¿Qué recibió el General Becerra después de la captura del camarada Gonzalo?

El Día que el Terror Cayó: La Captura de Abimael Guzmán

15/08/2024

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El 12 de septiembre de 1992 quedó grabado a fuego en la memoria colectiva del Perú. Esa noche, en una modesta casa en el distrito de Surquillo, se puso fin a la era de terror impuesta por Sendero Luminoso con la captura de su sanguinario líder, Abimael Guzmán. Una operación de inteligencia meticulosa, llevada a cabo por los valientes agentes del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de la Policía Nacional del Perú, culminó con un éxito que cambió para siempre el destino de una nación sumida en la violencia. Este relato épico de astucia, valentía y sacrificio es una pieza fundamental de la historia peruana, y su epicentro fue la ahora icónica calle Varsovia 459.

¿Dónde se grabó la captura de Abimael Guzmán?
La captura de Abimael Guzmán fue grabada en la Casa ubicada en Varsovia 459, Surquillo, donde lo capturaron. Julio y Ana Cecilia eran la punta de lanza del equipo del GEIN que ya desde hacía meses tenían identificada la guarida de Guzmán y sabían quienes lo cuidaban.
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La Operación Victoria: La Inteligencia que Derrotó al Terror

La captura de Abimael Guzmán, conocido también como "Camarada Gonzalo", no fue producto del azar, sino de años de arduo trabajo de inteligencia. La "Operación Victoria", ideada y ejecutada por el GEIN, un grupo de élite creado en 1990 bajo la Dirección Contra el Terrorismo (DINCOTE), fue una proeza de estrategia policial. Liderado por el entonces mayor Benedicto Jiménez y el coronel Marco Miyashiro, el GEIN estaba conformado por 82 agentes, hombres y mujeres, altamente capacitados para enfrentar la amenaza terrorista.

El desafío era inmenso. Sendero Luminoso operaba con una clandestinidad extrema, y ubicar a su líder era una tarea casi imposible. Los agentes del GEIN tuvieron que aprender sobre la marcha, adaptándose a un enemigo sin precedentes. Su metodología era innovadora: se mimetizaban con el entorno, asumiendo identidades de recolectores de basura, vendedores ambulantes o incluso músicos. Esta capacidad de infiltración fue crucial.

Uno de los métodos más ingeniosos fue el estudio de la basura. Agentes encubiertos recogían diariamente los desechos de la casa sospechosa en Surquillo. Fue a través de este análisis que encontraron pistas vitales: envoltorios de medicamentos para la psoriasis, una enfermedad que padecía Guzmán, y colillas de cigarrillos de la marca que él solía fumar. Estos pequeños detalles, aparentemente insignificantes, se convirtieron en indicios irrefutables que confirmaban la presencia del cabecilla terrorista en el inmueble, al que bautizaron como "El Castillo". La meticulosidad y la paciencia fueron las armas secretas del GEIN.

Meses de vigilancia y seguimiento permitieron al GEIN identificar a las personas que entraban y salían de la vivienda, así como sus rutinas. Entre ellos, destacaba la joven bailarina Maritza Garrido Lecca y su pareja Carlos Incháustegui, quienes eran los anfitriones y cuidadores de Guzmán. La planificación de la intervención era tan delicada que cada movimiento estaba calculado para asegurar el éxito y, fundamentalmente, la captura con vida del líder terrorista.

El Día D: El Asalto a "El Castillo"

La fecha inicialmente prevista para la operación era el 15 de septiembre, coincidiendo con el aniversario de la Policía de Investigación del Perú. Sin embargo, los indicios se volvieron tan contundentes que se decidió adelantar la intervención al sábado 12 de septiembre de 1992. Ese día, la tensión era palpable. Los agentes estaban en sus posiciones, listos para actuar.

La punta de lanza de la operación fue la pareja de agentes Julio Becerra, apodado 'Ardilla', y Ana Cecilia Garzón, conocida como 'Gaviota'. Su misión: simular ser una pareja de enamorados en un quiosco cercano a la casa de la calle Varsovia 459. Mientras compartían una gaseosa y fingían una conversación, sus ojos no perdían detalle de la vivienda. El corazón les latía con fuerza, sabiendo que estaban a punto de hacer historia.

¿Quién capturó a Guzmán?
La captura se dió aproximadamente alrededor de las 8.00 p. m. y fue efectuada por el alférez Julio Becerra, apodado como ‘Ardilla’, y por la policía Cecilia Garzón, denominada ‘Gaviota’. Ambos agentes fueron los primeros en ingresar a la vivienda y lograron capturar a Guzmán, quien se encontraba en su escritorio.

Cerca de las 8:00 p.m., se escucharon ruidos en el interior. Media hora después, la puerta se abrió y vieron salir a Maritza Garrido Lecca, Carlos Incháustegui y a otros visitantes. Era el momento. "¡Luz verde, procedan!", se escuchó por la radio. 'Ardilla' y 'Gaviota' corrieron hacia la entrada. Carlos Incháustegui intentó cerrar la puerta, pero 'Ardilla' se abalanzó para evitarlo. Maritza Garrido Lecca comenzó a gritar que los estaban asaltando. La situación era caótica.

En un instante crucial, 'Gaviota' sacó su arma de reglamento y realizó un disparo al aire. El estruendo detuvo la resistencia de Incháustegui y Garrido Lecca, permitiendo que 'Ardilla' se precipitara hacia el segundo piso, el corazón de la operación. "Vivir el momento es distinto. Pareciera que pasaron varias horas, pero en realidad todo pasó en 10 a 15 segundos", relataría Becerra años después.

Al llegar al segundo piso, 'Ardilla' se encontró con una mujer vestida de negro que nunca había sido vista por el GEIN. Ella, asustada, cerró una puerta corrediza. Al seguirla, 'Ardilla' irrumpió en una habitación que parecía un estudio. Allí, sentado en un escritorio, rodeado de libros, estaba Abimael Guzmán. Julio Becerra, con su revólver Smith & Wesson 38 especial apuntándole a la cabeza, exclamó: "¡Quieto carajo, o te mato!". La respuesta de Guzmán fue de rendición: "Tranquilo, muchacho, ya perdí, pero tranquilo". En ese momento, Elena Iparraguirre, la esposa de Guzmán, y la mujer de negro intentaron abalanzarse sobre 'Ardilla', pero los demás agentes del GEIN ya estaban ingresando a la habitación, asegurando la captura.

La noticia se esparció como pólvora. La detención del líder de Sendero Luminoso, en la misma casa de la calle Varsovia 459, Surquillo, donde se había escondido durante meses, marcó un antes y un después en la historia del Perú. La ubicación exacta de la captura es hoy un lugar de gran relevancia histórica, incluso siendo utilizada para la filmación de la película "La Hora Final", que recrea estos momentos épicos.

Los Rostros de la Captura: Más Allá de Guzmán

La "Operación Victoria" no solo significó la captura de Abimael Guzmán, sino también la de otros miembros clave de la cúpula senderista que lo acompañaban en la vivienda. Entre ellos se encontraban Elena Iparraguirre, segunda esposa de Guzmán; Laura Zambrano Padilla, encargada de las finanzas del narcotráfico para la organización; María Pantoja, y la ya mencionada Maritza Garrido Lecca, quien se encargaba de la seguridad y el cuidado del líder.

La figura de Maritza Garrido Lecca generó particular conmoción. Una joven bailarina miraflorina de clase media alta, de 27 años al momento de la captura, cuyo rostro dulce contrastaba brutalmente con el fanatismo de las consignas que profería. Su presencia junto a Guzmán dejó a muchos peruanos perplejos, cuestionando cómo una persona de su perfil pudo abrazar una ideología tan violenta. Sentenciada inicialmente a cadena perpetua por traición a la Patria, su condena fue luego anulada y se le impuso una pena de 25 años por terrorismo. Su liberación, ocurrida años después, volvió a encender el debate sobre el arrepentimiento de los terroristas, ya que Garrido Lecca nunca dio señales públicas de remordimiento, lo que sigue perturbando a gran parte de la sociedad peruana.

¿Es verdad que la policía sabía que Guzmán estaba a estar ahí?
Por su parte, el general Julio Becerra “Ardilla”, actual jefe de la Región Policial Cusco, comentó que si bien se logró la captura, no tenían el cien por ciento de certeza que Guzmán se encontraba en esa casa. “Si alguien les dice que la Policía sabía que Guzmán iba a estar ahí, no es verdad. Había muchos indicios, sí”, agregó Becerra.

Héroes Anónimos: El Legado del GEIN y Sus Protagonistas

Los 82 policías que conformaron el GEIN fueron declarados "Héroes de la Democracia". Su trabajo articulado, su discreción y su compromiso inquebrantable fueron la clave del éxito. A diferencia de lo que algunos pudieran creer, los agentes del GEIN no tenían el cien por ciento de certeza de que Guzmán se encontraba en la casa de Surquillo hasta el momento de la intervención, lo que añade un componente de riesgo y valentía a su hazaña.

La historia personal de 'Ardilla' y 'Gaviota' es un testimonio de la dedicación de estos agentes. Julio Becerra y Ana Cecilia Garzón, quienes simularon un romance para la operación, terminaron casándose seis meses después de la captura. Su unión fue un símbolo de la victoria no solo profesional, sino también personal, sobre la adversidad. 'Gaviota' se retiró de la institución, mientras que 'Ardilla' continuó su carrera, llegando a ser General de la Policía Nacional, demostrando la sencillez y el compromiso que los caracterizan.

El reconocimiento para los agentes no fue siempre el esperado. Aunque el gobierno había prometido un millón de dólares por la captura de Guzmán, los recortes hicieron que a Julio Becerra le correspondieran solo 200 dólares inicialmente. Sin embargo, años después, recibió un reconocimiento económico más sustancial de 10 mil dólares, que utilizó para comprar la casa donde aún vive con su esposa en el distrito de San Miguel. Para estos héroes, el mayor premio fue la convicción de haber liberado a su país de una de las épocas más oscuras de su historia.

La anécdota de Julio Becerra sobre su boda en Miraflores es reveladora. Él insistió en casarse en ese distrito, en parte como un acto de revancha personal contra la discriminación que había sufrido años antes por sus rasgos andinos en un local de la zona. Su boda, pública y celebrada con sus compañeros del GEIN, fue una declaración de que en el Perú, la lucha por la patria no distingue razas ni colores de piel. Fue un mensaje de unidad y orgullo nacional, forjado en el crisol de la adversidad.

La disolución posterior del GEIN por parte del entonces presidente Alberto Fujimori fue un epílogo agridulce para un grupo que había demostrado una capacidad excepcional. Sin embargo, su legado perdura como un ejemplo de lo que la inteligencia y la valentía policial pueden lograr en la defensa de la democracia y la paz.

Preguntas Frecuentes sobre la Captura de Abimael Guzmán

¿Dónde se grabó la captura de Abimael Guzmán?
La histórica captura de Abimael Guzmán se llevó a cabo en una vivienda ubicada en la calle Varsovia 459, en el distrito de Surquillo, Lima, Perú. La película "La Hora Final", que narra estos eventos, fue grabada en la misma casa para mayor autenticidad.
¿Quiénes fueron los principales agentes que capturaron a Abimael Guzmán?
La captura fue el resultado del trabajo conjunto del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de la Policía Nacional del Perú. Los agentes clave que ingresaron primero y redujeron a Guzmán fueron el alférez Julio Becerra, conocido como 'Ardilla', y la suboficial Ana Cecilia Garzón, apodada 'Gaviota'. El GEIN fue liderado por Benedicto Jiménez y Marco Miyashiro.
¿Es verdad que la policía sabía con total certeza que Guzmán estaba en esa casa?
Según testimonios de los propios agentes del GEIN, como el General Julio Becerra, no tenían el cien por ciento de certeza de la presencia de Guzmán hasta el momento de la intervención. Había muchos indicios fuertes, obtenidos principalmente del análisis de la basura de la vivienda, pero la confirmación se dio al irrumpir en el inmueble.
¿Qué recibió el General Julio Becerra después de la captura del "Camarada Gonzalo"?
El entonces alférez Julio Becerra, junto a los demás miembros del GEIN, fue declarado "Héroe de la Democracia". Aunque inicialmente recibió una suma simbólica del millón de dólares prometido, posteriormente se le otorgaron 10 mil dólares, los cuales utilizó para adquirir una vivienda en San Miguel, donde reside actualmente con su esposa.
¿Cuál fue el rol de Maritza Garrido Lecca en la captura?
Maritza Garrido Lecca era una bailarina que residía en la casa de Surquillo y se encargaba de cuidar y resguardar a Abimael Guzmán. Fue capturada junto a él y otros miembros de la cúpula senderista. Su caso generó gran impacto debido a su perfil y la falta de arrepentimiento público tras su condena y posterior liberación.

La captura de Abimael Guzmán en Surquillo no es solo un hecho histórico, es un recordatorio del valor de la inteligencia policial y de la resiliencia de un país. A través del sacrificio y la dedicación de hombres y mujeres como los del GEIN, el Perú logró cerrar uno de los capítulos más dolorosos de su historia reciente, reafirmando su compromiso con la paz y la democracia.

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