03/01/2024
Los desalojos son, sin duda, una de las operaciones más delicadas y multifacéticas que enfrentan las fuerzas del orden en cualquier parte del mundo. Lejos de ser meros actos de cumplimiento de una orden, estas intervenciones se entrelazan con complejidades sociales, humanitarias y legales que exigen una respuesta meticulosa y, en ocasiones, innovadora por parte de la policía y las autoridades locales. Desde la recuperación de propiedades ocupadas ilegalmente hasta la disolución de concentraciones masivas, cada escenario presenta sus propios desafíos y requiere una comprensión profunda de la ley y de las circunstancias humanas involucradas.

La policía, en su rol de garante del orden y la seguridad, se ve constantemente en la necesidad de equilibrar la protección de la propiedad privada y el bienestar público con el respeto a los derechos fundamentales de las personas. Esta balanza se vuelve aún más precaria cuando se trata de situaciones donde la precariedad, la delincuencia o la protesta social se encuentran en el epicentro del conflicto. A continuación, exploraremos diversos casos que ilustran la complejidad de los desalojos policiales, destacando las estrategias adoptadas, los marcos legales que los rigen y los desafíos que persisten.
- La Lucha Contra la Ocupación Ilegal: El Caso de Mataró
- Desalojos en Contextos de Protesta: La Intervención en San Marcos, Perú
- El Marco Temporal de Actuación Policial: Las 48 Horas Clave en Colombia
- La Delicada Línea de la Integridad: Corrupción en Desalojos Judiciales
- Análisis Comparativo de Casos de Desalojo
- Preguntas Frecuentes sobre Desalojos Policiales
La Lucha Contra la Ocupación Ilegal: El Caso de Mataró
En la ciudad de Mataró, la Policía Local enfrenta un verdadero quebradero de cabeza con el fenómeno de la ocupación ilegal. Las cifras hablan por sí solas: hasta septiembre, ya se habían registrado 585 casos, superando los 574 de todo el año 2021 y triplicando las incidencias previas a la pandemia. Este aumento exponencial no solo representa un desafío cuantitativo, sino que también revela una transformación cualitativa en el tipo de ocupaciones y sus consecuencias.
Si bien no son las más numerosas, las ocupaciones de locales comerciales y viviendas ubicadas en plantas bajas son las que generan un impacto mucho mayor en la seguridad y convivencia ciudadana. Estas propiedades, una vez ocupadas, se convierten con frecuencia en verdaderos «campos base» para delincuentes, focos de insalubridad y puntos de conflicto. La dificultad radica en que, a menudo, los ocupantes no tienen conexión a servicios básicos como luz o agua, lo que agrava las condiciones y añade un factor de riesgo potencial para la salud pública y la seguridad estructural de los inmuebles.
Un ejemplo claro de esta problemática se evidenció en la inspección de una antigua casa unifamiliar que carecía de servicios básicos. La presencia de cucarachas detectada por técnicas de Salud Pública y el análisis estructural por parte de Urbanismo, que reveló partes apuntaladas, subrayan la peligrosidad de estas 'infraviviendas'. En este caso particular, un joven había hecho de este espacio su hogar, durmiendo en un colchón en el suelo, sin comida ni utensilios para cocinar, y acumulando objetos que, según él, eran para vender. La situación no solo era precaria para el ocupante, sino que representaba un peligro inminente para la comunidad.
Ante esta realidad, la Policía Local de Mataró ha optado por una estrategia innovadora: las inspecciones multidisciplinares. Esta aproximación implica el apoyo de otros departamentos del Ayuntamiento, como Salud Pública y Urbanismo, para recopilar la documentación necesaria que justifique ante un juez la necesidad de desalojar un espacio debido al riesgo potencial que supone habitarlo. Marc Coromines, responsable de la Unidad de Civismo y Convivencia (UCC) de la Policía Local de Mataró, describe estas inspecciones como una de las «soluciones imaginativas» adoptadas para combatir el fenómeno con mayor eficacia. Reconoce que las soluciones legislativas y sociales han sido insuficientes, obligando a las fuerzas del orden a «reinventarse».

La preocupación por los bajos y locales no es menor, ya que su ocupación está frecuentemente asociada a la comisión de otros tipos de delitos, lo que los convierte en puntos críticos para la seguridad urbana. La coordinación interdepartamental es crucial para presentar un caso sólido ante la justicia, demostrando que el desalojo no es solo una medida de recuperación de la propiedad, sino una acción necesaria para proteger la seguridad y la salud pública.
Desalojos en Contextos de Protesta: La Intervención en San Marcos, Perú
Los desalojos policiales no se limitan únicamente a la recuperación de propiedades, sino que también pueden ocurrir en el contexto de la gestión de protestas y manifestaciones. Un caso que generó gran controversia fue el desalojo de manifestantes antigubernamentales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) en Lima, Perú, por parte de la Policía Nacional de Perú (PNP).
Según la versión del ministro del Interior de Perú, Vicente Romero, la intervención policial se llevó a cabo el sábado en respuesta a un pedido de las propias autoridades universitarias y por la comisión de un delito en flagrancia. Romero explicó que el viernes anterior, se había presentado una denuncia por el ingreso violento de unas 300 personas, quienes habrían reducido y despojado de sus radios a los vigilantes, además de encadenar las nueve puertas de acceso a la universidad. Ante esta situación, y con una solicitud formal de intervención por parte de la universidad, la policía procedió al ingreso, argumentando que actuó en cumplimiento de la ley y dentro del marco del estado de emergencia.
Sin embargo, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos emitió un comunicado el domingo denunciando un abuso de autoridad por parte de la PNP. La universidad señaló que la policía ingresó al campus universitario haciendo un uso evidente de la fuerza y, crucialmente, sin la presencia de la Defensoría del Pueblo ni de un representante del Ministerio Público. Esta ausencia de supervisión externa en un operativo de tal magnitud generó serias preocupaciones sobre la legalidad y la proporcionalidad de la fuerza empleada.
La universidad aclaró que, si bien había denunciado los actos violentos de un «reducido grupo de estudiantes en colaboración con algunos manifestantes» que habían dañado cámaras de seguridad y robado material, su solicitud a la policía había sido «únicamente» para la liberación de las puertas tomadas. El operativo policial, que incluyó el derribo de la entrada con una tanqueta y culminó con la detención de 193 personas (entre manifestantes y estudiantes), fue considerado por la UNMSM como desproporcionado y lesivo, especialmente al rechazar la intervención de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) en la residencia universitaria, lo que, según ellos, causó daños materiales y agravios físicos y psicológicos a la comunidad sanmarquina.
Este caso ilustra la tensión inherente en los desalojos de protestas, donde la necesidad de restaurar el orden y la seguridad se contrapone con la protección de los derechos a la protesta pacífica y la garantía de un debido proceso, incluyendo la supervisión de entidades de derechos humanos y el Ministerio Público.

El Marco Temporal de Actuación Policial: Las 48 Horas Clave en Colombia
El tiempo es un factor crítico en las intervenciones policiales, especialmente en los casos de desalojo de tierras ocupadas ilegalmente. En Colombia, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, ha aclarado el marco temporal dentro del cual la policía puede actuar sin necesidad de una orden judicial, en el contexto de una ola de invasiones de tierras que afecta a once departamentos del país.
Velásquez explicó que la Policía tiene la facultad de desalojar a los ocupantes de un predio dentro de las 48 horas siguientes al inicio de la ocupación, sin que se requiera ninguna orden judicial. Esta capacidad de actuación por iniciativa propia es fundamental para evitar la consolidación de invasiones y para una respuesta rápida ante la flagrancia de la ocupación ilegal. Según el ministro, esta disposición no es una instrucción particular de su gobierno, sino un tema de ley que otorga a la policía esta potestad en las primeras horas de la intrusión.
Sin embargo, la situación cambia drásticamente una vez transcurrido este plazo inicial. Pasadas las 48 horas, la Policía Nacional solo puede actuar en virtud de una decisión judicial. Esto implica que, si la ocupación ilegal se mantiene más allá de este periodo, los propietarios deben iniciar un proceso legal por perturbación de la posesión, y la fuerza pública solo podrá intervenir para ejecutar una orden de desalojo emitida por un juez. Esta distinción es crucial y subraya la importancia de la celeridad en la denuncia y la actuación policial inicial.
El ministro también desmintió las críticas sobre una supuesta pasividad de la fuerza pública ante las invasiones, afirmando que ha habido actuaciones que han impedido la consolidación de muchas ocupaciones. La coordinación con el Ministerio del Interior es clave en situaciones de mayor complejidad, como el bloqueo de infraestructuras críticas, donde la acción policial debe ser concertada y estratégica.
Este marco temporal busca un equilibrio entre la eficacia de la acción policial inmediata y la garantía del debido proceso y la intervención judicial en casos que requieren una evaluación más profunda de los derechos y las circunstancias. Es un recordatorio de que la ley establece límites claros a la actuación policial, asegurando que las intervenciones se realicen dentro de un marco de legalidad y respeto por los derechos.
La Delicada Línea de la Integridad: Corrupción en Desalojos Judiciales
Más allá de los desafíos operativos y legales, los desalojos también pueden ser escenarios donde la integridad policial se pone a prueba. Un lamentable ejemplo de esto ocurrió en Tacna, Perú, donde el suboficial de la PNP Roberto Caldas Wong fue acusado de pedir una coima a cambio de brindar apoyo policial en un desalojo judicial.

El suboficial Caldas fue detenido en una cafetería en posesión de S/ 1.500 soles, que le había entregado un ciudadano que lo denunció. Según el denunciante, Caldas había solicitado inicialmente S/ 5.000, rebajando la cifra a S/ 3.000, a cambio de asegurar el apoyo policial en un desalojo que se llevaría a cabo por orden judicial. La gravedad del hecho radica en que el agente, quien en ese momento estaba temporalmente a cargo de la comisaría Gonzáles Vigil, estaba utilizando su posición y la autoridad de la institución para obtener un beneficio personal ilícito.
La audiencia judicial resultó en la prisión preventiva por 7 meses para Caldas, quien, presente en la sala, reconoció su delito y pidió perdón a su institución. La jueza del Tercer Despacho de Investigación Preparatoria, Sonia Marín Valdivia, indicó que Caldas podría enfrentar una sentencia de hasta 6 años de cárcel. El acusado intentó argumentar que el delito debería ser juzgado como tráfico de influencias y no como cohecho, pero la Fiscalía mantuvo su postura.
Este caso pone de manifiesto la importancia crítica de la ética y la transparencia en todas las actuaciones policiales, pero especialmente en aquellas que implican la ejecución de órdenes judiciales como los desalojos. La corrupción en estos procesos no solo socava la confianza pública en la policía, sino que también puede comprometer la justicia y agravar las situaciones de quienes se ven afectados por un desalojo. La conducta de un solo agente puede manchar la reputación de una institución entera y erosionar los principios de legalidad y servicio que deben regirla.
Análisis Comparativo de Casos de Desalojo
Para comprender mejor la diversidad de situaciones y marcos de actuación, presentamos una tabla comparativa de los casos analizados:
| Tipo de Desalojo | Causa Principal / Contexto | Autoridad Interviniente Clave | Marco Legal / Requisitos |
|---|---|---|---|
| Ocupación Ilegal (Mataró) | Infraviviendas, riesgos sanitarios/estructurales, 'campo base' delincuencia. | Policía Local, Departamentos del Ayuntamiento (Salud Pública, Urbanismo). | Justificación documental del riesgo ante juez; inspecciones multidisciplinares. |
| Protesta (San Marcos, Perú) | Manifestaciones antigubernamentales, delitos en flagrancia (ingreso violento, daños). | Policía Nacional de Perú (PNP). | Pedido de autoridades universitarias; flagrancia de delito; estado de emergencia. Controversia por falta de supervisión externa. |
| Invasión de Tierras (Colombia) | Ocupación ilegal de predios. | Policía Nacional. | Actuación sin orden judicial en las primeras 48 horas de ocupación; después, requiere orden judicial. |
| Desalojo Judicial (Tacna, Perú) | Ejecución de orden judicial de desalojo. | Policía Nacional (apoyo en ejecución). | Orden judicial; riesgo de corrupción si se busca apoyo ilegal. |
Preguntas Frecuentes sobre Desalojos Policiales
- ¿Puede la policía desalojar a alguien sin una orden judicial?
- Depende del país y las circunstancias. En algunos lugares como Colombia, la policía puede actuar sin orden judicial si la ocupación ilegal se denuncia y se interviene dentro de las primeras 48 horas. Sin embargo, en otros casos, especialmente si la situación no es de flagrancia o ya ha transcurrido un tiempo, se requiere una orden judicial, como en Mataró donde la policía debe justificar documentalmente la necesidad ante un juez.
- ¿Qué se considera una "infravivienda" a efectos de desalojo?
- Una "infravivienda" se refiere a una vivienda que no cumple con las condiciones mínimas de habitabilidad, seguridad o salubridad. En el caso de Mataró, se mencionan factores como la falta de luz y agua, la presencia de plagas (cucarachas) y problemas estructurales que requieren apuntalamiento. Estas condiciones representan un riesgo para la salud y seguridad de quienes la habitan y para la comunidad circundante.
- ¿Qué papel juegan las autoridades locales en los desalojos de ocupaciones ilegales?
- Las autoridades locales, como los ayuntamientos o municipalidades, tienen un papel fundamental. En el caso de Mataró, la Policía Local colabora estrechamente con departamentos como Salud Pública y Urbanismo para realizar inspecciones multidisciplinares. Este enfoque permite documentar los riesgos asociados a las ocupaciones ilegales (sanitarios, estructurales, de seguridad) y presentar un caso sólido ante la justicia para obtener una orden de desalojo.
- ¿Qué hacer si se considera que hubo un abuso de autoridad en un desalojo?
- Si se percibe un abuso de autoridad durante un desalojo, es crucial documentar la situación con la mayor cantidad de detalles posible (fotos, videos, testimonios). Se debe contactar a la Defensoría del Pueblo o a organismos de derechos humanos, así como presentar una denuncia formal ante el Ministerio Público o las autoridades competentes. El caso de la Universidad de San Marcos en Perú es un ejemplo de cómo una institución puede denunciar públicamente y legalmente un presunto abuso.
- ¿Por qué es importante el marco temporal en los desalojos de invasiones de tierras?
- El marco temporal, como las 48 horas en Colombia, es crucial porque permite una acción policial rápida y disuasoria ante una ocupación ilegal incipiente. Esto evita que la ocupación se consolide, lo que haría mucho más complejo y prolongado el proceso de desalojo, requiriendo en ese caso una orden judicial y un proceso legal más largo. La celeridad inicial puede prevenir la creación de asentamientos irregulares y sus problemas asociados.
En conclusión, los desalojos policiales son un reflejo de las complejas dinámicas sociales y legales que caracterizan a las sociedades modernas. Ya sea enfrentando ocupaciones que se transforman en focos de delincuencia, gestionando protestas masivas o lidiando con invasiones de tierras, la policía se encuentra en la primera línea de acción. La eficacia de estas operaciones no solo depende de la capacidad operativa de las fuerzas del orden, sino también de la existencia de un marco legal claro, la colaboración interinstitucional y, fundamentalmente, del compromiso con la ética y la transparencia.
La búsqueda de soluciones creativas, como las inspecciones multidisciplinares en Mataró, demuestra la adaptación necesaria ante realidades cambiantes. Sin embargo, casos como el de San Marcos subrayan la importancia de la supervisión y el respeto a los derechos humanos, mientras que la situación en Colombia enfatiza la relevancia de los plazos legales. Finalmente, la triste realidad de la corrupción, como la vivida en Tacna, nos recuerda la necesidad inquebrantable de mantener la integridad en cada paso de estas delicadas intervenciones. Los desalojos son, y seguirán siendo, un campo donde la ley, la justicia y la humanidad se encuentran en una constante y necesaria negociación.
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