05/02/2025
En un golpe contundente contra la corrupción que carcome las entrañas del sistema penitenciario, un mega operativo simultáneo desplegado en las regiones de Piura, Tumbes y Lambayeque ha desvelado una presunta organización criminal operando desde el interior del establecimiento penitenciario ex Río Seco, en Piura. Esta compleja red, conformada por funcionarios y trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), es acusada de facilitar el ingreso de objetos y sustancias prohibidas, como celulares y drogas, además de orquestar el cobro de cupos, minando la seguridad y la integridad de los centros de reclusión. La acción conjunta de la Fiscalía Antidrogas y la División Criminal (Divincri) de la Policía Nacional del Perú (PNP) ha puesto al descubierto una problemática que trasciende los muros carcelarios, impactando directamente en la seguridad ciudadana a nivel nacional.

El Origen de una Investigación de Gran Escala
La operación, que culminó con la detención de 23 funcionarios del INPE y 10 internos, no surgió de la nada. Su gestación se remonta a una intervención clave realizada apenas quince días antes al interior del penal de Piura. Fue la perspicacia de un servidor penitenciario la que encendió la alarma, al observar una actitud sospechosa en uno de sus compañeros. Al proceder con la revisión de rutina, se encontraron cuatro celulares ocultos en su poder. Este hallazgo inicial, que podría haber sido considerado un incidente aislado, escaló rápidamente cuando los funcionarios del INPE, actuando con diligencia, decidieron revisar el casillero personal del agente intervenido. Lo que descubrieron allí fue asombroso: una mochila que contenía nada menos que veintisiete celulares adicionales, junto con una cantidad significativa de sustancias prohibidas. Este descubrimiento fue el detonante que propició el inicio de una investigación preliminar exhaustiva por parte de la Fiscalía Antidrogas de Piura, la cual, con base en las evidencias recolectadas, determinó la existencia de una red organizada de servidores del INPE presuntamente involucrados en la comercialización y tráfico de estos objetos y sustancias ilícitas dentro de la prisión.
Un Despliegue Imponente: Cifras y Estrategia
El mega operativo se puso en marcha a las 10 de la mañana de un miércoles, marcando un hito en la lucha contra la corrupción penitenciaria. La magnitud de la intervención fue impresionante, reflejando la seriedad y el alcance de la amenaza detectada. Participaron activamente sesenta agentes del Grupo de Operaciones Especiales del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), quienes aportaron su pericia en situaciones de alta complejidad. A ellos se sumaron cuarenta fiscales, garantizando la legalidad y transparencia de cada paso de la operación, y ochocientos efectivos de la Policía Nacional del Perú, quienes desplegaron su fuerza operativa para asegurar el éxito del procedimiento. Este trabajo conjunto, meticulosamente planificado, forma parte de una estrategia más amplia y coordinada entre las instituciones del Estado, cuyo objetivo principal es fortalecer la seguridad en todos los centros penitenciarios del país y librar una lucha frontal contra la corrupción que, lamentablemente, ha permeado diversas esferas de la administración pública. La sincronización de fuerzas y la dedicación de cada uno de los participantes fueron cruciales para desmantelar esta compleja red delictiva.
Los Nombres al Descubierto: Detenidos en Piura y Chiclayo
El operativo no solo se limitó a la intervención de los pabellones y la incautación de objetos prohibidos, sino que apuntó directamente a los presuntos cerebros y colaboradores de esta red criminal. El juez a cargo del caso, basándose en la contundencia de las pruebas presentadas por la Fiscalía, dispuso la detención preliminar de veintitrés servidores del INPE y diez internos, quienes fueron intervenidos simultáneamente en el mega operativo. La lista de detenidos incluye a figuras de alto perfil dentro de la administración penitenciaria, lo que subraya la infiltración de la corrupción en los niveles más altos. Según una publicación detallada del Diario Correo, entre los arrestados dentro del penal ex Río Seco en Piura se encuentran: Segundo Simón Montalván Maza, quien se desempeñaba como director del establecimiento; Jhoslyn Fernando Temoche Arreategui, subdirector del penal; Edgar Abel Pariatón Garcés, jefe de seguridad del penal; y Humberto Monteza Vásquez, alcaide del penal. Además de estos altos mandos, otras siete personas, incluyendo personal de seguridad y supervisores del recinto penitenciario, también fueron arrestadas, evidenciando una red de complicidad extendida.
Conexión con Chiclayo: Figuras Clave en la Mira
La red de corrupción no se limitaba exclusivamente a las operaciones dentro del penal de Piura. La investigación reveló ramificaciones que alcanzaban otras ciudades estratégicas. En un movimiento crucial para desarticular por completo la organización, las autoridades también llevaron a cabo arrestos significativos en Chiclayo. Aquí, fueron detenidos dos funcionarios de alto rango que presuntamente formaban parte activa de este grupo criminal: Faustino Pingo Zapata, quien ocupaba el importante cargo de Director Regional Norte del INPE, y Jenner Lazo Moreno, subdirector de Seguridad Penitenciaria. La detención de estos directivos en Chiclayo sugiere una coordinación que trascendía las fronteras de un solo establecimiento penitenciario, indicando una red más amplia y organizada con capacidad de influencia en distintas jurisdicciones del norte del país. La inclusión de estas figuras en la lista de detenidos resalta la gravedad de la situación y la determinación de las autoridades por atacar la corrupción desde sus raíces, sin importar el nivel jerárquico de los implicados.
El Mensaje de las Autoridades: Cero Tolerancia a la Corrupción
Ante la magnitud de este operativo y la revelación de la presunta corrupción interna, las más altas esferas del sistema penitenciario han alzado su voz. Javier Llaque Moya, presidente del Consejo Nacional Penitenciario, emitió una enérgica exhortación a todo el personal penitenciario, instándolos a mantener la integridad y a no contaminar los establecimientos penitenciarios con actos ilícitos. Su mensaje fue claro y contundente: “Si ello ocurre vamos a perseguirlos con la PNP, y la Fiscalía respectiva. El INPE intensificará estas medidas para evitar que se siga vulnerando la seguridad en las cárceles del país”. Esta declaración subraya el compromiso de la institución con la transparencia y la lucha implacable contra cualquier forma de corrupción que comprometa la misión fundamental del sistema penitenciario: garantizar la seguridad, el orden y la rehabilitación de los internos. Es un llamado a la responsabilidad individual y colectiva para salvaguardar la institucionalidad y la confianza pública.
El Impacto de la Corrupción: Extorsiones y Sicariato desde las Cárceles
Las consecuencias de la complicidad de funcionarios corruptos dentro de los penales van mucho más allá de las paredes de la prisión. Uno de los integrantes de la Policía Nacional, involucrado en la investigación, reveló la alarmante realidad de cómo estos “malos funcionarios” facilitaban el acceso a drogas y equipos de comunicación a los internos. Estos recursos eran utilizados por los reclusos para perpetrar delitos graves en el exterior, como la extorsión y el sicariato, afectando directamente la seguridad de la población. El oficial afirmó con contundencia que “El Director y el Subdirector sabían todo lo que ocurría. Todo estaba orquestado, empezando desde ellos”, lo que sugiere una estructura criminal bien consolidada y con conocimiento de los más altos mandos. Por su parte, el jefe de la Macroregión Policial, Antero Mejía Escajadillo, puso de relieve la magnitud del problema al informar que las llamadas de extorsionadores no solo se originan desde este penal hacia la población de Piura, sino que alcanzan a otros lugares tan distantes como Ayacucho y Trujillo. Estimó que aproximadamente el 90% de las llamadas extorsivas que se registran tienen su origen en los centros penitenciarios. “Nosotros estamos comprometidos con la lucha frontal contra la delincuencia, como la extorsión y sicariato”, expresó Mejía, reiterando el firme propósito de las fuerzas del orden de erradicar estas actividades delictivas que socavan la paz social.
Un Patrón Preocupante: La Intervención en Tacna
Mientras el mega operativo en el norte del país acaparaba los titulares, la lucha contra la corrupción en el INPE continuaba en otras regiones. Apenas un día después de los arrestos en Piura y Chiclayo, el jueves, a las 7:20 de la mañana, el Establecimiento Penitenciario de Tacna fue escenario de otra intervención significativa. El agente Antonio Loayza Delgado fue detenido cuando intentaba ingresar una sustancia ilícita, oculta entre sus prendas de vestir, durante la revisión corporal rutinaria al personal que iniciaba su turno. La sustancia fue encontrada ingeniosamente disimulada en dos plantillas, envueltas en cinta de embalaje color marrón, al interior de ambos zapatos del trabajador penitenciario. De inmediato, se informó a las autoridades del recinto penal y se dio aviso al fiscal adjunto de la Fiscalía Antidrogas, Mardux Huahuasoncco Caballero, así como a la Comisaría de Pocollay y al Departamento Antidrogas, para que realizaran las diligencias de ley correspondientes. A las 10:25 a.m., los resultados de la prueba de campo confirmaron que la sustancia incautada arrojó positivo para alcaloide de cocaína. Este incidente, aunque aparentemente aislado de la red del norte, refuerza la urgencia de adoptar medidas estrictas. Las autoridades del penal de Tacna han anunciado un endurecimiento de los controles, reforzando y extremando la revisión y registro tanto en la puerta principal como al interior de las instalaciones, con el fin de garantizar la seguridad y evitar futuras vulneraciones en el centro carcelario.
Detención Preliminar y el Camino Legal
Los veintitrés funcionarios del INPE y los diez internos detenidos en el mega operativo están sujetos a una detención preliminar por un período de quince días. Este plazo es crucial para que la Fiscalía y la Policía profundicen en las investigaciones, recopilen más pruebas y consoliden los elementos de convicción necesarios para sustentar las acusaciones. Al término de este período, se procederá a individualizar la responsabilidad penal de cada uno de los implicados, evaluando su grado de participación en la presunta organización criminal. Será entonces cuando el juez de la causa, basándose en la información recabada, dispondrá la continuidad o no del mandato de detención, decidiendo si los detenidos pasarán a prisión preventiva o si se les otorgará alguna medida alternativa mientras avanza el proceso judicial. La rigurosidad de esta fase es fundamental para asegurar que la justicia prevalezca y que los responsables de estos actos de corrupción rindan cuentas ante la ley.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Q: ¿Cuál fue el motivo principal de este mega operativo?
A: El objetivo principal fue desarticular una presunta organización criminal dentro del penal de Piura, dedicada al ingreso de celulares, drogas y al cobro de cupos, afectando la seguridad penitenciaria y ciudadana.
Q: ¿Cuántas personas fueron detenidas en total durante el operativo?
A: Fueron detenidas 23 funcionarios y trabajadores del INPE, junto con 10 internos, sumando un total de 33 personas intervenidas.
Q: ¿Quiénes fueron los funcionarios de más alto rango arrestados en Piura y Chiclayo?
A: En Piura, fueron arrestados el Director del penal (Segundo Simón Montalván Maza) y el Subdirector (Jhoslyn Fernando Temoche Arreategui). En Chiclayo, se detuvo al Director Regional Norte del INPE (Faustino Pingo Zapata) y al subdirector de Seguridad Penitenciaria (Jenner Lazo Moreno).
Q: ¿Cómo se inició la investigación que llevó a este operativo?
A: La investigación se inició tras la intervención de un agente penitenciario que intentaba ingresar 4 celulares al penal. La revisión de su casillero reveló 27 celulares adicionales y sustancias prohibidas, lo que detonó la investigación a gran escala.
Q: ¿Qué tipo de objetos y sustancias prohibidas se encontraron en el penal durante la revisión de los pabellones?
A: Durante la revisión de todos los pabellones del recinto penal, se encontraron diversos objetos y sustancias prohibidas, confirmando la existencia de un tráfico ilícito interno.
Q: ¿Cuál es la duración de la detención preliminar para los implicados?
A: Los detenidos están sujetos a una detención preliminar de 15 días, período durante el cual se individualizará su responsabilidad penal y se determinará la continuidad de su detención.
Q: ¿Qué impacto tiene esta red de corrupción en la seguridad ciudadana fuera de las prisiones?
A: La red facilitaba que los internos, con acceso a celulares y drogas, cometieran delitos graves como extorsiones y sicariato desde el interior de la cárcel, afectando a la población en diversas regiones del país.
El Camino Hacia una Prisión Segura y Transparente
El mega operativo y las subsiguientes detenciones marcan un punto de inflexión en la lucha contra la corrupción dentro del sistema penitenciario peruano. La desarticulación de esta red criminal, que involucraba a funcionarios de alto y mediano rango, envía un mensaje claro: la impunidad no tiene cabida y la voluntad de las autoridades para limpiar las instituciones es firme. Si bien estos eventos exponen una realidad preocupante, también demuestran la capacidad del Estado para identificar y combatir estas amenazas internas. La vigilancia constante, la colaboración interinstitucional y el compromiso de cada servidor penitenciario son fundamentales para construir un sistema carcelario que cumpla con su función de seguridad y rehabilitación, y que no se convierta en un centro de operaciones delictivas. La sociedad exige y merece prisiones seguras, donde la ley prevalezca y la corrupción sea erradicada de manera definitiva, garantizando así la tranquilidad y protección de todos los ciudadanos.
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