¿Por qué el CNI recurre a un comisario de policía?

El CNI y el Comisario Villarejo: Una Trama de Silencio Real

01/12/2024

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En el complejo entramado de la inteligencia y la seguridad del Estado, la línea entre lo oficial y lo clandestino a menudo se difumina. Un caso paradigmático de esta ambigüedad emerge con la sorprendente revelación de que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la principal agencia de espionaje de España, recurrió a los servicios de un controvertido comisario de policía, José Manuel Villarejo. Esta excepcional colaboración no buscaba combatir el crimen común, sino asegurar el silencio de un empresario clave, Abdul Rahman El Assir, cuyas operaciones de tráfico de armas y entramados financieros se entrelazaban peligrosamente con la figura del rey emérito, Juan Carlos I. La historia es un laberinto de intereses ocultos, presiones judiciales y movimientos estratégicos para proteger la imagen de la Corona.

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La trama se remonta a principios de los años 2000, cuando las investigaciones del entonces juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, sobre las cuentas ocultas del BBVA Privanza Bank de Jersey, sacaron a la luz una vasta red de evasión fiscal. Entre los nombres implicados, apareció el del empresario hispano-libanés Abdul Rahman El Assir, una figura que, con el tiempo, sería identificada como un asiduo visitante del rey emérito en su residencia de Abu Dhabi. Aunque la causa del Privanza Bank Jersey fue archivada en 2007, los recursos interpuestos por la Fiscalía y la Abogacía del Estado reactivaron las pesquisas, poniendo nuevamente a El Assir bajo el escrutinio judicial. La relevancia de El Assir no era menor: se le señalaba como el principal socio del rey emérito en operaciones de venta de armas, transacciones que, según diversas informaciones, habrían contribuido significativamente a la fortuna de Juan Carlos I.

Ante la reactivación de los problemas judiciales de El Assir en 2013, los servicios secretos españoles se vieron en la necesidad de actuar. Su objetivo era claro: negociar con el empresario para garantizar su silencio sobre los delicados negocios de armas que había compartido con Juan Carlos I. El CNI, en un movimiento estratégico, logró incluso obtener los documentos societarios originales de aquellas operaciones, dando por zanjado el problema, al menos temporalmente. Sin embargo, la causa contra El Assir volvió a reactivarse en el Juzgado Nº52 de Madrid al año siguiente, en 2014, y con ella, la amenaza latente de que el traficante de armas revelara públicamente sus conexiones empresariales con el entonces monarca español.

Fue en este punto de máxima tensión cuando el CNI tomó una decisión extraordinaria y, a todas luces, inusual: recurrir a un comisario de policía conocido por su controvertida trayectoria, José Manuel Villarejo. La elección no fue aleatoria; Villarejo poseía una amistad personal con un familiar cercano a El Assir, quien se había establecido en Suiza. Esta conexión personal se convirtió en la puerta de entrada para que los servicios de inteligencia pudieran acercarse al escurridizo empresario y, una vez más, intentar asegurar su silencio.

La colaboración entre el CNI y Villarejo no ha sido una mera especulación; ha quedado documentada a través de una serie de correos electrónicos que han salido a la luz, confirmando la naturaleza de los encargos y las advertencias entre ambas partes. Precisamente, el dominio 'areatec.com', utilizado en los correos de los remitentes y receptores, ya había sido identificado por la filtración de Wikileaks 'Hacking Team' como uno de los usados por el servicio secreto español en 2015, lo que confiere una notable veracidad a la correspondencia.

Villarejo, inmerso en múltiples causas judiciales, ha insistido en su defensa en que sus actividades privadas las realizaba bajo encargo del CNI, una estrategia que, de ser aceptada por los tribunales, podría desmantelar gran parte de las acusaciones en su contra. De hecho, antes del inicio de uno de sus juicios en la Audiencia Nacional, el fiscal Miguel Serrano afirmó que el acusado fue un “policía de inteligencia o espía”, aunque matizó que aprovechó esas actividades “para lucrarse”. Esta afirmación se sustentaba en los propios correos electrónicos presentados por la defensa de Villarejo, a los que el ministerio público les atribuyó veracidad.

Los correos revelan intercambios de información y peticiones entre Villarejo y al menos tres agentes del CNI, con alias como “Aquiles”, “Matias” y “Raul”. El 29 de enero de 2014, un agente que firma como “Aquiles” envió un correo a la dirección de Villarejo ([email protected]) con el asunto “Confirmación OP14”, indicando que “R1” (el entonces director del CNI, general Félix Sanz Roldán) daba su “OK para operar”. El mensaje instruía a Villarejo a moverse con discreción, a referirse a El Assir como “OP14” y a no mencionar al CNI, al menos en un principio, hasta que se ganara su confianza. También se hacía alusión a unas gestiones anteriores del CNI en 2013, hasta ahora desconocidas, para garantizar el silencio de El Assir, en las que los servicios de inteligencia ya habrían conseguido los originales de los documentos societarios de sus operaciones con Juan Carlos I.

Sin embargo, la relación no estuvo exenta de tensiones. El 12 de abril de 2014, un agente con el alias “Matias” recriminó a Villarejo por incluir la identidad de “OP14” en sus informes, insistiendo en que “hay que anular toda referencia a la identidad de OP14”. También le advirtió sobre tomar iniciativas sin consultar y sobre los “lios” que tenía en su “casa” (el Ministerio del Interior, donde Eugenio Pino dirigía las “cloacas de Interior”) y su afición a la prensa. Estos correos demuestran una supervisión por parte del CNI, aunque con claras discrepancias sobre la forma en que Villarejo manejaba la información sensible.

El primer “informe confidencial” de Villarejo sobre El Assir, fechado el 7 de febrero de 2014, no dejó dudas sobre la identidad de “OP14”: Abdul Rahman El Assir. En este informe, Villarejo detallaba la vasta red de contactos del empresario, su rol como intermediario en operaciones de venta de armas en países como Marruecos, Egipto, Pakistán, Francia y España, y su “muy estrecha amistad y relación personal” con los reyes de España y Marruecos. El comisario también reveló cómo el contacto con El Assir fue posible gracias a un familiar muy cercano: Adrián de la Joya, amigo íntimo y padrino económico de Villarejo, casado con una hermana de la segunda esposa de El Assir.

Las revelaciones de El Assir durante sus encuentros con Villarejo fueron explosivas. En una de las reuniones, El Assir mostró documentación (fotocopias de contratos en árabe, inglés y francés, escrituras de sociedades e impresos bancarios con datos borrados) en un escenario inusual: la sauna del hotel B. Rivage en Ginebra, posiblemente para evitar cualquier dispositivo de grabación. Entre las operaciones de comercio de armas mencionadas, figuraban nombres de empresas de renombre como THALES, DEFENSE & SECURITY, EINSA, LTD, BUMAR LTD, ALKANTARA IBERIAN EXPORTS, INTERNATIONAL TRIAD LTD, HISDESAT M&E, MASKPOL PROTECTION, TEDAE, TREBOL LTD, PROYTESCA GTD, EVERIS AEROSPACE, SDLE LTD, NIGHTVISION LASER SPAIN CORPORATION LTD, ANORTEC, COBRA, ROSOMAK, INDRA, NAVANTIA y POLKI HOLDING OBRONNY. Esta lista, aunque anotada rápidamente por Villarejo, ya adelantaba la magnitud y el alcance de los negocios.

Más allá de las armas, El Assir también desveló la existencia de un complejo entramado financiero para el reparto de beneficios de sus operaciones, utilizando estructuras opacas y cuentas en paraísos fiscales como Jersey, Liechtenstein, Panamá, Suiza y Antillas Holandesas. Mencionó bancos españoles como el BSCH y el BBVA, y operaciones trianguladas a través de BBVA Privanza y VP BANK. Resaltó la figura de Manuel Prado, conocido fiduciario de Su Majestad Juan Carlos, y la fundación Zagatka, creada en Vaduz y vinculada al despacho ATU y al VP BANK. Este entramado corrobora y amplía considerablemente lo ya conocido sobre la fortuna del rey emérito, con datos que solo sus allegados conocían en aquellas fechas y que han salido a la luz recientemente, incluyendo la participación de Alberto Alcocer y las cuentas en Jersey.

La Fiscalía del Supremo, en su decreto de archivo de las investigaciones sobre Juan Carlos I en marzo de 2022, constató como hechos probados muchos de estos datos, como la existencia del trust The JRM 2004 Trust en Jersey, o las transferencias a Tartessos Trust por orden de Simeón de Bulgaria, primo del rey emérito, a quien se le atribuye un rol en la compra-venta de armas de Alkantara.

A finales de 2014, el agente “Matias” del CNI volvió a recriminar a Villarejo por la falta de avances significativos y la poca fiabilidad de la información que aportaba, sugiriendo que El Assir podría estar alardeando. La instrucción era clara: “Hay que centrarse en conseguir que te invite a su suite para ver opciones y pasar de encuentros en salon, comedor o la sauna”. El objetivo seguía siendo obtener los originales de los documentos, ya que el CNI sospechaba que El Assir ya los había entregado en 2013. A pesar de las dificultades, la operación siguió adelante con la instrucción de “Matias”: “cierra los acuerdos con OP14 en la cantidad acordada”.

A juzgar por la nota final de “información confidencial” remitida al CNI por Villarejo el 11 de enero de 2015, el acuerdo se concretó: “Una vez obtenido el acuerdo final en estos días de abonar 4.5 m de € en tres o cuatro plazos”. Según las fuentes consultadas, este acuerdo consistía en rebajar la deuda fiscal de El Assir con la Agencia Tributaria de 14,8 millones de euros a solo 4,5 millones, a cambio de su silencio sobre los negocios con el rey emérito Juan Carlos I. Sin embargo, este acuerdo con el CNI no llegó a materializarse. Hacienda no perdonó a El Assir gran parte de su deuda y actualmente le reclama ocho años de cárcel y 44 millones de euros, entre lo defraudado y la multa. En consecuencia, España ha solicitado recientemente su extradición a Abu Dhabi.

La compleja relación entre el CNI y Villarejo plantea serias preguntas sobre los límites de la actuación de los servicios de inteligencia y la instrumentalización de figuras como el comisario para fines de Estado. Villarejo, por su parte, aprovechó cada oportunidad para dejar un rastro que respaldara su narrativa de ser un agente al servicio del CNI, incluso cuando la propia agencia le recriminaba por sus indiscreciones y la inclusión de datos sensibles en informes con copia para su casa. La acusación del agente “Raul” de que Villarejo dejaba “guijarros para que se pueda seguir el rastro del camino” es una prueba de la desconfianza mutua y de la naturaleza calculada de las acciones del comisario.

Este episodio, que une a la Casa Real, el CNI, un traficante de armas y un comisario de policía, subraya la intrincada red de poder y las estrategias empleadas para proteger la reputación de las más altas instituciones del Estado. Aunque el acuerdo de silencio no se concretó, las revelaciones sobre los negocios ocultos y las operaciones de inteligencia para encubrirlos ofrecen una visión inquietante de las cloacas del poder en España.

Personajes Clave y su Rol en la Trama

PersonajeRol PrincipalConexión Relevante
Abdul Rahman El AssirEmpresario, traficante de armas, evasor fiscalSocio del rey emérito Juan Carlos I; objetivo del CNI
José Manuel VillarejoComisario de PolicíaContratado por el CNI; amistad con Adrián de la Joya (familiar de El Assir)
Juan Carlos IRey emérito de EspañaSocio de El Assir en negocios de armas; figura central a proteger
Félix Sanz RoldánDirector del CNI (R1)Dio el 'OK' para la operación con Villarejo
Adrián de la JoyaEmpresarioAmigo y 'padrino' de Villarejo; cuñado de la segunda esposa de El Assir
Baltasar GarzónExjuez de la Audiencia NacionalInició investigaciones sobre BBVA Privanza Bank de Jersey, que implicaron a El Assir
Eugenio PinoDirector Adjunto Operativo (DAO) del Ministerio del InteriorDirigía las 'cloacas de Interior' mencionadas en los correos del CNI
Hervé FalcianiIngeniero de sistemas, alertador de fraude fiscalFuente clave para la verificación de información sobre el entramado financiero

Entidades y Conceptos Relevantes

Término/EntidadDescripción
BBVA Privanza Bank JerseyBanco implicado en una trama de evasión fiscal que destapó las operaciones de El Assir.
OP14Alias utilizado por el CNI para referirse a Abdul Rahman El Assir en los correos electrónicos.
areatec.comDominio de correo electrónico identificado como uno de los usados por el CNI, confirmando la autenticidad de los emails con Villarejo.
Fundación ZagatkaFundación en Liechtenstein a nombre de la cual se canalizaban fondos relacionados con los negocios de El Assir y Juan Carlos I.
Karachi AffaireTrama de corrupción en Francia (sobornos por venta de fragatas y submarinos) en la que El Assir fue condenado como intermediario financiero.
Cloacas de InteriorTérmino para referirse a un entramado de montajes ilegales y filtraciones falsas dirigidas desde el Ministerio del Interior, bajo Eugenio Pino.
The JRM 2004 TrustUno de los trusts en Jersey mencionados en las investigaciones de la Fiscalía del Supremo, vinculado a la fortuna del rey emérito.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Quién es Abdul Rahman El Assir y cuál es su relevancia?
Abdul Rahman El Assir es un empresario hispano-libanés, traficante de armas y figura clave en tramas de evasión fiscal. Su relevancia radica en su estrecha relación y negocios compartidos con el rey emérito Juan Carlos I, especialmente en la intermediación de ventas de armas, lo que lo convirtió en un objetivo prioritario para el CNI por la información que poseía.

¿Por qué el CNI recurrió al comisario Villarejo?
El CNI recurrió a Villarejo de forma extraordinaria debido a su amistad personal con un familiar cercano a El Assir, Adrián de la Joya. Esta conexión permitía un acercamiento discreto y efectivo al empresario para asegurar su silencio sobre sus negocios con Juan Carlos I, en un momento en que las investigaciones judiciales contra El Assir se reactivaban.

¿Qué tipo de negocios vinculaban a El Assir con Juan Carlos I?
Principalmente, El Assir y Juan Carlos I estaban vinculados por negocios de venta de armas a nivel internacional. El Assir actuaba como intermediario en estas operaciones, canalizando fondos a través de complejas estructuras financieras opacas y cuentas en paraísos fiscales, como Jersey, Liechtenstein, Panamá y Suiza. Empresas como Alkantara, Triad y Trébol también formaban parte de este entramado.

¿Se logró el acuerdo de silencio con El Assir propuesto por el CNI?
Inicialmente, se llegó a un acuerdo verbal para rebajar la deuda fiscal de El Assir (de 14,8 millones de euros a 4,5 millones) a cambio de su silencio. Sin embargo, este acuerdo con el CNI no llegó a materializarse por completo. Como resultado, Hacienda no perdonó la mayor parte de su deuda, y actualmente El Assir enfrenta una petición de ocho años de cárcel y 44 millones de euros, con una solicitud de extradición desde Abu Dhabi.

¿Qué pruebas existen de la colaboración entre el CNI y Villarejo?
La principal prueba son los correos electrónicos cruzados entre Villarejo y agentes del CNI. Estos emails, con el dominio 'areatec.com' (identificado como utilizado por el servicio secreto español), contienen instrucciones directas, alias para los implicados ('OP14' para El Assir, 'R1' para el director del CNI), y advertencias sobre la gestión de la información sensible. Además, se han revelado grabaciones de Villarejo con mandos policiales y judiciales relacionadas con estas gestiones.

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