06/07/2025
La historia de la Policía Nacional de España es mucho más rica y compleja de lo que comúnmente se cree. Lejos de un origen único y lineal, esta institución ha evolucionado a lo largo de siglos, adaptándose a los vaivenes sociales y políticos de la península. Para desentrañar sus verdaderos cimientos, nos adentramos en la perspectiva de historiadores y expertos que desafían las narrativas tradicionales, revelando una herencia que se remonta a tiempos inmemoriales y que culmina en el modelo policial actual.

La función policial, entendida como aquella que garantiza la paz y el orden más allá de la mera ley o la justicia post-incumplimiento, ha sido indispensable para el desarrollo de cualquier sociedad organizada. Sin una autoridad encargada de velar por las normas y asistir a los ciudadanos, la urbe no puede prosperar. Es en este contexto donde el modelo de la Policía Nacional, aunque con una línea institucional moderna clara, hunde sus raíces en épocas sorprendentemente antiguas.
- El Germen del Orden: La Función Policial en la Hispania Romana
- La Shurta: Una Policía Centralizada en Al-Ándalus
- De la Centralización a la Atomización: Las Hermandades Populares
- Desmontando un Mito: Fernando VII y el Decreto de 1824
- El Verdadero Hito Fundacional Moderno: La Policía de 1908
- La Lucha Incansable contra el Terrorismo: Un Desafío Urbano
- Tabla Comparativa: Evolución del Modelo Policial en España
- Preguntas Frecuentes sobre la Policía Nacional
- ¿Cuál es la fecha de fundación de la Policía Nacional?
- ¿Desde cuándo se considera importante la función policial?
- ¿Cuál fue el primer modelo policial en la Península Ibérica?
- ¿Qué papel jugó la shurta en la historia policial española?
- ¿Por qué se considera que el decreto de 1824 no es el hito fundacional?
- ¿Qué aspectos clave definen el modelo de la Policía Nacional desde 1908?
- ¿Cuál ha sido el papel de la Policía Nacional en la lucha contra el terrorismo?
El Germen del Orden: La Función Policial en la Hispania Romana
Contrario a la creencia popular que sitúa el origen de la Policía Nacional en el decreto de Fernando VII de 1824, muchos historiadores, incluido Jorge Ávila, argumentan que el verdadero inicio del modelo policial español se encuentra en la romanización de la Península Ibérica. Fue con la llegada de los romanos cuando se produjo una explosión de lo ciudadano, un proceso de urbanización uniforme que trajo consigo leyes, pautas de convivencia y figuras específicas encargadas de velar por el cumplimiento de las normas: los ediles.
Los ediles hispanorromanos poseían un abanico de atribuciones sorprendentemente amplio, muchas de las cuales resuenan con las tareas de los cuerpos de seguridad actuales. No solo se encargaban del cuidado del orden público, evitando peleas o hurtos en tabernas y vías, sino que también ejercían funciones de control de mercado, vigilando pesos y medidas, y se preocupaban por la limpieza diaria de las ciudades. Este carácter marcadamente policial de los ediles, con su enfoque en el bienestar y la regulación de la vida urbana, sentó un precedente crucial para el desarrollo de la función policial en España, abriendo un camino que sería seguido y adaptado a lo largo de los siglos.
La Shurta: Una Policía Centralizada en Al-Ándalus
Otro capítulo fundamental y a menudo desconocido en la historia de la función policial en España es la existencia de la shurta durante la Hispania musulmana. Esta unidad, que podría definirse como una de las primeras fuerzas policiales centralizadas, fue un legado del califato omeya de Damasco, adaptando las cohortes urbanas presentes en África tras la caída del Imperio romano de Occidente. La invasión musulmana trajo consigo un modelo de poder centralizado que exigía, a su vez, un modelo policial de la misma índole.
La shurta, inicialmente establecida en ciudades clave como Córdoba y Sevilla, cristalizó la función policial de supervisar al delincuente y favorecer el orden público. Sin embargo, su alcance iba más allá: controlaba el discurso público, interviniendo si se proferían insultos o críticas contra el califa o el emir. Su nivel de centralización era tal que incluso contaban con un destacamento permanente en la Mezquita de Córdoba, donde se recibían denuncias ciudadanas. Este cuerpo destaca por la asimilación de lo policial al poder, buscando que su función no se viera como algo efímero, sino casi espiritual, un pilar esencial del régimen.
De la Centralización a la Atomización: Las Hermandades Populares
Tras la Reconquista y el auge de los reinos cristianos, el modelo policial sufrió una profunda transformación, atomizándose y surgiendo desde abajo. La sociedad, desamparada ante la inestabilidad política, las guerras internas y la alta tasa de delincuencia (con ejércitos ociosos dedicados a la rapiña), comenzó a unirse para actuar contra el crimen. Fue en este contexto de necesidad donde surgieron diversas hermandades populares, no solo de seguridad, sino también políticas y marítimas.
La situación en el centro peninsular, especialmente en Toledo, Ciudad Real y Talavera a mediados del siglo XIV, era crítica. Las tierras recién reconquistadas sufrían de un bandolerismo rampante. Así, gremios con poder, como los apicultores, formaron sus propias hermandades con el objetivo específico de enfrentar la delincuencia que socavaba la economía local. Estas iniciativas ciudadanas fueron presentadas a los Concejos y, eventualmente, amparadas por los monarcas con legislación específica. De estas hermandades, por ejemplo, surge la obligación ciudadana de asistir a un cuerpo policial cuando sea requerido para la persecución de un delito, sentando las bases del concepto de agente de la autoridad.
La Santa Hermandad de los Reyes Católicos
Fueron los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, quienes mostraron una visión excepcional al extrapolar el modelo manchego de hermandades a todos sus reinos. Tomaron las riendas, institucionalizaron y centralizaron estas fuerzas, dando origen a la Santa Hermandad. Sin embargo, tras el fin de la Reconquista, esta centralización se atomizó de nuevo, y solo volvería a unirse, aunque a nivel militar, con la llegada de los Borbones.
Desmontando un Mito: Fernando VII y el Decreto de 1824
Para muchos, el hito fundacional de la Policía Nacional se atribuye al decreto de Fernando VII de 1824. Sin embargo, un consenso creciente entre historiadores policiales refuta esta idea. Este decreto, surgido en un contexto post-pronunciamiento de 1820 y el restablecimiento absolutista de Fernando VII, creó una policía con una finalidad muy específica: perseguir y machacar a los liberales. Era una institución ominosa, secreta y política, cuyo principal objetivo era la represión de cualquier atisbo de liberalismo, la censura y la protección de un régimen donde el rey se situaba por encima de la ley. ¿Debería una policía democrática, garante de derechos y libertades, encontrar su origen en un cuerpo con tales características?
El interés en forzar esta fecha como fundacional a menudo se debe a una competencia histórica con la Guardia Civil, que sí posee una continuidad institucional desde 1844. La policía de 1824, aunque sobre el papel tenía atribuciones como ayudar a borrachos y huérfanos, en la práctica carecía de una fuerza armada en las calles para llevar a cabo estas tareas. Se trataba más bien de un despliegue de agentes encubiertos que informaban al superintendente de los movimientos políticos. Las pocas fuerzas operativas, como los Celadores Reales, se limitaban a las afueras de Madrid, centradas en el contrabando y siendo muy costosas de mantener. De hecho, en 1840, Espartero disolvió esta policía al encontrar irregularidades y latrocinio, lo que subraya su falta de solidez y continuidad.
El Verdadero Hito Fundacional Moderno: La Policía de 1908
Si hay un momento que realmente inspira la institución actual de la Policía Nacional, ese es el año 1908. En esta fecha se creó una policía gubernativa de carácter civil, con una doble función: investigativa y de orden público. A partir de 1908, se puede trazar una línea institucional y operativa que sienta las bases de los principios de actuación de la policía moderna:
- Formación continua en armamento y derecho.
- Vocación y espíritu de servicio.
- Jerarquía marcada.
- Especialización (como los primeros pasos de la policía científica en 1922).
- Empleo de técnicas adaptadas a su tiempo.
Esta policía abordó la delincuencia de forma seria, con agentes preparados para garantizar el ejercicio de la ley y actuar en interconexión con el cuerpo de vigilancia. Fue una policía con métodos bien planificados, un espíritu de actuación uniforme y un claro norte: el servicio al ciudadano. Este es el verdadero hito fundacional que merece la Policía Nacional, un cuerpo con méritos de sobra para ser emblemático sin necesidad de forzar una tradición cronológica.

La Lucha Incansable contra el Terrorismo: Un Desafío Urbano
Uno de los hitos más destacados en la historia y consolidación de la Policía Nacional, especialmente de su rama de vigilancia, ha sido su incansable lucha contra el terrorismo. El auge de movimientos anarquistas a finales del siglo XIX obligó al modelo policial civil a adaptarse y combatir esta nueva amenaza. Desde 1908, la Policía Nacional ha combatido contra grupos anarquistas, el FRAP, el GRAPO y, de manera crucial, ETA.
El terrorismo, por su naturaleza, es un fenómeno intrínsecamente urbano. Actúa en la ciudad porque busca causar el mayor estrago posible, concentrándose donde hay más gente y se ubican los organismos de poder. Es por ello que la Policía Nacional, como cuerpo eminentemente urbano, ha sido y sigue siendo clave en esta lucha. La dura batalla contra el terrorismo, especialmente durante los trágicos 'años del plomo' donde caían policías diariamente, provocó la configuración y profesionalización definitiva del cuerpo. La asignación de medios materiales, técnicos y humanos adecuados, si bien tardía en algunos aspectos, ha permitido a España cosechar los frutos de una paz social que no se disfrutaba desde hacía décadas.
Tabla Comparativa: Evolución del Modelo Policial en España
| Época Histórica | Modelo Policial/Figura Clave | Características Principales |
|---|---|---|
| Hispania Romana | Ediles | Control del orden público, vigilancia de mercados, limpieza urbana. Carácter integral y preventivo. |
| Hispania Musulmana | Shurta | Fuerza centralizada, supervisión del delincuente, orden público, control político (críticas al califa). |
| Reinos Cristianos (Post-Reconquista) | Hermandades Populares | Organizaciones ciudadanas locales contra la delincuencia, surgidas por desamparo real. |
| Reyes Católicos | Santa Hermandad | Centralización y oficialización de las hermandades, luego atomización post-Reconquista. |
| Fernando VII (1824) | Policía General del Reino | Institución represiva, secreta y política, dedicada a perseguir liberales. Sin continuidad real. |
| Siglo XX (Desde 1908) | Policía Gubernativa Civil | Modelo moderno, civil, con funciones investigativas y de orden público. Formación, jerarquía, especialización. Base de la PN actual. |
Preguntas Frecuentes sobre la Policía Nacional
¿Cuál es la fecha de fundación de la Policía Nacional?
Aunque tradicionalmente se ha asociado con el decreto de Fernando VII de 1824, muchos historiadores, incluido Jorge Ávila, argumentan que esta fecha corresponde a una institución represiva y sin continuidad con la policía democrática actual. El verdadero hito fundacional del modelo moderno, civil y profesional, se sitúa en 1908.
¿Desde cuándo se considera importante la función policial?
La función policial ha sido clave desde siempre para garantizar la paz y el orden en cualquier sociedad organizada, incluso antes de la existencia de cuerpos policiales estructurados. Su importancia radica en la necesidad de alguien que vele por el cumplimiento de las normas y la convivencia ciudadana.
¿Cuál fue el primer modelo policial en la Península Ibérica?
Según la perspectiva histórica, el modelo policial en la Península Ibérica arrancó con la romanización y la figura de los ediles. Estos funcionarios romanos, con amplias atribuciones de orden, control de mercados y limpieza, sentaron las bases de una autoridad regulada encargada de hacer cumplir las normas en beneficio de la sociedad urbana.
¿Qué papel jugó la shurta en la historia policial española?
La shurta fue una unidad policial centralizada durante la Hispania musulmana, adaptada de las cohortes urbanas romanas. Su importancia radica en ser una de las primeras fuerzas policiales con un enfoque centralizado, encargada del orden público y el control político, y con mecanismos para recibir denuncias ciudadanas.
¿Por qué se considera que el decreto de 1824 no es el hito fundacional?
El decreto de 1824 creó una policía con el objetivo principal de reprimir a los liberales y apoyar un régimen absolutista, sin un carácter de servicio al ciudadano ni continuidad institucional. Fue disuelta y modificada en numerosas ocasiones, careciendo de la solidez y los principios que definen a la Policía Nacional actual.
¿Qué aspectos clave definen el modelo de la Policía Nacional desde 1908?
Desde 1908, el modelo de la Policía Nacional se caracteriza por ser una fuerza gubernativa de carácter civil, con funciones investigativas y de orden público. Destaca por su formación continua, vocación de servicio, jerarquía, especialización (como la policía científica) y el empleo de métodos modernos adaptados a su tiempo, con el servicio al ciudadano como su norte.
¿Cuál ha sido el papel de la Policía Nacional en la lucha contra el terrorismo?
La Policía Nacional ha sido fundamental en la lucha contra el terrorismo desde finales del siglo XIX, adaptándose a sus manifestaciones urbanas (anarquistas, FRAP, GRAPO, ETA). Su constante combate, a menudo con gran sacrificio, ha sido clave para la profesionalización del cuerpo y la consecución de la paz social en España.
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