07/03/2025
La historia de las instituciones que velan por la seguridad ciudadana es un reflejo del desarrollo y las necesidades de una nación. En el Perú, la formación policial ha evolucionado significativamente, marcando hitos que definen su identidad y eficacia. Uno de los momentos más trascendentales fue la creación de la Escuela de Policía de la República, una institución que no solo forjaría a los futuros guardianes del orden, sino que también sentaría las bases de una policía moderna y profesional. Este artículo desvela los orígenes, los desafíos y el impacto duradero de aquel crucial acontecimiento.

- Los Primeros Pasos: La Guardia Civil y sus Inicios (1873-1874)
- La Imperiosa Necesidad de Reorganización y la Misión Española (1919-1921)
- La Creación Oficial de la Escuela de la Guardia Civil y Policía de la República (1922)
- Inauguración y el Inicio de una Era (1922-1923)
- Impacto y Legado de la Reorganización
- Tabla Comparativa: Evolución de la Formación Policial en el Perú
- Preguntas Frecuentes sobre la Creación de la Escuela de Policía
- ¿Cuándo se creó la Escuela de Policía de la República del Perú?
- ¿Hubo alguna escuela de policía antes de 1922?
- ¿Qué papel jugó la Misión Española en la creación de la Escuela?
- ¿Cuáles eran los objetivos principales de la nueva Escuela de Policía?
- ¿Cuándo se inauguró y comenzó a funcionar la Escuela de Policía de la República?
- ¿Cuál fue el lema adoptado por la Escuela?
- ¿Qué transformaciones trajo consigo la creación de esta Escuela?
Los Primeros Pasos: La Guardia Civil y sus Inicios (1873-1874)
Para comprender la magnitud de la creación de la Escuela de Policía de la República, es fundamental retroceder en el tiempo y conocer los cimientos de la policía peruana. El origen de la Guardia Civil del Perú, predecesora de la actual Policía Nacional, se remonta al año 1873. Fue el Presidente Don Manuel Pardo y Lavalle quien, mediante Decretos Supremos del 31 de diciembre de 1873 y 23 de marzo de 1874, dispuso su creación y reorganización.
En aquel entonces, la estructura policial era variada y dispersa, incluyendo la “Organización del Vecindario”, “Servicios Especiales de Policía”, “Policía de Establecimientos”, “Policía Rural”, “Guardias de Cárceles” y “Policía de Puertos”. Sin embargo, la “Fuerza Pública permanente” se dividió en Gendarmería y Guardia Civil, con jurisdicción en todo el territorio nacional.
Es importante destacar que, ya en esta etapa temprana, se reconoció la necesidad de una formación específica. El 9 de noviembre de 1874, el propio Presidente Pardo y Lavalle creó la Escuela de Instrucción de la Guardia Civil. Esta primera escuela, aunque modesta, estaba conformada por una Compañía de 50 plazas dentro del Batallón de Gendarmes de Infantería de Lima. Los grados jerárquicos de la época incluían Comisario Jefe, Comandante de Guardias, Mayor de Guardias, Inspector de Guardias, Subinspector de Guardias, Guardia de 1.ª y 2.ª Clase, y Corneta. Esta primera aproximación a la formación institucional sentó un precedente, aunque la policía peruana aún enfrentaba desafíos estructurales significativos que llevarían a una reorganización de mayor envergadura décadas después.
Durante la Guerra con Chile, la Guardia Civil del Perú demostró su valía, combatiendo heroicamente junto al Ejército. La figura del Guardia Civil Mariano Santos Mateos, el “Valiente de Tarapacá”, es un testimonio de la valentía y el compromiso de aquellos primeros guardias, cuya acción en la Batalla de Tarapacá fue decisiva para la victoria peruana.
La Imperiosa Necesidad de Reorganización y la Misión Española (1919-1921)
La estructura policial existente, que había perdurado desde 1873, se consideró insuficiente para las necesidades de un país en crecimiento y evolución. Fue en 1919, durante el segundo gobierno de don Augusto Bernardino Leguía Salcedo, cuando se tomó la decisión trascendental de reorganizarla. El Decreto Ley Nº 1163, expedido el 7 de agosto de 1919, no solo buscaba una reestructuración general, sino que, entre sus aspectos más cruciales, disponía el establecimiento de “una Escuela de Policía para los aspirantes a Oficiales e individuos de la institución”.
El Presidente Leguía, con una visión modernizadora, decidió tomar como modelo la exitosa Policía de España. Con este fin, solicitó al gobierno del Rey Alfonso XIII el envío de una Misión de Policía española a Lima. El objetivo era claro: organizar e instruir a la policía de la República del Perú bajo los estándares de una de las fuerzas de seguridad más prestigiosas de Europa.
Este propósito se materializó con la Resolución Suprema del 4 de abril de 1921, que autorizó la contratación de una Misión de la Benemérita Guardia Civil de España. El acuerdo diplomático se suscribió en Madrid el 1 de octubre de 1921, y la misión llegó a la capital peruana el 22 de noviembre de 1921. Estuvo presidida por el Teniente Coronel GCE Señor Pedro Pueyo España, acompañado por el Capitán GCE Señor Bernardo Sánchez Visaires, el Teniente GCE Señor Adolfo Carretero Parreño (reemplazado posteriormente por el Teniente GCE Señor Fernando Gómez Ayau) y el Sargento 1.º GCE Señor José Gómez Hernández, considerado el primer instructor de Guardias.
La Creación Oficial de la Escuela de la Guardia Civil y Policía de la República (1922)
La llegada y el trabajo de la Misión Española fueron fundamentales. En tan solo un mes, entregaron al Presidente Leguía y al Ministro de Gobierno y Policía, Germán Leguía y Martínez, una serie de 14 proyectos de ley, que conformaban un plan completo para la reorganización de los cuerpos de Guardia Civil, Seguridad y Vigilancia en todo el territorio nacional. Este ambicioso plan fue aprobado por el presidente, quien reconoció su viabilidad y eficiencia.
Como resultado directo de esta labor y visión, el gobierno peruano dictó un Decreto Supremo de suma importancia el 3 de julio de 1922. Este decreto disponía, en su parte resolutiva, la creación de la “Escuela de la Guardia Civil y Policía de la República”.
La finalidad de esta nueva escuela era ambiciosa: organizar un Cuerpo de la Guardia Civil similar a la Benemérita española, basándose en las Gendarmerías existentes. Adicionalmente, se buscaba formar otro Cuerpo denominado de Seguridad o de Orden Público, utilizando como base la antigua Guardia Civil Urbana y Rural. Finalmente, se fundaría un tercer Cuerpo, el de Investigación y Vigilancia, aprovechando elementos de la Sección de Investigaciones de la Intendencia de Policía y sargentos licenciados del Ejército.
Estructura y Ubicación de la Nueva Institución Educativa
La Escuela de Policía de la República se concibió con una estructura modular, diseñada para atender las diferentes ramas de la nueva fuerza policial:
- La 1.ª., Superior de Oficiales: Destinada a la formación de los mandos para los tres Cuerpos (Guardia Civil, Seguridad e Investigación y Vigilancia).
- La 2.ª., de Tropa y Aspirantes a Clase: Enfocada en la formación del personal subalterno para los tres Cuerpos.
- La 3.ª. Especial, de Aspirantes a la Sección de Investigación y Vigilancia: Con un anexo dedicado a la dactiloscopia, subrayando la importancia de la ciencia en la investigación criminal.
La selección del personal idóneo para la instalación del plantel fue meticulosa, buscando candidatos honorables y con excelente historial. Para la sección de clases de seguridad e investigación, se prestó especial atención a los antecedentes de conducta e instrucción, garantizando un cuerpo de alumnos de alta calidad.
El local elegido para esta trascendental institución fue el antiguo “Hospicio de la Misericordia y Hospital de Insanos”, ubicado en la Avenida Sebastián Lorente Ibáñez Nº 769 (anteriormente Avenida de los Incas) en el tradicional barrio del Cercado de Lima. Aunque se encontraba en estado ruinoso, las obras de restauración y adaptación, iniciadas el 1 de abril de 1922, fueron supervisadas personalmente por el Teniente Coronel GCE Señor Pedro Pueyo España, Jefe de la Misión Española. Su visión transformó el lugar, dotándolo de todos los elementos necesarios para el óptimo funcionamiento de una institución de esta naturaleza.
Inauguración y el Inicio de una Era (1922-1923)
La inauguración de la Escuela de Policía de la República fue un evento de gran solemnidad y significado histórico. Tuvo lugar el 1 de noviembre de 1922, con la presencia del Presidente Leguía, el gobierno en pleno, cuerpos diplomáticos y consulares, y una nutrida representación de la sociedad civil y la colonia española de Lima. Esta última, en un gesto de hermandad y apoyo, obsequió al nuevo instituto la “bandera de guerra”, un símbolo de compromiso y honor.
Durante la ceremonia, se descubrió una placa conmemorativa, se bendijo la bandera de guerra y se realizó la entrega formal al presidente Leguía por parte de los padrinos, la señora Fabiola de Ojeda (esposa del Ministro de España) y el Presidente del Casino Español. El Teniente Coronel GCE Señor Pedro Pueyo y España, director de la escuela, recibió la bandera y procedió a tomar el juramento de fidelidad a las fuerzas formadas. Fue un momento emotivo, con los alumnos respondiendo con voz estentórea, sellando su compromiso bajo los pliegues de la enseña nacional.
A petición del Teniente Coronel Pueyo y España, se colocó en la entrada de la escuela el lema que ha inspirado a la Benemérita Guardia Civil de España: «El honor es su divisa». El presidente Leguía, con sabiduría, complementó esta frase con la adición: «Como en la madre patria», reforzando los lazos y la aspiración de excelencia.
La Escuela inició formalmente sus actividades el 4 de noviembre de 1922, con una primera cohorte de alumnos que incluía 30 Oficiales del Ejército del Perú, 19 Técnicos-Alumnos de Investigación y 103 Individuos de Tropa. El proceso de formación fue riguroso, con exámenes iniciales para evaluar el nivel de instrucción y exámenes finales que culminaron el 2 de julio de 1923. La primera promoción de Guardias Civiles egresó, debidamente aprobada, el 3 de septiembre de 1923. El alto porcentaje de aplazados (50% entre Oficiales y alumnos) y las bajas por incapacidad profesional o razones de moralidad y disciplina, demuestran la seriedad y el rigor con que la Misión Española sentó las bases de los nuevos Cuerpos Policiales. Los egresados de esta promoción ocuparon las Comisarías de Lima, formando el Cuerpo de Seguridad, el inicio de una nueva era para la seguridad ciudadana en el Perú.
Impacto y Legado de la Reorganización
La labor de la Misión de la Guardia Civil de España fue profunda y transformadora. La Guardia Civil y Policía se concibió como una nueva institución policial peruana con naturaleza, carácter y organización militar, inspirada en los principios doctrinarios de su homóloga española. Se adoptaron reglamentos clave como la “Cartilla del Guardia Civil”, cuyo artículo 1º establecía: “El honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil, debe por consiguiente conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás”.
La organización en Comandancias, Sectores, Líneas y Puestos, así como la implementación de manuales de Criminalística y procedimientos en materia criminal, revolucionaron la forma de operar de la policía peruana. Términos como Atestado e Información Sumaria se introdujeron por primera vez. Además, la Guardia Civil del Perú heredó el monograma de la G.C. entrelazadas, un símbolo de su origen y hermandad con la institución española.
Más allá de los aspectos estructurales, el impacto moral y material en el personal fue notable. Se seleccionó rigurosamente a los elementos, buscando presencia, instrucción mínima, porte militar y una marcada personalidad, sujetos a una severa disciplina. Los Oficiales, egresados de la Escuela Militar de Chorrillos, canjeaban sus despachos para unirse a esta nueva fuerza, capacitados para comandar los tres Cuerpos policiales.
Esta reorganización no solo elevó la categoría de la Guardia Civil y Policía a la de una fuerza armada, considerándola un arma del Ejército, sino que también le otorgó autonomía respecto a las autoridades políticas en asuntos disciplinarios, administrativos y de personal, reportando solo al Ministerio de Guerra para estos fines, y al Ministerio del Gobierno y Policía (hoy Ministerio del Interior) para asuntos del servicio policial. Esta estructura garantizó una profesionalización y una independencia operativa que fueron clave para su desarrollo.
Tabla Comparativa: Evolución de la Formación Policial en el Perú
A continuación, se presenta una tabla que resume las características principales de las dos etapas de creación de escuelas de formación policial mencionadas en la historia de la policía peruana:
| Característica | Escuela de Instrucción de la Guardia Civil (1874) | Escuela de la Guardia Civil y Policía de la República (1922) |
|---|---|---|
| Fecha de Creación | 9 de noviembre de 1874 | 3 de julio de 1922 |
| Presidente Impulsor | Manuel Pardo y Lavalle | Augusto Bernardino Leguía Salcedo |
| Contexto | Reorganización inicial de Cuerpos Policiales (Guardia Civil y Gendarmería) | Reorganización integral de la policía con apoyo de Misión Extranjera |
| Modelo/Influencia | Propia iniciativa nacional | Misión de la Benemérita Guardia Civil de España |
| Estructura Inicial | Compañía de 50 plazas en Batallón de Gendarmes de Infantería | Tres secciones: Oficiales, Tropa/Aspirantes, Investigación y Vigilancia |
| Ubicación (1922) | N/A (parte de batallón existente) | Antiguo Hospicio de la Misericordia (Av. Sebastián Lorente Ibáñez) |
| Enfoque | Instrucción básica para Guardias Civiles | Formación integral para tres Cuerpos (Guardia Civil, Seguridad, Investigación) |
Preguntas Frecuentes sobre la Creación de la Escuela de Policía
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la fundación de esta importante institución policial en el Perú:
¿Cuándo se creó la Escuela de Policía de la República del Perú?
La Escuela de la Guardia Civil y Policía de la República fue creada oficialmente el 3 de julio de 1922, mediante un Decreto Supremo emitido durante el gobierno del Presidente Augusto Bernardino Leguía Salcedo. Esta es la institución a la que se refiere la pregunta principal, marcando una reorganización fundamental de las fuerzas policiales peruanas.
¿Hubo alguna escuela de policía antes de 1922?
Sí, antes de la creación de la Escuela de Policía de la República en 1922, el Presidente Manuel Pardo y Lavalle había creado la “Escuela de Instrucción de la Guardia Civil” el 9 de noviembre de 1874. Sin embargo, esta era una iniciativa más limitada, formada por una compañía dentro de un batallón de Gendarmes, y no una institución integral con la misma envergadura y objetivos de la escuela fundada en 1922.
¿Qué papel jugó la Misión Española en la creación de la Escuela?
La Misión de la Benemérita Guardia Civil de España jugó un papel absolutamente crucial. Fue contratada por el gobierno peruano en 1921, a solicitud del Presidente Leguía, con la finalidad de organizar e instruir a la policía de la República. Sus miembros planificaron y formularon los proyectos para la reforma policial, y fueron los encargados de establecer las bases, la doctrina y los reglamentos para la nueva Guardia Civil del Perú, incluyendo la creación y puesta en marcha de la Escuela de la Guardia Civil y Policía.
¿Cuáles eran los objetivos principales de la nueva Escuela de Policía?
Los objetivos principales eran organizar un Cuerpo de la Guardia Civil similar a la española, formar un Cuerpo de Seguridad o de Orden Público, y fundar un Cuerpo de Investigación y Vigilancia. La Escuela debía capacitar a los aspirantes a Oficiales y al personal subalterno para estos tres cuerpos, inculcando disciplina, profesionalismo y los valores de honor y servicio.
¿Cuándo se inauguró y comenzó a funcionar la Escuela de Policía de la República?
La Escuela de Policía de la República fue inaugurada oficialmente el 1 de noviembre de 1922. Sin embargo, sus actividades académicas y de instrucción para la primera promoción de alumnos comenzaron pocos días después, el 4 de noviembre de 1922.
¿Cuál fue el lema adoptado por la Escuela?
A sugerencia del Teniente Coronel Pedro Pueyo y España, el lema adoptado por la Escuela de Policía de la República fue «El honor es su divisa», en clara referencia a la Guardia Civil de España. El Presidente Leguía complementó esta frase con «Como en la madre patria», reforzando el vínculo y la aspiración a la excelencia.
¿Qué transformaciones trajo consigo la creación de esta Escuela?
La creación de la Escuela y la reorganización impulsada por la Misión Española trajeron consigo la profesionalización, la militarización de la estructura (considerándola un arma del Ejército), la adopción de reglamentos y procedimientos modernos (como la Cartilla del Guardia Civil y manuales de criminalística), la mejora en la selección y formación del personal, y una mayor autonomía institucional. Todo esto contribuyó a sentar las bases de una policía más eficiente y disciplinada en el Perú.
La creación de la Escuela de la Guardia Civil y Policía de la República en 1922 no fue meramente un acto administrativo; fue la materialización de una visión de futuro, un compromiso con la profesionalización y un paso gigante hacia la consolidación de las fuerzas del orden en el Perú. Su legado perdura, recordándonos la importancia de la formación, la disciplina y el inquebrantable espíritu de servicio en la protección de la ciudadanía.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Nacimiento de la Escuela de Policía del Perú: Un Legado de Honor puedes visitar la categoría Policía.
