07/06/2025
A pocas horas de la esperada Nochebuena, el Complejo de Mercados de Piura se ha transformado en una escena de caos y desorden sin precedentes. Lo que debería ser un vibrante centro de comercio para las festividades, se ha convertido en un laberinto intransitable, dominado por la proliferación descontrolada de comerciantes ambulantes. Las vías públicas, esenciales para la fluidez del tránsito y la seguridad ciudadana, han sido completamente invadidas, paralizando la actividad normal y elevando los riesgos a niveles críticos. La situación es tan grave que hasta la céntrica avenida Blas de Atienza, una arteria vital para la circulación vehicular, ha caído bajo el control de los informales, un síntoma palpable de una problemática mucho más profunda y preocupante: la aparente falta de apoyo policial y la inacción ante un escenario que el propio alcalde de Piura ha calificado de “terrible”.

- Un Laberinto de Caos y Peligro: La Realidad del Mercado de Piura
- La Ausencia Policial: Menos de 12 Efectivos para 24 Hectáreas
- Mafias y Extorsión: El Poder de los Informales
- Un Plan Frustrado y Cambios Constantes: Obstáculos para la Intervención
- La Seguridad Ciudadana en Juego: Consecuencias y Llamados de Auxilio
- Preguntas Frecuentes (FAQs)
Un Laberinto de Caos y Peligro: La Realidad del Mercado de Piura
El principal centro de abastos de Piura, otrora un pilar de la economía local, se ha convertido en un epicentro de desorden y anarquía. La imagen de miles de comerciantes ambulantes ocupando cada rincón disponible, desde veredas hasta calzadas, es una constante. Este descontrol no es solo una cuestión de ornato, sino una amenaza latente para la seguridad ciudadana. El riesgo de un incendio, en medio de la aglomeración de personas y productos inflamables, se cierne como una espada de Damocles sobre el complejo. Las consecuencias de un siniestro de esta magnitud, en un espacio tan densamente poblado y con accesos bloqueados, podrían ser devastadoras, con la posibilidad de lamentables pérdidas humanas.
El alcalde de Piura, Juan José Díaz Dios, ha expresado su profunda preocupación y frustración ante este panorama. Ha revelado que, pese a las advertencias y solicitudes, la intervención policial ha sido nula. La justificación esgrimida por las autoridades, según el burgomaestre, es que la policía se encuentra en una fase de “evaluación de inteligencia”. Sin embargo, esta excusa no disipa la sensación de abandono y la urgente necesidad de acción. El mercado de Piura, con su inmensa cantidad de ambulantes, es percibido como un lugar “muy peligroso” para cualquier tipo de intervención, lo que agrava aún más la inacción y perpetúa el ciclo de caos.
El alcalde Díaz Dios recuerda con nostalgia que hasta noviembre del año pasado, el mercado mantenía un orden relativo. “Lo que viene pasando lo advertí meses y meses sin respuesta. Hoy ya no es un tema de ornato sino de seguridad ciudadana”, enfatizó. La situación ha escalado a tal punto que no solo se trata de la ocupación del espacio público, sino de la presencia de elementos delictivos. El alcalde ha advertido sobre la posible existencia de personas “hasta armadas” dentro del complejo, lo que imposibilita aún más cualquier intento de las autoridades municipales de ingresar y restablecer el orden. Esta declaración pinta un cuadro sombrío de un territorio que parece haber caído fuera del control de las fuerzas del orden.
La Ausencia Policial: Menos de 12 Efectivos para 24 Hectáreas
La pregunta central que resuena en Piura es: ¿cuántos policías hay realmente en el Complejo de Mercados? La respuesta, según el alcalde Juan José Díaz Dios, es alarmante y profundamente preocupante. En un espacio de aproximadamente 24 hectáreas, que alberga a miles de comerciantes y compradores, y que se ha convertido en un foco de desorden y criminalidad, el número de efectivos policiales es irrisorio. “En este momento no tenemos ni 12 efectivos policiales para 24 hectáreas”, sentenció el alcalde. Esta cifra, de ser precisa, revela una grave deficiencia en la capacidad de respuesta y control por parte de la Policía Nacional del Perú en una zona tan crítica y con tantos desafíos.
La desproporción entre la magnitud del problema y la cantidad de recursos policiales asignados es evidente. Veinticuatro hectáreas es un área considerable, comparable a varios campos de fútbol, y la presencia de menos de una docena de agentes es, en la práctica, casi nula. Esta escasez de personal no solo impide cualquier tipo de intervención efectiva, sino que también envía un mensaje de impunidad a aquellos que se benefician del desorden. La falta de una fuerza disuasoria adecuada contribuye directamente a la consolidación del caos y al empoderamiento de elementos criminales que operan en la zona.
El alcalde ha sido enfático en la necesidad de contar con el apoyo de la Unidad de Servicios Especiales (USE) de la Policía y de ejecutar un plan de operaciones que, según sus declaraciones, ya existe y está listo. Sin embargo, este plan ha permanecido en el papel, sin ser implementado. Díaz Dios incluso mencionó que “antes del golpe de Estado estaba todo listo para ingresar por orden del ministro del Interior de ese momento”, sugiriendo que la inestabilidad política y los constantes cambios en la cúpula del Ministerio del Interior han sido un factor determinante en la paralización de las acciones.
Mafias y Extorsión: El Poder de los Informales
La situación en el mercado de Piura va más allá del simple desorden; se ha convertido en un caldo de cultivo para la criminalidad organizada. El alcalde ha denunciado que algunas avenidas habrían sido tomadas por mafias de informales, quienes no solo ocupan el espacio público, sino que lo están “lotizando”. Esto significa que estos grupos delictivos están dividiendo y asignando ilegalmente parcelas de calles y veredas a comerciantes ambulantes, presumiblemente a cambio de pagos o “cupos”.
La Policía, según el burgomaestre, tiene conocimiento de esta situación. “La Policía sabe también que ya hay enfrentamientos por cobro de cupos. Están lotizando pistas y veredas por mafias de informales”, afirmó Díaz Dios. Este escenario es alarmante, ya que indica la consolidación de estructuras criminales que operan con impunidad, extorsionando a los comerciantes y generando conflictos por el control de los espacios. El cobro de cupos es una práctica común de las organizaciones criminales, y su presencia en el mercado de Piura subraya la urgencia de una intervención urgente y contundente para desarticular estas redes.
La lotización ilegal de espacios no solo genera una competencia desleal para los comerciantes formales, sino que también crea un ambiente de temor e inseguridad. Los enfrentamientos por el control de estos “lotes” son una manifestación de la violencia inherente a estas mafias, poniendo en riesgo la integridad física de comerciantes y visitantes. La inacción ante esta realidad no solo permite que estas organizaciones crezcan, sino que también socava la confianza de la ciudadanía en las instituciones encargadas de velar por su seguridad.
Un Plan Frustrado y Cambios Constantes: Obstáculos para la Intervención
La problemática del Complejo de Mercados de Piura no es nueva, y las soluciones propuestas parecen chocar constantemente con una serie de obstáculos. El alcalde Díaz Dios ha lamentado la falta de continuidad en las políticas y la respuesta de las autoridades policiales. La mención de un plan de operaciones ya “listo” que no se pudo ejecutar debido a un “golpe de Estado” y los constantes cambios de ministros del Interior, apunta a una negligencia o, al menos, a una grave inestabilidad en la gobernanza que afecta directamente la seguridad ciudadana a nivel local.
La frustración del burgomaestre es palpable al señalar que “los mandos policiales no contestan nada concreto” y que “los ministros del Interior los cambian demasiado”. Esta rotación constante en puestos clave del sector seguridad impide la consolidación de estrategias a largo plazo y la rendición de cuentas. Cada nuevo ministro o jefe policial podría significar un reinicio en la comprensión del problema y en la formulación de soluciones, lo que condena a la situación del mercado a un ciclo de inacción y deterioro.
En un intento por presionar a las autoridades, el alcalde propuso a los encargados de los mercados privados cerrar sus puertas por una mañana para reclamar apoyo policial. Sin embargo, esta iniciativa no prosperó. Los comerciantes privados, temiendo perder ventas en horas cruciales, decidieron no acatar el pedido. Esta decisión, aunque comprensible desde una perspectiva económica individual, fragmenta los esfuerzos y debilita la capacidad de presión colectiva, dejando al alcalde y a la municipalidad con menos herramientas para exigir una respuesta.
La Seguridad Ciudadana en Juego: Consecuencias y Llamados de Auxilio
La situación actual del Complejo de Mercados de Piura es un claro reflejo de los desafíos que enfrenta la seguridad ciudadana en el país. Lo que comienza como un problema de ordenamiento urbano, escala rápidamente a una crisis de seguridad que involucra crimen organizado, riesgos de desastres y una palpable sensación de abandono. Si “vamos así, habrá costo social”, advirtió el alcalde, refiriéndose a las graves consecuencias que esta inacción tendrá en la calidad de vida de los ciudadanos y en la imagen de la ciudad.
Ante la falta de respuesta de las autoridades policiales, el burgomaestre ha buscado apoyo en otras instituciones. Ha pedido al Dr. Orrego de la Defensoría del Pueblo que intervenga y ayude a gestionar una solución. La Defensoría del Pueblo, como garante de los derechos fundamentales, podría jugar un papel crucial en mediar y exigir la acción de las entidades pertinentes.
Asimismo, el Coprosec (Comité Provincial de Seguridad Ciudadana), a pedido de la autoridad edil, acordó citar al General PNP Edward Espinoza para que exponga su plan de acción para el mercado durante la época navideña y de año nuevo. Sin embargo, esta reunión crucial no se ha podido concretar, y a estas alturas, con las festividades ya en pleno apogeo, la posibilidad de una intervención efectiva se vuelve cada vez más remota. La falta de coordinación y la aparente desidia de ciertos mandos policiales están dejando a Piura y a sus ciudadanos en una situación de vulnerabilidad extrema.
La tabla a continuación resume los problemas clave y sus consecuencias directas:
| Problema Identificado | Consecuencia Directa |
|---|---|
| Proliferación de comerciantes ambulantes | Caos, desorden, vías públicas totalmente tomadas (ej. Av. Blas de Atienza), dificultad de tránsito. |
| Insuficiencia o ausencia policial | Falta de control, ambiente propicio para el delito, imposibilidad de intervención municipal. |
| Presencia y operación de mafias | Cobro de cupos, lotización ilegal de espacios (pistas y veredas), enfrentamientos internos. |
| Riesgo inminente de incendios | Potenciales pérdidas materiales y, lo más grave, pérdidas humanas debido a la aglomeración y falta de accesos. |
| Inestabilidad política y cambios ministeriales | Falta de continuidad en planes de seguridad, demoras en la toma de decisiones y ejecución de operativos. |
| Falta de apoyo interinstitucional | Ineficacia en la resolución del problema, percepción de abandono por parte de la ciudadanía. |
Preguntas Frecuentes (FAQs)
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la situación en el Complejo de Mercados de Piura:
¿Cuántos policías hay actualmente en el Complejo de Mercados de Piura?
Según las declaraciones del alcalde Juan José Díaz Dios, no hay ni 12 efectivos policiales para cubrir una extensión de 24 hectáreas en el Complejo de Mercados de Piura.
¿Quién es el alcalde de Piura y cuál es su postura sobre la situación?
El alcalde de Piura es Juan José Díaz Dios. Él ha calificado la situación de “terrible” y ha expresado su frustración por la falta de apoyo policial, denunciando el caos, la presencia de mafias y el alto riesgo para la seguridad ciudadana.
¿Por qué no se ha intervenido el mercado a pesar del caos y el desorden?
El alcalde ha indicado que se les ha informado que la Policía está realizando una “evaluación de inteligencia” y que el centro de abastos es considerado “muy peligroso” para intervenir debido a la gran cantidad de ambulantes y la posible presencia de personas armadas.
¿Qué riesgos de seguridad existen en el mercado debido a la aglomeración?
El principal riesgo señalado es el de un incendio, que podría generar pérdidas humanas y materiales. Además, la presencia de personas armadas y mafias que cobran cupos aumenta la inseguridad y la posibilidad de enfrentamientos.
¿Hay presencia de mafias en la zona del mercado y qué actividades realizan?
Sí, el alcalde ha denunciado la presencia de mafias de informales que han tomado avenidas, “lotizan” pistas y veredas, y se enfrentan por el cobro de cupos a los comerciantes.
¿Qué acciones se han tomado o se han intentado tomar para abordar la situación?
Se ha solicitado apoyo policial constante y la activación de un plan de operaciones ya existente. El alcalde ha pedido ayuda a la Defensoría del Pueblo y el Coprosec acordó citar al General PNP Edward Espinoza para que exponga un plan. Sin embargo, estas acciones no se han concretado o no han tenido el efecto deseado.
¿Desde cuándo se ha descontrolado la situación en el mercado de Piura?
Según el alcalde, el mercado se mantuvo ordenado hasta noviembre del año pasado, y la situación de descontrol actual se advirtió desde hace meses sin obtener una respuesta efectiva.
La situación en el Complejo de Mercados de Piura es un llamado de atención urgente sobre la necesidad de una coordinación efectiva entre las autoridades y un compromiso real para garantizar la seguridad y el orden público. La ciudadanía de Piura espera respuestas concretas y acciones contundentes que restablezcan la tranquilidad en uno de los puntos más neurálgicos de la ciudad.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Caos en Piura: ¿Cuántos Policías Custodian el Mercado? puedes visitar la categoría Seguridad.
