¿Qué posición ocupan las mujeres policías en la institución?

¿Es difícil ser mujer y negra en la Policía Nacional?

29/04/2024

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En un mundo que aspira a la diversidad e inclusión, el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) de España cuenta con una figura que, por su singularidad, ilumina los desafíos y progresos de la sociedad contemporánea. Carmen Ada Edjang, una mujer afrodescendiente nacida en España, no solo es parte de la Brigada Policial de Extranjería y Fronteras en Málaga, sino que ostenta el distintivo, según su conocimiento, de ser la única mujer negra en la institución. Su relato es un testimonio valioso sobre las complejidades de la identidad, la vocación y la percepción social en un país en constante evolución.

¿Qué pasó con las fotografías de dos agentes femeninas de la Policía Nacional?
La publicación de las fotografías en Facebook de dos agentes femeninas de la Policía Nacional tal como vinieron y con parte uniforme de la institución ha generado un escándalo en Tarapoto, pues según se ha dado a entender, ambas mantendrían una relación sentimental.

La presencia de Carmen en el CNP es, para muchos, una sorpresa. No es raro que, incluso en pleno uniforme, se le pregunte si es “de verdad” policía. Una anécdota que ella misma relata con humor, respondiendo con sarcasmo a la incredulidad. Esta reacción, aunque a veces inocente, subraya una realidad profunda: la sociedad española aún no ha interiorizado completamente la imagen de un ciudadano negro como parte intrínseca de sus instituciones. La experiencia de Carmen nos invita a reflexionar sobre la integración y la visibilidad de las minorías en roles de autoridad y servicio público.

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Un Rostro Único en el Cuerpo Nacional de Policía

Carmen Ada Edjang no es solo una agente más; es un símbolo. Su posición como la única mujer negra en el Cuerpo Nacional de Policía, a su entender, la sitúa en una encrucijada de miradas y expectativas. Nacida en España, de padres ecuatoguineanos, Carmen encarna una generación de españoles que han crecido en un país que, a veces, aún lucha por reconocer su propia diversidad interna. Esta realidad se manifiesta en preguntas aparentemente inofensivas, como si posee la nacionalidad española, formuladas incluso por compañeros de la fuerza. Aunque ella se lo toma con cierta ironía, estas interacciones revelan una persistente falta de familiaridad con la idea de un español negro.

Su rol en la Brigada Policial de Extranjería y Fronteras en Málaga la pone en contacto directo con la realidad migratoria, una faceta de su trabajo que, paradójicamente, resalta aún más su propia identidad. A pesar de la sorpresa que genera su presencia, Carmen afirma con orgullo que nunca ha sentido discriminación directa por parte de sus compañeros o superiores en el ámbito laboral. Sin embargo, esto no significa que el racismo no exista, sino que quizás no se manifiesta de forma explícita en su entorno directo. La sutileza de ciertas preguntas o la preferencia de algunos interrogados, incluso personas negras, de dirigirse a sus compañeros blancos en lugar de a ella, son ejemplos de esas microagresiones que, aunque no explícitas, marcan una diferencia.

La historia de Carmen es también la de una mujer comprometida con su vocación. A pesar de las peculiaridades de su situación, su dedicación al servicio público es inquebrantable. Este compromiso fue reconocido con el premio Compromiso Mujer del Grupo Federal Afrosocialista del PSOE, un galardón que, a pesar de su postura apolítica, aceptó como un reconocimiento a su trayectoria y a la visibilidad que aporta su figura.

Desafiando Percepciones: La Realidad de la Discriminación

La experiencia de Carmen Ada Edjang ofrece una ventana única a las complejidades del racismo en la sociedad española, especialmente cuando se entrelaza con la identidad nacional y profesional. Aunque ella no ha experimentado discriminación directa por parte de sus colegas o jefes en el CNP, sí ha percibido actitudes y comentarios que revelan prejuicios arraigados en la sociedad. La incredulidad de un ciudadano al verla uniformada o la pregunta sobre su nacionalidad por parte de un compañero son ejemplos claros de cómo el color de su piel la sitúa fuera de la norma percibida para un agente de policía en España.

Un aspecto particularmente revelador es su observación sobre la interacción con personas de raza negra durante los interrogatorios. Carmen ha notado que, en ocasiones, estas personas prefieren mirar a su compañero blanco en lugar de a ella, como si la percibieran como una “traidora”. Esta dinámica es profundamente compleja, ya que sugiere que la identidad racial de Carmen, lejos de ser un puente, puede convertirse en una barrera en ciertas interacciones, desafiando la expectativa de solidaridad racial y exponiendo la desconfianza hacia aquellos que representan la autoridad. Es una manifestación sutil, pero potente, de cómo las percepciones sociales pueden moldear las interacciones humanas en contextos de poder.

Además, Carmen ha sido testigo de cómo la población negra, al ser detenida o interrogada en la calle, a menudo recurre a la pregunta retórica: “¿Por qué me detienes? ¿Porque soy negro?”. Aunque ella misma es negra y agente, esta reacción instintiva subraya una profunda desconfianza en la equidad del sistema y una percepción generalizada de que la raza es un factor determinante en el trato policial. Ella comprende que esta frase es casi una “coletilla”, una respuesta automática basada en experiencias previas o en la percepción colectiva.

La ausencia de más mujeres negras en el CNP es otro punto de reflexión. Carmen cree que esta escasez se debe más al miedo al rechazo que a un racismo explícito en los procesos de selección. Su propio marido, de raza blanca, aprobó la oposición a la octava vez, lo que sugiere que el acceso al cuerpo es un desafío considerable para cualquiera, independientemente de su raza. Este punto de vista es crucial, ya que desvía la atención de la discriminación institucional directa y la dirige hacia las barreras psicológicas y las percepciones sociales que pueden disuadir a las personas de color de perseguir ciertas carreras.

¿Cuáles son las funciones de la Policía Femenina?
La policía femenina asumirá las funciones de control de tránsito y de sanción de infracciones al reglamento de tránsito en este sector de la ciudad capital, según las instrucciones del titular del sector, Wilfredo Pedraza, y del director general de la Policía, Jorge Flores Goicochea.

España: ¿Más Racista que Machista?

Una de las afirmaciones más contundentes de Carmen Ada Edjang es su percepción de que España es más racista que machista. Esta declaración, aunque podría parecer sorprendente en un país con una historia de lucha feminista, se fundamenta en su experiencia personal y en la observación de la sociedad. Para Carmen, la dificultad de ser mujer, policía y negra se intensifica cuando se es “negra y nacida aquí”. La frustración de llevar más de treinta años en España y sentir que la sociedad aún no acepta la existencia de “españoles negros” es una carga pesada.

Ella ilustra esta realidad con ejemplos cotidianos: el hecho de que, al ir en coche con su marido blanco, la policía les haya parado y pedido los papeles “de ella”, asumiendo que él es el español y ella la extranjera. Esta asunción automática, basada en el color de la piel, es una muestra clara de un racismo implícito que opera a nivel social y que se traduce en microagresiones diarias. Carmen señala que, a diferencia de un inmigrante que puede optar por irse si no se siente aceptado, aquellos que han nacido y crecido en España no tienen esa opción; su identidad está intrínsecamente ligada al país que no termina de reconocerlos plenamente.

En contraste, respecto a su experiencia como mujer en el Cuerpo Nacional de Policía, Carmen reconoce que ha encontrado “el camino medio hecho”. Hay muchas mujeres en la fuerza, y aunque el CNP, como otras instituciones, ha sido tradicionalmente dominado por hombres, el machismo se percibe más en las generaciones mayores, que poco a poco se van retirando. Ella no ha experimentado la falta de equipamiento adecuado para mujeres, como los chalecos antibalas a medida, un problema que sí se ha denunciado en otros cuerpos como la Guardia Civil. Esto sugiere que, si bien el machismo aún existe, la institución ha avanzado en la adaptación a la presencia femenina.

La comparación entre racismo y machismo se extiende más allá del ámbito policial. Carmen observa la ausencia de población negra en muchos otros sectores de la sociedad española, desde los bancos hasta grandes superficies comerciales como Mercadona o El Corte Inglés. Esta falta de representación visible en diversos ámbitos de la vida pública y económica refuerza su argumento de que el racismo es una barrera más pervasiva y menos reconocida que el machismo en España. La sorpresa que genera ver a una “mujer negra y policía” es un reflejo de esta invisibilidad generalizada.

Más Allá del Uniforme: La Vocación de Servicio

A pesar de los desafíos inherentes a su identidad y profesión, la vocación de Carmen Ada Edjang como policía se reafirma día a día, especialmente en su interacción con los más vulnerables. Su “puntillo”, como ella lo llama, son los menores. La llegada de pateras con niños pequeños despierta en ella una profunda empatía y un deseo irrefrenable de ayudar. Darles comida, ofrecerles ropa a través de la Cruz Roja y brindarles “carantoñas” son gestos que van más allá del deber y que revelan la faceta más humana de su trabajo.

Esta conexión con los menores migrantes es un poderoso recordatorio de por qué Carmen eligió esta profesión. En un contexto donde su propia identidad es a menudo cuestionada por su raza, su capacidad de brindar apoyo y consuelo a quienes llegan en situaciones de extrema vulnerabilidad le otorga un sentido de propósito inigualable. Es en estos momentos de servicio desinteresado donde las complejidades de su identidad se disuelven en la simple humanidad, reafirmando su decisión de formar parte de una institución que, a pesar de sus imperfecciones y los prejuicios sociales, tiene un papel crucial en la protección y asistencia de los ciudadanos.

La historia de Carmen es un llamado a la reflexión sobre la diversidad en las fuerzas de seguridad y en la sociedad en general. Su experiencia demuestra que la verdadera inclusión va más allá de las cifras y se adentra en la aceptación cultural y la eliminación de prejuicios. Su valentía al compartir su perspectiva no solo visibiliza los retos, sino que también inspira a futuras generaciones a romper barreras y a perseguir sus sueños, sin importar su origen o color de piel.

Preguntas Frecuentes sobre la Experiencia de Ser Mujer Negra en la Policía Nacional

¿Es Carmen Ada Edjang la única mujer negra en el Cuerpo Nacional de Policía?
Según su conocimiento y el de sus compañeros, sí, es la única mujer negra en el CNP. Ha conocido a hombres negros en el cuerpo y mujeres mestizas, pero ninguna otra mujer afrodescendiente.
¿Ha sufrido discriminación en el trabajo por parte de sus compañeros o superiores?
Carmen afirma que nunca se ha sentido apartada, discriminada o atacada por sus compañeros o jefes en ninguno de sus destinos. Sin embargo, sí ha experimentado preguntas o actitudes que revelan desconocimiento o prejuicios, como si tiene la nacionalidad española.
¿Es España más racista o machista, según la experiencia de Carmen?
Carmen Ada Edjang sostiene que España es más racista que machista. Argumenta que la dificultad de ser “negra y nacida aquí” es mayor, ya que la sociedad aún no termina de aceptar la existencia de españoles negros, lo que se manifiesta en la falta de representación en diversos sectores y en suposiciones basadas en el color de la piel.
¿Qué la motivó a ser policía y qué es lo que más la reafirma en su decisión?
Aunque el texto no detalla su motivación inicial para unirse a la policía, Carmen sí expresa que lo que más la reafirma en su decisión es la ayuda a los menores, especialmente aquellos que llegan en pateras. La posibilidad de brindarles comida, ropa y consuelo es su “puntillo” y una fuente de gran satisfacción.
¿Considera que el Cuerpo Nacional de Policía está bien adaptado para las mujeres?
A diferencia de otras instituciones donde se han reportado carencias (como la falta de chalecos antibalas adecuados para mujeres), Carmen no ha notado esta dificultad en el CNP. Afirma tener su uniforme y equipo completo y adaptado para mujer (zapatos, chaleco, chaqueta, falda, gorra), lo que sugiere que el cuerpo ha avanzado en la integración de las mujeres.
¿Cree que la falta de mujeres negras en la policía se debe a racismo en los procesos de selección?
Carmen opina que la escasez de mujeres negras en el cuerpo se debe más al miedo de las propias aspirantes a ser rechazadas que a un racismo explícito en los exámenes o pruebas de acceso. Señala que las oposiciones son difíciles para cualquiera, independientemente de su raza.

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