¿Quién verifica la identificación de un conductor en Homs, Siria?

Siria Post-Assad: Masacre Drusa y Nuevo Régimen

13/05/2024

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El sur de Siria se ha convertido en el epicentro de una nueva y brutal fase de conflicto, marcando un punto de inflexión tanto en la fracturada dinámica interna del país como en sus delicadas relaciones con el Estado de Israel. La reciente masacre de civiles drusos en la histórica ciudad de Al-Sweida, perpetrada por islamistas vinculados al recién instaurado régimen de Ahmed a-Shara, no solo ha desatado una ola de horror, sino que ha provocado una respuesta militar directa de Israel, añadiendo otra capa de complejidad a una región ya de por sí volátil.

¿Qué está haciendo Isis para reconstruir sus capacidades en Siria?
Por otra parte, el grupo yihadista terrorista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) está trabajando para reconstruir sus capacidades en Siria, advirtió este lunes el ministro de Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, durante una visita a Ankara.

Los drusos, una minoría distintiva con profundas raíces en Siria, Líbano e Israel, se encuentran en una posición precaria. Conocidos por su idioma árabe y su religión secreta, escindida del islam chií en el siglo XI, la mayoría de los drusos israelíes residen en los Altos del Golán, un territorio ocupado por Israel desde 1967. Este lazo ancestral y religioso ha hecho que la comunidad drusa de Israel observe con especial angustia y preocupación los acontecimientos que se desarrollan al otro lado de la frontera.

Índice de Contenido

El Ascenso del Nuevo Régimen y la Semilla del Conflicto

Para comprender la magnitud de lo sucedido en Al-Sweida, es fundamental retroceder a diciembre de 2024. Fue entonces cuando una coalición de milicias armadas, predominantemente islamistas, logró lo impensable: derrocar al presidente Bashar al-Asad, un alauita y aliado de Irán, poniendo fin a 13 años de una devastadora guerra civil. Este cambio de poder, lejos de traer estabilidad, inauguró una nueva era de incertidumbre y fragmentación.

En medio de esta red de grupos armados, carentes de una cohesión clara, emergió con fuerza Hayyat Tahrir a-Shams (HTS), la milicia liderada por Ahmed a-Shara, también conocido como Abu Muhamad al-Joulani. Poco después de la caída de Asad, a-Shara se autoproclamó nuevo presidente de Siria, generando una profunda inquietud a nivel regional e internacional. La razón principal de esta preocupación radica en su pasado: a-Shara había sido un miembro prominente de ISIS y Al Qaeda, aunque afirmaba haberse distanciado de estas organizaciones años atrás. La gran pregunta que flotaba en el aire, especialmente cuando comenzó a aparecer en público vistiendo trajes occidentales, era si este cambio era genuino o una mera fachada para un yihadista que mantenía sus verdaderas intenciones.

La Masacre de Al-Sweida: Un Horror Inexplicable

Los asesinatos en Al-Sweida comenzaron una noche de lunes, desencadenados por la negativa de los drusos a entregar sus armas al nuevo régimen sirio. Convencidos de que necesitarían defenderse en un país sumido en el caos, los drusos se aferraron a sus medios de protección. La brutalidad de la masacre fue escalofriante, con la participación de islamistas afiliados al régimen y tribus beduinas. Según las autoridades, estos enfrentamientos dejaron un saldo de aproximadamente 600 muertos, además de un número indeterminado de heridos.

La naturaleza de los ataques planteó dudas sobre el verdadero control de a-Shara sobre el país. ¿Había ordenado él estas atrocidades, o el caos era tal que cada grupo actuaba a su antojo? Lo que sí estaba claro era que el mensaje de los responsables de la matanza era propio del Estado Islámico. Testimonios y videos horribles circularon, con mujeres pidiendo ayuda y relatos de violaciones y asesinatos de niños. La aparición de distintivos del Estado Islámico en los uniformes de algunas tropas que se presentaban como parte de las fuerzas del régimen solo avivó la alarma.

¿Qué pasó en el sur de Siria?
La masacre de civiles drusos en la ciudad Al-Sweida en el sur de Siria por parte de islamistas fieles al nuevo presidente Ahmed a-Shara, y los posteriores bombardeos israelíes a su vecino del norte, marcaron un punto de inflexión tanto en la dinámica interna siria como en las tensas relaciones con el Estado hebreo. ¿Ya eres suscriptor del impreso?

La Reacción de Israel y el Dilema Druso

La masacre de los drusos en Al-Sweida no pasó desapercibida para Israel. Con una considerable población drusa en su propio territorio, muchos de los cuales son familiares de los drusos sirios y sirven en las Fuerzas de Defensa de Israel, el Estado judío emitió una advertencia clara a Damasco: no permitiría la masacre de sus hermanos de fe. Israel no tardó en pasar de la advertencia a la acción, atacando blindados sirios en A-Sweida y objetivos del régimen en la propia Damasco.

La situación generó un profundo sentimiento de impotencia entre los drusos israelíes. Wajdi Sarhan, vicealcalde de Mrar, una localidad de Alta Galilea mayormente drusa, y coronel retirado de las Fuerzas de Defensa de Israel, compartió su dolor. Comparó el horror de la masacre en Siria con el 7 de octubre en Israel, sintiendo la misma necesidad de defender a su gente, pero esta vez sin poder hacerlo directamente. Su testimonio es un recordatorio de los lazos irrompibles entre estas comunidades.

Un fenómeno singular durante esta crisis fue la irrupción de numerosos drusos de Israel que intentaron cruzar la frontera hacia Siria para ayudar. Sarhan, aunque comprensivo con el clamor de su sociedad, calificó estos actos de irresponsables, advirtiendo sobre los peligros a los que se exponían ellos mismos y al ejército israelí que debía recuperarlos. Para él, la prioridad era que el Estado de Israel actuara como una potencia regional, no solo por su seguridad, sino por un compromiso moral y ético con una comunidad que no había atacado a nadie.

Consideraciones Geopolíticas de Israel

La intervención israelí no es solo una cuestión de hermandad religiosa; también obedece a profundas consideraciones geopolíticas. Siria, convertida en un campo de batalla para superpotencias, es una zona de interés vital para la seguridad de Israel. El control de la situación al otro lado de la frontera es crucial para evitar el establecimiento de milicias rebeldes hostiles. Israel no puede permitir que actores como Turquía se asienten en la región de manera que amenace sus intereses. La falta de control de a-Shara sobre su propio ejército y policía refuerza la necesidad de que Israel actúe para mantener la estabilidad regional y proteger sus fronteras.

Reorganización de las Fuerzas de Seguridad en Siria

Tras el derrocamiento de Bashar al-Asad, el nuevo Gobierno interino de Siria, liderado por HTS, se ha embarcado en una ambiciosa y controvertida reestructuración de las fuerzas de seguridad. Las antiguas comisarías y edificios de seguridad, que durante el régimen de Asad eran sinónimo de tortura y represión, ahora están bajo el control de HTS y se han convertido en centros de registro para antiguos miembros de las fuerzas armadas.

El proceso de “reconciliación” es un intento de limpiar el pasado de estos individuos y, al mismo tiempo, de consolidar el poder del nuevo régimen. Los antiguos policías, soldados y oficiales deben registrar su nombre, entregar sus identificaciones, armas y vehículos, y para simbolizar su renuncia al pasado, deben pisotear una foto del dictador derrocado. Sin embargo, esta amnistía provisional no es definitiva; solo se concederá una vez que una investigación verifique que el individuo no ha cometido crímenes de guerra. Este proceso también sirve al nuevo Gobierno para hacer acopio de armas, con Ahmed al-Shara declarando que no permitirá armas en el país fuera del control estatal.

¿Qué pasó en el sur de Siria?
La masacre de civiles drusos en la ciudad Al-Sweida en el sur de Siria por parte de islamistas fieles al nuevo presidente Ahmed a-Shara, y los posteriores bombardeos israelíes a su vecino del norte, marcaron un punto de inflexión tanto en la dinámica interna siria como en las tensas relaciones con el Estado hebreo. ¿Ya eres suscriptor del impreso?

La Nueva Policía: Entre la Ley Islámica y la Desconfianza

Las nuevas autoridades están intentando llenar el vacío de seguridad dejado por el desmantelamiento de las notorias y corruptas fuerzas de Asad. La policía que HTS ha traído desde su antiguo enclave en Idlib a Damasco está siendo entrenada bajo principios de la ley islámica (sharia), y los solicitantes son interrogados sobre sus creencias. Este enfoque religioso, si bien busca inculcar un sentido de moralidad según los oficiales, ha generado preocupación entre las minorías y los gobiernos extranjeros.

La intención declarada es enseñar un comportamiento ético y justo, pero analistas regionales advierten que esta centralidad de la religión en la vigilancia corre el riesgo de sembrar nuevas divisiones en un país ya diverso y fragmentado. Muchos sirios, incluyendo minorías como cristianos, alauitas y drusos, pero también musulmanes suníes seculares, encuentran este enfoque preocupante. Los gobiernos occidentales también se preguntan qué papel desempeñará el Islam en la futura constitución siria.

A pesar de que HTS tiene un historial de pragmatismo y se ha abstenido de aplicar algunas interpretaciones estrictas de la ley islámica en áreas que controlaba durante la guerra, la presencia de miembros más extremistas dentro de la coalición que lidera Sharaa alimenta los temores. La magnitud del desafío es inmensa: comisarías saqueadas, personal reducido (apenas 10 agentes por comisaría, en lugar de 100-150), y una necesidad urgente de restablecer el orden. Más de 200.000 personas se han registrado para unirse a la nueva fuerza, pero la capacitación es breve (10 días de instrucción en manejo de armas y ley islámica), con la meta de extenderla a nueve meses en el futuro.

El proceso de reclutamiento incluye una sección sobre “creencias, orientaciones y opiniones”, pidiendo la “autoridad referencial” del solicitante. Esto, según algunos funcionarios, busca identificar a quienes necesitan un escrutinio más minucioso, especialmente alauitas. Sin embargo, se insiste en que no hay intención de discriminar a ninguna fe o secta. El desafío es ganar la confianza de una población que ha vivido bajo regímenes represivos y ahora enfrenta un nuevo poder con un marcado sesgo religioso.

CaracterísticaAntigua Policía (Régimen de Asad)Nueva Policía (HTS)
ControlRégimen de Bashar al-AsadHayyat Tahrir a-Shams (HTS)
FamaTemida por tiranía, corrupción, torturaEn proceso de formación, busca legitimidad
CapacitaciónDesconocida, enfocada en lealtad al régimenBreve (10 días), enfocada en ley islámica y armas
FilosofíaControl y represiónBasada en enseñanzas islámicas, busca ética
ReclutamientoBasado en lealtad al régimenAbierto a antiguos miembros (con 'reconciliación'), énfasis en creencias religiosas
Estado ActualDisuelta, saqueadaReabriendo comisarías, bajo personal
ObjetivoMantener el poder de AsadGarantizar estabilidad, ganar confianza, control de armas

ISIS Intenta Reconstruir Sus Capacidades

Mientras Siria intenta reconfigurar su estructura de seguridad, la sombra del grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) persiste y, según advertencias internacionales, está trabajando activamente para reconstruir sus capacidades en el país. El ministro de Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, ha expresado su preocupación, destacando la coordinación regional para evitar que ISIS vuelva a ser una amenaza para Jordania, Turquía o el propio pueblo sirio.

¿Cómo están llegando las fuerzas de seguridad en Siria?
Las comisarías y los edificios de las fuerzas de seguridad en Siria están comenzando a tener largas filas de policías, soldados y oficiales del ejército que sirvieron al régimen de Bachar El Asad y que quieren registrarse ante las nuevas autoridades para evidenciar su distanciamiento de la dictadura. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

En este contexto, las fuerzas de seguridad del nuevo Gobierno interino han llevado a cabo campañas de arrestos masivos, como la reciente operación en Homs. Esta campaña, que duró cuatro días, se centró en capturar a miembros del antiguo régimen de Asad y desmantelar almacenes de armas. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos reportó al menos 650 detenciones, con denuncias de maltrato y tortura. Una campaña similar se ha iniciado en la provincia de Latakia.

Además de la amenaza de ISIS, el tráfico de armas y drogas a través de la frontera sirio-jordana sigue siendo una preocupación importante para la región. Jordania ha reiterado su apoyo a Siria en la lucha contra este flagelo. Asimismo, se ha destacado la postura de Jordania respecto a las milicias kurdas de Siria (YPG), coincidiendo con Turquía en que no representan a todos los kurdos y que el pueblo kurdo es una parte esencial de la sociedad siria, merecedor de los mismos derechos que cualquier otro ciudadano. El consenso es que, si bien el PKK es una amenaza para Turquía, los kurdos sirios deben coexistir en igualdad.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Quién es Ahmed a-Shara y cuál es su pasado?

Ahmed a-Shara, también conocido como Abu Muhamad al-Joulani, es el líder de Hayyat Tahrir a-Shams (HTS) y se ha autoproclamado nuevo presidente de Siria tras el derrocamiento de Bashar al-Asad. Su pasado es controvertido, ya que fue miembro de ISIS y Al Qaeda, aunque él afirma haberse distanciado de estas organizaciones terroristas.

¿Por qué Israel intervino militarmente en Siria tras la masacre de los drusos?

Israel intervino debido a los profundos lazos de hermandad y familiares entre los drusos sirios y la considerable comunidad drusa en Israel, muchos de los cuales son ciudadanos israelíes y sirven en sus fuerzas armadas. Además, Israel tiene un interés geopolítico en la estabilidad de la región y en evitar el establecimiento de milicias hostiles en su frontera, especialmente dado el caos y la falta de control del nuevo régimen sirio.

¿Cómo está reorganizando el nuevo régimen sirio sus fuerzas policiales?

El nuevo régimen está intentando reconstruir las fuerzas policiales tras el desmantelamiento de las unidades del antiguo régimen de Asad. Han iniciado un proceso de “reconciliación” para antiguos miembros del ejército y la policía, que incluye el registro, la entrega de armas y un simbolismo de renuncia al pasado. La nueva policía recibe una capacitación breve centrada en la ley islámica (sharia) y se enfoca en inculcar un comportamiento ético, aunque esto ha generado preocupaciones sobre la discriminación de minorías.

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