¿Quién fue el comandante militar de Huánuco?

José Figueroa: Comandante de Huánuco

17/11/2023

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La gesta de la independencia del Perú fue un complejo entramado de campañas militares y proclamaciones locales, donde cada pueblo, con sus líderes y decisiones, contribuyó a forjar la nación. En este contexto, la figura del comandante militar de Huánuco, Don José Figueroa, emerge como un elemento clave, aunque a menudo poco conocido, dentro de la trascendental Primera Campaña del General Juan Antonio Álvarez de Arenales por la sierra central peruana. Su nombramiento no fue un acto aislado, sino el resultado de un proceso deliberativo y el fervor patriota que se extendía por la región, marcando un paso firme hacia la emancipación definitiva.

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La Misión de Álvarez de Arenales y el Impulso Libertador

La Primera Campaña de Álvarez de Arenales, iniciada el 5 de octubre de 1820, fue una pieza fundamental en el plan sanmartiniano para la independencia del Perú. Con una fuerza de 1242 hombres, incluyendo batallones de los Andes y Chile, su objetivo principal era ganar a la causa patriota a los pueblos del centro del Perú, alentándolos a proclamar su independencia y establecer sus propias autoridades. Las instrucciones de San Martín a Arenales, firmadas en Pisco el 4 de octubre de 1820, le otorgaban una "carta blanca" para sus operaciones, demostrando la confianza depositada en su juicio y liderazgo para fomentar el sistema independentista en las provincias. Esta expedición no solo buscaba victorias militares, sino también la adhesión popular y la formación de partidas guerrilleras, elementos cruciales para la futura liberación.

Arenales avanzó por Ica, Nazca, Huamanga, Huancayo y Tarma, logrando que estas ciudades juraran su independencia. Tras la victoria en el Cerro de Pasco el 6 de diciembre de 1820, donde las fuerzas realistas de O’Reilly fueron completamente derrotadas, Arenales encomendó a Nicolás Herrera y a Pedro Cherres una misión específica: dirigirse a Huánuco para perseguir a los realistas fugitivos y, fundamentalmente, gestionar la jura de la independencia de la ciudad. Este encargo directo desde el corazón de la campaña libertadora subraya la importancia estratégica que se le daba a Huánuco en el mapa de la emancipación.

Huánuco Proclama su Independencia y Nombra a sus Líderes

La llegada de los comisionados a Huánuco fue decisiva. El 9 de diciembre de 1820, el vecindario huanuqueño, convocado por el Subdelegado Eduardo Lúcar y Torre, se reunió en un cabildo abierto. En esta asamblea, presidida por Lúcar y Torre, y con la participación de figuras notables como José Valdizán (Alcalde de primer voto), Melchor Basaldua (alcalde de segundo voto), Pedro Echegoyen (Alcalde Provincial), Cayetano Arteta y José Tiburcio Roldán (Regidores), y Pedro Nolasco María del Monte (procurador), se debatió la actitud a adoptar frente al inminente triunfo patriota. La gran mayoría se manifestó a favor de la causa independentista, acordando enviar dos comisionados, D. Ignacio Prado y D. José Abarca, para entrevistarse con Álvarez de Arenales y comunicarle la simpatía del pueblo huanuqueño, aunque con la cautela de no desear el ingreso de tropas.

Prado y Abarca se encontraron con Herrera y Cherres en el camino. El 11 de diciembre, D. Nicolás Herrera, ya sin la compañía de Cherres, ingresó a Huánuco. Al día siguiente, presentó sus credenciales e instrucciones al cabildo, que de inmediato convocó a la ciudadanía para el día 15 en la Plaza de Armas. Fue en esta fecha histórica, el 15 de diciembre de 1820, que en presencia de autoridades y vecinos, el comisionado Herrera tomó juramento al pueblo huanuqueño bajo la fórmula: “Huanuqueños: ¿Juráis por Dios (una señal de la Cruz) el ser independientes de la Corona y Gobierno del rey de España y ser fieles a la Patria?”. La respuesta fue un rotundo y unánime “¡Sí. Juro!!”. Esta misma ceremonia se replicó en los pueblos de Santa María del Valle y Huácar. Nicolás Herrera ratificó la elección de Eduardo Lúcar y Torre como Subdelegado.

Es en este contexto de fervor independentista que se produjo el nombramiento del comandante militar. De regreso a Huánuco, los comisionados Prado y Abarca, quienes se encontraron con el Alcalde Mayor de Cerro de Yauricocha, D. Ramón Arias, y obtuvieron un oficio para el cabildo huanuqueño, entregaron dicho documento. En atención a este, el 17 de diciembre de 1820, se eligió a D. José Figueroa como Comandante Militar de Huánuco. Días después, el 23 de diciembre, Eduardo Lúcar y Torre sería nombrado Gobernador Político y Militar de Huánuco, consolidando la nueva estructura de poder en la ciudad recién emancipada.

El Impacto de la Campaña en la Sierra Central

La campaña de Arenales fue un catalizador para la independencia de numerosos pueblos en el centro del Perú. Ciudades como Ica (20 de octubre de 1820), Huamanga (8 de noviembre de 1820), Huancayo (20 de noviembre de 1820) y Tarma (28 de noviembre de 1820) proclamaron su independencia antes incluso que la propia Lima. Este efecto dominó, impulsado por la presencia del ejército libertador y la estrategia de Arenales, debilitó la posición realista y creó una base de apoyo popular para la causa patriota. La organización de cabildos abiertos y la elección de autoridades locales fueron pasos cruciales en la consolidación de estos nuevos gobiernos provisionales.

La primera expedición de Arenales concluyó a principios de enero de 1821, cuando San Martín ordenó la unión de sus fuerzas con el grueso del ejército en Retes. Aunque la decisión fue algo apresurada y generó cambios de planes, el impacto de esta campaña en la desestabilización del dominio realista y la promoción de la independencia fue innegable. La formación de partidas guerrilleras, el apoyo popular y la caída de importantes plazas fueron logros que sentaron las bases para el avance final hacia Lima.

La Proclamación de la Independencia de los Pueblos del Norte

El espíritu separatista no se limitó a la sierra central. En el norte del Perú, la influencia de San Martín y el fervor independentista también fueron palpables. Lambayeque, parte de la Intendencia de Trujillo, fue un foco revolucionario. A pesar de la presencia de tropas realistas, líderes como los hermanos Iturregui y Antonio de la Guerra (capitán del Numancia, ganado a la causa) lograron organizar la proclamación de independencia. El 27 de diciembre de 1820, el Ayuntamiento de Lambayeque juró la independencia absoluta del gobierno español en una reunión privada, acto que fue confirmado públicamente el 31 de diciembre. El 14 de enero de 1821, el cabildo ratificó la declaración, proclamación y jura de la independencia de Lambayeque.

Trujillo, la capital de la intendencia más extensa del virreinato peruano, proclamó su independencia el 29 de diciembre de 1820. El Marqués de Torre Tagle, intendente de Trujillo, inicialmente indeciso, terminó por adherirse a la causa patriota tras la misiva de San Martín del 20 de noviembre y la persuasión de figuras como D. Domingo Orué y Mirones. La prisión de oficiales realistas contrarios y la convocatoria de un cabildo abierto llevaron a la declaración formal. Aunque el acta original se perdió, la jura se llevó a cabo el 6 de enero de 1821, con su respectiva acta.

Piura siguió el ejemplo. El 3 de enero de 1821, D. Luis Ugarte llegó con documentos de Torre Tagle instando a la separación. El 4 de enero, en una reunión en el convento de San Francisco, los asistentes manifestaron su complacencia con la causa separatista. Se eligió una junta gubernativa y el mando militar fue entregado a Miguel Jerónimo Seminario y Jayme. La independencia de Piura fue solemnemente jurada el 6 de enero de 1821.

Cajamarca, otro partido de la Intendencia de Trujillo, también juró su independencia los primeros días de enero de 1821. El presbítero D. José María Mozón, comisionado por Torre Tagle, se entrevistó con las autoridades locales, logrando que el cabildo acordara la jura para el domingo 7 de enero. Un hecho significativo, resaltado por Waldemar Espinoza, fue la participación de un curaca, D. Calixto Soto Astopilco, descendiente de Atahualpa, entre quienes juraron la independencia.

Tumbes, dependiente de Piura, declaró su independencia el 7 de enero de 1821 en una reunión del Ayuntamiento. Sin embargo, la proclamación y jura oficial y pública de la independencia de Tumbes se realizó el 14 de enero, un detalle importante para entender la mecánica formal del proceso. Chachapoyas, también azuzada por agentes de Torre Tagle, proclamó su independencia entre el 15 y el 20 de enero de 1821. Jaén, bajo la influencia de su patriota gobernador D. Juan Antonio Checa, proclamó su independencia el 8 de mayo de 1821, ratificada el 4 de junio. Finalmente, Maynas, cuya capital Moyobamba, juró su independencia el 19 de agosto de 1821, mostrando la extensión del movimiento independentista en todo el territorio.

Crisis en las Filas Realistas y Conferencias de Paz

Mientras los pueblos proclamaban su independencia, las filas realistas experimentaban una profunda crisis. La deflexión del batallón Numancia, el 3 de diciembre de 1820, fue un golpe moral devastador para el virrey Pezuela. Seiscientos cincuenta efectivos, liderados por capitanes como Tomás Heres, se pasaron íntegramente a las filas patriotas, en parte seducidos por la propaganda y la promesa de onzas de oro, y en parte por el anhelo de regresar a su natal Venezuela. Este evento, junto con los continuos fracasos militares y la pasividad del virrey ante la invasión de San Martín, culminó en el Motín de Aznapuquio el 29 de enero de 1821. Un grupo de jefes militares peninsulares, liderados por Canterac y Valdés, depuso al virrey Joaquín de la Pezuela, reemplazándolo por José de La Serna, quien se convirtió en el cuadragésimo y último virrey del Perú. Este golpe militar evidenció la profunda desintegración del gobierno virreinal y la desesperación de los realistas.

En medio de este escenario, se llevaron a cabo diversas conferencias de paz, como las de Torre-Blanca y Punchauca. A pesar de los intentos de diálogo entre San Martín y La Serna, las posiciones eran irreconciliables: los patriotas exigían el reconocimiento de la independencia, mientras los realistas proponían el juramento de la Constitución de Cádiz. Aunque se firmó un armisticio en Punchauca y se dio un encuentro personal entre San Martín y La Serna el 2 de junio de 1821, las negociaciones no prosperaron. La propuesta de San Martín de establecer una regencia y que un príncipe español gobernara un Perú independiente fue rechazada, y las conversaciones se prolongaron sin éxito hasta bien entrada la ocupación de Lima, demostrando la determinación de ambos bandos.

Preguntas Frecuentes

¿Quién fue el comandante militar de Huánuco durante la independencia?
El primer Comandante Militar de Huánuco, elegido el 17 de diciembre de 1820, fue D. José Figueroa.
¿Cuál fue el papel de Álvarez de Arenales en la independencia de Huánuco?
Álvarez de Arenales, como líder de la Primera Campaña de la Sierra, encomendó a sus comisionados Nicolás Herrera y Pedro Cherres la misión de gestionar la jura de la independencia en Huánuco, lo que llevó a la proclamación y establecimiento de nuevas autoridades locales.
¿Cuándo proclamó Huánuco su independencia?
Huánuco juró solemnemente su independencia el 15 de diciembre de 1820, en un acto público en la Plaza de Armas, tras la llegada del comisionado Nicolás Herrera.
¿Quién era Eduardo Lúcar y Torre?
Eduardo Lúcar y Torre era el Subdelegado de Huánuco y presidió el cabildo abierto donde se decidió la adhesión a la causa patriota. Posteriormente, fue nombrado Gobernador Político y Militar de Huánuco el 23 de diciembre de 1820.
¿Hubo resistencia realista significativa en Huánuco antes de la proclamación?
Según el texto, las fuerzas patriotas no encontraron la menor resistencia en Huamanga (de donde venía Arenales), y en Huánuco, la decisión del cabildo y la población fue abrumadoramente favorable a la independencia, lo que sugiere una ausencia de resistencia organizada en el momento de la proclamación.

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