02/10/2024
La mañana del martes se tiñó de luto para la fuerza policial bonaerense, cuando un allanamiento que buscaba detener a un peligroso prófugo se transformó en una emboscada fatal. El sargento Hernán Alberto Coll, un valiente integrante de la Policía de la provincia de Buenos Aires, encontró la muerte en medio de un feroz tiroteo en una vivienda de Luján. Su deceso no solo conmocionó a sus compañeros y familiares, sino que puso de manifiesto una vez más la extrema peligrosidad a la que se enfrentan diariamente los uniformados en el cumplimiento de su deber.

El objetivo del operativo era Hugo Jorge Javier Castro, un delincuente de carrera con un oscuro prontuario y un pedido de captura activo por un grave caso de abuso sexual y secuestro de su ex pareja en Campana. Castro se había atrincherado en una casa ubicada en la calle Blas Pascal al 900, en la localidad de Torres, Luján, y no estaba dispuesto a entregarse sin oponer resistencia. La información de inteligencia indicaba que el prófugo se ocultaba allí, y con esa premisa, un equipo de agentes se dispuso a ejecutar el procedimiento.
- El Fatídico Allanamiento y la Furia del Prófugo
- La Autopsia Revela la Crueldad de la Muerte del Sargento Coll
- El Intercambio de Disparos: Un Baño de Plomo
- La Investigación y las Consecuencias Legales
- La Figura de la Mujer en la Escena: Obstaculización y Agresión
- Tabla Comparativa: Héroes Heridos y el Agresor
- Preguntas Frecuentes sobre el Caso del Sargento Coll
El Fatídico Allanamiento y la Furia del Prófugo
Eran cerca de las 10 de la mañana cuando el sargento Coll, junto a sus compañeros, el inspector Gonzalo Núñez, el teniente primero Víctor Díaz y el oficial Malcon Neri Churquina, realizaban tareas de inteligencia de civil en el domicilio. La situación escaló rápidamente cuando Hugo Jorge Javier Castro salió por el portón de la casa. Al verse acorralado y ante la inminente detención, el prófugo no dudó un instante. Desenfundo su arma de fuego y comenzó a disparar a mansalva contra los efectivos, desatando un infierno de plomo.
Los policías respondieron al ataque, buscando repeler la agresión y protegerse. En medio del caos, Castro logró refugiarse en un galpón dentro de la propiedad, desde donde continuó el brutal intercambio de disparos. Lo que comenzó como un procedimiento de rutina, se convirtió en una verdadera batalla campal, un enfrentamiento armado que dejaría un saldo trágico y varios heridos.
La Autopsia Revela la Crueldad de la Muerte del Sargento Coll
El sargento Hernán Coll fue el blanco principal de la agresión. Cuatro proyectiles impactaron en su cuerpo, causándole heridas mortales. Según el informe preliminar de la autopsia, al que tuvo acceso la investigación, Coll recibió un disparo en el pecho, otro en la zona izquierda del cuello, un tercero en el codo y un cuarto en el muslo. La brutalidad del ataque quedó de manifiesto en la cantidad de impactos recibidos.
Los forenses, encargados del estudio post-mortem, determinaron que la causa de muerte del sargento Coll fue la combinación de un desgarro vascular en el cuello y una lesión medular en la región superior. Estas heridas, producto de los disparos, fueron devastadoras e incompatibles con la vida. Los médicos legistas lograron recuperar tres de los cuatro proyectiles que impactaron en el cuerpo del sargento, ya que el cuarto proyectil, el del muslo, tuvo orificio de entrada y salida.
El Intercambio de Disparos: Un Baño de Plomo
El tiroteo fue de una intensidad pocas veces vista. Las pericias balísticas, solicitadas por la fiscalía a la Gendarmería, arrojaron un dato escalofriante: se dispararon al menos 70 tiros de distintos calibres en la escena del crimen. Esta cifra da cuenta de la magnitud del enfrentamiento y la ferocidad con la que Castro se defendió al sentirse acorralado.
Además del sargento Coll, otros tres policías resultaron heridos durante la balacera. El inspector Gonzalo Núñez sufrió heridas en una pierna y en la mandíbula, pero afortunadamente fue dado de alta en las últimas horas. El oficial Malcon Neri Churquina, por su parte, terminó con una costilla rota debido al impacto de uno de los balazos en su chaleco antibalas, un elemento que, sin duda, le salvó la vida. Y el teniente primero Víctor Díaz recibió un tiro en una de sus manos. Mientras Núñez y Churquina ya están recuperándose fuera del hospital, Díaz evoluciona favorablemente y se espera su pronta recuperación.
Hugo Jorge Javier Castro, el agresor, también recibió su cuota de plomo en el enfrentamiento. Recibió un disparo en la cabeza y otros proyectiles le causaron serios daños en los pulmones y en el hígado. Debido a la gravedad de sus heridas, fue trasladado al Centro de Alta Complejidad El Cruce Néstor Kirchner, en Florencio Varela, donde su estado de salud es crítico y sigue internado en grave estado. Su vida pende de un hilo, y de recuperarse, deberá enfrentar la justicia por sus brutales actos.
La Investigación y las Consecuencias Legales
La causa está siendo investigada por la Fiscal Laura Cordiviola, de la UFI descentralizada Nº10 de Luján. La fiscalía ha trabajado incansablemente desde el primer momento, recolectando pruebas y testimonios. El resultado preliminar de la autopsia al cuerpo del sargento Coll fue un paso crucial en la investigación, proporcionando detalles vitales sobre las circunstancias de su muerte. La pericia balística de Gendarmería, que confirmó la gran cantidad de disparos, también aporta un elemento fundamental para reconstruir los hechos.

Si Hugo Jorge Javier Castro logra recuperarse de sus graves heridas, deberá enfrentar una acusación formidable. La fiscal Cordiviola lo imputará por homicidio agravado contra personal policial, en doble tentativa de homicidio (por los otros policías heridos) y lesiones graves. Dada la gravedad de los cargos y su historial delictivo, de ser hallado culpable, Castro enfrentaría una pena de prisión muy severa.
La Figura de la Mujer en la Escena: Obstaculización y Agresión
La complejidad de la escena del crimen no se limitó al tiroteo. Este miércoles, se conoció que la fiscalía dispuso la aprehensión de una mujer que se encontraba junto a Castro al momento del tiroteo. Inicialmente, fue demorada para determinar su posible participación en el enfrentamiento, pero luego fue liberada al comprobarse que no estuvo involucrada directamente en los disparos que terminaron con la vida del sargento Coll.
Sin embargo, su situación legal se complicó al revelarse que la joven, en medio del caos, le quitó el arma reglamentaria al inspector Núñez mientras este se desangraba por sus heridas, y además lo golpeó varias veces en el rostro. Este acto, considerado una clara obstaculización a la labor judicial y una agresión a un oficial herido, llevó a su imputación. La mujer deberá declarar ante la fiscal, enfrentando cargos por agresión y entorpecimiento. A pesar de estos cargos, los investigadores han sido claros en que “no tuvo nada que ver en el tiroteo que terminó con la muerte de Coll”, lo que la desvincula del crimen principal.
Tabla Comparativa: Héroes Heridos y el Agresor
| Nombre | Rol | Lesiones | Estado Actual |
|---|---|---|---|
| Sargento Hernán Coll | Policía Bonaerense | Cuatro disparos (pecho, cuello, codo, muslo). Desgarro vascular y lesión medular. | Fallecido |
| Inspector Gonzalo Núñez | Policía Bonaerense | Herido en una pierna y mandíbula. | Dado de alta |
| Oficial Malcon Neri Churquina | Policía Bonaerense | Costilla rota (chaleco antibalas). | Dado de alta |
| Teniente Primero Víctor Díaz | Policía Bonaerense | Tiro en una de sus manos. | Evoluciona favorablemente |
| Hugo Jorge Javier Castro | Prófugo/Agresor | Tiro en la cabeza, daños en pulmones e hígado. | Internado en estado crítico |
Preguntas Frecuentes sobre el Caso del Sargento Coll
¿Quién era el sargento Hernán Coll?
El sargento Hernán Alberto Coll era un miembro de la Policía de la provincia de Buenos Aires, quien perdió la vida en cumplimiento de su deber durante un allanamiento en Luján.
¿Cuál fue la causa de la muerte del sargento Coll?
Según el informe preliminar de la autopsia, el sargento Coll falleció a causa de cuatro impactos de bala, destacándose un desgarro vascular en el cuello y una lesión medular en la región superior, que fueron las causas principales de su deceso.
¿Quién es Hugo Jorge Javier Castro, el agresor?
Hugo Jorge Javier Castro es un delincuente de carrera que contaba con un pedido de captura por abuso sexual y secuestro de su ex pareja. Fue quien disparó contra los policías durante el allanamiento en Luján, causando la muerte del sargento Coll y hiriendo a otros tres efectivos.
¿Cuántos policías resultaron heridos en el tiroteo?
Además del sargento Coll, otros tres policías resultaron heridos: el inspector Gonzalo Núñez (pierna y mandíbula), el oficial Malcon Neri Churquina (costilla rota) y el teniente primero Víctor Díaz (mano).
¿Qué sucedió con la mujer que se encontraba con Castro?
Una mujer que estaba con Castro fue aprehendida por entorpecer el trabajo judicial. Se comprobó que le quitó el arma a un policía herido y lo golpeó. Aunque no participó en el tiroteo que causó la muerte de Coll, fue imputada por agresión y obstaculización.
El trágico suceso en Luján es un recordatorio sombrío de los riesgos inherentes a la labor policial. La valentía y el sacrificio del sargento Hernán Coll no serán olvidados, y su muerte refuerza el compromiso de las fuerzas de seguridad en la lucha contra el crimen y la protección de la ciudadanía.
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