26/12/2025
La tranquilidad en San Vicente del Caguán, Caquetá, se vio brutalmente interrumpida por una serie de violentos acontecimientos que culminaron en la toma de una base petrolera y dejaron un saldo trágico. Lo que comenzó como una manifestación de descontento se transformó rápidamente en una crisis de seguridad pública, con un policía asesinado, más de treinta heridos y decenas de uniformados retenidos o sometidos. Este dramático suceso, que sacudió la vereda Los Pozos, puso de manifiesto no solo la tensión latente en la región, sino también las advertencias previas de las autoridades que, lamentablemente, no lograron evitar la escalada de la violencia.

El subintendente Ricardo Arley Monroy Prieto se convirtió en la víctima mortal de estos enfrentamientos, perdiendo la vida a causa de un disparo de fusil AK-47, aunque otras versiones sugieren que fue degollado con arma blanca. Su fallecimiento es un sombrío recordatorio del peligro inherente al servicio y de la gravedad de la situación que se vive en el sur del país. Más allá de la pérdida humana, el incidente ha generado una profunda preocupación a nivel nacional, llevando al presidente Gustavo Petro a ordenar la intervención inmediata y el envío de una comisión de alto nivel para atender la emergencia.
- El Estallido en la Vereda Los Pozos: Un Conflicto Escalado
- La Profética Advertencia de la Procuraduría Regional
- Un Conflicto con Raíces Profundas: Los Incumplimientos de 2018
- Los Múltiples Riesgos Ignorados y sus Consecuencias
- Respuestas Oficiales y Solicitudes Urgentes de la Procuraduría
- Preguntas Frecuentes sobre la Crisis en San Vicente del Caguán
- ¿Qué es la vereda Los Pozos?
- ¿Quién es Emerald Energy?
- ¿Qué es la "guardia campesina"?
- ¿Por qué protestaban los campesinos en Los Pozos?
- ¿Qué papel juega la Procuraduría en estos eventos?
- ¿Qué significa "uniformados retenidos" o "sometidos"?
- ¿Qué es el Puesto de Mando Unificado (PMU)?
- ¿Qué son las "disidencias" mencionadas por la Procuraduría?
- ¿Cuál fue el desenlace inmediato de la situación?
El Estallido en la Vereda Los Pozos: Un Conflicto Escalado
La mañana del 2 de marzo de 2023 marcó un punto de inflexión en la vereda Los Pozos, San Vicente del Caguán. Integrantes de la denominada "guardia campesina" se tomaron por asalto las instalaciones de la base petrolera de la empresa Emerald Energy. La situación escaló rápidamente, pasando de un bloqueo a una confrontación directa con las fuerzas del orden, dejando un saldo devastador. Además del lamentable fallecimiento del subintendente Ricardo Arley Monroy Prieto, las autoridades reportaron más de treinta uniformados heridos, un número significativo que subraya la intensidad de los choques.
La situación se tornó aún más crítica con la retención de siete uniformados y el sometimiento de otros setenta y tres, un hecho que genera gran alarma y preocupación por su integridad. Estos números no solo reflejan la magnitud del enfrentamiento, sino también la vulnerabilidad de las fuerzas de seguridad ante una protesta que derivó en violencia. La toma de la base petrolera no fue un acto espontáneo, sino el resultado de un descontento acumulado y de una serie de factores que fueron advertidos con antelación por las autoridades regionales.
La Profética Advertencia de la Procuraduría Regional
Lo más inquietante de esta crisis es que no fue un evento imprevisto. Desde el 18 de febrero, casi dos semanas antes de la toma violenta, la procuradora regional de Caquetá, Kendy Marlowy Turner, ya había lanzado una seria alerta sobre el caos que se avecinaba. En una comunicación dirigida al gobernador del Caquetá, Alfonso Gasca, la funcionaria solicitó la convocatoria de un consejo de seguridad extraordinario, precisamente para evitar lo que hoy se lamenta.
La investigación de la Procuraduría había documentado con precisión la movilización de la guardia campesina frente a las instalaciones de Emerald Energy en Los Pozos. La intención, según las fuentes oficiales, era clara: impedir la entrada y salida de personas, e incluso el suministro de víveres a quienes se encontraban dentro de la base. Pero la alerta de la procuradora Turner iba más allá. Se adujo que, presuntamente, las personas que realizaban el bloqueo estaban siendo constreñidas por órdenes de la disidencia, un escenario que, según sus palabras, requería una atención especial de seguridad y que tenía el potencial de escalar a nivel departamental. Esta advertencia temprana, que ponía el foco en la posible injerencia de grupos ilegales, resalta la complejidad y el riesgo inherente a la situación.
Un Conflicto con Raíces Profundas: Los Incumplimientos de 2018
La génesis de esta grave situación, según la Procuraduría, podría encontrarse en presuntos incumplimientos por parte de autoridades de nivel nacional. Líderes de asociaciones campesinas de la zona han denunciado que desde el año 2018 se suscribieron compromisos de inversión social en la región que, a la fecha, no se habrían materializado. Este prolongado incumplimiento habría alimentado el descontento y la frustración de las comunidades, sentando las bases para las protestas que finalmente derivaron en violencia.
La Procuraduría General, tras recibir la alerta de su delegada regional, inició una investigación formal y solicitó a las autoridades locales adelantar todas las gestiones necesarias para garantizar los derechos y promover un diálogo social efectivo con las comunidades. Una carta enviada al alcalde de San Vicente del Caguán reiteraba la preocupación y la urgencia de actuar. La falta de cumplimiento de acuerdos previos y la percepción de abandono por parte del Estado son factores recurrentes en conflictos territoriales, y en este caso, parecen haber sido el caldo de cultivo para la escalada de violencia que hoy lamentamos.
Los Múltiples Riesgos Ignorados y sus Consecuencias
Las advertencias de la Procuraduría no se limitaron a la posible injerencia de disidencias o a los incumplimientos de acuerdos. La funcionaria también señaló una serie de riesgos adicionales que acentuaban la gravedad de la situación en la base petrolera. Se advirtió sobre la "presunta movilización de comunidades que se sumarán a esta protesta", lo que inevitablemente "podría agudizar esta situación humanitaria". La llegada de más manifestantes incrementaría la tensión y la dificultad para manejar la crisis.
Además, se alertó sobre la presencia de material altamente inflamable en el complejo petrolero. Este detalle no menor implicaba un evidente y grave riesgo de conflagración y explosión, una amenaza latente que podría haber tenido consecuencias catastróficas para la zona. La seguridad de la población escolar también fue un punto de preocupación, ante la "eventual confrontación entre las comunidades y personal UNDMO", exponiendo a los niños y jóvenes a un peligro inminente en un área de conflicto. Finalmente, la Procuraduría señaló la ausencia de un "interlocutor válido para las comunidades desde el alto nivel de la rama ejecutiva", lo que dificultaba cualquier intento de diálogo y negociación. Y, quizás lo más preocupante, la existencia de un presunto riesgo de reclutamiento de menores en la zona, una problemática persistente en regiones afectadas por la violencia.
Respuestas Oficiales y Solicitudes Urgentes de la Procuraduría
Ante la escalada de los acontecimientos y la confirmación de la tragedia, el presidente Gustavo Petro no tardó en reaccionar. A través de sus redes sociales, anunció el envío inmediato de una comisión de alto nivel conformada por representantes del Ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior y las Fuerzas Militares. La orden presidencial fue clara y contundente: "He ordenado detener los hechos de violencia". Esta intervención directa busca retomar el control de la situación y garantizar la seguridad en la zona.

Por su parte, la Procuraduría, desde el inicio de la crisis, había solicitado una serie de medidas preventivas y de contingencia. Entre ellas, la revisión de la posibilidad de activar un Puesto de Mando Unificado por la Vida (PMU), una instancia crucial para coordinar todas las actividades necesarias en relación con la problemática. Se pidió, además, el diseño y puesta en marcha de planes de contingencia específicos para responder asertivamente a situaciones como el riesgo de conflagración en centros poblados o alertas hospitalarias. Finalmente, se solicitó coordinar la logística necesaria para garantizar la presencia permanente de agentes del Ministerio Público en la región de Los Pozos, actuando como observadores y garantes de los derechos humanos. Ahora, las autoridades evaluarán si estas advertencias y solicitudes fueron debidamente tenidas en cuenta en los días previos a la tragedia.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis en San Vicente del Caguán
¿Qué es la vereda Los Pozos?
La vereda Los Pozos es una zona rural ubicada en el municipio de San Vicente del Caguán, en el departamento de Caquetá, Colombia. Es conocida por albergar infraestructura petrolera, lo que la convierte en un punto estratégico y, en ocasiones, de conflicto debido a la presencia de operaciones extractivas y las dinámicas sociales y de seguridad de la región.
¿Quién es Emerald Energy?
Emerald Energy es una empresa del sector petrolero con operaciones en Colombia. Su base en la vereda Los Pozos es una de sus instalaciones, dedicada a la exploración y producción de hidrocarburos. La presencia de este tipo de compañías a menudo genera tensiones con las comunidades locales, especialmente si existen percepciones de incumplimiento de acuerdos o falta de inversión social.
¿Qué es la "guardia campesina"?
La "guardia campesina" es una forma de organización comunitaria, generalmente no armada o con armas rudimentarias, que surge en diversas regiones de Colombia para proteger los intereses y el territorio de las comunidades rurales. Aunque su objetivo declarado es la defensa pacífica, en contextos de alta conflictividad, sus acciones pueden escalar a confrontaciones con la fuerza pública o empresas, como ocurrió en San Vicente del Caguán.
¿Por qué protestaban los campesinos en Los Pozos?
Según la información proporcionada por la Procuraduría, la protesta de los campesinos en Los Pozos se originó en presuntos incumplimientos por parte de autoridades de nivel nacional a compromisos de inversión social que habrían sido suscritos en el año 2018. La falta de ejecución de estos acuerdos habría generado frustración y descontento, llevando a las comunidades a la movilización.
¿Qué papel juega la Procuraduría en estos eventos?
La Procuraduría General de la Nación, a través de sus delegadas regionales, actúa como un ente de control que vela por el cumplimiento de la ley y los derechos humanos. En este caso, su papel fue fundamental al alertar tempranamente sobre la escalada de la situación, investigar los hechos, y solicitar a las autoridades la toma de medidas preventivas y la garantía del diálogo social. Su función es preventiva, de control y de seguimiento.
¿Qué significa "uniformados retenidos" o "sometidos"?
"Uniformados retenidos" se refiere a miembros de la fuerza pública (en este caso, la policía) que son privados de su libertad por un grupo de personas. "Sometidos" implica que, aunque no estén formalmente retenidos, su movilidad o capacidad de acción está limitada o controlada por los manifestantes. Ambas situaciones son graves violaciones a los derechos humanos y a la autoridad del Estado.
¿Qué es el Puesto de Mando Unificado (PMU)?
Un Puesto de Mando Unificado (PMU) es una instancia de coordinación interagencial que se activa en situaciones de emergencia o crisis. Reúne a representantes de diversas entidades gubernamentales (seguridad, salud, gestión de riesgo, etc.) para tomar decisiones conjuntas, coordinar acciones y optimizar la respuesta a un evento. La Procuraduría solicitó su activación para la crisis en San Vicente del Caguán.
¿Qué son las "disidencias" mencionadas por la Procuraduría?
Las "disidencias" se refieren a grupos armados ilegales que no se acogieron a los acuerdos de paz o que surgieron posteriormente, manteniendo actividades delictivas y ejerciendo control territorial. La alerta de la Procuraduría sobre la presunta coerción de los manifestantes por parte de estas disidencias subraya la compleja dinámica de seguridad en la región y la posible instrumentalización de las protestas sociales por actores armados.
¿Cuál fue el desenlace inmediato de la situación?
Según la información disponible, la situación se encontraba en una fase crítica con el reporte de un policía muerto, más de 30 heridos, y un número considerable de uniformados retenidos o sometidos. El presidente Gustavo Petro ordenó el envío de una comisión de alto nivel para atender la situación y detener los hechos de violencia, lo que indica que al momento de la publicación del informe, la crisis aún estaba en desarrollo o sus consecuencias se estaban gestionando activamente.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a San Vicente del Caguán: El Estallido en Los Pozos puedes visitar la categoría Policía.
