26/10/2023
En el corazón de la democracia estadounidense, el Capitolio no solo es un símbolo arquitectónico, sino también el epicentro de la actividad legislativa del país. Proteger este bastión y a quienes trabajan en él es la misión fundamental de una fuerza de seguridad única: la Policía del Capitolio de los Estados Unidos (USCP por sus siglas en inglés). A menudo desconocida para el público general, esta agencia federal juega un papel crucial en la salvaguarda de la vida, la propiedad y la integridad del proceso democrático, operando bajo una estructura y responsabilidades que la distinguen de cualquier otra fuerza policial en la nación.

A lo largo de los años, y especialmente tras eventos de alto perfil que han puesto a prueba su resiliencia y capacidad de respuesta, la USCP ha experimentado una profunda transformación. Desde su estructura de mando hasta sus tácticas operativas, cada aspecto de esta fuerza ha sido analizado y reformado para enfrentar un panorama de amenazas cada vez más complejo y polarizado. Este artículo explorará en detalle qué es la Policía del Capitolio, quién la lidera, los desafíos que ha enfrentado y cómo se ha adaptado para continuar cumpliendo su indispensable labor.
- ¿Qué es la Policía del Capitolio de los Estados Unidos?
- Liderazgo y Transformación: La USCP Después del 6 de Enero
- Críticas y Desafíos: La Prueba de Resistencia de la USCP
- El Trágico Incidente de Abril de 2021: La Muerte del Agente William Evans
- Comparativa de Incidentes Clave que Involucraron a la Policía del Capitolio
- Preguntas Frecuentes sobre la Policía del Capitolio
¿Qué es la Policía del Capitolio de los Estados Unidos?
La Policía del Capitolio de los Estados Unidos (USCP) es una agencia de aplicación de la ley federal con una misión singular y de suma importancia: la protección del Congreso de los Estados Unidos dentro del Distrito de Columbia, en todos los estados y territorios del país. Su principal responsabilidad abarca la protección de la vida y la propiedad, la prevención, detección e investigación de actos delictivos, y el cumplimiento de las normas de tráfico dentro de un vasto complejo que incluye edificios, parques y vías públicas del Congreso. Lo que la hace verdaderamente única es que es la única agencia federal de aplicación de la ley de servicio completo que responde directamente a la rama legislativa del Gobierno Federal, es decir, al Congreso, y no al Presidente de los Estados Unidos.
La jurisdicción de la USCP es extensa y específica. Posee jurisdicción exclusiva dentro de todos los edificios y terrenos que conforman el complejo del Capitolio de los Estados Unidos, así como en la Biblioteca del Congreso. Además, comparte jurisdicción concurrente con otras agencias, como la Policía de Parques de los Estados Unidos y el Departamento de Policía Metropolitana del Distrito de Columbia, en un área que abarca aproximadamente 200 cuadras alrededor del complejo. Esta colaboración es vital para asegurar una cobertura de seguridad integral en el corazón de la capital.
Más allá de estas áreas definidas, los oficiales de la USCP tienen autoridad para tomar medidas de cumplimiento en todo el Distrito de Columbia si observan o se enteran de delitos de violencia mientras están en funciones oficiales. Un aspecto fundamental de su labor es la protección de los miembros del Congreso, los funcionarios del Congreso y sus familias. Esta protección se extiende a todo Estados Unidos, sus territorios y posesiones, e incluso en el Distrito de Columbia. Durante el desempeño de estas funciones protectoras, la Policía del Capitolio goza de jurisdicción legal en todo el territorio nacional, lo que subraya la importancia de su rol en la seguridad de los líderes legislativos del país.

Liderazgo y Transformación: La USCP Después del 6 de Enero
El 6 de enero de 2021 marcó un antes y un después para la Policía del Capitolio de los Estados Unidos. El asalto al Capitolio de Washington, un símbolo de la democracia estadounidense, expuso vulnerabilidades y llevó a una profunda transformación de la fuerza. Los comandantes que estaban al frente de la Policía del Capitolio en ese fatídico día fueron destituidos, en medio de acusaciones de falta de inteligencia y otras fallas que dejaron el palacio legislativo expuesto a la turba.
Desde una perspectiva más amplia, lo que antes era una agencia policial relativamente desconocida, ahora goza de un perfil mucho más alto. Este aumento de visibilidad se ha traducido en un incremento del 15% en su financiación y una mayor conciencia pública sobre su protagonismo entre las diversas agencias encargadas de proteger la capital estadounidense. Ante la creciente polarización política del país y un número sin precedentes de amenazas contra los legisladores, la capacidad de la Policía del Capitolio para soportar un ataque similar sigue siendo objeto de debate. Sin embargo, expertos coinciden en que el trauma de la insurrección ha impulsado mejoras sumamente necesarias, especialmente en la comunicación entre sus comandantes, con otras agencias policiales e incluso con el público.
Chuck Wexler, director del Police Executive Research Forum, una organización dedicada al estudio del profesionalismo en las fuerzas policiales, ha señalado que ha habido un giro total en la planificación y operación de la Policía del Capitolio. Según Wexler, la fuerza está ahora “preparada de sobra” y no teme las críticas por estarlo. En febrero de 2021, la entonces comandante interina de la USCP, Yogananda Pittman, admitió ante el Congreso una serie de fallas que facilitaron la irrupción de la turba. No obstante, rechazó la idea de que la agencia no se hubiera tomado en serio la amenaza, recordando que días antes de la insurrección, la Policía del Capitolio había distribuido un documento advirtiendo sobre la preparación de grupos extremistas para actos violentos. De hecho, la agencia había acumulado una cantidad considerable de informes de inteligencia que indicaban la posibilidad de que los manifestantes se tornaran violentos y arremetieran contra el Capitolio, incluyendo la presencia de miembros del grupo ultraderechista Proud Boys.
La Policía del Capitolio es supervisada por una junta compuesta por los jefes de seguridad de la Cámara de Representantes y del Senado, así como el administrador del edificio del Capitolio. En julio de 2021, esta junta eligió a J. Thomas Manger como el nuevo comandante de la Policía del Capitolio. Anteriormente, Manger había servido como jefe policial en el condado de Fairfax en Virginia y en el condado de Montgomery en Maryland. Desde su llegada, Manger se ha enfocado en implementar cambios significativos dentro de la Policía del Capitolio, una fuerza que cuenta con 1.800 oficiales juramentados y casi 400 empleados civiles. Ha ordenado la adquisición de nuevos equipos, ha impulsado nuevas sesiones de entrenamiento en conjunto con la Guardia Nacional y otras agencias, y ha promovido un mayor apoyo entre los camaradas y el acceso a servicios de ayuda psicológica para los oficiales. En una entrevista en septiembre de 2021, Manger expresó: “Creo que el daño hecho el 6 de enero no fue solo al edificio del Capitolio. No fue solo las muertes y las heridas sufridas por los hombres y mujeres de la Policía del Capitolio, por los manifestantes, por todos los que estaban en los predios del Capitolio ese día. El daño fue mucho más allá: dañó la confianza del público en que el Capitolio podía ser defendido adecuadamente.”
Críticas y Desafíos: La Prueba de Resistencia de la USCP
El asalto del 6 de enero de 2021 expuso a la Policía del Capitolio a una avalancha de críticas implacables. Los estadounidenses observaron con conmoción cómo una protesta inicial se transformaba rápidamente en una turba furiosa que desbordó las barreras de seguridad y asaltó el Capitolio. Durante el caos, los agentes fueron rociados con agentes químicos, ventanas y puertas fueron rotas, y objetos de gran tamaño fueron saqueados, mientras la policía del Capitolio luchaba por contener la violencia y, en algunos momentos, parecía simplemente retirarse. La fuerza policial, con aproximadamente 2000 agentes y jurisdicción exclusiva sobre los edificios y terrenos del Capitolio, estaba claramente en inferioridad numérica y no estaba preparada para la magnitud de la embestida, a pesar de que esta fue organizada abiertamente en plataformas de redes sociales como Gab y Parler.

Se necesitaron más de dos horas y el refuerzo de otros organismos de aplicación de la ley, incluido el Departamento de Policía Metropolitana de la ciudad, para restablecer el orden. Durante los eventos, una mujer, identificada como Ashli Babbitt, fue fatalmente baleada por un agente de la Policía del Capitolio. Además, otra mujer y dos hombres murieron debido a emergencias médicas aún no especificadas. Las críticas se centraron en la falta de previsión y coordinación, a pesar de la inteligencia que advertía sobre posibles actos violentos. La ex comandante Yogananda Pittman admitió fallas, pero insistió en que la agencia había advertido internamente sobre la amenaza.
La necesidad de una comunicación más eficaz entre los comandantes y con otras agencias policiales se convirtió en una prioridad urgente. El trauma de la insurrección no solo afectó a los edificios y a los agentes heridos o fallecidos, sino que también socavó la confianza pública en la capacidad del Capitolio para ser defendido adecuadamente. Este evento forzó a la USCP a una introspección profunda y a la implementación de reformas para mejorar su preparación y capacidad de respuesta ante amenazas futuras, asegurando que la seguridad del Congreso y sus miembros esté garantizada.
El Trágico Incidente de Abril de 2021: La Muerte del Agente William Evans
Apenas unos meses después del asalto del 6 de enero, la Policía del Capitolio sufrió otra tragedia que puso de manifiesto la constante amenaza a la que se enfrentan sus agentes. El 2 de abril de 2021, un agente de policía perdió la vida y otro resultó herido a las puertas del Capitolio de Washington D.C., tras ser embestidos por un vehículo. El incidente provocó el acordonamiento inmediato del Capitolio y sus alrededores, cerrando el tráfico y el paso de personas.
La jefa interina de la Policía del Capitolio, Yogananda Pittman, confirmó en una rueda de prensa que uno de los agentes no sobrevivió al ataque y que el sospechoso también había fallecido. El agente fallecido fue posteriormente identificado como William 'Billy' Evans, un veterano con 18 años de servicio en la Policía del Capitolio. En un comunicado, Pittman expresó su profunda tristeza por la pérdida de Evans, quien sufrió heridas fatales durante un ataque en la Barricada Norte por un asaltante solitario.

La Casa Blanca, a través del presidente Joe Biden, emitió un comunicado expresando la devastación del presidente y la Primera Dama por lo sucedido, enviando sus condolencias a la familia del agente Evans y a todos los que lamentaban su pérdida. El otro agente herido se reportó estable y fuera de peligro. El sospechoso fue identificado como Noah Green, un hombre de 25 años originario de Indiana. El incidente ocurrió alrededor de las 13:00 hora local, en la avenida Constitución, un punto de entrada crucial para senadores y su personal.
Tras embestir a los policías, Green salió del vehículo con un cuchillo, momento en el que recibió los disparos que acabaron con su vida. Robert Contee, jefe interino del Departamento de Policía Metropolitana de Washington, declaró que el incidente no parecía tener relación con el terrorismo, aunque la investigación continuaba. La oficina local del FBI en Washington brindó apoyo a la Policía del Capitolio. Las autoridades revisaron las redes sociales de Green, donde presuntamente había expresado temores hacia el FBI y la CIA. En una publicación de Facebook, Green había escrito que había dejado su trabajo recientemente “en parte debido a problemas, pero finalmente en busca de una travesía espiritual”, y mencionó estar sufriendo los “efectos secundarios de drogas que estaba tomando inconscientemente”, además de su interés en la organización nacionalista negra Nación del Islam.
Este suceso, ocurrido menos de tres meses después del asalto del 6 de enero, generó una renovada preocupación sobre la seguridad del Capitolio, a pesar de que se habían retirado parcialmente algunas vallas de seguridad. Líderes políticos como Nancy Pelosi, Chuck Schumer, Mitch McConnell y Kevin McCarthy expresaron sus condolencias y condenaron el ataque, y el presidente Biden ordenó que las banderas de la Casa Blanca ondearan a media asta en señal de duelo. La tragedia de William Evans se sumó a la compleja realidad de una fuerza policial que opera bajo una presión constante y en un entorno de alto riesgo.
Comparativa de Incidentes Clave que Involucraron a la Policía del Capitolio
| Característica | Asalto al Capitolio (6 de Enero de 2021) | Ataque de Abril (2 de Abril de 2021) |
|---|---|---|
| Tipo de Ataque | Asalto masivo, insurrección civil | Ataque individual con vehículo y cuchillo |
| Perpetradores | Miles de manifestantes/asaltantes | Noah Green (individuo solitario) |
| Víctimas (Fallecidas) | 5 muertos (incluyendo un oficial de la USCP y 4 manifestantes) | 1 oficial de la USCP (William Evans) |
| Heridos | Numerosos oficiales de la USCP y manifestantes | 1 oficial de la USCP |
| Muerte del Atacante | Ashli Babbitt (disparada por la USCP) y otros 3 por emergencias médicas | Noah Green (disparado por la USCP) |
| Motivación Aparente | Protesta política, intento de detener la certificación electoral | Problemas personales, posible radicalización, teorías conspirativas |
| Consecuencias Inmediatas | Brecha de seguridad, daños materiales, evacuación del Congreso, críticas masivas a la USCP, cambios de liderazgo | Cierre del Capitolio, luto nacional, refuerzo temporal de seguridad |
| Impacto a Largo Plazo | Reforma profunda de la USCP, aumento de financiación, revisión de protocolos de inteligencia y respuesta, mayor perfil público de la agencia | Recordatorio de la constante amenaza a la seguridad del Capitolio y sus miembros, aumento de apoyo psicológico para oficiales |
Preguntas Frecuentes sobre la Policía del Capitolio
- ¿Quién supervisa a la Policía del Capitolio de los Estados Unidos?
- La Policía del Capitolio es supervisada por una junta compuesta por los Jefes de Seguridad de la Cámara de Representantes y del Senado, así como por el Administrador del Edificio del Capitolio. Es una agencia única porque responde directamente al Congreso, no al Presidente de los Estados Unidos.
- ¿Cuál es la jurisdicción principal de la USCP?
- La USCP tiene jurisdicción exclusiva dentro de todos los edificios y terrenos del complejo del Capitolio de los Estados Unidos y la Biblioteca del Congreso. También tiene jurisdicción concurrente con otras agencias en un área de aproximadamente 200 cuadras alrededor del complejo. Además, protege a los miembros del Congreso y sus familias en todo Estados Unidos y sus territorios.
- ¿La Policía del Capitolio ha cambiado desde el asalto del 6 de enero de 2021?
- Sí, ha experimentado una profunda transformación. Se han destituido comandantes, se ha aumentado su financiación y se han implementado mejoras significativas en la planificación, operación, equipamiento y entrenamiento. También se ha puesto un mayor énfasis en el apoyo psicológico para los oficiales y en la comunicación con otras agencias.
- ¿Por qué la Policía del Capitolio recibió críticas tan severas después del 6 de enero?
- Las críticas se debieron a la percepción de que la fuerza estaba en inferioridad numérica y no estaba preparada para la magnitud del ataque, a pesar de que la violencia fue organizada abiertamente en redes sociales y la USCP tenía informes de inteligencia que advertían sobre posibles actos violentos. Hubo fallas en la contención de la turba y en la coordinación con agencias de refuerzo.
- ¿Qué es la Nación del Islam, mencionada en relación con el atacante Noah Green?
- La Nación del Islam es una organización religiosa y política afroamericana fundada en los Estados Unidos. Promueve la supremacía negra y una visión particular del Islam. Fue mencionada en publicaciones de redes sociales de Noah Green, el atacante del 2 de abril de 2021, como un área de interés para él.
La Policía del Capitolio de los Estados Unidos, lejos de ser una entidad estática, es una fuerza en constante evolución, moldeada por los desafíos y las lecciones aprendidas de eventos críticos. Su misión de proteger el Congreso de los Estados Unidos y, por extensión, la estabilidad de la democracia, es una tarea compleja que exige vigilancia, adaptabilidad y resiliencia continuas. A pesar de las críticas y las tragedias, la USCP se ha comprometido a fortalecer sus capacidades, mejorar su coordinación y asegurar que los pilares de la legislación estadounidense permanezcan seguros. Su labor es un recordatorio constante de que la salvaguarda de las instituciones democráticas es una responsabilidad incesante que recae sobre los hombros de hombres y mujeres dedicados a la seguridad pública.
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