¿Qué pasó con el cerco policial a manifestantes feministas?

Policías ante el feminismo: un desafío doble

16/10/2025

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En el vibrante y a menudo convulso escenario de las protestas sociales en la Ciudad de México, emerge una paradoja inquietante que pocas veces se discute a fondo: la situación de las mujeres policías. Ellas, encargadas de mantener el orden y garantizar la seguridad en manifestaciones, especialmente las de corte feminista, se encuentran atrapadas en una compleja red de desafíos que las convierte en un grupo doblemente vulnerable. No solo enfrentan la agresión física y el desgaste emocional inherente a su labor en la primera línea de los conflictos, sino que, de manera alarmante, son también víctimas de violencia de género y precarias condiciones laborales dentro de sus propias corporaciones.

¿Qué pasó con el cerco policial a manifestantes feministas?
Te puede interesar: El cerco policial a manifestantes feministas violó sus derechos humanos: AI A pesar de ello, en la protesta del 28 de octubre, donde un colectivo de feministas fue encapsulado por elementos de la SSC sobre avenida Juárez, hubo como resultado al menos 44 policías y 13 civiles lesionadas.

Esta compleja realidad plantea serias interrogantes sobre la equidad, la capacitación y el bienestar de quienes juraron proteger a la ciudadanía. ¿Cómo pueden las agentes policiales cumplir eficazmente su deber si sus derechos y su integridad son vulnerados desde adentro? ¿Qué sucede cuando quienes deben contener la protesta de víctimas de violencia, son a su vez, víctimas de la misma violencia?

Índice de Contenido

La Doble Vulnerabilidad de las Mujeres Policías

La investigadora Pilar Deziga, de Causa en Común, ha puesto de manifiesto una realidad preocupante: las mujeres policías de la Ciudad de México son víctimas en un doble sentido. Por un lado, sufren agresiones de género al interior de sus propias instituciones, un problema sistémico que socava su moral y su desempeño. Por otro lado, en el fragor de las protestas sociales, se exponen a lesiones físicas significativas, a menudo exacerbadas por una evidente falta de capacitación adecuada y herramientas de trabajo eficientes.

Esta situación crea un círculo vicioso. Las agentes se ven obligadas a confrontar a otras mujeres que, en muchos casos, también son víctimas de violencia de género y que salen a las calles a exigir justicia. Es una confrontación entre grupos de mujeres, donde unas exigen y otras, en su rol de autoridad, deben contener. La ironía es dolorosa: la violencia de género, el catalizador de muchas de estas protestas, se manifiesta de igual manera tanto fuera como dentro de las corporaciones policiales, dejando a las agentes en una posición de extrema indefensión y frustración.

Violencia de Género al Interior de las Corporaciones

La problemática de la violencia de género no es exclusiva de las calles; permea profundamente en la estructura interna de las instituciones policiales. Un estudio revelador, la encuesta “¿Qué piensa la policía?” de 2019, arrojó cifras alarmantes sobre la experiencia de las mujeres adscritas a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la capital mexicana. Los datos evidencian un ambiente laboral hostil y discriminatorio para muchas de ellas.

Se encontró que un significativo 60% de las mujeres policías encuestadas reportó haber sufrido discriminación al interior de la institución. Pero la discriminación no es la única manifestación de esta violencia. Las formas de acoso y abuso son variadas y preocupantes:

Tipo de Violencia/AcosoPorcentaje de Afectadas
Piropos ofensivos o insinuaciones sexuales43%
Mensajes con insinuaciones30%
Manoseo o arrimones10%
Intento de violación8%
Amenazas por no tener relaciones sexuales17%
Víctima o conoce a alguien con abuso psicológico22%

Estos números no solo pintan un panorama desolador de las condiciones de trabajo, sino que también revelan una falla crítica en el sistema de apoyo y denuncia. Un asombroso 44% de las agentes encuestadas admitió no saber dónde denunciar los abusos perpetrados por sus mandos o compañeros, una cifra grave para una institución encargada de la seguridad pública. A pesar de esta falta de conocimiento, un 85% de ellas afirmó que sí denunciaría si fuera víctima, lo que subraya la necesidad urgente de establecer mecanismos claros, seguros y efectivos para la denuncia interna. La sensibilización sobre la violencia de género debe empezar desde el interior, para que no se perpetúe un ciclo de impunidad que afecta tanto a las policías como a las manifestantes.

El Nuevo Protocolo y la Realidad en las Calles

En un intento por mejorar la gestión de las protestas, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, celebró en julio de 2020 el estreno de un nuevo protocolo para marchas. La medida buscaba, en teoría, un manejo más ordenado y respetuoso de las manifestaciones.

Sin embargo, la implementación de este nuevo protocolo no estuvo exenta de controversia y resultados adversos. Pocos meses después de su lanzamiento, durante una protesta feminista el 28 de octubre, un colectivo fue encapsulado por elementos de la SSC en la avenida Juárez. El saldo fue desalentador: al menos 44 policías y 13 civiles resultaron lesionadas. Este incidente generó críticas, incluso de organizaciones como Amnistía Internacional, que señalaron que el cerco policial a las manifestantes había violado sus derechos humanos.

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Este episodio puso de manifiesto que un protocolo, por bien intencionado que sea, es ineficaz si no va acompañado de las herramientas y la preparación adecuadas. La investigadora Deziga enfatizó que para obtener resultados favorables, es imperativo dotar a los elementos policiales de recursos técnicos y una capacitación suficiente. La mera existencia de un documento no garantiza su éxito; la clave reside en cómo se equipa y se forma a quienes lo implementan.

La Crucial Necesidad de Capacitación y Herramientas

Uno de los puntos más críticos que emergen de la investigación es la deficiencia en la capacitación de las fuerzas policiales, especialmente de las mujeres. Datos de Causa en Común revelaron que el 48% de las mujeres policías percibe que no recibe suficiente capacitación. Esta carencia es un obstáculo fundamental para la correcta aplicación de cualquier protocolo y para el desempeño eficaz de sus funciones.

La experta insistió en que la formación policial debe ser reenfocada. Es vital que las agentes reciban instrucción sólida en áreas fundamentales como:

  • Mediación de conflictos: Esencial para desactivar situaciones tensas sin recurrir de inmediato a la fuerza.
  • Uso de la fuerza: Capacitación precisa y ética sobre cuándo, cómo y en qué medida aplicar la fuerza, siempre bajo los principios de proporcionalidad y necesidad.
  • Derechos humanos: Conocimiento profundo y respeto irrestricto de los derechos fundamentales de los ciudadanos, incluyendo los manifestantes.
  • Atención a víctimas del delito: Habilidades para interactuar con personas que han sufrido violencia, mostrando empatía y profesionalismo.

Estos ejes son indispensables para que cualquier protocolo de actuación funcione de manera efectiva y para que las policías puedan desempeñar su labor con profesionalismo, respetando los derechos humanos de todos los involucrados. Una policía bien entrenada es una policía más segura y más efectiva, capaz de discernir y actuar de manera adecuada incluso en las situaciones más volátiles.

Condiciones Laborales y Reconocimiento: Ejes Olvidados

Más allá de la capacitación y los protocolos, las condiciones laborales y el reconocimiento son pilares fundamentales para una fuerza policial robusta y motivada. Aunque la jefa de gobierno de la Ciudad de México presumió un aumento del 9% al salario policial durante su gestión y otorgó reconocimientos por mérito, la realidad de muchos agentes sigue siendo precaria.

Pilar Deziga subrayó la necesidad nacional de salarios dignos y capacitación continua para todos los policías. Curiosamente, la encuesta también reveló que el 44% de los agentes nunca ha recibido un estímulo o reconocimiento por su labor. Esta falta de aprecio y motivación impacta directamente en el compromiso y la moral de los elementos.

La carrera policial debe ser diseñada para eliminar la brecha de género y generar oportunidades claras de ascenso basadas en el mérito y el desempeño. No se puede esperar que los policías cumplan con su trabajo si no se les brindan las herramientas, el reconocimiento y la compensación adecuados. La experta sintetizó esta idea en una tríada inquebrantable: “Hay que capacitarlos, reconocerlos, y si no hacen su trabajo, sancionarlos. Esta triada no puede separarse: no puedes sancionar si no capacitaste o reconociste”. La falta de uno de estos elementos debilita todo el sistema, perpetuando un ciclo de ineficacia y descontento.

¿Qué dijo la joven sobre el perrito pintado por feministas?
“A ellas no les importa absolutamente NADA ni NADIE”, indicó la joven que compartió las fotos del perrito pintado por feministas durante protesta. ESPECIAL.

Preguntas Frecuentes sobre la Policía y las Protestas

¿Por qué las mujeres policías enfrentan doble vulnerabilidad en las protestas feministas?

Las mujeres policías enfrentan una doble vulnerabilidad porque, por un lado, son objeto de violencia de género y discriminación dentro de sus propias corporaciones. Por otro lado, en las protestas, se enfrentan físicamente a manifestantes, muchas de las cuales también son víctimas de violencia, lo que las coloca en una posición de conflicto entre su rol de autoridad y su propia experiencia como mujeres en un entorno de violencia.

¿Qué tipo de violencia sufren las policías dentro de sus corporaciones?

Las encuestas revelan que las mujeres policías sufren diversas formas de violencia de género internamente, incluyendo discriminación (60%), piropos ofensivos o insinuaciones sexuales (43%), mensajes con insinuaciones (30%), manoseo o arrimones (10%), intentos de violación (8%), amenazas por no tener relaciones sexuales (17%), y abuso psicológico (22%).

¿Es efectivo el nuevo protocolo para marchas en la Ciudad de México?

Aunque se implementó un nuevo protocolo para marchas, su efectividad ha sido cuestionada. Incidentes como el cerco a manifestantes en octubre de 2020, que dejó decenas de lesionados entre policías y civiles, sugieren que el protocolo por sí solo no es suficiente. Su éxito depende crucialmente de la adecuada capacitación y dotación de herramientas para los elementos policiales.

¿Qué se necesita para mejorar la situación de las mujeres policías?

Para mejorar la situación, es fundamental abordar la violencia de género interna con mecanismos de denuncia efectivos y sensibilización. Además, se requiere una capacitación exhaustiva en mediación de conflictos, uso de la fuerza, derechos humanos y atención a víctimas. Mejorar las condiciones salariales, ofrecer estímulos y asegurar oportunidades de ascenso basadas en el mérito también son pasos esenciales.

¿Cómo afecta la falta de capacitación a la gestión de protestas?

La falta de capacitación adecuada impide que los policías, especialmente las mujeres, manejen las situaciones de protesta con las habilidades necesarias. Sin formación en mediación de conflictos o uso proporcionado de la fuerza, las interacciones pueden escalar rápidamente a la violencia, resultando en lesiones tanto para manifestantes como para los propios agentes.

La situación de las mujeres policías en la Ciudad de México es un espejo de desafíos más amplios que enfrenta la seguridad pública. No se puede esperar una gestión de conflictos efectiva y humanitaria en las calles si las propias fuerzas del orden son vulneradas desde dentro. Abordar la doble vulnerabilidad de las agentes, invertir en su capacitación integral y garantizar un ambiente laboral libre de discriminación y violencia de género no es solo una cuestión de justicia para ellas, sino una inversión fundamental en la calidad de la seguridad ciudadana y el respeto a los derechos humanos para toda la sociedad. Es imperativo que las autoridades reconozcan esta realidad y actúen con la urgencia y la profundidad que el problema amerita, transformando las instituciones policiales en espacios seguros y profesionales para todos sus miembros.

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