25/08/2024
La tranquilidad en el estado de Tabasco ha sido sacudida por un escándalo de proporciones mayúsculas, que ha puesto en tela de juicio la integridad de las instituciones de seguridad y ha salpicado a figuras políticas de alto nivel. Lo que comenzó con la detención de un líder criminal en 2019, desató una serie de revelaciones que apuntan a una profunda infiltración del crimen organizado en el aparato gubernamental. Esta compleja trama, marcada por la violencia, la traición y la corrupción, ha captado la atención nacional, generando interrogantes sobre la verdadera situación de la seguridad en la entidad y el papel de quienes debían protegerla.

El detonante de esta crisis se remonta al 30 de diciembre de 2019, con la detención de Trinidad Alberto de la Cruz Miranda, alias 'El Pelón de Playas'. Este individuo, identificado como líder de Los Zetas en Tabasco, era un objetivo prioritario para las autoridades, buscado por una larga lista de delitos que incluían secuestro, extorsión, venta de drogas, armas y combustible, así como la cooptación de funcionarios públicos. Su arresto, lejos de traer calma, encendió la mecha de la violencia en el estado. Como respuesta inmediata, se registraron quemas de vehículos y locales, actos de intimidación que buscaban presionar a las autoridades. Sin embargo, lo más revelador fue la aparición de diversas mantas narcomensajes, algunas de las cuales exigían la liberación de 'El Pelón de Playas', y una en particular, contenía una amenaza directa que cambiaría el curso de los acontecimientos. Este mensaje, que rezaba: “Vamos por ti Hernán Bermúdez Requena por traidor”, puso el foco sobre el entonces flamante secretario de Seguridad Pública del Estado. En ese momento, Hernán Bermúdez apenas llevaba 19 días en el cargo, al que había llegado por designación del gobernador Adán Augusto López. Esta fue la primera de muchas ocasiones en que el Centro Regional de Fusión de Inteligencia del Sureste (Cerfi) y la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) identificarían a Bermúdez en contextos relacionados con el crimen organizado. Posteriormente, ya en su rol como jefe de la policía de Tabasco, adoptaría un nombre en clave que resonaría en informes de inteligencia: el 'Comandante H'.
Hernán Bermúdez: Ascenso y Caída del "Comandante H"
La figura de Hernán Bermúdez se ha convertido en el epicentro de la más reciente crisis que enfrenta el partido Morena. Prófugo de la justicia desde enero de este año y con una ficha roja de Interpol que lo busca internacionalmente, Bermúdez ha saltado a los focos nacionales, salpicando directamente a uno de los pesos pesados del partido guinda, el senador Adán Augusto López. La preocupación sobre el exjefe policial no era nueva; desde hacía meses, integrantes de la formación política en Tabasco habían advertido sobre sus presuntas actividades. Incluso el gobernador actual, Javier May, había cargado públicamente contra Bermúdez en noviembre y enero, acusándolo de haber liderado una organización criminal conocida como 'La Barredora', atribuyendo esta situación a la desidia o negligencia de sus predecesores. La magnitud del caso estalló definitivamente cuando el jefe militar en el Estado, el general Miguel Ángel López, reveló que existía una orden de detención contra el exsecretario desde febrero, a pesar de que este es también militante de Morena. Las revelaciones han puesto en una situación comprometida a la clase política, especialmente a quienes defendieron o nombraron a Bermúdez en su momento.
La Infiltración del CJNG y "La Barredora"
Documentos internos del Ejército mexicano, que salieron a la luz pública gracias a la filtración de 'Guacamaya Leaks' y a los que diversos medios han tenido acceso, revelan que la Secretaría de Defensa y su centro regional de inteligencia habían identificado a Hernán Bermúdez como una pieza clave dentro del entramado criminal de Tabasco. Ya en 2021, su nombre aparecía en los informes como parte de las autoridades que presuntamente daban órdenes a los grupos delictivos. Un año más tarde, la descripción de su rol se había vuelto más específica y alarmante: era señalado como el jefe de 'La Barredora', una célula local del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Esta célula, bajo su presunto liderazgo, habría desencadenado una guerra interna que sembró el caos y una ola de violencia sin precedentes en el estado desde el año pasado. Los militares también registraron en sus comunicaciones internas varias menciones de líderes criminales que aludían directamente al entonces gobernador Adán Augusto López, lo que añade una capa de complejidad y seriedad a las acusaciones. Estos informes sugieren que la corrupción no era un fenómeno aislado, sino que podría haber permeado las más altas esferas del gobierno estatal, permitiendo que organizaciones criminales operaran con una impunidad alarmante.
El Asesinato de "Kalimba" y el Huachicol
Un evento crucial que marcó un antes y un después en el tablero criminal de Tabasco fue la ejecución de 'Kalimba' el 4 de diciembre de 2020. 'Kalimba', un líder dedicado al robo de combustible, conocido como huachicolero, estaba vinculado directamente a Los Zetas. Su asesinato fue perpetrado por 'Pantera' y 'Toro', dos líderes delictivos independientes dedicados también al huachicol. Con este acto, 'Pantera' y 'Toro' lograron tomar el control de cuatro municipios y de una parte significativa de Cárdenas, la segunda ciudad más poblada del Estado. Lo más preocupante de esta operación criminal es que, según los informes militares, contaban con permiso para hacerlo. Este permiso, según las investigaciones, habría sido otorgado por el mismísimo 'Comandante H', es decir, el entonces secretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez. Un informe del Ejército de enero de 2021 recoge que 'Pantera' incluso recibió una llamada “del de Villahermosa para externarle su agradecimiento e indicarle que podía tomar la plaza”. En ese mismo documento se detalla cómo dos comandantes de la policía estatal le ofrecieron “brindarle el apoyo en caso de que lo requiera, tanto del gobierno como de personas dedicadas a actividades ilícitas (sicarios) y armas”.
Tabasco, lamentablemente, es conocido como un paraíso para el huachicol. El control de estos municipios no solo significaba el dominio sobre la extracción y venta ilegal de combustible y el robo de tuberías de Pemex, sino también sobre otras actividades ilícitas lucrativas como el tráfico de drogas, las extorsiones, las ejecuciones y el tráfico de migrantes. Con Hernán Bermúdez al frente de la policía, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) hizo su entrada triunfal en la entidad. En los meses posteriores a su llegada al cargo, comenzaron a aparecer mantas reivindicando al cártel y a su brazo armado local, 'La Barredora'. En ocasiones, estas mantas acompañaban a los cuerpos desmembrados, con leyendas explícitas como: “Puro Guadalajara de Barredora”, dejando claro el dominio y la brutalidad de su presencia.
La situación alcanzó un punto crítico el 13 de mayo de 2021. En los documentos de la Sedena, esta fecha marca la primera vez que se sitúa a Hernán Bermúdez como la cabeza que controlaba el entramado criminal en Tabasco. Según estos informes, él era el encargado de dirimir las disputas entre los líderes locales, el que les ordenaba cuándo ejecutar a sus rivales o cuándo “arreglar sus diferencias”. También se le atribuía la facultad de dar la orden para que un grupo entrara en un territorio específico o de establecer el costo para la liberación de integrantes de la delincuencia organizada. Un informe del Ejército, con más de cuatro años de antigüedad, documenta una comunicación en la que “Pantera recibió una llamada del H y que el trato es que mande medio kilo (posiblemente $500,000.00 M.N.) con las tres mujeres de los detenidos para liberarlos, además no quieren a ningún licenciado, no quiere que nadie se entere de los tratos que se están haciendo”. Esto sugiere un control absoluto sobre el sistema judicial y policial, así como una red de complicidad que operaba en las sombras.
Tabasco: Un Estado al Servicio del Crimen Organizado
En su única comunicación pública sobre el caso, Adán Augusto López ha buscado defender su gestión, argumentando una reducción significativa en todos los indicadores de violencia entre enero de 2019 y agosto de 2021. Según sus datos, los homicidios pasaron de más de 500 en 2018 a 250 bajo su mando; los secuestros se desplomaron un 87%, y las extorsiones un 83%. Sin embargo, lo que revelan los documentos militares de esos mismos años contradice esta narrativa, al señalar que “se hace evidente que las autoridades de Fiscalía y de Seguridad Pública con sede en Tabasco son los que controlan a los jefes de plaza de su jurisdicción”. Este hallazgo, proveniente de informes de inteligencia, sugiere que la reducción de algunos delitos podría no haber sido el resultado de una estrategia efectiva de combate al crimen, sino más bien de un control ejercido por las propias autoridades sobre los grupos delictivos, posiblemente en colusión con ellos.
La Estructura Delictiva según el Ejército
El mapa que el Ejército mexicano elaboró sobre la estructura criminal en Tabasco, basado en la información filtrada por los Guacamaya Leaks, es alarmante. En este esquema, Hernán Bermúdez es colocado como el líder principal de la red delictiva. Se detalla que Bermúdez operaba a través de una serie de figuras clave dentro de las instituciones de seguridad y justicia del estado. Estas figuras incluían a Javier Reyes, quien fungía como coordinador de las Policías Municipales; Ulises Pinto, conocido como 'El Mamado', su segundo al mando en la Secretaría de Seguridad; y Carlos Tomás Díaz Rodríguez, alias 'Lic' o 'Lic Tomás', quien había sido asesor del director de la policía ministerial de la Fiscalía de Tabasco y trabajó en la Vicefiscalía de Alto Impacto. Pero la red de complicidad no se limitaba a estos; según los informes militares, también formaban parte de esta estructura criminal José Felipe Padilla Castañeda, coordinador en Tabasco de la Guardia Nacional, y Leonardo Arturo Leyva Ávalos, alias 'El Carnal', quien simultáneamente era director general de la policía y líder del CJNG en Tabasco. Esta descripción pinta un panorama desolador de las instituciones estatales, aparentemente cooptadas por el crimen organizado.
| Nombre/Alias | Rol Oficial/Supuesto | Vínculo con el Crimen |
|---|---|---|
| Hernán Bermúdez (Comandante H) | Exsecretario de Seguridad Pública | Identificado como líder del entramado criminal en Tabasco y jefe de 'La Barredora' (célula del CJNG). |
| Javier Reyes | Coordinador de Policías Municipales | Actuaba bajo órdenes de Bermúdez dentro de la estructura delictiva. |
| Ulises Pinto (El Mamado) | Segundo al mando en la Secretaría de Seguridad | Parte de la estructura criminal, subordinado directo de Bermúdez. |
| Carlos Tomás Díaz Rodríguez (Lic o Lic Tomás) | Asesor del director de la policía ministerial; trabajó en Vicefiscalía de Alto Impacto. | Identificado como parte de la estructura criminal. |
| José Felipe Padilla Castañeda | Coordinador en Tabasco de la Guardia Nacional | Mencionado como parte de la estructura delictiva. |
| Leonardo Arturo Leyva Ávalos (El Carnal) | Director General de la Policía | Identificado simultáneamente como líder del CJNG en Tabasco. |
Los comentarios finales enviados por el Centro Regional de Fusión de Inteligencia (Cerfi) del Sureste en julio de 2021, aún bajo el gobierno de Adán Augusto López, son contundentes: “Esto evidencia la corrupción existente de las autoridades, destacando que el CJNG puede disponer de las capacidades de las estructuras operativas, tecnológicas, de inteligencia e información con las que cuenta el estado de Tabasco, dejando de lado su objetivo de combatir al crimen organizado que impera en esa entidad, siendo aprovechadas por dicho cártel para sus fines delictivos”. Este párrafo subraya la gravedad de la situación, sugiriendo que el propio estado, en lugar de combatir al crimen, se habría convertido en una herramienta a su disposición, otorgándole una impunidad sin precedentes.
Las Menciones a Adán Augusto López y su Defensa
Uno de los personajes clave en esta compleja trama es Benjamín Mollinedo, conocido como 'Pantera'. Este individuo, quien operaba en Cárdenas, Huimanguillo y la capital, Villahermosa, era un criminal de alto perfil, con una estructura operativa de aproximadamente 50 personas y vehículos blindados con armamento de grueso calibre. A pesar de haber sido arrestado en septiembre de 2021, 'Pantera' había perpetrado numerosos actos de violencia, incluyendo acribillamientos y desmembramientos, a su antojo en el estado de Tabasco. Es a través de las comunicaciones interceptadas a 'Pantera' y sus asociados que surgen dos menciones directas al entonces gobernador Adán Augusto López.
La información, provista por la Secretaría de Defensa, la de Marina y el Centro Nacional de Inteligencia al Cerfi, es crucial. El 13 de diciembre de 2020, durante el seguimiento a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación, se obtuvo una comunicación entre 'Taca' y 'Joncha', dos miembros del cártel dedicados al trasiego de hidrocarburos en Cárdenas. En esta conversación, “se conoció que el responsable de la ejecución de Andrés Rodríguez Vasconcelos, 'Kalimba', fue Benjamín Mollinedo, 'Pantera', con apoyo de los oficiales por órdenes del Gobernador (quizá se refieran a Adán Augusto López Hernández, Gobernador de Tabasco)”. El Cerfi añade inmediatamente que 'Toro' —cuyo nombre real es Samuel Paz—, también líder de 'Los Panteras', “precisó que Pantera está con el gobierno, está con el gobernador (quizá Adán Augusto López Hernández, Gobernador de Tabasco) eso me dijo la última vez, de hecho el titular del estado le ofreció una gratificación a cambio de un jale”. El Cerfi apostilla que esta referencia se relaciona directamente con el asesinato de 'Kalimba'. Estas menciones, aunque marcadas con la cautela de “quizá se refieran”, son sumamente graves y sugieren una posible conexión de alto nivel con las operaciones delictivas. El último mapeo militar, de agosto de 2022, insiste en la misma conclusión que han documentado durante años: “En el Estado de Tabasco ha prevalecido un clima de inseguridad”.
Reacciones Políticas y el Silencio Roto
La revelación de la ficha roja de Interpol contra Hernán Bermúdez y las posteriores declaraciones del general Miguel Ángel López sobre la orden de aprehensión existente, han generado una cascada de reacciones en el ámbito político. Inicialmente, miembros de Morena se apresuraron a utilizar un argumento ya conocido en la política mexicana: la ignorancia del superior jerárquico. Argumentaron que Adán Augusto López, al igual que Felipe Calderón con Genaro García Luna, no tenía conocimiento de las presuntas actividades ilícitas de su secretario de Seguridad. “Seguramente no tuvo indicios”, declaró el legislador Ignacio Mier. “Es puro golpeteo”, añadió el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña. Incluso Luisa María Alcalde, líder de Morena, intentó disculparlo, diciendo: “No es él quien tiene que aclarar, el que está investigado es quien era secretario de Seguridad”. Sin embargo, esta postura cambió drásticamente cuando la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, intervino, sugiriendo un cambio de paso: “Sería pertinente que diera su versión”. Tras esta instrucción velada, Adán Augusto López rompió su silencio de días y publicó en X (antes Twitter): “Aunque no he sido requerido, estoy a la orden de cualquier autoridad que solicite mi presencia”. Este giro en la narrativa oficial y la disposición a presentarse ante las autoridades marcan un nuevo capítulo en este escandaloso caso, que promete seguir generando repercusiones políticas y judiciales.
Preguntas Frecuentes sobre el Caso Tabasco
- ¿Quién es Hernán Bermúdez y por qué es relevante su caso?
- Hernán Bermúdez Requena fue el secretario de Seguridad Pública de Tabasco bajo la administración de Adán Augusto López. Es relevante porque, según informes militares y filtraciones de Guacamaya Leaks, fue identificado como una pieza clave en el entramado criminal de Tabasco, presuntamente liderando una célula del CJNG llamada 'La Barredora' y facilitando operaciones delictivas. Actualmente está prófugo y cuenta con una ficha roja de Interpol.
- ¿Qué es 'La Barredora'?
- 'La Barredora' es una célula local del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que, según los informes de inteligencia, habría sido liderada por Hernán Bermúdez mientras era secretario de Seguridad Pública en Tabasco. Esta célula es señalada como responsable de sembrar el caos y la violencia en el estado.
- ¿Cuál fue el papel de 'Kalimba' en esta trama?
- 'Kalimba' era un líder huachicolero vinculado a Los Zetas, cuya ejecución en diciembre de 2020 por 'Pantera' y 'Toro' (con la presunta autorización de Hernán Bermúdez) marcó un punto de inflexión en la reconfiguración del control criminal en Tabasco, especialmente en el negocio del robo de combustible.
- ¿Qué son los Guacamaya Leaks y cómo se relacionan?
- Los Guacamaya Leaks son una filtración masiva de documentos internos del Ejército mexicano. En este caso, revelaron correos y reportes de inteligencia que identificaban a Hernán Bermúdez y a otros funcionarios como parte de la estructura criminal en Tabasco, así como posibles menciones al exgobernador Adán Augusto López en relación con actividades delictivas.
- ¿Cómo se vincula a Adán Augusto López con el caso?
- Adán Augusto López fue el gobernador de Tabasco que nombró a Hernán Bermúdez como secretario de Seguridad. Documentos militares filtrados contienen menciones de líderes criminales que sugieren una posible conexión o conocimiento de sus operaciones, aunque estas menciones están calificadas con la cautela de 'quizá se refieran'. López ha declarado estar a la orden de cualquier autoridad que requiera su presencia, tras una instrucción velada de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El caso de Tabasco representa un doloroso recordatorio de los desafíos que enfrenta México en su lucha contra el crimen organizado y la corrupción. Las revelaciones sobre la presunta impunidad con la que operaban redes criminales dentro de las propias estructuras de seguridad del estado, sumado a las menciones de figuras políticas de alto nivel, pintan un cuadro preocupante. Este episodio no solo exige una profunda investigación y rendición de cuentas, sino que también subraya la necesidad de fortalecer las instituciones, depurarlas de elementos corruptos y restaurar la confianza ciudadana en aquellos encargados de velar por su seguridad. La resolución de este escándalo será crucial para determinar el futuro de la seguridad y la justicia en Tabasco y sentará un precedente importante a nivel nacional.
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