16/09/2023
La seguridad ciudadana y el rol de las fuerzas policiales son temas centrales en la agenda pública de cualquier nación. En Latinoamérica, el debate se intensifica con nuevas propuestas legislativas y estrategias operativas que buscan fortalecer la acción policial y combatir la delincuencia. Dos casos recientes, uno en Chile y otro en Perú, ilustran la diversidad de enfoques y la complejidad de los desafíos que enfrentan las instituciones encargadas de mantener el orden y la ley.

Mientras Chile avanza con una legislación que endurece las sanciones contra quienes atentan contra la integridad de sus agentes, Perú implementa una brigada especializada para hacer frente a la percepción de la delincuencia asociada a la migración. Ambos ejemplos, aunque distintos en su naturaleza, reflejan la urgencia de los gobiernos por ofrecer respuestas contundentes a la ciudadanía, aunque no exentas de controversia y análisis crítico sobre su efectividad y sus posibles repercusiones.
Fortalecimiento Legal en Chile: La 'Ley Naín 2.0'
En un esfuerzo por brindar mayor protección a sus fuerzas de seguridad, la Cámara de Diputados de Chile ha dado un paso significativo al aprobar en general un proyecto de ley que incrementa las sanciones para los delitos cometidos contra Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI) y Gendarmería. Esta iniciativa, conocida popularmente como la 'Ley Naín 2.0', toma su nombre del trágico asesinato del cabo Eugenio Naín, un evento que conmocionó a la sociedad chilena y puso de manifiesto la vulnerabilidad de los agentes en el cumplimiento de su deber.
El proyecto fue aprobado con una holgada mayoría de 89 votos a favor, 20 en contra y 13 abstenciones, evidenciando un amplio consenso entre la mayoría de los sectores políticos. Sin embargo, la bancada de Apruebo Dignidad y algunos diputados socialistas manifestaron su rechazo, calificando el texto como un “mal proyecto” e “inaplicable”, lo que subraya la persistencia de un debate profundo sobre la forma más efectiva y justa de abordar la seguridad policial.
Principales Modificaciones y Alcance de la Ley
La esencia de la 'Ley Naín 2.0' radica en la modificación de varias normativas para endurecer las consecuencias legales de los ataques a funcionarios policiales y de Gendarmería. Entre sus disposiciones más destacadas se encuentran:
- Restricción de Penas Sustitutivas: La ley establece que las penas privativas o restrictivas de libertad no podrán ser sustituidas por remisión condicional, reclusión parcial, libertad vigilada, vigilada intensiva, expulsión o prestación de servicios en beneficio de la comunidad. Esta medida aplica específicamente cuando se trata de delitos que atenten contra la integridad física de los funcionarios de Carabineros, PDI y Gendarmería en razón de su cargo.
- Agravante de Delitos: Se consagra como un factor agravante el hecho de que, en ocasión de ciertos delitos, se atente contra la integridad física de los funcionarios policiales o de Gendarmería mientras ejercen sus funciones. Esto busca que los jueces consideren la condición de la víctima como un elemento que eleva la gravedad del crimen.
- Requisito para Libertad Condicional: Para los condenados por delitos relacionados con estos funcionarios y específicos artículos del Código de Justicia Militar, de la Ley Orgánica de la Policía de Investigaciones de Chile y de la Ley Orgánica de Gendarmería de Chile, la iniciativa exige haber cumplido dos tercios de la pena para poder optar al beneficio de libertad condicional. Esta medida busca asegurar un mayor cumplimiento efectivo de las condenas para este tipo de crímenes.
El Debate en la Sala: Posturas Enfrentadas
La discusión en la Cámara de Diputados estuvo cargada de argumentos contrapuestos. Por un lado, los defensores del proyecto, como el diputado Jorge Alessandri (UDI), lo catalogaron como un “gesto” y una “señal” a la familia del cabo Naín, y a su vez, al estado de derecho. El diputado Stephan Schubert (P. Republicano) añadió que se trata de una “medida concreta y real” que endurece las penas y “quita beneficios a quienes atenten contra la integridad física de nuestras policías”, argumentando que “ya no bastan discursos y palabras bonitas”.
Por otro lado, los críticos, como la diputada Maite Orsini (RD), expresaron que el proyecto “no tiene efectos reales ni prácticos ni protege a los funcionarios en el ejercicio de sus funciones”. Orsini comparó la situación con la fallida Ley Emilia, que fue declarada inconstitucional por establecer una denegación genérica de penas sustitutivas sin considerar las circunstancias individuales. El jefe de bancada del PC, Boris Barrera, fue más allá, señalando que la iniciativa muestra “populismo penal” y “deficiencia de técnica jurídica”. Barrera criticó que el proyecto busca que cualquier atentado contra la integridad física de Carabineros, incluso lesiones leves, merezca pena de cárcel sin discusión, lo que a su juicio atenta contra el principio de proporcionalidad de las penas y la garantía constitucional de igualdad ante la ley.

Este debate pone de manifiesto la tensión entre la necesidad de proteger a las fuerzas de seguridad y la obligación de mantener la coherencia y la constitucionalidad del marco jurídico. La 'Ley Naín 2.0' ahora avanza a su tramitación en particular en la Comisión de Seguridad, donde se espera un análisis más detallado de sus artículos y sus posibles implicaciones.
Estrategias Operativas en Perú: La Brigada Anti-Delincuencia Migratoria
Cruzando las fronteras, en Perú, la respuesta a la percepción de un aumento de la delincuencia ha tomado una dirección operativa con la creación de una brigada policial especializada. El entonces ministro del Interior de Perú, Carlos Morán, anunció la formación de una brigada especial contra migración delictiva, una medida que ha generado tanto respaldo como preocupación, especialmente en relación con la numerosa comunidad venezolana residente en el país.
La declaración del ministro Morán fue contundente: “Esos venezolanos y venezolanas que han ingresado a delinquir tienen solo dos caminos: irse del país o la cárcel”. Este anuncio se produjo poco después de una operación policial en el hotel “Rojo” en Punta Negra, donde se detuvo a 124 personas, 114 de ellas venezolanas, en lo que la policía describió como un “búnker para planear atracos”. El coronel Víctor Revoredo, quien dirigió esta exitosa operación, fue nombrado al mando de la nueva brigada, con el objetivo de combatir el tráfico de drogas, el sicariato, el secuestro extorsivo, el cobro de cupos y los delitos violentos cometidos por ciudadanos extranjeros.
Estadísticas vs. Percepción Pública
A pesar del impacto mediático de casos como el del hotel “Rojo” y la retórica oficial, las cifras del Ministerio del Interior de Perú de 2019 revelan una realidad matizada: de más de 730,000 denuncias de delitos recibidas, solo el 1.8% involucraba a ciudadanos venezolanos. Con más de 860,000 venezolanos residiendo en Perú, esta estadística sugiere que la vasta mayoría de los migrantes no están involucrados en actividades delictivas.
La disparidad entre la percepción pública, alimentada por el eco de ciertos casos en redes sociales y la prensa, y los datos oficiales, es un punto clave de la controversia. Expertos y representantes de la comunidad migrante han expresado su preocupación por el potencial de esta brigada para incentivar la xenofobia y la discriminación.

Voces a Favor y en Contra
La creación de esta brigada ha provocado un intenso debate:
- Apoyo con Salvedades: Carlos Scull, embajador venezolano en Perú, aunque respetó la decisión del gobierno y apoyó las iniciativas para identificar delincuentes, manifestó su preocupación por el “impacto mediático” y solicitó que se adoptaran medidas para “evitar xenofobia y discriminación”, garantizando el debido proceso y el respeto a los derechos humanos. Óscar Pérez, presidente de la ONG Unión Venezolana en Perú, también respaldó las iniciativas que busquen garantizar la paz, pero recordó la baja participación de venezolanos en delitos. Gisella Navarrete, del grupo “Venezolanos e hijos de peruanos”, afirmó que sus compatriotas son “conscientes de que si uno comete un delito, tiene que pagar por ello, no importa la nacionalidad”.
- Críticas y Advertencias: Luis Iberico, miembro de la Comisión Permanente del Congreso, advirtió que la policía debería trabajar “de manera prudente, silenciosa, sin aspavientos, sin muchas cámaras”, para evitar “incentivar la xenofobia”. El general en retiro Eduardo Pérez Rocha, exdirector de la Policía de Perú, fue más crítico, calificando la brigada como una “medida mediática que no soluciona nada”. Estas voces enfatizan el riesgo de estigmatizar a toda una comunidad migrante por las acciones de una minoría, y la importancia de que las acciones policiales sean efectivas en lugar de meramente simbólicas.
La brigada contra la migración delictiva representa un enfoque más directo y operativo en la lucha contra el crimen, pero su éxito real y su impacto en la convivencia social dependerán no solo de sus resultados en la detención de delincuentes, sino también de su capacidad para operar sin alimentar prejuicios ni violar derechos fundamentales.
Desafíos Comunes y Perspectivas Futuras para la Policía
Los casos de Chile y Perú son ejemplos de las múltiples vías que los estados exploran para fortalecer la seguridad y la labor policial. Ambos reflejan una preocupación legítima por la integridad de los agentes y la seguridad ciudadana, pero también ponen de relieve la complejidad de las soluciones y los efectos secundarios que pueden generar.
El endurecimiento de las penas, como en Chile, busca ser un disuasivo y un acto de justicia, pero enfrenta el reto de la constitucionalidad y la proporcionalidad. Las brigadas especializadas, como en Perú, persiguen una mayor eficacia operativa, pero deben sortear el peligro de la estigmatización y la xenofobia. En última instancia, la efectividad de estas medidas radica en un equilibrio delicado entre la firmeza de la ley, la inteligencia operativa y el respeto irrestricto de los derechos humanos.
Tabla Comparativa de Enfoques
| Aspecto | Enfoque Legislativo (Chile) | Enfoque Operativo (Perú) |
|---|---|---|
| Naturaleza de la Medida | Modificación de leyes existentes para endurecer penas. | Creación de una unidad policial especializada. |
| Objetivo Principal | Proteger la integridad de agentes, disuadir ataques. | Combatir delincuencia específica atribuida a extranjeros. |
| Mecanismo | Aumento de sanciones, restricciones de beneficios penales. | Operativos focalizados, inteligencia policial. |
| Punto de Origen | Asesinato de un cabo (Cabo Naín). | Operación policial exitosa contra una banda (Hotel Rojo). |
| Principal Controversia | Posible inconstitucionalidad, desproporcionalidad, populismo penal. | Riesgo de xenofobia, estigmatización de migrantes. |
| Medida Clave | No sustitución de penas, agravantes, dos tercios de la condena para libertad condicional. | Creación de una "brigada especial contra migración delictiva". |
Preguntas Frecuentes
- ¿Qué es la Ley Naín 2.0 y por qué se llama así?
- Es un proyecto de ley en Chile que busca endurecer las sanciones por delitos cometidos contra funcionarios de Carabineros, PDI y Gendarmería. Se le dio ese nombre en memoria del cabo Eugenio Naín, un agente asesinado en servicio.
- ¿Cuáles son los principales cambios que introduce la Ley Naín 2.0?
- Establece que no se podrán sustituir penas privativas o restrictivas de libertad por delitos contra la integridad física de los funcionarios, consagra como agravante atentar contra la integridad de los agentes en razón de su cargo, y exige haber cumplido dos tercios de la pena para optar a libertad condicional en ciertos delitos graves contra ellos.
- ¿Por qué algunos sectores critican la Ley Naín 2.0?
- Las críticas se centran en que podría ser un "mal proyecto" e "inaplicable", con riesgo de inconstitucionalidad por denegar genéricamente penas sustitutivas. También se ha calificado de "populismo penal" y de atentar contra el principio de proporcionalidad de las penas.
- ¿Qué es la brigada policial contra la 'migración delictiva' en Perú?
- Es una unidad especial de la policía peruana creada para combatir delitos específicos como el tráfico de drogas, el sicariato, el secuestro extorsivo y los delitos violentos cometidos por ciudadanos extranjeros, anunciada tras una operación exitosa contra una banda criminal.
- ¿Es verdad que la mayoría de los migrantes en Perú cometen delitos?
- Según cifras del Ministerio del Interior de Perú de 2019, solo el 1.8% de las denuncias por delitos involucraban a ciudadanos venezolanos, a pesar de la gran cantidad de migrantes de esa nacionalidad en el país. Esto sugiere que la gran mayoría de los migrantes no están involucrados en actividades delictivas.
- ¿Cuáles son las principales preocupaciones sobre la brigada policial en Perú?
- La principal preocupación expresada por diversas voces, incluyendo representantes de la comunidad migrante y expertos, es que la creación de esta brigada pueda incentivar la xenofobia y la discriminación contra la población migrante, además de cuestionar su efectividad real y si es una medida más mediática que sustancial.
En un mundo donde la seguridad es una demanda constante, los gobiernos se ven en la encrucijada de fortalecer sus fuerzas policiales y su marco legal. Los ejemplos de Chile y Perú demuestran que, si bien la intención es proteger a la sociedad y a quienes la defienden, el camino hacia una seguridad efectiva y justa está plagado de desafíos, debates y la necesidad imperante de un análisis cuidadoso de las consecuencias de cada decisión. La policía del futuro, más allá de leyes y brigadas, deberá ser un reflejo de una sociedad que valora la justicia, la proporcionalidad y el respeto por los derechos de todos sus habitantes.
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