03/11/2024
El Perú ha dado un paso decisivo en su política migratoria, anunciando una modificación legislativa que promete transformar radicalmente la gestión de extranjeros en situación irregular. A partir de ahora, la retención y posible deportación de ciudadanos indocumentados podrá efectuarse en un plazo extraordinario de tan solo 48 horas. Esta medida, impulsada por el Gobierno de Dina Boluarte y anunciada por el presidente del Consejo de Ministros, Alberto Otárola, busca establecer un orden riguroso en el territorio nacional, priorizando la seguridad y el cumplimiento de las normativas migratorias.

La celeridad de este nuevo procedimiento, que ha generado un amplio debate y atención, marca un antes y un después. Ya no se trata de un proceso prolongado y burocrático, sino de un mecanismo ágil diseñado para responder con inmediatez a las situaciones de irregularidad migratoria. La Policía Nacional del Perú (PNP) jugará un rol fundamental en la aplicación de esta norma, siendo la primera línea de acción en la retención preliminar de aquellos que no cuenten con la documentación necesaria para su permanencia legal en el país. Este anuncio llega tras el vencimiento de un plazo de regularización otorgado previamente, enviando un mensaje claro a quienes no cumplieron con las disposiciones establecidas por el Estado peruano.
- Un Giro Drástico en la Política Migratoria Peruana
- El Nuevo Procedimiento: Retención y Sanción Expedita
- Antecedentes y Contexto: De la Regularización a la Expulsión
- Implicaciones y Coordinación Internacional
- Las Fases Clave del Procedimiento de Expulsión (PASEE)
- Preguntas Frecuentes sobre la Nueva Ley Migratoria
- ¿Quiénes son los principales afectados por esta nueva ley?
- ¿Qué significa que la deportación sea en "48 horas"?
- ¿Se respetan los derechos humanos de los extranjeros bajo esta nueva ley?
- ¿Hubo un plazo previo para que los extranjeros regularizaran su situación?
- ¿Qué sucede si un extranjero es expulsado y no tiene a dónde ir?
- Conclusiones: Orden y Seguridad Nacional
Un Giro Drástico en la Política Migratoria Peruana
La aprobación de este decreto legislativo representa una de las modificaciones más significativas a la Ley de Migraciones en años recientes. El objetivo central, según lo expresado por el premier Alberto Otárola, es implementar un procedimiento exclusivo que permita la deportación expedita de extranjeros que se encuentren en condición irregular. Esta iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno para reforzar el control migratorio y asegurar que solo permanezcan en el país aquellos que cumplan con la legislación vigente. La decisión subraya la determinación de las autoridades peruanas de ejercer soberanía sobre sus fronteras y su población residente.
La norma faculta explícitamente a la Policía Nacional para llevar a cabo la retención preliminar de ciudadanos indocumentados. Una vez retenidos, estos individuos serán sometidos a un Procedimiento Administrativo Sancionador Especial Excepcional (PAS). Este procedimiento es la columna vertebral de la nueva regulación y estará a cargo de la Superintendencia Nacional de Migraciones, la entidad clave en la gestión y supervisión de los asuntos migratorios en el Perú. La articulación entre la PNP y Migraciones es esencial para la eficiencia y la correcta aplicación de esta medida, garantizando que cada paso se realice conforme a lo estipulado en el decreto.
El Nuevo Procedimiento: Retención y Sanción Expedita
El corazón de esta nueva política radica en el PAS, un mecanismo diseñado para ser eficiente sin menoscabar los derechos fundamentales. Otárola ha insistido en que este proceso es "respetuoso de los derechos humanos, a la doble instancia y al debido proceso de los extranjeros en esta condición", en consonancia con los tratados internacionales de los que Perú es signatario. Esto implica que, a pesar de la celeridad, se garantiza la tutela procesal efectiva, el derecho de defensa y la pluralidad de la instancia, elementos cruciales para cualquier procedimiento sancionador.
La promesa de una resolución "célere" y en una "sola audiencia" es un distintivo de este nuevo enfoque. Esto contrasta con procesos anteriores que a menudo se extendían por semanas o meses, generando incertidumbre y congestión administrativa. La idea es que, en un lapso muy corto, la situación migratoria del individuo sea evaluada y se tome una decisión definitiva. Para aquellos que no lograron regularizar su situación durante el plazo anterior, este procedimiento representa la consecuencia directa de no haber acatado las normativas de regularización. La intención es clara: ordenar el flujo migratorio y asegurar que la presencia de extranjeros en el país se realice bajo un marco legal estricto.
Antecedentes y Contexto: De la Regularización a la Expulsión
Esta drástica medida no surge de la nada, sino que es la culminación de un proceso previo de regularización. En mayo pasado, el Gobierno de Dina Boluarte había otorgado un último plazo de seis meses para que los extranjeros residentes en Perú pudieran tramitar el Permiso Temporal de Permanencia (PTP). Este permiso era la vía principal para que miles de personas regularizaran su estatus migratorio y, adicionalmente, se acogieran a una amnistía de multas por infracciones migratorias. Una condición fundamental para acceder al PTP era no contar con antecedentes policiales ni judiciales, lo que ya delineaba una política de seguridad y orden.
El vencimiento de este período marcó un punto de inflexión. Aquellos ciudadanos con estatus migratorio irregular que no se acogieron a la amnistía o no pudieron tramitar su PTP, ahora se enfrentan a la posibilidad de una salida obligatoria o, en el caso más estricto, una expulsión. El mensaje del premier Otárola fue contundente: "Felicitamos a los extranjeros que han entendido la necesidad de integrarse a una sociedad de puertas abiertas como la peruana. Y para aquellos que no lo han hecho, el mensaje es contundente y directo: vamos a aplicar las leyes migratorias". Esta declaración subraya la dualidad de la política: apertura para quienes cumplen y rigor para quienes no.
Durante el plazo de regularización, la administración de Boluarte logró entregar 55.168 carnets de Permiso Temporal de Permanencia. La mayoría de estos beneficiarios fueron ciudadanos venezolanos, reflejando la significativa presencia de esta comunidad en el Perú. Si bien este número es considerable, es solo una fracción del total de migrantes venezolanos en la región. Según la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, más de 4.9 millones de los 7.7 millones de venezolanos que han emigrado se encuentran en Colombia, Ecuador y Perú, lo que pone en perspectiva la magnitud del desafío migratorio que enfrenta la región.
Implicaciones y Coordinación Internacional
La implementación de esta política de deportación rápida plantea diversas implicaciones, tanto a nivel nacional como en la esfera internacional. El primer ministro de Perú ha sido claro al afirmar que "Perú no es un país al que se pueda ingresar quien le dé la gana, vulnerando las normas de orden público. Lo que queremos es ordenar las cosas y cuidar, meticulosamente, la vida y la seguridad de nuestros compatriotas". Esta declaración encapsula la filosofía detrás del decreto: soberanía, orden y protección de los ciudadanos peruanos.
En previsión de las posibles expulsiones, se exploraron vías de coordinación con países vecinos. El ministro del Interior, Vicente Romero, anunció en su momento que se estaban coordinando con Ecuador y Colombia el desarrollo de un corredor humanitario para facilitar el retorno de quienes fueran expulsados por incumplir la regularización. Sin embargo, esta propuesta no prosperó. El Gobierno de Guillermo Lasso en Ecuador desestimó la idea, argumentando que la probabilidad de que se produjera un éxodo migratorio desde Perú hacia su territorio era "baja". Esta falta de coordinación regional para la gestión de retornos masivos añade una capa de complejidad a la ejecución de las deportaciones, haciendo que cada caso deba ser gestionado de manera individual o bilateral.
Las Fases Clave del Procedimiento de Expulsión (PASEE)
El Decreto Legislativo 1582, aprobado por el gobierno, establece con precisión las etapas del Procedimiento Administrativo Sancionador Especial Excepcional (PASEE) contra migrantes en situación irregular o aquellos que hayan cometido delitos. Para quienes cometan infracciones graves que vulneren las leyes peruanas, la sanción máxima podrá ser la expulsión. El procedimiento se estructura en dos fases bien definidas, garantizando la rapidez sin sacrificar el debido proceso:
| Fase | Descripción del Proceso | Garantías Clave |
|---|---|---|
| Fase Introductoria | Se informa al supuesto infractor sobre las acusaciones imputadas y se le convoca a una audiencia única. En esta misma audiencia, se evalúan sus argumentos de defensa y se sugiere la sanción a aplicar. | Derecho a la defensa, debido proceso, asistencia de intérprete (si es necesario). |
| Fase Sancionadora | Comienza tras la firma del acta de instrucción de la Audiencia Única y culmina con la comunicación de la resolución emitida por la autoridad sancionadora de Migraciones. Si se confirma la infracción, se emite inmediatamente la orden de expulsión y la Policía inicia su ejecución. | Inmediatez en la ejecución de la sanción, claridad en la resolución. |
La Fase Introductoria es crucial porque es aquí donde el supuesto infractor ejerce plenamente su derecho a la defensa. Se le notifica de las acusaciones específicas, permitiéndole preparar su descargo. La audiencia única, a pesar de su nombre, está diseñada para ser un espacio donde se presenten todas las pruebas y argumentos. La disponibilidad de un intérprete, si fuera necesario, es una muestra del compromiso con el debido proceso, asegurando que la barrera del idioma no impida el ejercicio de los derechos. Una vez concluida esta fase y firmada el acta de instrucción, se pasa sin dilación a la Fase Sancionadora.
En la Fase Sancionadora, la decisión se formaliza. La autoridad de Migraciones emite una resolución basada en lo evaluado en la audiencia. Si la comisión de la infracción se ha confirmado, la orden de expulsión se genera de manera inmediata. Aquí es donde la celeridad se hace más evidente, ya que la Policía Nacional debe tomar las medidas correspondientes para llevar a cabo la ejecución de la sanción sin demoras. Esto puede implicar la escolta del individuo hasta la frontera o un punto de salida del país, asegurando el cumplimiento efectivo de la orden de expulsión.
Preguntas Frecuentes sobre la Nueva Ley Migratoria
¿Quiénes son los principales afectados por esta nueva ley?
Los principales afectados son los extranjeros que se encuentren en situación migratoria irregular en Perú y que no hayan regularizado su estatus durante los plazos establecidos. También aplica a aquellos que, además de su irregularidad, cometan infracciones graves o delitos según las leyes peruanas.
¿Qué significa que la deportación sea en "48 horas"?
Significa que, una vez que la Policía Nacional retenga a una persona indocumentada, se iniciará un Procedimiento Administrativo Sancionador Especial Excepcional (PAS) que busca resolver su situación migratoria y, en caso de confirmarse la irregularidad o infracción, emitir y ejecutar la orden de expulsión en un plazo máximo de dos días, desde el inicio del procedimiento hasta la ejecución de la medida.
¿Se respetan los derechos humanos de los extranjeros bajo esta nueva ley?
Según el presidente del Consejo de Ministros, Alberto Otárola, el procedimiento está diseñado para ser "respetuoso de los derechos humanos, a la doble instancia y al debido proceso de los extranjeros". Esto incluye el derecho a la defensa, la tutela procesal efectiva y la posibilidad de contar con un intérprete durante la audiencia única, según lo demandan los tratados internacionales.
¿Hubo un plazo previo para que los extranjeros regularizaran su situación?
Sí, el Gobierno de Dina Boluarte otorgó un plazo de seis meses, que culminó recientemente, para que los extranjeros pudieran tramitar el Permiso Temporal de Permanencia (PTP) y acogerse a una amnistía de multas. Esta nueva ley se aplica a quienes no aprovecharon o no calificaron para dicho proceso de regularización.
¿Qué sucede si un extranjero es expulsado y no tiene a dónde ir?
Si bien se exploró la posibilidad de corredores humanitarios con países vecinos como Ecuador y Colombia, esta iniciativa fue desestimada por Ecuador. Esto implica que la ejecución de la expulsión recae en las autoridades peruanas, quienes deberán asegurar el retorno del individuo a su país de origen o a un destino que lo acepte, en cumplimiento de las normativas internacionales aplicables.
Conclusiones: Orden y Seguridad Nacional
La nueva Ley de Migraciones en Perú, con su procedimiento de deportación en 48 horas, es una clara manifestación de la voluntad gubernamental de establecer un control migratorio más estricto y efectivo. El mensaje central es el de "ordenar las cosas" y "cuidar, meticulosamente, la vida y la seguridad de nuestros compatriotas". Esta política busca disuadir la entrada irregular y asegurar que la permanencia de extranjeros en el país se realice dentro del marco legal.
Si bien la celeridad del proceso es el punto más llamativo, las autoridades han enfatizado las garantías de debido proceso y respeto a los derechos humanos, intentando equilibrar la necesidad de control con las obligaciones internacionales. La efectividad de esta medida dependerá de la capacidad de coordinación entre la Policía Nacional y la Superintendencia Nacional de Migraciones, así como de la respuesta de la comunidad internacional y los países vecinos. Perú, al igual que otros países de la región, busca soluciones a los desafíos de la migración masiva, y esta nueva normativa es su apuesta por un modelo más regulado y seguro.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Perú: Deportación Express de Indocumentados puedes visitar la categoría Policía.
