01/06/2024
La violencia de género es una lacra que azota nuestra sociedad, manifestándose en cifras desgarradoras y realidades ocultas que demandan una respuesta contundente y especializada. En esta lucha crucial, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad juegan un papel indispensable, siendo la primera línea de acción y apoyo para las víctimas. Pero, ¿quiénes son los agentes que lideran esta batalla? Y, en particular, ¿cuál es el cuerpo policial con mayor presencia femenina en España, un factor cada vez más reconocido como potenciador de la empatía y la eficacia en la intervención ante situaciones tan delicadas?
Este artículo explora la vital conexión entre la formación policial, la prevención de la violencia de género y la creciente participación de la mujer en los cuerpos de seguridad, destacando cómo su presencia no solo refleja un avance en igualdad, sino que se convierte en un pilar fundamental para la protección de las víctimas y la construcción de una sociedad más segura y justa.

- La Violencia de Género: Una Realidad Desgarradora en España
- El Rol Crucial de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
- Presencia Femenina en los Cuerpos Policiales Españoles: ¿Quién Lidera?
- La Formación Policial como Pilar Fundamental: Programa POLIGÉN
- Preguntas Frecuentes sobre la Policía y la Violencia de Género
La Violencia de Género: Una Realidad Desgarradora en España
La magnitud del problema de la violencia de género en España es abrumadora y, en muchos aspectos, invisible. Cada hora, una media de 15 denuncias por violencia de género son presentadas en nuestro país. Sin embargo, esta cifra es solo la punta del iceberg de una realidad mucho más compleja y extendida. Se asume que una gran parte de estos sucesos permanecen en la sombra, ocultos por el miedo, la dependencia o la dificultad de las víctimas para romper el silencio.
Este delito se desarrolla a menudo en el ámbito de las relaciones personales, entre individuos que se conocen, conviven o han convivido, lo que añade una capa de complejidad a su revelación. El silencio es aún más pronunciado en el medio rural, donde la cercanía social puede dificultar la denuncia y el acceso a recursos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado la violencia de género como una pandemia, y sus efectos son devastadores, con consecuencias que superan las de muchas epidemias estacionales, afectando a una población de mujeres mucho mayor y de forma constante.
Las estadísticas son un recordatorio constante de esta tragedia. Solo en el primer trimestre de 2020, hasta el 17 de marzo, 15 mujeres fueron asesinadas a manos de su pareja o expareja, dejando a ocho menores huérfanos. Desde 2003, año en que se inició el registro de feminicidios en España, la cifra de mujeres víctimas mortales asciende a 1.046. A esta cifra visible, se suman millones de mujeres que sufren actos violentos ilícitos de manera menos mediática, pero con un impacto profundo en sus vidas diarias. La comunidad autónoma de Galicia, por ejemplo, registra alrededor de 20 denuncias diarias por violencia de género, y dos de las 14 mujeres asesinadas por machismo en 2020 residían en esta región.
El Rol Crucial de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
Frente a esta desgarradora realidad, el compromiso de toda la sociedad es fundamental. La lucha contra la violencia machista requiere que se perciba como un asunto común, un reto social de interés general que atañe a todos. En este contexto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad son una pieza clave. La Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, ya impulsó la necesidad de una formación policial específica en esta materia, reconociendo la importancia de una respuesta integral.
En 2017, el Pacto de Estado contra la Violencia de Género nació como una herramienta unánime para la lucha integral contra esta violencia. Este pacto establece en su quinto eje el compromiso de ofrecer la mejor asistencia posible a las víctimas, lo que es impensable sin una formación especializada de todos los profesionales que intervienen en el sistema, especialmente de los cuerpos policiales.
Avances y Unidades Especializadas
Afortunadamente, el colectivo de seguridad pública está experimentando una profunda transformación y modernización. Iniciativas como el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema VioGén), impulsado por la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, permiten predecir el riesgo individual y realizar el seguimiento y protección de las víctimas en todo el territorio nacional, con la posibilidad de incorporar a la Policía Local.
Dentro de los cuerpos, se han creado unidades especializadas:
- Unidades de Prevención, Asistencia y Protección contra los Malos Tratos a la Mujer (UPAP): Presentes en todas las Comisarías del Cuerpo Nacional de Policía desde 2003, cuentan con policías especializados en la protección de mujeres víctimas de violencia de género.
- Oficina Nacional para la Igualdad de Género (ONIG): Creada en 2018 en la Policía Nacional, es un referente en la promoción de la formación en igualdad de género.
- Equipos y Especialistas Mujer-Menor (EMUME): En la Guardia Civil, encuadrados en las Secciones de Investigación de las Unidades Orgánicas de Policía Judicial, son las unidades especializadas en violencia de género y familiar. Su labor es de vital importancia en el 84% del territorio nacional, especialmente en el ámbito rural. En 2018, la Guardia Civil recibió el 36% de las denuncias por delitos de violencia de género, un total de aproximadamente 25.000 casos.
Las policías autonómicas también desempeñan un papel crucial. Por ejemplo, los Mossos d’Esquadra en Cataluña atendieron alrededor de 16.000 denuncias por violencia machista en 2019, de las cuales 12.864 se relacionaban con el ámbito de la pareja y 3.412 con el ámbito familiar. La Policía Municipal o Local, por su proximidad, es a menudo el primer contacto de la víctima y su labor es determinante para generar confianza.
Presencia Femenina en los Cuerpos Policiales Españoles: ¿Quién Lidera?
Tradicionalmente, los cuerpos policiales han sido ámbitos fuertemente masculinizados. Las mujeres no pudieron acceder a las pruebas de acceso hasta la década de los 80. Sin embargo, en las últimas décadas, la presencia femenina ha crecido significativamente, aportando una perspectiva invaluable y una mayor sensibilidad en la intervención ante casos de violencia de género.
Cuando nos preguntamos cuál es el cuerpo policial con más presencia femenina en España, la respuesta, según los datos proporcionados, es la Policía Nacional. Este cuerpo integra a más de 9.500 mujeres policía, lo que representa más del 15% de su plantilla. Aunque otras fuerzas puedan tener un porcentaje de mujeres más alto en sus plantillas (como los Mossos d'Esquadra con un 21%), la Policía Nacional destaca por el número absoluto de agentes femeninas, lo que le confiere la mayor presencia general.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de la representación femenina en diferentes cuerpos policiales en España:
| Cuerpo Policial | Porcentaje Aproximado de Mujeres | Notas |
|---|---|---|
| Policía Nacional | Más del 15% | Más de 9.500 mujeres, el cuerpo con mayor número absoluto de mujeres. |
| Mossos d’Esquadra | 21% | Porcentaje más alto entre los cuerpos mencionados, pero menor número absoluto. |
| Ertzaintza | Alrededor del 12% | Policía autonómica del País Vasco. |
| Policía Local (Comunidad de Madrid) | No alcanza el 20% | Variabilidad según municipio. |
| Policía Local (Canarias) | 9.1% | Representación femenina más baja mencionada. |
| Guardia Civil | Alrededor del 7% | Una de las representaciones femeninas más bajas. |
A pesar de estos avances, el camino hacia la igualdad total en los cuerpos policiales aún presenta desafíos. Dada su estructura altamente jerarquizada, existe un mayor riesgo de discriminación u hostilidad laboral para las mujeres. La presencia femenina en altos cargos policiales sigue siendo anecdótica y, a menudo, motivo de noticia destacada, lo que subraya la necesidad de mejorar en la igualdad de género dentro de la organización laboral. Este progreso no solo es una cuestión de equidad, sino que también contribuye a una mayor eficacia en el desempeño policial y a ofrecer una imagen más apropiada y ejemplar para la sociedad.
La Formación Policial como Pilar Fundamental: Programa POLIGÉN
La capacidad de los agentes para intervenir eficazmente en casos de violencia de género depende directamente de una formación adecuada y constante. Sin embargo, la información disponible sugiere que la formación policial en esta materia es a menudo insuficiente en contenido y calidad. Es crucial fomentar la máxima profesionalidad, promoviendo la excelencia en el trato con las víctimas y una formación idónea que haga que todas las mujeres se sientan seguras y apoyadas. Este enfoque integral puede impulsar el aumento de las tasas de denuncia y fortalecer la percepción de resguardo y protección por parte de las autoridades.

Además, un aspecto vital de la formación es la prevención de la victimización secundaria. Este fenómeno ocurre cuando el proceso de investigación jurídico-policial, tras la denuncia, añade un sufrimiento adicional a la víctima de maltrato machista. Una formación adecuada capacita a los agentes para manejar estos procesos con la máxima sensibilidad y empatía, minimizando el impacto negativo en las víctimas.
En respuesta a esta necesidad, la Fundación Matrix ha desarrollado el Programa POLIGÉN. Este servicio de formación de alta calidad es especializado, transversal, transdisciplinar y actualizado, diseñado para ser un curso presencial con un contenido a medida. Su objetivo general se alinea con el de otros agentes en la lucha contra la violencia de género: prevenir todas sus formas, promover la recuperación integral de las víctimas y disminuir los efectos de la doble victimización.
Objetivos y Contenidos del Programa POLIGÉN
El Programa POLIGÉN busca cooperar con las Administraciones locales y las responsables de la seguridad pública para aumentar la efectividad de la intervención policial en materia de violencia de género. Puede servir como formación permanente para la actualización y especialización del personal de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como una ampliación de la formación que impulsan sindicatos y asociaciones profesionales.
Entre sus objetivos concretos se encuentran:
- Aumentar la tasa de interposición de denuncias por violencia de género.
- Disminuir la frecuencia de retirada de denuncias por parte de las víctimas.
- Prestar una atención acorde con las necesidades de las víctimas.
- Asegurar su protección, minimizando futuras situaciones de riesgo de maltrato.
La meta final es lograr la interiorización de conceptos, datos y modos de actuación en la mentalidad de los agentes policiales, fomentando una conducta empática, cercana, igualitaria y con perspectiva de género que sea espontánea e intrínseca. Esto busca reforzar la actuación profesional que ya realizan a diario las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El programa se distribuye en cuatro módulos operativos y presenciales, abordando desde el conocimiento de la prevalencia y factores de riesgo de la violencia de género a nivel local hasta la prevención de la doble victimización. Los contenidos clave incluyen:
- Conceptos Operativos: Formación y actualización sobre la violencia de género como conglomerado inmerso en la desigualdad, estereotipos de género y formas sutiles de violencia machista, con soporte TIC y audiovisual.
- Análisis Criminológico Local: Divulgación y análisis de datos de violencia de género a nivel local, con una perspectiva criminológica y estrategia operativa futura.
- Actuación Profesional Policial Integral: Desde el conocimiento victimológico y la comunicación eficaz con todos los agentes implicados.
- Herramientas de Intervención: Facilitación de herramientas de intervención policial y asesoramiento en situaciones de emergencia, incluyendo actividades prácticas de roll-playing rotatorio.
Una evaluación final del aprendizaje permite determinar el impacto de la actividad formativa. Este tipo de formación es un servicio crucial que contribuye a los fines sociales de interés general de la Fundación Matrix, alineado con la necesidad de que la policía sea una pieza clave y eficaz en la erradicación de la violencia de género.
Preguntas Frecuentes sobre la Policía y la Violencia de Género
¿Cuál es la importancia de la formación policial en violencia de género?
La formación policial es crucial para garantizar una intervención eficaz y sensible ante la violencia de género. Permite a los agentes identificar el riesgo, actuar con empatía, prevenir la victimización secundaria, y aplicar los protocolos adecuados para proteger a las víctimas y asegurar su seguridad jurídica. Una formación de calidad aumenta la confianza de las víctimas en las autoridades y fomenta la denuncia.
¿Qué es el Sistema VioGén y cómo ayuda a las víctimas?
El Sistema VioGén es una herramienta impulsada por el Ministerio del Interior que predice el riesgo individual de las víctimas de violencia de género y realiza un seguimiento y protección continuos en todo el territorio nacional. Permite una coordinación entre diferentes cuerpos policiales y otras instituciones para ofrecer una respuesta integral y proteger a las mujeres en situación de riesgo.
¿Qué son las UPAP y los EMUME?
Las UPAP (Unidades de Prevención, Asistencia y Protección contra los Malos Tratos a la Mujer) son unidades especializadas del Cuerpo Nacional de Policía, presentes en todas las comisarías, dedicadas a la protección de mujeres víctimas de violencia de género. Los EMUME (Equipos y Especialistas Mujer-Menor) son unidades especializadas de la Guardia Civil que atienden casos de violencia de género y familiar, especialmente relevantes en el ámbito rural.
¿Por qué la presencia femenina es importante en los cuerpos policiales?
La mayor presencia femenina en los cuerpos policiales contribuye a una mayor eficacia en la intervención ante la violencia de género, ya que las agentes pueden generar una mayor confianza en las víctimas, ofrecer una perspectiva de género más empática y ser un ejemplo de igualdad en una institución tradicionalmente masculinizada. Además, promueve la igualdad de género dentro de la propia organización laboral.
¿Qué significa la "victimización secundaria" y cómo se previene?
La victimización secundaria se refiere al sufrimiento adicional o daño emocional que una víctima de maltrato puede experimentar a causa del propio proceso judicial y policial, como interrogatorios insensibles o procedimientos burocráticos complejos. Se previene mediante una formación policial especializada que enfatice la empatía, el trato respetuoso y la agilización de los trámites, así como el apoyo integral a la víctima a lo largo de todo el proceso.
En resumen, la lucha contra la violencia de género es un desafío colectivo que requiere la implicación de todos los estamentos sociales. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con su creciente presencia femenina y su compromiso con la formación especializada, son un pilar fundamental en esta batalla. El trabajo que se encuentra detrás de cada orden de protección, el compromiso profesional de cada agente y el esfuerzo máximo en su esencial cometido son cruciales para disminuir el riesgo que atañe a las víctimas y para seguir impulsando una sociedad libre de violencia machista.
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