19/05/2026
En el vasto y complejo mapa de la seguridad pública en México, emerge una realidad preocupante que desafía los cimientos de la protección ciudadana: la ausencia de cuerpos policiales locales en municipios que, irónicamente, son identificados como focos rojos de actividad del crimen organizado. Chihuahua, un estado marcado por su extensión territorial y la presencia de grupos delictivos, se convierte en el epicentro de este fenómeno, donde la falta de policías municipales no es una excepción, sino una constante que dibuja un panorama desolador y lleno de interrogantes sobre el futuro de sus comunidades. Esta situación, lejos de ser un mero detalle administrativo, tiene un profundo impacto en la vida cotidiana de miles de habitantes, quienes ven cómo la primera línea de defensa contra el delito se desvanece, dejando un vacío que apenas puede ser cubierto por fuerzas estatales o federales.

La problemática se acentúa en zonas rurales y fronterizas, donde la vulnerabilidad se magnifica por la lejanía de los centros urbanos y la persistente amenaza de las organizaciones criminales. La incapacidad de muchos ayuntamientos para mantener una fuerza policial propia no solo es un reflejo de limitaciones económicas, sino también de una profunda crisis de confianza y de condiciones laborales que alejan a posibles reclutas. Este escenario obliga a una reevaluación urgente de las estrategias de seguridad y del papel que cada nivel de gobierno debe desempeñar para garantizar la paz y el orden en cada rincón del territorio.
- Chihuahua: Un Escenario de Ausencia Policial
- Las Raíces de la Vacante: Causas de la Deserción Policial
- El Alto Costo de la Ausencia: Consecuencias para la Seguridad Ciudadana
- Presupuesto y Prioridades: Un Dilema Municipal
- Territorio de Focos Rojos: La Presencia del Crimen Organizado
- La Estrategia Estatal: Supliendo la Ausencia
- Preguntas Frecuentes sobre la Seguridad Municipal
- Reflexiones Finales: Hacia una Seguridad Integral
Chihuahua: Un Escenario de Ausencia Policial
A escasos 59 kilómetros de Ciudad Juárez, una de las urbes más peligrosas del estado de Chihuahua, se encuentra el ayuntamiento de Práxedis G. Guerrero. Este municipio representa un claro ejemplo de la crisis de seguridad local que azota a la entidad, pues es uno de los diez ayuntamientos que no cuentan con policías locales. Desde el año 2007, con el inicio de la llamada 'guerra contra el narcotráfico' implementada por el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, Práxedis G. Guerrero se quedó sin su cuerpo de policía preventiva. El temor generalizado y la creciente violencia provocaron una ola de renuncias masivas, dejando al municipio desprotegido.
Lo más sorprendente de esta situación es la postura del actual alcalde de Práxedis G. Guerrero, Celestino Estrada Villanueva, quien considera innecesario conformar una corporación policiaca. Su argumento se basa en la percepción de que están en sus 'mejores tiempos' y en las experiencias negativas con las autoridades estatales, a quienes acusa de abusos de autoridad. Esta visión, aunque puede reflejar la experiencia local, contrasta drásticamente con la necesidad de presencia policial en un territorio identificado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como zona de operación del Nuevo Cártel de Juárez.
Los municipios de Chihuahua que actualmente carecen de policías municipales, según informó el titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), Gilberto Loya, son:
| Municipio | Situación SSPE | Observaciones |
|---|---|---|
| Bocoyna | Destacamento regional | Próximo a la sierra, problemáticas complejas. |
| Galeana | Destacamento permanente | Zona estratégica. |
| Ignacio Zaragoza | Destacamento permanente | Presencia continua de agentes estatales. |
| Satevo | Destacamento permanente | Refuerzo estatal constante. |
| Coronado | Patrullajes con bases de operación | Cobertura mediante rondines. |
| Guadalupe Distrito Bravos | Patrullajes con bases de operación | Forma parte del Valle de Juárez, zona fronteriza. |
| Práxedis G. Guerrero | Patrullajes con bases de operación | Sin policía local desde 2007, alcalde no ve necesidad. |
| Carichí | Asistencia estatal | Se cubre de forma general. |
| Gómez Farías | Asistencia estatal | Apoyo de la SSPE. |
| Bachíniva | Asistencia estatal | Soporte en seguridad pública. |
La ausencia de estos cuerpos locales representa una brecha significativa en la estructura de seguridad del estado, obligando a la SSPE a destinar una considerable cantidad de sus recursos y personal para suplir esta carencia, lo que, según Loya, representa un impacto negativo de entre 200 y 300 elementos de fuerza estatal.
Las Raíces de la Vacante: Causas de la Deserción Policial
La situación de los municipios sin policía en Chihuahua no es un fenómeno aislado ni producto de una única causa, sino la convergencia de múltiples factores que han erosionado la capacidad de los ayuntamientos para mantener una fuerza policial operativa. La ola de renuncias masivas es, sin duda, uno de los detonantes principales. El secretario Gilberto Loya ha señalado que muchos elementos simplemente 'renunciaron y se fueron' por diversas razones, entre las que el temor a la violencia del crimen organizado ocupa un lugar preponderante. La exposición constante a situaciones de alto riesgo, las amenazas directas o indirectas, y la percepción de falta de apoyo institucional han llevado a muchos a abandonar la profesión.
Otro factor crucial ha sido la negativa de algunos uniformados a someterse a los exámenes de control de confianza. Estos exámenes, diseñados para evaluar la aptitud física, psicológica y la ausencia de vínculos con el crimen, son un requisito indispensable para la permanencia en las corporaciones. Sin embargo, su implementación ha provocado bajas significativas, ya sea por reprobación o por la simple negativa a presentarlos, lo que a menudo se interpreta como un indicio de irregularidades o de lazos comprometedores.
A la par de las renuncias y las bajas por exámenes de confianza, se suma la imposibilidad de reclutar nuevo personal. La falta de interés de los ciudadanos en formar parte de las corporaciones policiales es un síntoma de varias problemáticas: la baja remuneración, las precarias condiciones laborales, la falta de equipamiento adecuado, y el estigma social que a veces acompaña a la profesión, especialmente en zonas de alta conflictividad. Nadie quiere arriesgar su vida y la de su familia por un sueldo bajo y sin garantías.
Finalmente, la falta de recursos públicos es una barrera insuperable para muchos municipios pequeños. Conformar, equipar y mantener una policía municipal implica una inversión considerable en salarios, capacitación, vehículos, armamento e infraestructura. Muchos ayuntamientos, con presupuestos limitados, simplemente no pueden afrontar estos gastos, lo que los condena a depender de las fuerzas estatales o federales, o en el peor de los casos, a dejar a sus comunidades desprotegidas.
El Alto Costo de la Ausencia: Consecuencias para la Seguridad Ciudadana
La falta de policías municipales tiene un impacto directo y devastador en la seguridad ciudadana. La Policía Municipal, por su naturaleza, es la corporación de proximidad, la que tiene el primer contacto con los ciudadanos y la que está más cercana a la comunidad. Su presencia constante en las calles, a través del patrullaje preventivo diario, es fundamental para disuadir el delito y generar una sensación de seguridad entre los habitantes. Cuando esta presencia se esfuma, el impacto negativo es innegable.
Uno de los roles más críticos de la policía municipal es ser el 'primer respondiente' ante una emergencia. Cuando un ciudadano marca al sistema de emergencias 911, la expectativa es que la policía local sea la primera en llegar al lugar de los hechos. Sin embargo, en los municipios sin corporación, esta responsabilidad recae en la Policía Estatal o en la Guardia Nacional, cuerpos que por su naturaleza y distribución territorial no pueden garantizar la misma inmediatez y conocimiento del entorno local. Esta demora en la respuesta puede ser crucial en situaciones de peligro, afectando la capacidad de atender delitos en flagrancia, emergencias médicas o cualquier otra situación que requiera una intervención rápida.
Además, la ausencia de una policía local afecta la recolección de inteligencia y el conocimiento de la dinámica delictiva a nivel de barrio o colonia. Los policías municipales son los ojos y oídos de la autoridad en la comunidad; su interacción diaria con los vecinos les permite identificar focos de criminalidad, conocer a los actores delictivos locales y entender las problemáticas específicas de cada zona. Sin ellos, esta valiosa información se pierde, dificultando la prevención y la investigación de delitos. La consecuencia final es una mayor vulnerabilidad de las comunidades, que quedan expuestas a la impunidad y al avance de la delincuencia organizada y común.
Presupuesto y Prioridades: Un Dilema Municipal
El caso de Práxedis G. Guerrero ilustra perfectamente cómo el factor presupuesto puede ser un obstáculo insuperable para la conformación de una policía municipal. El alcalde Celestino Estrada Villanueva ha sido enfático al señalar que el presupuesto asignado a su municipio es insuficiente para contar con una fuerza policial propia. No solo carecen de personal, sino también de vehículos adecuados y de instalaciones para una corporación.
Para el año 2023, a Práxedis G. Guerrero se le autorizó un presupuesto de 41 millones 766 mil 680 pesos. Este monto incluye recursos provenientes del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (FORTAMUNDF), que aumentó de 3.5 millones a 4.5 millones de pesos de 2022 a 2023, y el Fondo para Desarrollo Socioeconómico Municipal, que aportó 8.7 millones de pesos. A pesar de estos fondos, el alcalde asegura que no son suficientes.
De hecho, para hacer frente a las limitaciones económicas, el ayuntamiento de Práxedis G. Guerrero ha eliminado dos direcciones: la de Archivo y, significativamente, la de Seguridad Pública. Esta última, que hasta 2022 existía al menos en el papel (aunque en la práctica se limitaba a personal para cuidar cruceros escolares), fue eliminada por completo del presupuesto para 2023. La justificación del alcalde es que los recursos del FORTAMUNDF fueron asignados a Protección Civil, dejando sin partida a la seguridad pública, y que si el Gobierno quisiera que tuvieran seguridad pública, 'tendría que duplicar el presupuesto de nuestro municipio'. Esta priorización de gastos, aunque justificada por la administración local en términos de suficiencia económica, deja al municipio en una situación de extrema vulnerabilidad en materia de seguridad.
Territorio de Focos Rojos: La Presencia del Crimen Organizado
La ausencia de policías municipales en Práxedis G. Guerrero y otros municipios de Chihuahua adquiere una dimensión aún más crítica cuando se considera la actividad del crimen organizado en estas zonas. Práxedis G. Guerrero forma parte del Valle de Juárez, junto con el municipio de Guadalupe, una región con 45 localidades y una población estimada en seis mil habitantes. Reportes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) han revelado que en esta zona rural, específicamente en los municipios de Guadalupe y Práxedis G. Guerrero, opera el Nuevo Cártel de Juárez.
La confirmación de la presencia de un cártel de la droga en un territorio sin policía local es un 'foco rojo' de máxima alerta. Recientemente, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), durante la búsqueda de reos prófugos del penal de Ciudad Juárez, localizaron en Práxedis 18 vehículos, la mayoría con reporte de robo, números de serie alterados o incluso blindados. Estos hallazgos son una prueba irrefutable de la intensa actividad delictiva en la zona, que va más allá de delitos menores.
Además de la operación del crimen organizado, el municipio de Práxedis G. Guerrero es utilizado estratégicamente para el cruce ilegal de personas migrantes. Su ubicación fronteriza con los condados de El Paso y Hudspeth en Texas, Estados Unidos, lo convierte en un punto clave para el tráfico humano. Esta dualidad de funciones para los grupos criminales –operación de narcotráfico y tráfico de personas– agrava la complejidad de la seguridad en la zona, haciendo aún más indispensable la presencia de una autoridad local que conozca el terreno y pueda actuar con inmediatez.
A pesar de estas advertencias y evidencias, el alcalde Estrada Villanueva insiste en que se trata de una 'zona rural tranquila' y reitera su falta de planes para conformar un cuerpo policiaco. Señala que cuentan con una oficina de agentes del Ministerio Público estatal para casos de violencia familiar y delitos menores, y que existe presencia de la Guardia Nacional realizando recorridos en la zona fronteriza. Sin embargo, la Guardia Nacional y el Ministerio Público, aunque importantes, no pueden suplir la función preventiva y de proximidad que una policía municipal debidamente capacitada y equipada podría ofrecer.
La Estrategia Estatal: Supliendo la Ausencia
Ante la alarmante ausencia de policías municipales en estos diez ayuntamientos, la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE) de Chihuahua ha tenido que asumir una responsabilidad adicional, desplegando a sus propios agentes para intentar suplir esta carencia. El secretario Gilberto Loya ha detallado la estrategia que la SSPE ha implementado para mantener una mínima cobertura de seguridad en estas zonas vulnerables.
En municipios como Galeana, Ignacio Zaragoza y Satevo, la corporación estatal ha establecido destacamentos permanentes. Esto significa que hay una presencia constante de agentes estatales en estas localidades, intentando compensar la falta de una fuerza policial local. Esta medida, aunque necesaria, representa una carga significativa para el estado de fuerza de la SSPE, que debe distribuir sus recursos y personal en un territorio tan extenso y complejo como el de Chihuahua.
Para otros municipios como Guadalupe Distrito Bravos, Coronado y el mismo Práxedis G. Guerrero, la SSPE realiza patrullajes con bases de operación. Esto implica que, aunque no hay una presencia permanente de agentes estatales en cada punto, se establecen puntos de partida desde donde se realizan rondines y operativos en las áreas circundantes. Si bien esto ofrece cierta visibilidad y capacidad de respuesta, no iguala la efectividad de una policía local que opera 24/7 y conoce a fondo cada rincón de su jurisdicción.
En las ciudades más próximas a la sierra, como Bocoyna, se ha asignado un destacamento, pero con un enfoque regional. Esto significa que un solo destacamento cubre una zona o región más amplia, abarcando no solo los municipios sin policía, sino también aquellos que sí cuentan con ella pero que presentan problemáticas complejas en materia de seguridad. Esta estrategia de cobertura regional busca maximizar el impacto de los recursos limitados de la SSPE, pero inevitablemente diluye la capacidad de atención específica a cada municipio.
El secretario Loya ha sido claro al afirmar que esta situación representa un impacto negativo en el estado de fuerza de la SSPE, estimando que se requieren entre 200 y 300 elementos para cubrir la ausencia de las policías municipales. La responsabilidad de formar y mantener a estos cuerpos recae en los ayuntamientos, pero hasta la fecha, no se ha fijado una fecha concreta para que asuman esta tarea, dejando a la SSPE en una posición de suplencia indefinida.
Preguntas Frecuentes sobre la Seguridad Municipal
La situación de los municipios sin policía genera muchas dudas e inquietudes entre la población y los observadores. A continuación, abordamos algunas de las preguntas más comunes:
¿Por qué hay municipios sin policía en Chihuahua?
La falta de policías municipales en Chihuahua se debe a una combinación de factores: renuncias masivas por miedo a la violencia del crimen organizado, la negativa de algunos elementos a someterse a exámenes de control de confianza, la dificultad para reclutar nuevo personal debido a la falta de interés y las precarias condiciones laborales, y, fundamentalmente, la insuficiencia de presupuesto en los ayuntamientos para conformar, equipar y mantener una corporación policial.
¿Qué rol juega la Policía Municipal y por qué es tan importante?
La Policía Municipal es crucial porque es el cuerpo de proximidad, el primer respondiente ante emergencias (como llamadas al 911), y el encargado del patrullaje preventivo diario. Su cercanía con la comunidad permite una mejor disuasión del delito, una respuesta más rápida a las incidencias y un conocimiento profundo de las problemáticas locales, lo que es vital para la seguridad ciudadana y la construcción de confianza.
¿Quién asume la seguridad en estos municipios sin policía?
En los municipios de Chihuahua que carecen de policía local, la seguridad es asumida por la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), que despliega agentes estatales a través de destacamentos permanentes, patrullajes con bases de operación o destacamentos regionales. Además, en zonas fronterizas o de alta conflictividad, puede haber presencia de la Guardia Nacional.
¿Es el presupuesto el único problema para no tener policía?
No, aunque el presupuesto es un factor determinante, no es el único. Las renuncias por temor a la violencia, la falta de reclutamiento por la baja atracción de la profesión, y la depuración de elementos que no aprueban los exámenes de confianza también contribuyen significativamente a la ausencia de policías municipales.
¿Qué significa 'exámenes de confianza' para los policías?
Los exámenes de confianza son evaluaciones multidisciplinarias (psicológicas, toxicológicas, socioeconómicas y poligráficas) a las que se someten los elementos policiales. Su objetivo es asegurar que los agentes son aptos para el servicio, no tienen vínculos con el crimen organizado y son confiables para portar un arma y ejercer la autoridad. La negativa a realizarlos o el no aprobarlos resultan en la baja de la corporación.
Reflexiones Finales: Hacia una Seguridad Integral
La situación que atraviesan municipios como Práxedis G. Guerrero en Chihuahua es un llamado de atención urgente sobre la fragilidad de la seguridad pública en algunas regiones de México. La ausencia de policías locales, en un contexto donde el crimen organizado ejerce una fuerte influencia, crea un vacío de autoridad que es rápidamente capitalizado por los grupos delictivos. Esta problemática no solo afecta la tranquilidad de los habitantes, sino que también pone en riesgo la gobernabilidad y el desarrollo de estas comunidades.
Es imperativo que los tres niveles de gobierno –federal, estatal y municipal– asuman su responsabilidad y trabajen de manera coordinada para revertir esta tendencia. Esto implica no solo asignar mayores recursos económicos, sino también implementar estrategias integrales de reclutamiento, capacitación y dignificación de la labor policial. Es necesario ofrecer salarios justos, equipamiento adecuado, protección para los agentes y sus familias, y un ambiente laboral que fomente el compromiso y la lealtad a la institución. Solo así se podrá incentivar a los ciudadanos a unirse a las filas policiales y a permanecer en ellas.
La dependencia exclusiva de las fuerzas estatales o federales, aunque necesaria en el corto plazo, no es una solución sostenible ni ideal para la seguridad local. La policía municipal, con su conocimiento del terreno y su cercanía con la población, es insustituible. Es la base sobre la cual se construye la confianza entre la autoridad y la comunidad, un pilar fundamental para la prevención del delito y la reconstrucción del tejido social. La seguridad de un municipio es un reflejo de su capacidad para proteger a sus ciudadanos; en el caso de Chihuahua, el reto es mayúsculo y exige acciones contundentes y de largo aliento para garantizar que ningún rincón del estado quede desprovisto de la protección que sus habitantes merecen.
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