25/12/2024
La delincuencia que azota las calles del país es una preocupación constante para todos los ciudadanos, quienes a diario se preguntan si realmente estamos siendo protegidos por nuestras autoridades. Esta interrogante, que resuena en cada esquina y en cada hogar, es una pregunta válida y urgente para quienes vivimos en un estado de alerta permanente. Para acercarse a una respuesta, la campaña #PasaEnLaCalle del reconocido medio El Comercio decidió ir más allá de las percepciones y corroborar en persona qué tan activa es la vigilancia preventiva en las zonas donde más se reportan asaltos y robos a mano armada, confrontando la teoría con la cruda realidad del día a día en nuestras urbes.

La metodología empleada para esta investigación no se basó únicamente en la opinión popular o en el “sentir” de los vecinos, sino que se fundamentó en datos oficiales y herramientas tecnológicas avanzadas. Para ello, los investigadores caminaron por zonas catalogadas como “picantes” en varios distritos de la capital, utilizando como referencia Data-Crim, una herramienta digital gratuita. Esta plataforma, alimentada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) y la propia Policía Nacional del Perú (PNP), ofrece un mapa de calor detallado que señala las calles y áreas con mayor incidencia delictiva. En este mapa, las zonas marcadas en rojo indican los lugares con la mayor actividad criminal, mientras que las verdes representan una menor presencia de delincuencia. Esta aproximación permitió focalizar el estudio en los puntos donde, teóricamente, la presencia policial debería ser más robusta y constante.
El Mapa del Delito y la Realidad en las Calles: Una Disparidad Preocupante
La integración de la tecnología y los datos en la lucha contra el crimen es, sin duda, un avance significativo. Data-Crim representa una oportunidad invaluable para que las fuerzas del orden dirijan sus recursos de manera más eficiente y estratégica. Sin embargo, la investigación de campo de #PasaEnLaCalle puso en evidencia que, a pesar de la disponibilidad de esta información en tiempo real, la vigilancia preventiva en muchas de estas zonas críticas parece ser insuficiente o, en algunos casos, prácticamente inexistente. Esta desconexión entre la inteligencia criminal y la acción en el terreno es una de las conclusiones más preocupantes del estudio, sugiriendo una falla en la articulación de las estrategias de seguridad ciudadana.
Estudio de Caso 1: La Avenida México en La Victoria
Una de las vías centrales visitadas por el equipo de investigación fue la avenida México, ubicada en el distrito de La Victoria. Esta zona es conocida por su vibrante y a menudo caótico comercio ambulatorio y automotriz, que se ha adueñado de gran parte de las veredas y espacios públicos. En el mapa de calor de Data-Crim, la avenida México se destaca con una gran reincidencia de delitos graves, tales como hurto agravado y robo a mano armada. Los cruces específicos con la avenida Aviación, el jirón Huánuco, el jirón 3 de Febrero y la avenida San Pablo son los que presentan el mayor número de reportes delictivos, convirtiéndolos en verdaderos focos rojos de la criminalidad urbana.
Durante dos días consecutivos, el 26 y 27 de julio, el equipo de #PasaEnLaCalle permaneció en esta avenida por dos horas cada día, observando la presencia de unidades policiales. Los resultados fueron desoladores: el primer día, no se visualizó el paso de ninguna unidad de la Policía Nacional del Perú, a pesar de que la PNP tiene acceso en tiempo real a la plataforma Data-Crim y, por ende, conoce el elevado nivel de inseguridad de la zona. La única unidad observada fue una camioneta de la municipalidad. El segundo día, la situación mejoró ligeramente, con la observación de un único patrullero pasando en ese lapso de tiempo. Según la revisión de este equipo, entre enero de 2021 y enero de 2022, se han reportado un total de 525 delitos en esta área, destacando principalmente el hurto y el robo, cifras que contrastan fuertemente con la casi nula presencia policial.
Estudio de Caso 2: Túpac Amaru y Tomás Valle en San Martín de Porres
Otro punto neurálgico de la ciudad que fue objeto de esta investigación fue el cruce de las avenidas Túpac Amaru y Tomás Valle, en el distrito de San Martín de Porres. Esta intersección es un punto de gran afluencia peatonal y vehicular, al albergar una de las estaciones del Metropolitano en su centro y tener el concurrido centro comercial Plaza Norte muy cerca. La dinámica de esta zona, con miles de personas transitando a diario, la convierte en un objetivo atractivo para la delincuencia.
En las dos horas de observación en este punto, el equipo de El Comercio solo logró visualizar un único patrullero, perteneciente a la comisaría de Independencia, a pesar de la cercanía y la alta incidencia delictiva. Los residentes de la zona y los comerciantes locales coinciden en señalar que el horario en que su vecindario se convierte en “tierra de nadie” es entre las 8 y 11 p.m., una percepción que se ve lamentablemente reflejada con precisión en el mapa de calor de Data-Crim. Hasta la fecha, solo este cruce registra 89 delitos reportados por las víctimas a la PNP, destacándose, al igual que en otros puntos, el hurto agravado como el delito más frecuente. La falta de una presencia policial visible y disuasoria en estos horarios críticos deja a los ciudadanos a merced de los delincuentes.
Estudio de Caso 3: Avenida Riva Agüero en El Agustino
El Agustino, un distrito con una larga historia de lucha contra la inseguridad, fue el siguiente destino del equipo de #PasaEnLaCalle. Específicamente, la avenida Riva Agüero fue señalada por los propios vecinos como un escenario constante de inseguridad ciudadana desde hace mucho tiempo. Entre la cuadra 1 y 10 de esta avenida, la base de datos del INEI Data-Crim muestra una alarmante cantidad de círculos de calor rojos, indicando una alta concentración de delitos. Estos círculos suman un total de 308 delitos reportados entre 2021 y la actualidad, con el robo y el hurto agravado a la cabeza.
Durante las cuatro horas que el equipo de investigación permaneció en la zona, la observación de la presencia policial fue mínima, aunque ligeramente mejor que en algunos de los puntos anteriores. En este lapso, se visualizaron únicamente dos unidades de la Policía Nacional. Si bien dos unidades pueden parecer más que una o ninguna, en un área con una incidencia delictiva tan alta y una historia tan marcada de inseguridad, esta presencia es claramente insuficiente para generar un efecto disuasorio significativo o para garantizar una respuesta rápida ante los delitos que ocurren con frecuencia.
Estudio de Caso 4: Puente Primavera en Surco
Finalmente, otro punto crítico analizado fue el puente Primavera en el distrito de Surco, un lugar por donde transita una gran cantidad de peatones que esperan el transporte público para dirigirse a sus respectivos destinos. Esta zona, estratégica por su flujo de personas, debería contar con una vigilancia constante.
Cabe mencionar que esta área tiene muy cerca una central de cámaras de videovigilancia de la Municipalidad de Santiago de Surco, lo que, en teoría, debería contribuir a una mayor seguridad. Sin embargo, la realidad es otra: se han registrado hasta la fecha 44 delitos en este mismo punto, destacándose el hurto como el principal. Durante las casi dos horas de reportería que realizó el equipo de #PasaEnLaCalle, no se vio el paso de la Policía Nacional en ninguna oportunidad. La única presencia de seguridad observada fue la de personal de serenazgo. Este hecho resalta la preocupante ausencia policial incluso en zonas monitoreadas por sistemas de videovigilancia municipales, lo que genera dudas sobre la efectividad de la coordinación entre las distintas fuerzas de seguridad.
Análisis de Expertos: ¿Por Qué Falla la Prevención?
Los hallazgos de esta investigación de campo se complementan con el análisis de expertos en seguridad, quienes ofrecen una perspectiva sobre las razones detrás de la aparente falta de prevención y respuesta por parte de la Policía Nacional.
Según sostiene el Coronel PNP en retiro Carlos Remy, si bien las autoridades tienen acceso a diversas plataformas y a un “mapa del delito” (como Data-Crim), muchas veces no se articulan los servicios policiales de manera efectiva. Remy señala que los escuadrones de emergencia, por ejemplo, deberían estar estratégicamente ubicados en los lugares de mayor incidencia criminal. El objetivo de esta disposición es que puedan tener una respuesta inmediata y a un mayor nivel que la de los delincuentes, actuando como una fuerza disuasoria y de contención. “Desgraciadamente hay niveles de patrullaje que no son respetados. Hay una falta de vigilancia preventiva por parte de la PNP, para lo cual tienen que articular una serie de estrategias y designar en función de la peligrosidad cierta cantidad de efectivos que sean necesarios”, menciona Remy, subrayando la necesidad de una planificación y ejecución más rigurosa.
Además, el Coronel Remy añade que debe haber una mayor decisión y colaboración tanto por parte de la PNP como de la población para conocer a mayor detalle cuáles son las vías alternas y los canales adecuados para denunciar los delitos. “La población no tiene conocimiento de dónde llamar, por lo que deben comunicar mejor los números y que también haya mejor capacidad de respuesta. Volver a retomar la confianza en la PNP va a ser imposible si no se tiene una buena central y no contestan. Solo sucederá cuando al llamado de una emergencia, lleguen a tiempo”, concluye Carlos Remy, enfatizando la importancia de la confianza ciudadana y la eficiencia en la atención de emergencias.
Al respecto, Ricardo Valdés, ex viceministro de Seguridad Pública, coincide con el Coronel Remy en la necesidad de una mejor articulación entre los sistemas de seguridad ciudadana. Valdés atribuye esta deficiencia a una clara falta de voluntad política. “Si no se está poniendo en práctica la estrategia básica del control de la criminalidad a través del control territorial, es porque la Policía no lo quiere hacer”, asegura Valdés, señalando una responsabilidad directa en la institución policial. El ex viceministro también aclara el rol del serenazgo: “El serenazgo tiene un rol complementario y solamente se desempeña en el ámbito preventivo, pues no porta armas ni puede hacer persecución policial. El rol de persecución e investigación le corresponde a la Policía”. Esto subraya la necesidad de la presencia policial para una respuesta efectiva ante el delito.
Asimismo, Valdés menciona que en el patrullaje integrado, es crucial que haya un policía dentro de la unidad del serenazgo para poder actuar en casos de flagrancia, ya que de lo contrario, los serenos por sí solos no podrán intervenir legalmente. Tras el exhaustivo trabajo de campo realizado por el equipo de El Comercio, se puede concluir de manera contundente que, a pesar de que existe data de delitos actualizada diariamente y además monitoreada en tiempo real a través de herramientas como Data-Crim, la Policía Nacional del Perú no está utilizando esta información de manera eficiente. La presencia policial es escasa o nula en muchos de los focos rojos identificados, dejando la labor de vigilancia a serenazgo, que, por sus limitaciones legales, no puede suplir el rol de la PNP en la persecución y detención de delincuentes.
La Importancia de la Denuncia y la Articulación
La investigación del equipo de #PasaEnLaCalle también narra un episodio específico que ilustra la complejidad de la interacción entre las víctimas y la policía. Víctimas de robo que lograron rastrear su celular hasta Las Malvinas fueron a la policía con la evidencia para recuperarlo. La reacción de los agentes en estos casos es crucial para la confianza de la población en las instituciones. Si bien el artículo no detalla la reacción específica, subraya la necesidad de una mejor respuesta y atención a las denuncias ciudadanas. La denuncia es el primer paso para que los delitos sean registrados en plataformas como Data-Crim y para que las autoridades tengan un panorama completo de la situación delictiva.
La falta de una estrategia de patrullaje efectivo y la desarticulación entre la información disponible y la acción en el terreno, como se ha evidenciado, tienen consecuencias directas en la seguridad ciudadana. Las zonas con alta incidencia delictiva que carecen de presencia policial visible se convierten en caldos de cultivo para el crimen, donde los delincuentes operan con impunidad. La ciudadanía, por su parte, se ve forzada a vivir en un estado de constante incertidumbre y temor, lo que mina la confianza en sus autoridades y en el sistema de justicia.
Conclusiones y Desafíos para la Seguridad Ciudadana
Los hallazgos de la campaña #PasaEnLaCalle son un llamado de atención urgente a las autoridades. La existencia de herramientas como Data-Crim es un activo valioso, pero su potencial se desaprovecha si no se traduce en una acción policial efectiva y visible en las calles. La prevención del delito no es solo una cuestión de respuesta, sino fundamentalmente de disuasión. Una presencia policial constante y estratégica en los puntos críticos puede reducir significativamente las oportunidades para los delincuentes.
El desafío radica en superar la falta de voluntad política y la ineficiencia en la articulación de los servicios policiales. Es imperativo que la PNP redefina y fortalezca sus estrategias de patrullaje, asignando los recursos humanos y logísticos necesarios a las zonas de mayor peligrosidad, basándose en la información que ellos mismos recogen. Asimismo, es fundamental mejorar la comunicación con la ciudadanía, fomentando la denuncia y garantizando una respuesta rápida y efectiva a las emergencias. Solo así se podrá empezar a reconstruir la confianza de la población en sus fuerzas del orden y lograr que las calles del país dejen de ser un escenario de constante alerta para convertirse en espacios seguros para todos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Qué es Data-Crim? | Es una herramienta digital gratuita alimentada por el INEI y la Policía Nacional del Perú (PNCP) que ofrece un mapa de calor con información sobre la incidencia delictiva en diferentes zonas, señalando los lugares con mayor o menor actividad criminal. |
| ¿Por qué es importante la vigilancia preventiva? | La vigilancia preventiva es crucial para disuadir a los delincuentes, reducir las oportunidades para cometer delitos y generar una sensación de seguridad en la población. Permite una respuesta rápida ante flagrancias. |
| ¿Cuál es el rol del serenazgo en la seguridad ciudadana? | El serenazgo tiene un rol complementario y se desempeña principalmente en el ámbito preventivo. No porta armas ni puede realizar persecución policial o detenciones por sí solo; su función es de apoyo y vigilancia. |
| ¿Qué significa “articulación” en el contexto de la seguridad ciudadana? | Se refiere a la coordinación y colaboración efectiva entre las diferentes instituciones y sistemas de seguridad (como la PNP, el serenazgo, las municipalidades y las plataformas de datos) para trabajar de manera conjunta y eficiente en la prevención y combate del delito. |
| ¿Cómo afecta la falta de presencia policial a la confianza ciudadana? | La ausencia de policías en zonas de alta criminalidad genera desconfianza y una sensación de desprotección en la población. La confianza se recupera cuando las autoridades demuestran capacidad de respuesta y presencia efectiva. |
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