20/11/2023
El 7 de diciembre de 2022 quedará grabado en la historia reciente de Perú como una jornada de profunda incertidumbre y un quiebre institucional sin precedentes. Ese día, el entonces presidente Pedro Castillo Terrones sorprendió al país al anunciar, en un mensaje a la nación, la disolución del Congreso de la República, la reorganización del sistema de justicia y la instauración de un gobierno de excepción. Este acto, ampliamente condenado como un intento de golpe de Estado, puso a prueba la solidez de las instituciones democráticas peruanas, y en particular, la lealtad de sus fuerzas armadas y policiales. En el epicentro de la respuesta institucional se encontraba el entonces comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Raúl Alfaro Alvarado, cuya determinación fue fundamental para la rápida desarticulación de la maniobra golpista y la posterior detención del mandatario.

La actuación de Alfaro no solo fue un ejercicio de autoridad, sino un testimonio de apego irrestricto al orden constitucional. A pesar de encontrarse con licencia médica por haberse estado recuperando de la COVID-19, el alto mando policial se hizo presente en su despacho ese día fatídico, consciente de la gravedad de la situación que se desarrollaba. Su testimonio en el juicio que actualmente se sigue contra Pedro Castillo por los delitos de rebelión y conspiración, arroja luz sobre los momentos decisivos y las motivaciones que lo llevaron a actuar con la celeridad y firmeza requeridas por las circunstancias.
El Mensaje Presidencial que Sacudió a la Nación
La mañana del 7 de diciembre de 2022, el ambiente político en Lima ya era tenso. El Congreso se preparaba para debatir una moción de vacancia presidencial contra Pedro Castillo, la tercera en su corto mandato. La expectativa era palpable, y el país contenía el aliento ante un nuevo episodio de confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo. Sin embargo, lo que ocurrió fue mucho más allá de lo esperado. Alrededor del mediodía, Pedro Castillo apareció en televisión para anunciar medidas extraordinarias que, en la práctica, disolvían el Congreso, intervenían el Poder Judicial, el Ministerio Público, el Tribunal Constitucional y la Junta Nacional de Justicia, y convocaban a nuevas elecciones congresales. La sorpresa fue mayúscula, y la condena, casi inmediata, tanto a nivel nacional como internacional.
Este anuncio generó un caos institucional. Ministros de Estado comenzaron a renunciar en cadena, y las principales instituciones del país, incluyendo las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, emitieron comunicados rechazando la medida y reafirmando su lealtad a la Constitución. Fue en este contexto de incertidumbre y potencial anarquía donde la figura del Comandante General de la PNP cobró una relevancia vital. Su posición y sus órdenes serían determinantes para el rumbo de los acontecimientos.
La Decisión de un Comandante: Lealtad a la Constitución
Raúl Alfaro Alvarado, a pesar de su condición de salud, estaba en su oficina. La noticia del mensaje presidencial le llegó de inmediato, y supo que la situación exigía una respuesta institucional clara e inquebrantable. Como máxima autoridad de la Policía Nacional, su responsabilidad era garantizar el cumplimiento de la ley y la preservación del orden democrático. Durante su declaración en el juicio contra Castillo, Alfaro fue categórico: “Evidentemente, había un delito flagrante y quiebre de la Constitución”. Esta afirmación resume la base de su decisión.
Para Alfaro, no había dudas. Las acciones de Castillo constituían un flagrante atentado contra el orden constitucional, un delito en curso que requería una intervención inmediata por parte de la fuerza pública. No se trataba de una decisión política, sino de un imperativo legal y moral. Los altos oficiales de la PNP que acudieron a su despacho ese día recibieron una instrucción clara y concisa: la Policía Nacional del Perú iba a respetar y hacer respetar la Constitución. Esta orden se propagó rápidamente por las filas de la institución, estableciendo un claro límite a cualquier intento de subvertir el orden democrático.
El Concepto de Delito Flagrante y su Aplicación
El concepto de “delito flagrante” es crucial para entender la actuación de la Policía en este caso. En el derecho penal, un delito flagrante se refiere a aquel que se está cometiendo en el momento mismo de la intervención policial, o inmediatamente después de su comisión, cuando el autor es descubierto con evidencias claras de su participación. La flagrancia permite a las fuerzas del orden actuar de inmediato, sin necesidad de una orden judicial previa de detención, para poner fin al ilícito y asegurar al presunto responsable.
En el contexto del 7 de diciembre, el anuncio de Pedro Castillo de disolver el Congreso y arrogarse poderes extraordinarios fue considerado por el Comandante Alfaro como un acto de rebelión en sí mismo, un delito que se estaba perpetrando en vivo y en directo ante los ojos de la nación. La interrupción del orden constitucional, la usurpación de funciones y el intento de desconocer la institucionalidad vigente configuraban, a criterio de Alfaro y de la mayoría de juristas, un escenario de flagrancia. Esta interpretación legal otorgó a la PNP la autoridad para proceder con la detención del entonces presidente, en defensa de la legalidad y la democracia.
Cronología de un Día Decisivo: La Detención de Pedro Castillo
La decisión clave de Raúl Alfaro sentó las bases para la acción policial que siguió. Lo que antes era un presidente en ejercicio, al cruzar la línea constitucional, se convirtió para la Policía en un ciudadano que estaba cometiendo un delito. La secuencia de eventos fue rápida y coordinada:
| Hora Aproximada | Evento Clave | Actor Principal |
|---|---|---|
| 11:45 AM | Pedro Castillo anuncia mensaje a la nación. | Pedro Castillo |
| 11:57 AM | Castillo anuncia disolución del Congreso. | Pedro Castillo |
| 12:00 PM - 12:30 PM | Renuncias de ministros y pronunciamientos institucionales. | Miembros del Gabinete, Fuerzas Armadas, PNP |
| 12:30 PM | Raúl Alfaro reafirma lealtad institucional a la Constitución y ordena proceder. | Raúl Alfaro (Comandante Gral. PNP) |
| 1:00 PM - 1:30 PM | Castillo abandona Palacio de Gobierno con destino a la Embajada de México. | Pedro Castillo |
| 1:40 PM | Vehículo de Castillo es interceptado por la PNP en la Av. España. | PNP |
| 1:50 PM | Pedro Castillo es detenido por delito flagrante. | PNP |
| 2:00 PM en adelante | Traslado a la Prefectura de Lima y formalización de la detención. | PNP, Fiscalía |
La rapidez con la que se ejecutó la detención de Pedro Castillo fue crucial para evitar un escalamiento de la crisis. El exmandatario, al intentar huir hacia la Embajada de México en busca de asilo, fue interceptado por agentes de la PNP. La orden de Alfaro se había cumplido: el delito flagrante había sido contenido, y el autor, puesto a disposición de la justicia. La Policía, bajo el liderazgo de Alfaro, demostró su independencia y su compromiso inquebrantable con el Estado de Derecho, un pilar fundamental de cualquier democracia.
El Impacto de la Decisión Policial en la Democracia Peruana
La actuación de la Policía Nacional del Perú, encabezada por Raúl Alfaro, fue un factor determinante para la contención del golpe de Estado y la preservación del orden democrático en Perú. En un momento de extrema fragilidad institucional, la firmeza de las fuerzas del orden envió un mensaje claro: ninguna autoridad, por alta que sea, está por encima de la Constitución. Este episodio resaltó la importancia de contar con instituciones sólidas y profesionales que actúen con autonomía y en apego irrestricto a la ley, incluso frente a mandatos ilegales del poder ejecutivo.

La rápida detención de Castillo impidió que el intento de quiebre constitucional se prolongara o generara mayores focos de violencia o inestabilidad. La cadena de mando policial se mantuvo unida y actuó con celeridad, lo que contrastó notablemente con la desbandada en el ámbito político. Este suceso sirvió como un recordatorio de que, en una democracia, la función de las fuerzas de seguridad es proteger a los ciudadanos y la Constitución, no los intereses particulares de un gobernante.
Preguntas Frecuentes
¿Quién es Raúl Alfaro Alvarado?
Raúl Alfaro Alvarado es un oficial de la Policía Nacional del Perú, que se desempeñaba como Comandante General de la institución al momento del intento de golpe de Estado de Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022. Su liderazgo fue crucial para la respuesta policial a la crisis.
¿Por qué Pedro Castillo intentó cerrar el Congreso?
Pedro Castillo intentó cerrar el Congreso en un contexto de alta tensión política, con varias investigaciones fiscales en su contra y una inminente moción de vacancia presidencial. Su argumento era que el Congreso no lo dejaba gobernar y que existía una conspiración en su contra, aunque estas afirmaciones no tenían sustento legal para disolver un poder del Estado.
¿Qué significa “delito flagrante” en este contexto?
Un “delito flagrante” es aquel que se está cometiendo en el momento o que acaba de cometerse, y el autor es sorprendido en el acto o con evidencias irrefutables. En el caso de Castillo, su anuncio público de disolver el Congreso y arrogarse poderes extraordinarios fue considerado un acto de rebelión en flagrancia, lo que permitió su detención inmediata sin necesidad de una orden judicial previa.
¿Cuál fue el rol de la Policía Nacional del Perú en ese evento?
El rol de la Policía Nacional del Perú, bajo el mando de Raúl Alfaro, fue fundamental. Actuaron con estricto apego a la Constitución, rechazando el intento de golpe de Estado y procediendo a la detención del expresidente Pedro Castillo por delito flagrante, lo que contribuyó decisivamente a restablecer el orden democrático.
¿Cuál es la situación actual de Raúl Alfaro?
Raúl Alfaro fue cesado de su cargo como Comandante General de la PNP en enero de 2024, tras una serie de investigaciones y cuestionamientos relacionados con su gestión, aunque su papel en la detención de Castillo sigue siendo un punto destacado de su carrera.
¿Qué cargos enfrenta Pedro Castillo actualmente?
Pedro Castillo enfrenta cargos por rebelión y conspiración, derivados de su intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. Actualmente se encuentra con prisión preventiva mientras se desarrolla el proceso judicial en su contra.
La historia de Raúl Alfaro en este episodio es un recordatorio de la importancia de la independencia y la fidelidad institucional de las fuerzas del orden en la defensa de la democracia. Su valiente acción no solo evitó un mayor colapso en un momento crítico, sino que reafirmó el compromiso de la Policía Nacional del Perú con el respeto irrestricto de la Constitución y las leyes de la República.
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