¿Por qué no debéis bajar la Guardia?

Guardia Nacional: Del Cuartel a la Calle Policial

28/11/2023

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La creación de la Guardia Nacional en México ha marcado un hito significativo en la estrategia de seguridad del país, generando un intenso debate que resuena en todos los estratos de la sociedad. Propuesta como una medida emergente y de carácter transitorio para enfrentar la profunda crisis de violencia e inseguridad, esta nueva corporación se erige sobre una base compleja: la integración de elementos provenientes de las Fuerzas Armadas y la Policía Federal. La pregunta central que subyace a su formación es si realmente representa un avance hacia la desmilitarización de las calles, o si, por el contrario, consolida la presencia militar en tareas de seguridad pública bajo un nuevo nombre. Analicemos a fondo los motivos, las promesas y las preocupaciones que envuelven a la Guardia Nacional y su preparación para asumir roles policiales.

¿Cuánto gana un guardia y un policía?
Los Titulares de la Junta se van con el 75, 80 y 90 % de sus sueldos de acuerdos a los periodos (4, 8, 12 años de servicios). Un guardia gana RD$6,118.00 pesos. Un Policía RD$7,000.00 pesos. No voy a decir los sueldos de los Coroneles y Generales para no desgarrar su status y simbología social.

Desde su concepción, la iniciativa para establecer la Guardia Nacional, impulsada por los legisladores de Morena, se presentó como una oda a las virtudes de las Fuerzas Armadas. Se alabó su carácter de "institución surgida del pueblo" y su supuesta capacidad para mantenerse al margen de la "oligarquía político-empresarial" que, según la argumentación, había ejercido el poder institucional durante décadas. Este discurso marcó un giro notable en la retórica oficial, especialmente si se compara con críticas pasadas dirigidas al Ejército y la Marina. La narrativa oficial insistía en que estas instituciones son el "principal y el más confiable pilar de la seguridad en nuestro país", y que su retiro de las tareas de seguridad pública dejaría a diversas regiones en una "total indefensión ante la criminalidad organizada".

El Nacimiento de la Guardia Nacional: ¿Una Solución Emergente y Transitoria?

La propuesta de la Guardia Nacional se fundamenta en la premisa de que su creación es una medida de "carácter transitorio", diseñada para operar "solo mientras persista la crisis de violencia e inseguridad en el país". Sin embargo, la ausencia de criterios claros para evaluar cuándo esta crisis habrá cesado genera incertidumbre sobre la temporalidad real de su operación. Esta falta de definición ha sido uno de los puntos de fricción más importantes, ya que lo que se presenta como una solución temporal podría convertirse en una institución permanente con implicaciones a largo plazo para la seguridad y el respeto a los derechos humanos.

La iniciativa legislativa contempló cambios fundamentales a la Constitución, destacando la no aplicación del artículo 129 constitucional a los miembros de la Guardia Nacional. Este artículo especifica que "en tiempos de paz, las autoridades militares no pueden realizar funciones diversas a las que tengan exacta conexión con la disciplina militar". La excepción a esta norma constitucional para la Guardia Nacional subraya la intención de otorgarle un marco legal específico para sus funciones de seguridad pública, un reconocimiento que, según los promotores, era necesario dado el involucramiento de las fuerzas armadas en estas tareas desde hacía más de una década sin un marco adecuado.

De Militares a Policías: La Promesa de la Transformación

Uno de los aspectos más publicitados de la Guardia Nacional es la promesa de que sus integrantes, a pesar de provenir de las fuerzas militares y navales, recibirán una "preparación para ser policías". El coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, enfatizó que "ya no va a ser el Ejército haciendo labores de seguridad pública, las va a hacer la Guardia Nacional", y que sus elementos "serán sujetos a su Ley Orgánica su actuación, preparación uso de fuerza y respeto de los derechos humanos". Se aseguró que esta preparación es "muy diferente a la filosofía y propósito que tiene el Ejército", buscando una orientación más civil y acorde con las necesidades de seguridad pública. Esta transformación es crucial para el discurso de desmilitarización, buscando convencer a la sociedad de que, aunque la base sea militar, la función y la capacitación serán inherentemente policiales.

¿Qué sucede si la policía o la Guardia Civil no puede acudir?
Por último, Arnaldo también explica que «si la policía o la Guardia Civil no puede acudir, no te preocupes: si el conductor contrario no te facilita los datos da parte del siniestro a tu compañía, que comprobará el FIVA y actuará en consecuencia».

La idea es que la Guardia Nacional funcione con un mando interno de carácter militar, pero que su actuación externa esté sujeta al marco judicial civil. Este modelo híbrido, si bien busca aprovechar la disciplina y la capacidad operativa de los militares, también intenta asegurar la rendición de cuentas y la observancia de los derechos fundamentales bajo la ley civil. La efectividad de esta transición y la asimilación de una "filosofía policial" por parte de elementos con formación militar son desafíos significativos que determinarán el éxito de la Guardia Nacional como una fuerza de seguridad pública. La capacitación en técnicas de proximidad social, investigación de delitos y respeto a los derechos humanos será fundamental para diferenciarla de una fuerza puramente militar.

El Elogio a las Fuerzas Armadas: Un Giro Discursivo

La argumentación que sustentó la creación de la Guardia Nacional no solo se centró en la gravedad de la crisis de violencia, sino que también dedicó un espacio considerable a alabar las virtudes de las Fuerzas Armadas. Se destacó su lealtad a la sociedad y a las instituciones civiles desde su fundación, presentándolas como "pueblo uniformado" y resaltando su cercanía con la población a través de labores de auxilio en desastres. Este reconocimiento marca un capítulo de reconciliación y elogio, especialmente tras periodos en los que el actual presidente había expresado críticas hacia su actuación, reprochando, por ejemplo, que "la mayoría de los masacrados por la Marina eran jóvenes, algunos menores", o señalando que los reclamos por Ayotzinapa debían dirigirse a las Fuerzas Armadas.

Este cambio de narrativa, de la crítica a la exaltación, refleja la convicción de que las Fuerzas Armadas son las únicas instituciones con la capacidad y la confianza para enfrentar la crisis de inseguridad. Se argumentó que, a pesar de haber pagado un "alto costo en vidas de soldados y marinos" y de haber "experimentado un desgaste injustificable" al ser distraídas de sus funciones constitucionales, su concurso es indispensable para "asegurar el cumplimiento de la legalidad y reconstruir la paz". Este giro discursivo busca legitimar la participación militar en la seguridad pública y consolidar el apoyo popular a la nueva fuerza.

El Destino de la Policía Federal: ¿Absorción o Coexistencia?

La creación de la Guardia Nacional plantea inevitablemente la cuestión del futuro de la Policía Federal (PF). Aunque inicialmente se afirmó que la PF no desaparecería, los artículos transitorios de la iniciativa otorgan al presidente de la República la facultad de emitir decretos para que la Guardia Nacional asuma las funciones de la PF, incluyendo la transferencia de recursos humanos, materiales y financieros. Esto implica que la Guardia Nacional absorberá las responsabilidades de la PF, que incluyen salvaguardar la vida, integridad y derechos de las personas, prevenir y combatir delitos, e investigar bajo la conducción del Ministerio Público de la Federación.

La Guardia Nacional ha sido planteada como un nuevo auxiliar del Ministerio Público de la Federación, bajo su conducción y mando, para los delitos del orden federal. Esta transferencia de funciones sugiere una integración profunda, donde la PF, tal como se conocía, dejaría de operar de forma independiente para formar parte de la estructura de la Guardia Nacional. La justificación de esta medida radica en la necesidad de consolidar esfuerzos y recursos bajo una única institución que, según la perspectiva oficial, tendría la capacidad y la disciplina necesarias para enfrentar la criminalidad organizada de manera más efectiva.

¿Por qué los guardias nacionales se preparan para ser policías?
Delgado resaltó que, a pesar del contenido de la iniciativa, los guardias nacionales tendrán una preparación para ser policías y que su participación en tareas de seguridad no es para continuar la estrategia de guerra, sino para iniciar el proceso de construcción de la paz.

¿Militarización o Paso Hacia la Paz? El Debate Continúa

A pesar de las garantías de que la Guardia Nacional no representa una militarización, diversas organizaciones de la sociedad civil han expresado su preocupación y han lanzado pronunciamientos en contra. El argumento principal de los promotores es que, al tener una "preparación para ser policías" y estar sujeta a un marco legal civil, la Guardia Nacional se diferenciará del ejército en sus funciones de seguridad pública. Se insiste en que su participación no es para continuar una "estrategia de guerra", sino para iniciar un "proceso de construcción de la paz". Sin embargo, los críticos señalan la contradicción inherente de una fuerza con mando militar que busca operar bajo preceptos civiles, y la dificultad de deslindar completamente las funciones militares de las policiales, especialmente en un contexto de alta violencia. La preocupación radica en que la línea entre la seguridad nacional y la seguridad pública se difumine aún más, con el riesgo de que se perpetúen prácticas militares en el ámbito civil y se erosione la confianza ciudadana en las fuerzas de seguridad. La evaluación a los tres años de su implementación, como se planteó, será crucial para determinar si la Guardia Nacional logra efectivamente su objetivo de pacificación sin caer en la militarización de la vida cotidiana.

Preguntas Frecuentes sobre la Guardia Nacional

¿Qué es la Guardia Nacional?
La Guardia Nacional es una nueva institución de seguridad pública en México, creada con el propósito de combatir la violencia y la inseguridad en el país, integrada por elementos de las Fuerzas Armadas (Ejército y Marina) y la Policía Federal.

¿Por qué se creó la Guardia Nacional?
Se creó como una medida emergente y transitoria para enfrentar la crisis de violencia e inseguridad que atraviesa México, con el argumento de que las Fuerzas Armadas son el pilar más confiable para la seguridad del país.

¿La Guardia Nacional es una fuerza militarizada?
Los promotores de la Guardia Nacional afirman que no es una militarización, ya que sus elementos serán capacitados para actuar como policías bajo un marco legal civil, aunque su estructura interna mantendrá un mando militar.

¿Qué recomendaciones brinda la policía de carreteras si viajas en vehículo interprovincial?
La Policía de carreteras brinda estas recomendaciones si viajas en vehículo interprovincial: - Asegúrate de llevar tu documento de identidad. - Viaja con agencias autorizadas y usa el cinturón de seguridad de tu asiento. - Verifica que el conductor conduzca a una velocidad moderada y no haga uso del celular mientras maneja.

¿Qué funciones tendrá la Guardia Nacional?
Asumirá funciones que históricamente correspondían a la Policía Federal, como salvaguardar la vida, la integridad y los derechos de las personas, prevenir y combatir delitos, e investigar bajo la conducción del Ministerio Público de la Federación.

¿Qué pasará con la Policía Federal?
Aunque se dijo que no desaparecería, la iniciativa permite la transferencia de funciones, recursos humanos, materiales y financieros de la Policía Federal a la Guardia Nacional, lo que implica una absorción de sus responsabilidades.

¿Se aplicará el artículo 129 constitucional a la Guardia Nacional?
No, la iniciativa propone que a los miembros de la Guardia Nacional no se les aplique el artículo 129 constitucional, que prohíbe a las autoridades militares realizar funciones diversas a la disciplina militar en tiempos de paz.

La creación de la Guardia Nacional representa un punto de inflexión en la política de seguridad de México. Si bien se presenta como una solución necesaria y transformadora para combatir la violencia, su naturaleza híbrida y la preeminencia de elementos militares en su conformación continúan alimentando un debate fundamental sobre la militarización de la seguridad pública. La promesa de una "preparación policial" y el sometimiento a un marco civil son pilares que buscan legitimar su operación, pero la efectividad de esta transición y su impacto real en la reducción de la violencia y el respeto a los derechos humanos solo podrán ser evaluados con el tiempo. El camino hacia la paz y la seguridad en México es complejo, y la Guardia Nacional es, sin duda, una pieza central en este desafiante tablero.

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