15/09/2024
Hace poco más de tres años, el brutal asesinato de George Floyd a manos de la policía en Mineápolis no solo conmocionó a Estados Unidos, sino que también sirvió como un doloroso catalizador para que el mundo entero abriera los ojos a un problema profundamente arraigado: el uso excesivo de la fuerza y el racismo sistémico dentro de los cuerpos de seguridad. Para las comunidades directamente afectadas, y en particular para Mineápolis, esta realidad no era nueva, sino una constante que, a menudo, no encontraba eco. Hoy, tras una exhaustiva investigación que se ha prolongado por más de dos años, el Departamento de Justicia de EE.UU. ha publicado un informe demoledor que no solo confirma, sino que detalla con precisión escalofriante, la extensión de lo que esas comunidades han denunciado incansablemente.

El documento, de 92 páginas, es contundente en sus conclusiones: “El Departamento de Justicia tiene causa razonable para creer que el Departamento de Policía de Mineápolis y la ciudad participan en patrón o práctica de conducta que priva a la gente de sus derechos bajo la constitución y la ley federal”. Este patrón incluye el uso de fuerza no razonable, la violación de derechos fundamentales de la Primera Enmienda, y una discriminación sistemática basada en la raza y la discapacidad. Este informe no es solo un análisis retrospectivo; es una radiografía cruda de un sistema que, según el fiscal general de EE.UU., Merrick Garland, “hizo posible lo que le pasó a George Floyd”.
- La Investigación del Departamento de Justicia: Un Vistazo Crítico
- El Camino Hacia la Reforma: El Decreto de Consentimiento
- El Legado de George Floyd y la Transformación Policial
- Preguntas Frecuentes
- ¿Quién es el Fiscal General de EE.UU. que presentó el informe sobre la policía de Mineápolis?
- ¿Qué es un "decreto de consentimiento" en el contexto de la reforma policial?
- ¿Cuáles fueron las principales violaciones constitucionales identificadas por el informe?
- ¿Cómo ha respondido la ciudad de Mineápolis y su policía a los hallazgos?
- ¿Qué impacto tuvo el asesinato de George Floyd en esta investigación?
La Investigación del Departamento de Justicia: Un Vistazo Crítico
La investigación del Departamento de Justicia (DOJ) sobre el Departamento de Policía de Mineápolis (MPD) se inició poco después del trágico suceso que le costó la vida a George Floyd en mayo de 2020. No buscaba evaluar la conducta de un agente en particular, sino analizar el comportamiento del cuerpo policial en su conjunto, buscando patrones y prácticas que pudieran violar los derechos civiles de los ciudadanos. El informe final, presentado por el fiscal general Merrick Garland, junto a otras autoridades federales y locales, es el resultado de un escrutinio meticuloso de lo sucedido tanto antes como después del asesinato de Floyd.
Los hallazgos son alarmantes y pintan un cuadro de abuso de poder y discriminación generalizada. El MPD, según el DOJ, no solo carece de salvaguardas sistémicas que puedan prevenir estos abusos, sino que también falla en lidiar con ellos de manera efectiva, evidenciando una preocupante falta de rendición de cuentas, entrenamiento riguroso, supervisión robusta y apoyo adecuado para sus agentes. Este informe no solo expone problemas, sino que también propone soluciones concretas, con 28 recomendaciones destinadas a erradicar los abusos sistémicos y la discriminación que han caracterizado la actuación del MPD.
Hallazgos Demoledores: Uso Excesivo de la Fuerza
Uno de los puntos más críticos del informe es el “uso rutinario de fuerza excesiva”, a menudo aplicada “cuando esa fuerza no es necesaria”. Esto incluye el uso de fuerza injustificada y letal, así como el uso no razonable de los táseres (pistolas de descargas eléctricas). El documento revela que, entre enero de 2016 y agosto de 2022, una “porción significativa” de los 19 tiroteos perpetrados por la policía constituyeron usos inconstitucionales de fuerza letal. Estos disparos se produjeron “sin determinar antes si había amenaza inmediata de daño para agentes u otros”, lo que subraya una preocupante falta de protocolo y evaluación de riesgo.
El informe proporciona ejemplos escalofriantes para ilustrar esta realidad. Se menciona el caso de una mujer que en 2007 llamó para denunciar una posible agresión sexual y murió a manos de un policía que se “asustó” cuando ella se acercó al coche patrulla. Otro caso destacado es el de un agente fuera de servicio que, apenas tres segundos después de salir de su vehículo, disparó contra un coche ocupado por seis personas. Estos incidentes son solo una muestra del patrón de conducta que llevó a la muerte de George Floyd y que ha persistido a lo largo del tiempo.
Además, el informe concluye que los agentes “desdeñan de forma rutinaria la seguridad de la gente en su custodia”. Más allá del caso de George Floyd, quien murió tras haber dicho repetidamente que no podía respirar mientras Derek Chauvin mantenía su rodilla en su cuello, se han documentado numerosos incidentes en los que los policías respondieron a detenidos que manifestaban “no puedo respirar” con frases desestimativas como “puedes respirar, estás hablando”. La investigación también determinó que los agentes continuaron utilizando tácticas de ahogo incluso después de que estas fueran prohibidas en junio de 2020, lo que demuestra una flagrante desobediencia y una cultura de impunidad.
Discriminación Sistémica y Violación de Derechos
El informe del DOJ reafirma que los agentes del MPD patrullaban de manera diferente según la composición racial del barrio, sin que existiera una razón legítima o relacionada con la seguridad. Esta discriminación es particularmente dura y evidente hacia personas negras, nativas americanas y aquellos con discapacidades mentales, pero también ha afectado a manifestantes y periodistas, evidenciando violaciones a los derechos de la Primera Enmienda, que protegen la libertad de expresión, de prensa y de reunión.
Un ejemplo claro de esta discriminación se observó en la recopilación de datos post-Floyd. Los agentes intentaron eludir el registro de información que pudiera señalar sus actitudes cuestionables. Por ejemplo, la inclusión de datos de raza o género en los informes sobre paradas de tráfico disminuyó drásticamente del 71% al 35% de los casos. Esta omisión deliberada de datos sugiere un intento de ocultar patrones de conducta discriminatoria.
La investigación también puso de manifiesto que las quejas ciudadanas sobre problemas policiales a menudo “caían en saco roto”. La lentitud en la investigación de las malas conductas denunciadas era un problema sistémico: un 53% de esas investigaciones permanecían sin resolver después de un año de pesquisas, y más del 26% seguían irresueltas tras dos años. Esta falta de una rendición de cuentas efectiva perpetuaba un ciclo de impunidad y desconfianza.
El Camino Hacia la Reforma: El Decreto de Consentimiento
Frente a estos hallazgos, el fiscal general Merrick Garland anunció que su departamento y las autoridades municipales de Mineápolis han alcanzado un principio de acuerdo para negociar un “decreto de consentimiento”. Este es un pacto para una reforma a gran escala de la policía, que se firmará y deberá implementarse bajo supervisión judicial. Este paso es crucial, ya que, aunque el año pasado una investigación estatal ya había señalado la problemática realidad en Mineápolis e iniciado pasos hacia la reforma, el alcance y peso del gobierno federal son significativamente mayores.

Bajo la administración de Joe Biden, se han abierto otras investigaciones similares en lugares como Phoenix y Oklahoma, lo que sugiere un esfuerzo coordinado para abordar la reforma policial a nivel nacional. La reforma en Mineápolis podría, por tanto, servir como una hoja de ruta para el resto del país, impulsando una transformación necesaria en las fuerzas del orden.
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, y el actual jefe de policía, Brian O'Hara, han participado en la presentación del informe y han expresado su compromiso con el cambio. Frey aseguró que el informe “abre un nuevo capítulo en la historia de Mineápolis” y que “el cambio no es negociable”. Por su parte, O'Hara reconoció “el dolor, la rabia, la frustración, el miedo y la sensación de vulnerabilidad que mucha gente en nuestra comunidad ha soportado”, prometiendo que “cambiaremos la narrativa sobre la vigilancia policial en esta ciudad”. Aunque ya se han implementado algunos cambios, como la prohibición de los estrangulamientos policiales, el Departamento de Justicia admite que la negociación del decreto de consentimiento puede prolongarse meses o incluso un año, lo que subraya la complejidad y la magnitud de la tarea por delante.
El Legado de George Floyd y la Transformación Policial
El asesinato de George Floyd, capturado en un video aterrador, no solo desencadenó una ola de protestas contra la brutalidad policial y el racismo en todo el mundo, sino que también intensificó los llamados a la reforma policial. Su muerte, junto con las de Breonna Taylor, Eric Garner, Michael Brown y cientos de otros afroamericanos a manos de la policía, ha forzado un ajuste de cuentas nacional sobre el abuso policial.
Merrick Garland enfatizó que “George Floyd debería estar vivo hoy”, subrayando el impacto “irreparable” de su fallecimiento en Mineápolis, en el país y en el mundo. Si bien el agente Derek Chauvin fue condenado a 22 años de prisión por homicidio y a otros 20 por uso excesivo de la fuerza y discriminación, la investigación del DOJ va más allá de la responsabilidad individual para abordar las fallas sistémicas que permitieron tales tragedias.
El informe destaca cómo los “problemas sistémicos no solo ocurrieron en 2020”, sino que existían casos que la comunidad había reportado “mucho antes de que el Departamento de Justicia concluyera que existe una causa razonable para creer que el Departamento de Policía de Mineápolis y la Ciudad de Mineápolis ejercen ese patrón o práctica de conducta”. La fiscal general adjunta, Vanita Gupta, añadió que, si bien los hallazgos son “preocupantes”, la ciudad y la policía “han demostrado su compromiso de avanzar rápidamente en reformas destinadas a remediar los problemas identificados”. El camino hacia una reforma significativa será largo y desafiante, pero el informe del DOJ marca un paso crucial hacia una mayor rendición de cuentas y justicia para las comunidades más afectadas por la brutalidad policial.
Tabla Comparativa: Abusos del MPD y Derechos Violados
| Tipo de Abuso Identificado | Derechos Constitucionales Violados | Ejemplos del Informe |
|---|---|---|
| Uso Excesivo de Fuerza | Cuarta Enmienda (protección contra allanamientos y detenciones irrazonables), Derecho a la vida | Uso injustificado de fuerza letal, tiroteos sin amenaza inmediata, uso no razonable de táseres. |
| Discriminación Racial y por Discapacidad | Decimocuarta Enmienda (igual protección bajo la ley) | Patrullaje diferenciado por raza, discriminación contra personas negras, nativas americanas y con discapacidades mentales. |
| Desprecio por la Seguridad en Custodia | Cuarta Enmienda, Octava Enmienda (crueldad y castigos inusuales) | Ignorar súplicas de 'no puedo respirar', uso continuo de tácticas de ahogo prohibidas. |
| Violación de Derechos de la Primera Enmienda | Primera Enmienda (libertad de expresión, prensa, reunión) | Afectación a manifestantes y periodistas durante detenciones. |
| Falta de Rendición de Cuentas | Derecho al debido proceso | Investigaciones lentas y sin resolver de quejas ciudadanas, evasión de registro de datos. |
Preguntas Frecuentes
¿Quién es el Fiscal General de EE.UU. que presentó el informe sobre la policía de Mineápolis?
El informe fue presentado por Merrick Garland, el Fiscal General de los Estados Unidos. Él fue quien anunció los hallazgos de la investigación del Departamento de Justicia y el principio de acuerdo para negociar un decreto de consentimiento con la ciudad de Mineápolis.
¿Qué es un "decreto de consentimiento" en el contexto de la reforma policial?
Un "decreto de consentimiento" es un acuerdo legalmente vinculante entre el Departamento de Justicia y una agencia de aplicación de la ley (en este caso, el Departamento de Policía de Mineápolis y la ciudad). Este pacto establece una serie de reformas integrales y detalladas que la agencia debe implementar bajo la supervisión de un tribunal federal. Su objetivo es remediar patrones de violaciones de derechos civiles y asegurar un cambio sistémico duradero.
¿Cuáles fueron las principales violaciones constitucionales identificadas por el informe?
El informe del Departamento de Justicia encontró que el Departamento de Policía de Mineápolis y la ciudad violaron principalmente la Cuarta Enmienda (protección contra detenciones y registros irrazonables, y uso excesivo de fuerza) y la Primera Enmienda (que protege la libertad de expresión, de prensa, de reunión y el derecho de solicitar al gobierno compensación por agravios). También se identificaron violaciones relacionadas con la discriminación racial y por discapacidad, lo cual se alinea con la garantía de igual protección de la Decimocuarta Enmienda.
¿Cómo ha respondido la ciudad de Mineápolis y su policía a los hallazgos?
Tanto el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, como el jefe de policía, Brian O'Hara, han reconocido públicamente los hallazgos del informe. Han expresado su compromiso con la reforma y han manifestado que el cambio es "no negociable". Han acordado negociar el decreto de consentimiento con el Departamento de Justicia para implementar las reformas necesarias.
¿Qué impacto tuvo el asesinato de George Floyd en esta investigación?
El asesinato de George Floyd en mayo de 2020 fue el catalizador directo para que el Departamento de Justicia abriera esta investigación a gran escala sobre las prácticas del Departamento de Policía de Mineápolis. Su muerte y las protestas masivas que siguieron bajo el lema "Black Lives Matter" pusieron de manifiesto la urgencia de examinar y reformar las fuerzas del orden en todo el país, con Mineápolis convirtiéndose en un punto focal de este esfuerzo.
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