15/10/2023
En el Madrid de 1959, la aparición de dos policías secretos preguntando por una persona era, sin duda, motivo de gran preocupación. En una España marcada por el control y la discreción, la sombra de la policía secreta podía significar lo peor: interrogatorios, detenciones y un futuro incierto. Así lo experimentó en carne propia Alberto Vázquez Figueroa, un joven en la Escuela de Periodismo que, de repente, se vio en el punto de mira de las autoridades. Lo que parecía una situación de extremo riesgo, sin embargo, se reveló como una llamada a la acción en una de las misiones más dramáticas y cruciales de su vida.
El Inesperado Llamado de la Autoridad
La noticia llegó de forma abrupta: un profesor de la Escuela de Periodismo se acercó a Vázquez Figueroa para informarle que dos policías, de paisano, estaban preguntando por él. En aquel año, 1959, la mera mención de la policía secreta ya provocaba un escalofrío. La posibilidad de haber cometido algo grave, de ser objeto de una investigación, era para Vázquez Figueroa y cualquier ciudadano de la época una fuente de profunda ansiedad. La inquietud era palpable, el miedo a las consecuencias de una simple nota en manos equivocadas, o de una mala interpretación, podía ser devastador. La incertidumbre sobre el motivo de su búsqueda generaba un torbellino de pensamientos, cada uno más inquietante que el anterior.
Sin embargo, la realidad detrás de la búsqueda era completamente inesperada y, a la vez, dramática. España estaba sumida en una catástrofe natural de proporciones épicas: una terrible inundación había asolado el pueblo de Ribadelago, tras la rotura de la presa de Vega de Tera. Las autoridades, desesperadas, necesitaban con urgencia a personas con habilidades de natación y buceo para organizar un equipo de rescate de cadáveres. Alberto Vázquez Figueroa, conocido por ser uno de los pocos profesores de submarinismo del país, era la pieza clave que buscaban. Lo que inicialmente parecía una amenaza, se transformó en una llamada a un deber cívico de la más alta exigencia.
Una Misión de Vida o Muerte en Ribadelago
La urgencia era tal que, al día siguiente de la petición, Vázquez Figueroa logró reunir a quince de sus alumnos de la escuela de buceo de Valencia. Partieron de inmediato, escoltados por motos de la policía, hacia el lugar del desastre. La escena que encontraron al amanecer era desoladora: el pueblo de Ribadelago estaba completamente destruido, cubierto de barro y con una temperatura cercana a cero grados. La visión de una madre gritando desesperada, lamentando la pérdida de sus hijos y nietos, marcó el inicio de una de las experiencias más duras y traumáticas de su vida. El agua estaba turbia, llena de lodo, y la visibilidad era nula. Sin los trajes de inmersión adecuados de hoy en día, los buzos debían sumergirse en aguas heladas, saliendo cada pocos minutos para calentar sus manos en cubos de agua caliente y evitar el dolor agudo que les impedía tocar nada.
Durante diez días, Vázquez Figueroa y su equipo se dedicaron a una tarea macabra: buscar y recuperar los restos humanos, a menudo por partes, que se mezclaban con los escombros. El ejército custodiaba la zona, impidiendo que los curiosos presenciaran la terrible realidad de lo que se extraía del agua. La hipotermia era una amenaza constante, y el contacto con los cadáveres en avanzado estado de descomposición generaba un impacto psicológico profundo. Vázquez Figueroa recordó la necesidad de no dejarse consumir por las imágenes y los olores, una lección que luego aplicaría en su carrera de periodista de guerra. Al cabo de diez días, la misión fue declarada finalizada; los cuerpos restantes estaban demasiado descompuestos y la pesca en el río fue prohibida por dos años. Fue una experiencia que lo marcó para siempre, una cruda lección sobre la fragilidad de la vida y la resiliencia humana frente a la tragedia.
Alberto Vázquez Figueroa: Una Vida Marcada por la Aventura y el Compromiso
La vida de Alberto Vázquez Figueroa, nacido el 11 de octubre de 1936 en Santa Cruz de Tenerife, es un relato digno de sus propias novelas de aventura. Su infancia estuvo profundamente marcada por el exilio político de su familia a la África Española, debido al encarcelamiento de su padre, un republicano socialista, durante la Guerra Civil. Allí, en un fuerte militar del Sahara español, y tras la muerte de su madre y la enfermedad de su padre, fue criado por su tío, un administrador civil que le abrió las puertas a un mundo de fantasía y conocimiento a través de los libros de Joseph Conrad, Herman Melville y Julio Verne, forjando así su pasión por la lectura y las historias.
A los dieciséis años, regresó a Tenerife para estudiar, pero su espíritu inquieto lo llevó a convertirse en profesor de submarinismo y buceo en el buque-escuela «Cruz del Sur», colaborando incluso con el legendario Jacques Cousteau. Esta etapa no solo le proporcionó una habilidad vital, sino también la oportunidad de viajar y conocer el mundo submarino, una pasión que se entrelazaría con su posterior carrera. Su juventud fue una forja de experiencias extremas: desde la vida libre y salvaje en el Sahara, cazando y pescando con tuaregs, hasta presenciar la persistencia de la esclavitud en pleno siglo XX, un hecho que lo horrorizó y que aún hoy denuncia en sus escritos sobre trabajos forzosos en otras partes del mundo. Estas vivencias, crudas y reveladoras, moldearon su visión del mundo y su compromiso con la justicia social.
El Periodista que Vio el Mundo Cambiar
Con un diploma de la Escuela Oficial de Periodismo en 1959, y tras dar la vuelta al mundo en un barco que compró con el dinero de sus clases de submarinismo, Vázquez Figueroa se consolidó como uno de los corresponsales más intrépidos de Televisión Española y La Vanguardia. Cubrió guerras y revoluciones en lugares como Bolivia, Chad, Congo, Guatemala y República Dominicana, siendo testigo privilegiado de un siglo XX convulso y en constante transformación. Su trabajo lo llevó a situaciones límite, como la batalla del Puente Duarte en República Dominicana, donde una bala le atravesó la pierna sin que sintiera dolor en el momento, gracias a la adrenalina. Estas experiencias, que muchos corresponsales de guerra afrontaban con el refugio en el alcohol o las drogas, él las enfrentó con una ética férrea, afirmando que si para resistir la profesión se necesita recurrir a vicios, es mejor dedicarse a otra cosa. Su periodismo era de inmersión total, sin filtros, mostrando la realidad tal cual era, desde el canibalismo ritual en África hasta los terremotos devastadores en Perú, Chile y Guatemala.
Un Legado Literario Inmenso: Las Obras de un Maestro
La faceta de escritor de Alberto Vázquez Figueroa es, quizás, la más conocida de su multifacética carrera. Con más de cien obras publicadas, se ha convertido en uno de los autores contemporáneos más leídos en España y a nivel mundial. Su éxito literario despegó con novelas como Ébano, que abordaba el tema del tráfico de esclavos en África, y Manaos, sumergiéndose en las profundidades de la Amazonia. Sus novelas, a menudo ambientadas en entornos exóticos y extremos, se nutren de sus vastas experiencias como viajero y periodista, dotándolas de un realismo y una autenticidad inigualables. La serie Cienfuegos, un relato épico que sigue a un pastor gomero en su viaje al Nuevo Mundo junto a Cristóbal Colón, es un claro ejemplo de su capacidad para entrelazar la historia, la aventura y el drama humano.
Algunas Obras Destacadas de Alberto Vázquez Figueroa
| Tipo de Obra | Título Destacado | Año de Publicación | Temática Central |
|---|---|---|---|
| Biográfica | Anaconda | 1975 | Autobiografía y vivencias |
| Novela | Manaos | 1975 | Aventura en la Amazonia |
| Novela | Ébano | 1975 | Tráfico de esclavos en África |
| Novela | Tuareg | 1980 | Aventura en el desierto del Sahara |
| Serie Cienfuegos | Cienfuegos | 1987 | Descubrimiento de América, aventura |
| Serie Océano | Océano | 1984 | Temática marina y aventura |
| Utopía | Por mil millones de dólares | 2007 | Crítica social, descarga gratuita |
Vázquez Figueroa no solo ha sido un prolífico escritor, sino también un pionero en la distribución de sus obras. En 2007, publicó Por mil millones de dólares de forma simultánea en papel y como descarga gratuita en su blog, argumentando que prefería ser leído gratis a no ser leído en absoluto. Esta decisión, revolucionaria para su época, demostró su visión de futuro y su deseo de acercar la literatura a un público más amplio. Su legado literario es un testimonio de su incansable creatividad y su profundo conocimiento de la condición humana.
El Ingenio de un Inventor Incomprendido
Además de sus facetas como escritor y periodista, Alberto Vázquez Figueroa se ha destacado como un inventor polémico y visionario. Su proyecto más ambicioso fue un sistema para potabilizar el agua de mar por presión, capaz de generar energía eléctrica simultáneamente. Básicamente, su idea consistía en elevar el agua a unos 600 metros para generar la presión necesaria para la desalación por ósmosis inversa. A pesar de contar con patentes nacionales y europeas, su empresa Desalinizadora A.V.F. S.L. se encontró con la oposición del gobierno español, que desestimó su construcción y financiación. Figueroa ha denunciado que las presiones de las empresas tradicionales fueron un obstáculo insalvable para su innovador proyecto, que buscaba aprovechar la electricidad más barata durante la noche para bombear agua y almacenarla en depósitos subterráneos.
Otro de sus inventos, el dron submarino Serviola-SB, fue propuesto como un método efectivo para la búsqueda de náufragos. Su visión siempre ha sido la de aplicar la lógica y la ingeniería a problemas reales, buscando soluciones que, aunque a priori pudieran parecer absurdas, resultaban ser ingeniosas y prácticas. A pesar de las críticas y los obstáculos, su espíritu innovador persiste, demostrando que su mente no solo crea mundos literarios, sino que también busca transformar la realidad.
Preguntas Frecuentes sobre Alberto Vázquez Figueroa y la Policía
¿Por qué dos policías secretos estaban buscando a Alberto Vázquez Figueroa en 1959?
Aunque la presencia de la policía secreta en 1959 era motivo de gran temor en España, en el caso de Alberto Vázquez Figueroa, la búsqueda no era por un delito o actividad subversiva. Se debía a una terrible inundación en Ribadelago (Zamora) donde se rompió la presa de Vega de Tera. Las autoridades necesitaban urgentemente a personas con habilidades en buceo y rescate de cadáveres, y Vázquez Figueroa era uno de los pocos profesores de submarinismo en el país, lo que lo convertía en un candidato ideal para organizar y liderar un equipo de rescate.
¿Qué papel jugó Vázquez Figueroa en el rescate de Ribadelago?
Alberto Vázquez Figueroa lideró un equipo de quince de sus alumnos de la escuela de buceo de Valencia. Durante diez días, se sumergieron en las gélidas y turbias aguas del pueblo devastado para recuperar los cuerpos de las víctimas. Fue una misión extremadamente dura, tanto física como psicológicamente, marcada por las bajas temperaturas, el barro y la difícil tarea de identificar y extraer los restos humanos.
¿Cómo afectó esta experiencia a su carrera o visión de la vida?
La experiencia en Ribadelago fue profundamente traumática y marcó a Vázquez Figueroa, enseñándole sobre la resiliencia y la capacidad de desconectar para sobrevivir a situaciones extremas. Esta vivencia, junto con sus años como corresponsal de guerra, forjó su visión sobre la ética periodística y la importancia de no dejarse consumir por las atrocidades vistas, una lección que aplicó a lo largo de su prolífica carrera.
¿Es Alberto Vázquez Figueroa solo un escritor o tiene otras facetas?
Alberto Vázquez Figueroa es mucho más que un novelista. Es un aventurero, periodista de guerra, profesor de submarinismo, director de cine, guionista e inventor. Su vida es un compendio de experiencias extremas y logros en múltiples campos, siempre impulsado por una curiosidad insaciable y un espíritu indomable.
¿Qué tan extenso es el legado literario de Vázquez Figueroa?
El legado literario de Alberto Vázquez Figueroa es vastísimo, con más de un centenar de obras publicadas. Es uno de los autores contemporáneos más leídos en español, conocido por sus novelas de aventura, históricas y de denuncia social, muchas de las cuales han sido adaptadas al cine. Su obra refleja sus propias vivencias y su profundo conocimiento de diversas culturas y geografías del mundo.
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