26/10/2023
La tranquilidad de la emblemática colonia Roma Sur se vio brutalmente interrumpida por el descubrimiento de un triple homicidio que ha conmocionado a la Ciudad de México. Los cuerpos sin vida de tres personas fueron hallados en un inmueble, y lo que inicialmente parecía un crimen aislado, rápidamente se reveló como el escalofriante desenlace de una encarnizada disputa del predio. Las autoridades han puesto el foco en la posesión de la propiedad como el móvil principal detrás de este horrendo acto, desatando una investigación que ya ha arrojado sus primeras detenciones y revelado una compleja red de intereses y engaños.

Desde el primer momento, la Fiscalía de la Ciudad de México, a través de su vocero Ulises Lara, señaló que la principal línea de investigación apuntaba a un conflicto por la posesión del inmueble ubicado en Medellín 113. Esta propiedad, que ahora es el epicentro de una tragedia, había quedado vacante tras el fallecimiento de su dueño en mayo pasado. Lo que siguió fue una serie de movimientos que sentarían las bases para el fatal desenlace.
- El Origen de la Disputa: Una Herencia en Juego
- La Brutal Privación de la Libertad y el Macabro Hallazgo
- La Intervención Policial y las Contradicciones Clave
- Los Detenidos: Una Familia Bajo Sospecha
- La Línea Principal de Investigación: El Delito de Despojo
- La Labor Forense: Buscando Respuestas en la Escena del Crimen
- Preguntas Frecuentes sobre el Caso del Triple Homicidio en Roma Sur
- ¿Quiénes fueron las víctimas de este triple homicidio?
- ¿Cuál es la principal línea de investigación de la Fiscalía?
- ¿Quiénes fueron detenidos en el sitio de los policías preventivos?
- ¿Qué es el delito de despojo y cómo se relaciona con este caso?
- ¿Cómo fue descubierta la escena del crimen?
- ¿Se salvó alguien de la agresión directa?
- ¿Qué papel juega la enfermera en esta tragedia?
- ¿Qué sigue en la investigación del caso?
El Origen de la Disputa: Una Herencia en Juego
La historia de este crimen se remonta a unos meses antes del descubrimiento de los cuerpos. Cuando el propietario original del inmueble de Medellín 113 falleció en mayo, una figura inesperada irrumpió en escena: Blanca Hilda Ábrego Barreto, quien había sido su enfermera. Ábrego Barreto, argumentando ser la concubina del difunto, se instaló en la vivienda, tomando posesión de ella. Poco después, su hija, Sally Mechaella Arenas Ábrego, y su yerno, Azuher Lara García, también se mudaron al lugar, consolidando la ocupación.
Sin embargo, la ocupación no pasó desapercibida ni sin objeciones. José González y su esposa, familiares directos del legítimo dueño y adultos mayores, reclamaron la propiedad, considerando que la ocupación de Ábrego Barreto y su familia era ilegítima. Ante la negativa de los ocupantes a desalojar, la pareja de adultos mayores decidió tomar acciones legales y presentó una denuncia por el delito de despojo. Este acto legal, que buscaba restaurar la posesión legítima del inmueble, se convertiría, lamentablemente, en el catalizador de una serie de eventos que culminarían en la tragedia.
La Brutal Privación de la Libertad y el Macabro Hallazgo
La tensión en torno al predio de Medellín 113 escaló drásticamente el pasado 16 de diciembre. En un acto de extrema violencia, José González y su esposa fueron privados de la libertad. No estaban solos. Los hermanos Andrés y Jorge Tirado, sobrinos de la pareja, también fueron secuestrados, sumándose a la lista de víctimas de esta oscura trama. Este secuestro masivo, aparentemente, tenía un objetivo claro: presionar a la familia legítima para que abandonara sus reclamos sobre la propiedad.
El fin de semana siguiente, los hechos tomaron un giro aún más macabro. Sujetos armados ingresaron nuevamente al inmueble. Lo que ocurrió dentro de esas paredes es un testimonio de crueldad y desesperación. José González y los hermanos Tirado fueron brutalmente asesinados. La escena del crimen, según los reportes, fue un cuarto tipo bodega dentro de la misma vivienda. Pero la crueldad no terminó ahí. A la esposa de José, la única sobreviviente de este horrendo ataque, la dejaron con vida. El motivo era tan frío como calculador: obligarla a firmar documentos que facilitarían el cambio de propietario de la casa, consolidando así el despojo de manera fraudulenta.
El domingo, el velo de misterio y horror que envolvía el inmueble fue levantado. Elementos de la Policía Preventiva, alertados por alguna circunstancia que el informe no detalla, ingresaron al lugar. Allí, en el interior de ese lúgubre cuarto tipo bodega, hicieron el escalofriante hallazgo de los tres cuerpos sin vida y, para su sorpresa y alivio, encontraron a la mujer adulta mayor con vida. Ella, visiblemente traumatizada, pudo relatar a los oficiales el calvario que había vivido, confirmando que ella, su esposo y sus sobrinos habían sido violentamente privados de su libertad y despojados de sus tarjetas bancarias por varias personas.
La Intervención Policial y las Contradicciones Clave
Una vez que los cuerpos fueron encontrados y la sobreviviente auxiliada, la atención de los policías preventivos se centró en los ocupantes del inmueble. En ese momento, Blanca Hilda Ábrego Barreto, Sally Mechaella Arenas Ábrego y Azuher Lara García se encontraban en el sitio. Los agentes, con la información preliminar de la sobreviviente y la evidencia de los cuerpos, procedieron a interrogarlos. Fue durante este interrogatorio inicial que sus versiones comenzaron a desmoronarse.
Las preguntas de los oficiales revelaron inconsistencias y contradicciones en sus relatos. Los detalles de su presencia en el lugar, su conocimiento de los eventos ocurridos y su relación con las víctimas no encajaban con la cruda realidad que se presentaba. Estas contradicciones fueron cruciales. Para las autoridades, fueron motivo suficiente para considerar que estas tres personas tenían un grado de conocimiento o participación en los hechos, o al menos estaban ocultando información vital. En consecuencia, Blanca Hilda Ábrego Barreto, Sally Mechaella Arenas Ábrego y Azuher Lara García fueron detenidos en el mismo lugar de los hechos y presentados ante el Ministerio Público para continuar con las investigaciones y determinar su grado de responsabilidad en el triple homicidio y la privación de la libertad.
Los Detenidos: Una Familia Bajo Sospecha
La detención de Blanca Hilda Ábrego Barreto, su hija Sally Mechaella Arenas Ábrego y su yerno Azuher Lara García marcó un punto de inflexión en la investigación. Estas tres personas, quienes habían ocupado el predio de Medellín 113 tras la muerte del dueño, pasaron de ser meros ocupantes a los principales sospechosos de un crimen atroz. Su situación legal es ahora sumamente delicada, enfrentando acusaciones graves que podrían vincularlos directamente con los asesinatos y el intento de despojo.
La Fiscalía ha enfatizado que la detención se basó no solo en las contradicciones detectadas por la policía preventiva, sino también en el contexto de la denuncia por despojo que ya existía sobre el inmueble. Esto refuerza la hipótesis de que el móvil del crimen fue la posesión del predio. Se espera que, con su presentación ante el Ministerio Público, se profundice en su participación, se recaben más testimonios y pruebas que puedan esclarecer su rol en la cadena de eventos que llevó a la muerte de José González y los hermanos Tirado, así como a la agresión contra la esposa de José.
La Línea Principal de Investigación: El Delito de Despojo
La Fiscalía capitalina ha sido clara: la disputa por el inmueble es la columna vertebral de la investigación. El delito de despojo, una acción que busca privar a alguien de la posesión de un bien inmueble de manera ilegal, ya había sido denunciado por los familiares del dueño fallecido. Esta denuncia, recibida el domingo en la madrugada por el Ministerio Público de la Fiscalía de Investigación Territorial en Cuauhtémoc, antes incluso del hallazgo de los cuerpos, subraya la preexistencia del conflicto y cómo este escaló hasta convertirse en un crimen violento.

La vinculación entre el despojo y el triple homicidio es directa y alarmante. La teoría de las autoridades es que los asesinatos y la privación de la libertad de la adulta mayor fueron perpetrados con el objetivo final de asegurar la posesión del inmueble, eliminando a quienes legalmente lo reclamaban y forzando a la sobreviviente a ceder los derechos. Esta línea de investigación será fundamental para la Fiscalía en la construcción del caso contra los detenidos, buscando demostrar que hubo una premeditación y un móvil económico detrás de la barbarie.
La Labor Forense: Buscando Respuestas en la Escena del Crimen
Ante la magnitud y complejidad del caso, el representante social dio intervención inmediata a personal especializado de la Coordinación General de Investigación Forense y Servicios Periciales. Expertos en diversas materias fueron desplegados en el inmueble de Medellín 113 para recabar la mayor cantidad de indicios y pruebas posibles. Su trabajo es crucial para complementar la investigación y proporcionar evidencia científica que respalde las teorías de la Fiscalía.
Entre los especialistas que intervinieron se encuentran expertos en:
- Criminalística: Encargados de la reconstrucción de los hechos, análisis de trayectorias, y la ubicación de indicios.
- Genética: Para el análisis de muestras biológicas (sangre, cabellos, fluidos) que puedan vincular a los sospechosos con la escena o las víctimas.
- Dactiloscopía: Búsqueda y análisis de huellas dactilares que puedan identificar a los perpetradores o a quienes estuvieron en el lugar.
- Química: Para el análisis de sustancias, como restos de pólvora o cualquier otro elemento químico relevante.
- Fotografía: Documentación exhaustiva de la escena del crimen, los cuerpos y todos los indicios antes de su manipulación.
El levantamiento de los cuerpos se realizó con el máximo rigor científico, buscando preservar cualquier evidencia que pudiera ser determinante en el proceso judicial. Los dictámenes que emitan estos peritos serán piezas clave en la carpeta de investigación, ofreciendo un panorama más claro de cómo ocurrieron los hechos y quiénes estuvieron involucrados.
Preguntas Frecuentes sobre el Caso del Triple Homicidio en Roma Sur
Este trágico suceso ha generado numerosas interrogantes en la opinión pública. A continuación, intentamos responder las más comunes con la información disponible:
¿Quiénes fueron las víctimas de este triple homicidio?
Las víctimas mortales son José González, quien era familiar del dueño original del predio y reclamaba la propiedad, y los hermanos Andrés y Jorge Tirado, quienes eran sobrinos de José González.
¿Cuál es la principal línea de investigación de la Fiscalía?
La principal línea de investigación de la Fiscalía de la Ciudad de México es la disputa por el predio ubicado en Medellín 113. Se presume que el móvil del crimen fue el control de la propiedad.
¿Quiénes fueron detenidos en el sitio de los policías preventivos?
Fueron detenidos Blanca Hilda Ábrego Barreto, quien se había instalado en el inmueble argumentando ser concubina del dueño fallecido; su hija, Sally Mechaella Arenas Ábrego; y su yerno, Azuher Lara García. Fueron aprehendidos debido a las contradicciones en sus declaraciones ante la policía.
¿Qué es el delito de despojo y cómo se relaciona con este caso?
El delito de despojo ocurre cuando una persona se apropia de un bien inmueble ajeno sin derecho y de manera violenta o clandestina. En este caso, la familia González había denunciado a los ocupantes por despojo, y esta denuncia es una de las principales líneas de investigación, sugiriendo que el crimen fue un intento brutal de consolidar la posesión ilegal del predio.
¿Cómo fue descubierta la escena del crimen?
La escena fue descubierta por elementos de la Policía Preventiva, quienes hallaron los cuerpos de las tres víctimas y a la sobreviviente (la esposa de José González) en un cuarto tipo bodega dentro del inmueble.
¿Se salvó alguien de la agresión directa?
Sí, la esposa de José González sobrevivió a la agresión. Fue privada de su libertad junto con su esposo y sobrinos, pero la dejaron con vida con el objetivo de obligarla a firmar documentos para el cambio de propietario de la casa.
¿Qué papel juega la enfermera en esta tragedia?
Blanca Hilda Ábrego Barreto, la enfermera del dueño fallecido, es una figura central. Ella ocupó la vivienda tras la muerte del propietario, argumentando ser su concubina, lo que desató la disputa con los familiares legítimos y, según la investigación, culminó en el triple homicidio.
¿Qué sigue en la investigación del caso?
La investigación continuará con la recolección de más pruebas, el análisis de los dictámenes periciales y las declaraciones de los detenidos y testigos. El Ministerio Público buscará determinar el grado de responsabilidad de los implicados y llevarlos ante la justicia por los delitos de homicidio y privación de la libertad, y posiblemente por despojo.
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