerda que competía con al menos otras tres pollerías en la Ciudad Heroica. Sin embargo, la combinación de un producto de calidad superior, un servicio personalizado y la incansable dedicación del propio dueño, permitió que El Pollón se destacara rápidamente. En solo tres años, el esfuerzo y la constancia rindieron frutos, posicionando a El Pollón como una de las pollerías más concurridas y preferidas de Tacna.
Este rápido ascenso es un testimonio del entendimiento profundo que Bernales tenía del mercado peruano y de la importancia de la gastronomía en la cultura del país. "El peruano apunta más a la gastronomía porque entiende más el negocio y aparte tenemos una buena base", resalta el empresario. Esta visión no solo valida su elección de rubro, sino que también explica por qué el sector gastronómico peruano ha demostrado ser tan resiliente y exitoso a lo largo de los años. La calidad constante y la conexión emocional que se forjó con los clientes de Tacna fueron el trampolín para las ambiciones de expansión que vendrían después.
Cruzando Fronteras: La Audaz Expansión hacia Chile
Con el éxito consolidado en Tacna, Ricardo Bernales no se conformó. Su visión trascendía las fronteras locales, impulsado por el deseo no solo de expandir su negocio, sino también de llevar la rica cultura gastronómica peruana más allá. Fue entonces cuando su mirada se posó en un mercado cercano pero diferente: Arica, en Chile, ubicada a solo 45 minutos de la frontera. Lo que para muchos podría haber sido un salto al vacío, para Bernales fue una oportunidad clara y calculada.
Su análisis del mercado chileno reveló una brecha significativa: "Cuando llegué allá, no había una sola pollería que vendiera el pollo como lo vendíamos en Tacna: con sus papas, ensalada y gaseosa. El combo", recuerda Bernales. Este formato, tan común y esperado en Perú, era prácticamente inexistente en Arica. Esta observación aguda y la certeza de que el "combo" de pollo a la brasa, tan arraigado en la costumbre peruana, sería un "boom" en Chile, impulsaron su decisión. La falta de competencia directa en ese formato específico le ofrecía una ventaja competitiva enorme.
La expansión a Arica no solo fue un movimiento empresarial, sino un acto de difusión cultural. Llevar el auténtico pollo a la brasa peruano, con su acompañamiento tradicional, era exportar una parte de la identidad culinaria del Perú. La predicción de Bernales se cumplió; la propuesta de El Pollón fue un éxito rotundo en el país vecino. A la fecha, la marca cuenta con siete locales en Chile, una cifra que habla por sí sola del éxito de esta estrategia de expansión internacional. Este logro no solo diversificó su negocio, sino que también consolidó a El Pollón como un referente del sabor peruano más allá de sus fronteras, demostrando la universalidad del atractivo de su producto.
Innovación y Resiliencia: Adaptándose a los Nuevos Tiempos
Con 24 años de experiencia en el rubro, Ricardo Bernales es un claro ejemplo de que el aprendizaje continuo es fundamental para la supervivencia y el crecimiento en el mundo de los negocios. Lejos de estancarse en sus éxitos, el empresario revela que sigue aprendiendo todos los días, un enfoque que le ha permitido mejorar constantemente la eficiencia de su negocio. Un ejemplo de esta búsqueda de optimización es la adquisición de máquinas especializadas para freír papas, una inversión que, aunque parezca menor, contribuye significativamente a la calidad y la velocidad del servicio, elementos clave en la satisfacción del cliente.
Pero quizás la muestra más contundente de su capacidad de adaptación y visión estratégica se dio durante la pandemia de COVID-19. Antes de 2020, Bernales no veía con buenos ojos el servicio de delivery, quizás por su enfoque en la experiencia presencial y el control de calidad. Sin embargo, la crisis sanitaria transformó radicalmente el panorama de los restaurantes, haciendo del delivery no una opción, sino una necesidad imperante. Ricardo Bernales, con su aguda perspicacia empresarial, supo reconocer el cambio en el comportamiento del consumidor y abrazó esta nueva modalidad.
La decisión de apostar por el delivery resultó ser un movimiento maestro. "Hoy en día estoy vendiendo 60% más de lo que vendía antes", sostiene Bernales. Este impresionante incremento en las ventas post-pandemia a través del canal de delivery no solo demuestra la resiliencia de El Pollón frente a la adversidad, sino también la capacidad de su líder para pivotar y encontrar nuevas avenidas de crecimiento. La pandemia, lejos de ser un obstáculo insuperable, se convirtió en un catalizador para una expansión inesperada y una reafirmación de la visión a largo plazo de la empresa.

Un Legado de Sabor y Liderazgo: El Reconocimiento al Emprendedor
La trayectoria de Ricardo Bernales y el éxito rotundo de El Pollón no han pasado desapercibidos. En reconocimiento a sus logros y a su impacto en el sector empresarial, Bernales recibió con entusiasmo la noticia del Premio Líderes Empresariales del Cambio (LEC). Este prestigioso galardón no solo es un reconocimiento a sus casi dos décadas y media de trabajo arduo y dedicación, sino también una validación de su enfoque innovador y su capacidad para generar valor y empleo.
El premio LEC es un motivador adicional para Bernales, quien lo ve como un impulso para seguir apostando por difundir la cultura culinaria del pollo a la brasa. Su misión va más allá de la rentabilidad; busca enaltecer y compartir uno de los platos más icónicos del Perú, posicionándolo no solo como un negocio, sino como un embajador de la rica tradición gastronómica del país. Este legado que está construyendo Ricardo Bernales es un testimonio de cómo la pasión por lo que se hace, combinada con una estrategia inteligente y una inquebrantable ética de trabajo, puede llevar a un emprendedor desde los humildes comienzos hasta la cima del éxito, inspirando a futuras generaciones de empresarios.
Hitos Clave en la Trayectoria de El Pollón
| Año/Periodo | Evento Clave | Impacto y Significado |
|---|---|---|
| Aprox. 1997 | Fundación de El Pollón en Tacna | Inicio del negocio con US$4.000 y una receta secreta de US$1.000. |
| Primeros 3 años | Consolidación como pollería líder en Tacna | Gracias a la calidad del producto, el servicio y la dedicación personal de Ricardo Bernales. |
| Años Posteriores | Expansión estratégica a Arica, Chile | Identificación de una brecha de mercado y exportación del concepto de 'combo' de pollo a la brasa. |
| Actualidad | 7 locales operativos en Chile | Consolidación internacional de la marca y difusión de la gastronomía peruana. |
| 2020 (Pandemia) | Adopción del servicio de delivery | Pivote estratégico que resultó en un aumento del 60% en las ventas. |
| Reciente | Reconocimiento con el Premio Líderes Empresariales del Cambio (LEC) | Validación de su liderazgo, visión empresarial y contribución al sector. |
Preguntas Frecuentes sobre El Pollón y Ricardo Bernales
¿Quién es el fundador y dueño de la pollería El Pollón?
El fundador y actual gerente general de Comercial Consorcio Nikoc, la empresa que representa la marca El Pollón, es Ricardo Bernales.
¿Cómo se inició la pollería El Pollón?
Ricardo Bernales fundó El Pollón en Tacna cuando tenía 23 años, utilizando un capital inicial de US$4.000 y su talento innato para las ventas, que previamente le había valido ser el mejor vendedor de seguros de vida en el Banco de Crédito del Perú.
¿Cuál fue el principal secreto del éxito de El Pollón?
Según Ricardo Bernales, el principal secreto de su éxito fue la inversión en una "muy buena receta" de pollo a la brasa, por la cual pagó mil dólares. Esta receta garantizó la calidad y el sabor que hicieron que los clientes regresaran.
¿Dónde tiene locales El Pollón actualmente?
El Pollón inició sus operaciones en Tacna, Perú, y posteriormente se expandió a Chile, donde actualmente cuenta con siete locales, principalmente en la ciudad de Arica, cerca de la frontera.
¿Cómo se adaptó El Pollón a los desafíos de la pandemia de COVID-19?
Aunque inicialmente era reacio al servicio de delivery, Ricardo Bernales supo adaptarse a la demanda generada por la pandemia de COVID-19 y apostó por este canal. Esta adaptación resultó en un incremento del 60% en sus ventas.
¿Qué reconocimientos ha recibido Ricardo Bernales por su trayectoria empresarial?
Ricardo Bernales ha sido reconocido con el prestigioso Premio Líderes Empresariales del Cambio (LEC), un galardón que celebra su visión y logros en el ámbito empresarial.
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