24/02/2025
La noche del 28 de noviembre de 2016 quedó grabada a fuego en la memoria colectiva, no solo del fútbol, sino del mundo entero. Un avión que transportaba al equipo brasileño Chapecoense, periodistas y tripulación se estrelló en las cercanías de Medellín, Colombia, cobrando la vida de 71 personas. En medio de la desolación y el caos, emergió una figura inesperada, un joven de tan solo 15 años que, movido por su noble corazón y un profundo conocimiento del terreno, se convirtió en la luz que guio a los rescatistas hacia los pocos sobrevivientes. Su nombre es Johan Ramírez, y desde aquel día, el mundo lo conoce como el ‘Niño Ángel’ del Chapecoense. Ocho años después, su historia sigue siendo un faro de esperanza en una de las tragedias más oscuras de la aviación deportiva.

- El Héroe Inesperado: Johan Ramírez, el "Niño Ángel"
- La Tragedia del Chapecoense: Un Recuerdo Doloroso
- Los Sobrevivientes del Vuelo LaMia 2933
- El Legado de Johan: Una Vida Transformada
- El Chapecoense: Resiliencia y Lucha Continua
- Preguntas Frecuentes sobre la Tragedia del Chapecoense
- ¿Quién es Johan Ramírez y qué hizo en la tragedia del Chapecoense?
- ¿Cuántas personas sobrevivieron al accidente del Chapecoense?
- ¿Cuáles fueron las causas principales del accidente del Chapecoense?
- ¿Qué pasó con los jugadores del Chapecoense que sobrevivieron?
- ¿Cómo se reconstruyó el club Chapecoense después de la tragedia?
El Héroe Inesperado: Johan Ramírez, el "Niño Ángel"
Cuando el avión LaMia 2933 impactó contra el Cerro Gordo en La Unión, Antioquia, a las 9:30 p.m., la oscuridad y la densa niebla complicaron enormemente las labores de rescate. El estruendo fue ensordecedor, y los habitantes de la zona, conocedores de cada palmo de la montaña, fueron los primeros en reaccionar. Entre ellos, un adolescente de 15 años llamado Johan Alexis Ramírez, junto a su padre. Impulsados por el deseo de ayudar, ambos se adentraron en la maleza, subiendo por un cerro que conocían como la palma de su mano, incluso en la penumbra.
Lo que encontraron fue devastador: los restos esparcidos de la aeronave y, milagrosamente, algunas personas con vida. Sin embargo, la dificultad del terreno, pantanoso y cubierto de vegetación, hacía casi imposible el acceso para los equipos de rescate profesionales, la policía y los bomberos. Fue entonces cuando Johan se erigió en el guía indispensable. Con un machete en mano, abría camino a través de la espesa maleza, despejando la ruta para que las camillas con los heridos pudieran ser transportadas. Avanzaba delante del grupo, indicando el mejor sendero, aquel que conducía a la carretera donde esperaban las ambulancias.
Su labor fue titánica y desinteresada. Johan no solo ayudó a sacar a quienes aún respiraban, sino que también fue testigo de momentos desgarradores, como la muerte de uno de los heridos en el camino. "Ese fue el momento que más me impactó, lo desamarraron y lo pusieron a un lado como 'usted ya no importa' en pocas palabras”, recordó el ‘Niño Ángel’, una frase que encapsula la cruda realidad de la situación. La jornada se extendió por horas, hasta que el amanecer comenzó a disipar la oscuridad, y los equipos de rescate indicaron que ya no eran necesarios. Johan y su padre regresaron a su humilde cambuche, sin saber que su acto de heroísmo les había otorgado un lugar en la historia y que la vida de Johan, el "ángel del Chapecoense", cambiaría para siempre.

La Tragedia del Chapecoense: Un Recuerdo Doloroso
El vuelo LaMia 2933, un Avro RJ85, había despegado de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, con destino al Aeropuerto Internacional José María Córdova en Rionegro, Antioquia, Colombia. A bordo, 77 ocupantes, incluyendo 68 pasajeros y 9 miembros de la tripulación. El objetivo de la comitiva del Chapecoense era disputar la final de la Copa Sudamericana contra el Atlético Nacional en Medellín, un sueño que se truncó abruptamente a pocos minutos de su destino.
La investigación posterior reveló una serie de fallos catastróficos que llevaron a la fatalidad. La causa principal y más impactante fue la falta de combustible. El avión no llevaba la cantidad mínima de combustible exigida por las normativas internacionales, ni siquiera para cubrir un aeropuerto alterno, de contingencia o de reserva. Además, volaba con un exceso de peso de 500 kilogramos y superaba su límite de altitud. De las 77 personas a bordo, solo seis lograron sobrevivir a la colisión.
Cronología de un Desastre Anunciado
Los últimos minutos del vuelo LaMia 2933 fueron una secuencia de eventos que señalaban una tragedia inminente, aunque la tripulación no lo comunicó en su totalidad a la torre de control. Los registros y las investigaciones posteriores detallan un escenario alarmante:
- 02:36 UTC: Cuando el avión descendía a 25.000 pies (FL250), una alarma en la cabina alertó a los pilotos de que les quedaban aproximadamente 20 minutos de vuelo con el combustible disponible. Una clara señal de emergencia que no fue comunicada inmediatamente.
- 02:42 UTC: El controlador de Medellín autorizó al vuelo a continuar el descenso hasta 21.000 pies (FL210) y dirigirse a una zona de espera (GEMLI RNAV), a unos 30 km del aeropuerto. En ese momento, otro vuelo (VivaColombia FC8170) solicitó prioridad de aterrizaje por una fuga de combustible, complicando el panorama aéreo.
- 02:45:03 UTC: El piloto de LaMia informó que había entrado en el circuito de espera en FL210. Pocos minutos después, a las 02:52:04, solicitó "vectores para acercamiento", y se le informó que había otro vuelo aproximando y que la pista estaba siendo revisada. Se le preguntó cuánto tiempo podía permanecer en espera.
- Emergencia de Combustible: Solo entonces, el piloto de LaMia declaró "emergencia de combustible". Ante esta declaración, la torre de control canceló la autorización a la otra aeronave y dio instrucciones al LaMia 2933 para un "viraje por derecha", advirtiendo sobre el tráfico a una milla debajo.
- 02:53:45 UTC: El motor #3 comenzó a apagarse. Solo 13 segundos después, el motor #4 también se apagó. Sorprendentemente, ninguna de estas fallas críticas fue reportada a la controladora.
- 02:54:47 UTC: Los registros de la caja negra (FDR) indicaron una alarma "master warning" y una reducción de potencia en el motor #1.
- 02:55:04 UTC: El motor #2 se apagó.
- 02:55:41 UTC: Finalmente, el motor #1 también se apagó, dejando a la aeronave sin propulsión.
- 02:57:10 UTC: El piloto del LaMia 2933 informó "falla total, sin combustible".
- 02:58:42 UTC: Se escuchó la última comunicación del piloto, solicitando "vectores". Después de esto, no hubo respuesta a los llamados de la torre de control.
El avión se estrelló en Cerro Gordo, a solo 5 minutos de la pista de aterrizaje, a una altitud de 3.300 metros. La parte trasera del avión fue la primera en impactar, dejando la cola en la cima de la montaña y el fuselaje cuesta abajo. La investigación oficial de la Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) fue exhaustiva y concluyó que la empresa LaMia "no cumplió con los requisitos de cantidad mínima de combustible exigidos en las normas internacionales". Además, se determinó que ni la empresa ni la tripulación, a pesar de ser conscientes de la escasez de gasolina, tomaron la decisión de aterrizar en un aeropuerto intermedio para reabastecerse.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Fecha y Hora | 28 de noviembre de 2016, 9:30 p.m. (hora local) |
| Ubicación | Cerro Gordo, La Unión, Antioquia, Colombia |
| Aeronave | Avro RJ85 (Vuelo LaMia 2933) |
| Origen - Destino | Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) - Rionegro (Colombia) |
| Pasajeros y Tripulación | 77 (68 pasajeros, 9 tripulantes) |
| Fallecidos | 71 |
| Sobrevivientes | 6 |
| Causa Principal | Falta de combustible |
| Otros Factores | Exceso de peso, no respeto del plan de vuelo, fallas de comunicación |
Los Sobrevivientes del Vuelo LaMia 2933
En medio de la devastación, seis personas lograron aferrarse a la vida, convirtiéndose en símbolos de esperanza y la resistencia humana. Sus historias son conmovedoras y reflejan la lucha por superar un trauma inimaginable.

Jugadores:
- Jackson Follmann (Portero): Fue uno de los primeros en ser rescatados. Lamentablemente, sufrió la amputación de su pierna derecha debido a las graves heridas. A pesar de esta adversidad, Follmann no se rindió. Se ha dedicado a la música, incluso ganando un concurso de canto en Brasil ("Pop Star"), y sigue ligado al mundo del fútbol a través de charlas motivacionales y como comentarista. Su espíritu indomable es una inspiración.
- Alan Ruschel (Lateral): Fue el primer superviviente en ser encontrado. Tras varias cirugías y un largo proceso de recuperación, Ruschel logró lo que parecía imposible: volver a jugar fútbol profesional. Continuó vistiendo la camiseta del Chapecoense y se convirtió en un símbolo de la reconstrucción del club, incluso levantando la Copa del Campeonato Catarinense.
- Helio Zampier Neto (Defensa): Sufrió un traumatismo craneal y múltiples lesiones, requiriendo varias cirugías. Su recuperación fue la más prolongada entre los jugadores, tardando dos años en volver a pisar un campo de fútbol. Aunque no regresó como jugador profesional, Neto sigue vinculado al Chapecoense como entrenador de las divisiones menores, transmitiendo su pasión y experiencia a las nuevas generaciones.
Tripulación:
- Ximena Suárez (Auxiliar de Vuelo): Fue rescatada con vida y recibió atención médica. Su testimonio fue crucial para entender los momentos finales dentro de la aeronave.
- Erwin Tumiri (Técnico de Vuelo): Se hizo conocido inicialmente por afirmar que sobrevivió siguiendo protocolos de emergencia, aunque luego desmintió que alguien hubiera tenido tiempo de reaccionar. Su historia tuvo un giro aún más sorprendente cuando, en 2021, volvió a sobrevivir a otro grave accidente, esta vez en un autobús. Actualmente, se desempeña como funcionario público en Bolivia.
Periodista:
- Rafael Henzel: El único periodista sobreviviente. Se recuperó y regresó a su profesión, convirtiéndose en una voz importante y un símbolo de la resiliencia del Chapecoense. Trágicamente, Henzel falleció en 2019 a causa de un infarto mientras jugaba un partido de fútbol con amigos, dejando un vacío profundo en quienes lo admiraban.
| Nombre | Rol | Estado Actual (al momento de la información) |
|---|---|---|
| Jackson Follmann | Jugador (Portero) | Amputación de pierna, dedicado a la música y charlas motivacionales, ligado al fútbol. |
| Alan Ruschel | Jugador (Lateral) | Regresó al fútbol profesional, siguió jugando con Chapecoense. |
| Helio Zampier Neto | Jugador (Defensa) | Recuperación prolongada, ahora entrenador de divisiones menores del Chapecoense. |
| Ximena Suárez | Auxiliar de Vuelo | Se recuperó de las heridas físicas. |
| Erwin Tumiri | Técnico de Vuelo | Se recuperó, sobrevivió a otro accidente, actualmente funcionario público. |
| Rafael Henzel | Periodista | Regresó a su profesión, falleció en 2019 por infarto. |
El Legado de Johan: Una Vida Transformada
El acto de valentía de Johan Ramírez trascendió las fronteras de Colombia. Su historia conmovió a millones y le abrió puertas que nunca antes habría imaginado. No solo fue reconocido por personalidades del mundo deportivo y la política en Colombia, sino que también tuvo la oportunidad de viajar a España y Brasil, donde su labor humanitaria fue ampliamente elogiada. Estas experiencias le permitieron vislumbrar un futuro diferente, lleno de posibilidades.
Una de las oportunidades más significativas que recibió fue una beca para cursar estudios universitarios. En 2020, se supo que Johan, el "Niño Ángel", estaba estudiando Ingeniería Industrial, una carrera que marca un antes y un después en su vida y la de su familia. Además, con el anhelo de ampliar sus horizontes, viajó a Florida, Estados Unidos, para cumplir su sueño de aprender inglés en el extranjero. Su camino, que comenzó en la oscuridad de una montaña, se ha convertido en una inspiradora senda de superación y aprendizaje, demostrando que incluso de las tragedias más grandes pueden surgir historias de luz y transformación.
El Chapecoense: Resiliencia y Lucha Continua
La tragedia del Chapecoense no solo impactó a las familias de las víctimas y a los sobrevivientes, sino que dejó al club en una situación devastadora. De tener un equipo a punto de disputar una final continental, pasaron a tener una plantilla diezmada. Sin embargo, el club brasileño demostró una resiliencia asombrosa. Recibió muestras de apoyo y solidaridad de clubes de todo el mundo, así como donaciones que fueron vitales para su reconstrucción.

El camino no ha sido fácil. El Chapecoense se vio obligado a reconstruir su plantilla desde cero, enfrentándose a desafíos deportivos y emocionales inmensos. En 2019, el club sufrió un doloroso descenso a la segunda división del fútbol brasileño, un golpe que conmovió nuevamente a la comunidad futbolística. A pesar de ello, lograron regresar a la máxima categoría en enero de 2021, aunque la lucha por mantenerse en la élite sigue siendo constante.
La presidencia del club ha sido un puesto difícil de asumir. Ricardo Magro, quien llegó al cargo en 2019, fue una figura clave en la recuperación del equipo, reconocido por su "coraje, grandeza y sabiduría". Trágicamente, Magro falleció en diciembre de 2020 a causa de la pandemia de la COVID-19, dejando al club nuevamente sin uno de sus pilares fundamentales. La memoria de los fallecidos y el espíritu de lucha de los sobrevivientes, como Alan Ruschel que volvió a jugar, y Neto que se convirtió en formador, mantienen viva la llama del Chapecoense, un equipo que, a pesar de las adversidades, sigue escribiendo su historia con dignidad y esperanza.
Preguntas Frecuentes sobre la Tragedia del Chapecoense
¿Quién es Johan Ramírez y qué hizo en la tragedia del Chapecoense?
Johan Ramírez, apodado el 'Niño Ángel', era un adolescente de 15 años que vivía cerca del lugar del accidente del Chapecoense. Junto a su padre, fue uno de los primeros en llegar a la zona del impacto. Con su conocimiento del terreno y un machete, guio a los equipos de rescate a través de la densa maleza y el terreno pantanoso, facilitando la evacuación de los sobrevivientes y jugando un papel crucial en su rescate.
¿Cuántas personas sobrevivieron al accidente del Chapecoense?
De las 77 personas que viajaban a bordo del vuelo LaMia 2933, solo seis lograron sobrevivir a la tragedia. Estos fueron los jugadores Jackson Follmann, Alan Ruschel y Helio Zampier Neto; la auxiliar de vuelo Ximena Suárez, el técnico de vuelo Erwin Tumiri, y el periodista Rafael Henzel (quien lamentablemente falleció en 2019 por un infarto).

¿Cuáles fueron las causas principales del accidente del Chapecoense?
La investigación oficial concluyó que la causa principal del accidente fue la falta de combustible. El avión no llevaba la cantidad mínima de combustible requerida por las normativas internacionales. Otros factores contribuyentes incluyeron un exceso de peso, el no respeto del plan de vuelo por parte de la tripulación y la aerolínea, y la decisión de no realizar una escala para reabastecerse a pesar de la escasa cantidad de gasolina.
¿Qué pasó con los jugadores del Chapecoense que sobrevivieron?
- Jackson Follmann: Perdió una pierna, pero encontró una nueva vocación en la música y sigue vinculado al fútbol en roles inspiradores.
- Alan Ruschel: Se recuperó y logró regresar al fútbol profesional, jugando para el Chapecoense y otros clubes.
- Helio Zampier Neto: Tras una larga recuperación por múltiples lesiones, no volvió a jugar profesionalmente, pero se convirtió en entrenador de las categorías juveniles del Chapecoense.
¿Cómo se reconstruyó el club Chapecoense después de la tragedia?
El Chapecoense emprendió una ardua labor de reconstrucción con el apoyo de la comunidad futbolística mundial. Clubs donaron jugadores y fondos, y la solidaridad internacional fue clave. Aunque enfrentó un descenso en 2019, el club ha demostrado una notable resiliencia, logrando regresar a la máxima categoría del fútbol brasileño y continuando su lucha por mantenerse competitivo, honrando la memoria de quienes perdieron la vida.
La tragedia del Chapecoense es un sombrío recordatorio de la fragilidad de la vida y las consecuencias de la negligencia. Sin embargo, también es una poderosa historia de heroísmo, resiliencia y la capacidad humana para sobreponerse a la adversidad. La figura de Johan Ramírez, el 'Niño Ángel', permanecerá para siempre como un símbolo de la luz que puede surgir incluso en los momentos más oscuros, un testamento de la bondad y el coraje que habitan en el corazón de las personas.
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