14/02/2025
El distrito de Los Baños del Inca, en la pintoresca región de Cajamarca, conocido mundialmente por sus históricas aguas termales y su vibrante atractivo turístico, se vio recientemente sumido en una situación de emergencia sin precedentes. Un torrencial aguacero, de una magnitud no vista en décadas, desató el desborde de dos quebradas, transformando sus apacibles calles en torrentes de lodo y agua. Este evento catastrófico no solo puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades locales, sino que también desveló profundas problemáticas relacionadas con la planificación urbana y la conciencia ciudadana.

La furia de la naturaleza golpeó el domingo 17 de octubre, cuando las quebradas Tingomayo y Shaullo Chico, incapaces de contener el caudal extraordinario provocado por las intensas lluvias, se desbordaron. La inundación resultante afectó gran parte del balneario, dejando a su paso un rastro de destrucción y preocupación. Sectores como Shaullo Chico, Huayrapongo y Tartar Chico fueron los más golpeados, con un saldo de 45 viviendas afectadas, y dos de ellas declaradas inhabitables, un golpe devastador para numerosas familias. La memoria de lo sucedido el 2017, cuando las precipitaciones también afectaron la zona, palidecía ante la magnitud de este nuevo desastre, que el alcalde Edilberto Aguilar Flores describió como una lluvia “demasiado fuerte que no se había dado desde hace 20 años”.
30 Días de Emergencia: Una Respuesta Articulada
Ante la magnitud de la catástrofe, la Municipalidad Distrital de Los Baños del Inca actuó con celeridad. Mediante acuerdo del Concejo, y en el marco normativo del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Sinagerd), se declaró el estado de emergencia en el balneario por un periodo de 30 días. Esta medida no es meramente burocrática; es un instrumento vital que permite a las autoridades implementar acciones inmediatas y coordinadas para mitigar los efectos del desastre y sentar las bases para la prevención de futuras calamidades.
El objetivo primordial de esta declaratoria es triple: identificar y reducir los riesgos asociados a peligros naturales, minimizar sus efectos cuando ocurran, y evitar la generación de nuevos riesgos. Adicionalmente, facilita la preparación y atención efectiva ante situaciones de desastres. Según declaraciones del alcalde Aguilar Flores a la Agencia Andina, las primeras acciones se centraron en la atención a la población damnificada, proporcionando el apoyo necesario en momentos de tanta vulnerabilidad. Paralelamente, se inició la crucial tarea de limpieza de la infraestructura hidráulica y de la ciudad en general, un esfuerzo titánico que requeriría la colaboración de diversos actores.
Más allá de la respuesta inmediata, la declaratoria de emergencia también abrió la puerta a la gestión de proyectos de mayor envergadura, como la implementación de un sistema de alcantarillado pluvial. Este proyecto, fundamental para la resiliencia del distrito, ya está siendo avanzado con el apoyo del gobierno regional de Cajamarca, a través de la oficina de Defensa Nacional, con miras a gestionar el presupuesto necesario ante el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
La Limpieza Titánica: Cuatro Días para Devolver la Luz
Uno de los aspectos más visibles y urgentes tras la inundación fue la limpieza del balneario. Lo que inicialmente se proyectó como una labor de dos días, se extendió a cuatro, reflejando la complejidad y el volumen del lodo y los escombros acumulados. La Municipalidad de Los Baños del Inca, consciente de la importancia de su imagen, lideró un esfuerzo comunitario que involucró a diversas instituciones, empresas privadas y, crucialmente, a los propios vecinos.
El compromiso de la comunidad fue fundamental. Cientos de manos trabajaron incansablemente para retirar el barro de las calles, limpiar las viviendas afectadas y restaurar la normalidad en el menor tiempo posible. El alcalde Aguilar Flores subrayó la importancia de esta labor: “No podíamos dejar las calles en mal estado luego de la inundación. Somos un distrito turístico y debemos mantenerlo limpio, presentable para los turistas que nos visitan a diario al complejo turístico de las aguas termales”. Esta declaración resalta no solo la urgencia de la limpieza por razones de salubridad y habitabilidad, sino también la necesidad de preservar el sustento económico de la región, que depende en gran medida del flujo de visitantes.
La resiliencia de los habitantes de Los Baños del Inca, demostrada en esta ardua tarea de limpieza, es un testimonio de su determinación para superar la adversidad. La capacidad de organizarse y trabajar en conjunto, incluso después de un evento tan traumático, es un pilar fundamental para la recuperación y el fortalecimiento de la comunidad.
El Desafío a Largo Plazo: Negligencia y Urbanismo Irregular
Si bien la respuesta inmediata y la limpieza son cruciales, la raíz del problema de las inundaciones en Los Baños del Inca es mucho más profunda y compleja. El alcalde Edilberto Aguilar Flores no dudó en señalar un factor determinante: la negligencia de algunos vecinos que han construido viviendas obstruyendo el cauce natural de las quebradas, especialmente en la parte alta de Shaullo Chico. “La negligencia de muchas familias ha originado el problema de inundación porque el agua ha sobrepasado las alcantarillas afectando a otros vecinos con sus viviendas de material rústico (adobe)”, afirmó el burgomaestre.
Esta situación no es reciente; según las autoridades, es un problema que arrastra “más de diez años”. Se trata de un patrón de construcciones irregulares, incluso de edificaciones de concreto de hasta cuatro pisos, levantadas en laderas y en la microcuenca de este sector. La lotización de terrenos sin el debido control urbanístico ha creado una bomba de tiempo, donde el respeto por el flujo natural del agua ha sido ignorado en favor de la expansión urbana desordenada.
La solución a este problema no es sencilla. El alcalde Aguilar precisó que no se trata de derribar las edificaciones existentes, lo cual sería una medida extrema y socialmente compleja. La alternativa planteada, desviar el cauce de la quebrada por una calle, presenta sus propias dificultades técnicas, como la necesidad de realizar un quiebre de 90 grados, lo que añade un nivel de complejidad a la ingeniería y ejecución del proyecto.
Este dilema pone de manifiesto una preocupante falta de conciencia por parte de un sector de la población. A pesar de que la municipalidad ha emitido ordenanzas para que las habilitaciones urbanas cumplan con requisitos mínimos de construcción, estas normas son frecuentemente eludidas. El alcalde lamentó que “sacan la vuelta a la norma con notarios que no hacen un trabajo correcto, y siguen las subdivisiones por todos sitios generando problemas a futuro”. Esta situación subraya la necesidad de una fiscalización más rigurosa, una mayor educación cívica y una colaboración genuina entre las autoridades, los profesionales del derecho y la ciudadanía para garantizar un desarrollo urbano sostenible y seguro.
Mirando al Futuro: Proyectos y Conciencia Ciudadana
La experiencia de la reciente inundación ha sido un doloroso recordatorio de la vulnerabilidad de Los Baños del Inca ante los fenómenos naturales, exacerbada por prácticas humanas irresponsables. Sin embargo, también ha impulsado una renovada determinación para implementar soluciones a largo plazo y fortalecer la resiliencia del distrito.
Además del proyecto de alcantarillado pluvial, se están planificando obras hidráulicas de mayor envergadura. Aunque el alcalde Aguilar mencionó que “en este momento tenemos que protegernos, no podemos hacer obras hidráulicas porque sería muy peligroso por las fuertes lluvias”, se está proyectando su ejecución para abril o mayo del próximo año, una vez que la temporada de lluvias disminuya. Mientras tanto, se están adquiriendo sacos y herramientas para distribuir a la población, permitiendo la protección inmediata de las viviendas con arena, una medida provisional pero esencial para la seguridad de los residentes.
La clave para un futuro más seguro en Los Baños del Inca reside en una combinación de inversión en infraestructura y un cambio fundamental en la mentalidad de la población. La educación sobre los riesgos de construir en zonas vulnerables, el respeto por las normativas urbanísticas y la participación activa en los planes de prevención son elementos indispensables. Solo a través de un esfuerzo conjunto y sostenido, que involucre a la municipalidad, las instituciones regionales y nacionales, y, sobre todo, a cada ciudadano, podrá Los Baños del Inca proteger su patrimonio natural y cultural, garantizando la seguridad y el bienestar de sus habitantes y visitantes.
Preguntas Frecuentes sobre la Emergencia en Baños del Inca
¿Qué causó la reciente inundación en Los Baños del Inca?
La inundación fue causada por lluvias intensas y el desborde de dos quebradas, Tingomayo y Shaullo Chico, el domingo 17 de octubre.
¿Cuánto tiempo duró la limpieza del balneario después de la inundación?
Aunque se estimaba en dos días, la limpieza del balneario y la ciudad tomó un total de cuatro días.
¿Qué acciones inmediatas ha tomado la municipalidad tras la inundación?
La municipalidad declaró el balneario en emergencia por 30 días, atendió a la población damnificada, realizó la limpieza de la infraestructura hidráulica y de la ciudad, y comenzó la gestión de un proyecto de alcantarillado pluvial.
¿Existe un plan para prevenir futuras inundaciones en el distrito?
Sí, la municipalidad está gestionando un proyecto de alcantarillado para agua de lluvia y planifica realizar obras hidráulicas más grandes en abril o mayo del próximo año. También se están entregando sacos y herramientas para protección inmediata.
¿Cómo afecta esta situación al turismo en Los Baños del Inca?
Si bien la inundación causó un impacto, la rápida limpieza y el énfasis de la municipalidad en mantener el distrito presentable buscan minimizar el efecto negativo en el turismo, dado que es un pilar económico fundamental para la zona.
¿Qué papel juega la comunidad en la prevención y recuperación?
La comunidad ha jugado un papel activo en la limpieza post-inundación. Sin embargo, el alcalde ha señalado la necesidad de una mayor conciencia ciudadana y el respeto por las normas urbanísticas para evitar la construcción en zonas de riesgo, lo cual es crucial para la prevención a largo plazo.
¿Se han identificado las causas de las construcciones irregulares en zonas de riesgo?
Sí, el alcalde ha indicado que las construcciones irregulares en el cauce de las quebradas, algunas con más de diez años de antigüedad, son un factor clave. Atribuye parte del problema a la “negligencia de muchas familias” y a notarios que no cumplen correctamente con las normas para las habilitaciones urbanas.
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