06/02/2024
En el complejo engranaje de la seguridad pública, dos pilares fundamentales se alzan con particular relevancia: la formación de las futuras generaciones de agentes y la dinámica de la sucesión en el liderazgo de las instituciones policiales. Ambos aspectos, intrínsecamente ligados, determinan no solo la eficacia operativa de una fuerza, sino también su integridad y la confianza que la ciudadanía deposita en ella. Este artículo desglosa la importancia de centros de excelencia como el Liceo Policial y analiza los debates históricos y actuales en torno a la dirección de la Policía Nacional, arrojando luz sobre las trayectorias y los principios que rigen a sus líderes.

La policía, como cualquier organización de gran envergadura, se nutre de la calidad de sus miembros, y esa calidad comienza en las aulas y campos de entrenamiento. El Liceo Policial, con su rica historia y su compromiso con la excelencia, es un claro ejemplo de cómo la educación sienta las bases para una carrera dedicada al servicio y la protección.
- El Liceo Policial: Forjando el Futuro de la Seguridad
- La Sucesión del Mando Policial: Un Debate Histórico
- El Nuevo Liderazgo: General William Salamanca Asume la Dirección
- Desafíos y Perspectivas para la Policía Nacional
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Cuál es la misión principal del Liceo Policial?
- ¿Quién fue el Profesor Atilio Milanta y cuál fue su contribución?
- ¿Cómo se define la "sucesión lógica" en la Policía según el General Gilibert?
- ¿Por qué es polémico el nombramiento de un general retirado como director, según la visión del General Gilibert?
- ¿Quién es el actual director de la Policía Nacional de Colombia?
- ¿Qué experiencia tiene el General William Salamanca?
- ¿Es la corrupción un problema generalizado en la Policía, según los ex directores?
El Liceo Policial: Forjando el Futuro de la Seguridad
El Liceo Policial es mucho más que una institución educativa; es un semillero de futuros líderes y servidores públicos, un bastión de la formación en valores y la excelencia académica. Su misión central es proporcionar una educación de calidad que dote a sus alumnos de los conocimientos y las herramientas necesarias para su desarrollo ético e intelectual, preparándolos para un amplio campo profesional en el ámbito de la seguridad.
Uno de los pilares de este compromiso con la excelencia es su cuerpo docente. Un ejemplo claro es el Profesor Atilio Milanta, quien en 2017 fue honrado con la Orden San Miguel Arcángel en grado extraordinario por su cooperación institucional. El Doctor Milanta, abogado, escritor y profesor universitario, ha dedicado más de 40 años a la enseñanza en diversos institutos de formación policial, además de ser responsable de la Fundación Juan Vucetich. Su trayectoria es un testimonio de la dedicación y el calibre profesional que caracterizan a los educadores de esta institución.
El Liceo Policial dio la bienvenida a 71 nuevos alumnos en su ciclo lectivo 2017, elevando su matrícula total a 163 jóvenes. Estos estudiantes, al egresar, obtienen el título de Bachiller en Ciencias Sociales, una orientación que promueve el conocimiento científico de los procesos económicos, sociales y culturales contemporáneos. Esta diversidad disciplinar no solo amplía el horizonte laboral de los egresados, sino que también fomenta en ellos una capacidad crítica y un compromiso con el cambio social democrático y constructivo.
Historia y Evolución
La historia del Liceo Policial es un reflejo de su adaptabilidad y resiliencia. Inició sus actividades bajo esa denominación el 12 de diciembre de 1962. El 21 de agosto de 1991, integró a su nombre el del Comisario General Jorge Vicente Schoo, honrando la memoria de una figura destacada. A pesar de un breve cese de funciones el 19 de marzo de 2007, la institución retomó sus actividades en febrero de 2015 bajo el nombre de “Escuela Secundaria Liceo Policial”, reafirmando su compromiso con la formación de calidad.
Actividades Extracurriculares y Desarrollo Integral
Más allá de las materias tradicionales de nivel secundario, el Liceo Policial se distingue por ofrecer un amplio abanico de actividades extracurriculares. Los alumnos pueden acceder a clases de deportes como rugby, hockey, vóley, básquet, judo, equitación y natación. Además, para garantizar el éxito académico, cuentan con clases de apoyo escolar en las cuatro áreas fundamentales: Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Prácticas del Lenguaje y Matemática. Estas actividades no solo promueven el desarrollo físico y el trabajo en equipo, sino que también refuerzan la disciplina y la perseverancia, cualidades esenciales para cualquier carrera en el ámbito policial.
La Sucesión del Mando Policial: Un Debate Histórico
La dirección de la Policía Nacional es un cargo de suma importancia, y la forma en que se designa a su titular ha sido, y sigue siendo, objeto de intensos debates y escrutinios. La estabilidad y la autonomía de la institución dependen en gran medida de un proceso de sucesión claro y respetado. En el pasado, figuras como el General Luis Ernesto Gilibert, director de la Policía, expresaron vehementes opiniones sobre lo que consideraban una “sucesión lógica” y los peligros de desviarse de ella.
El General Gilibert, en una entrevista que reflejaba su preocupación por la institucionalidad, enfatizó que la línea de mando debe ser respetada: “Hay una línea de mando, con un primero, un segundo, un tercero, un cuarto. No puede haber saltos por decisiones unilaterales.” Para él, la Ley 62 de 1993, en su artículo 11, era clara al establecer que la elección del director debe hacerse entre los generales activos de la institución. Su conocimiento preciso de esta ley subrayaba la importancia de los reglamentos internos para la disciplina policial.

La Polémica de los Generales Retirados
La posibilidad de que un general retirado asumiera la dirección era, para Gilibert, una “jugada” con consecuencias nefastas. Invocando la facultad del gobierno de llamar a servicio activo a miembros retirados, él advertía que esto equivaldría a “descabezar a todos los generales que están en línea de sucesión”, lo que no era bueno para la institución. Sus argumentos eran contundentes:
- Politización: Se abriría el camino para que oficiales se retiren para adherir a un candidato político y luego regresen cuando este triunfe.
- Desestimulación: Descalificaría a los generales activos, desnaturalizando y desestimulando la carrera policial.
- “By Pass” Institucional: Sería como un atajo que evade los procesos establecidos, una actitud “non sancta” que socavaría la confianza interna.
Gilibert descalificaba los rumores sobre la posible designación de generales retirados como Teodoro Campo o Rosso José Serrano, a quienes respetaba profundamente, pero creía que ninguno se prestaría para una “jugada de esa naturaleza”. Para él, si los generales pensaban como él, la designación de un retirado conduciría a una crisis en la institución.
Tabla Comparativa: Argumentos sobre la Designación de Directores Policiales
| Criterio | General Activo (Gilibert's preferencia) | General Retirado (Gilibert's objeción) |
|---|---|---|
| Base Legal | Ley 62 de 1993, Art. 11 (elección entre generales activos). | Facultad del gobierno de llamar a servicio activo a retirados con buena conducta. |
| Impacto en la Jerarquía | Respeta la línea de mando y la sucesión lógica. | “Descabeza” a los generales en línea de sucesión, creando saltos unilaterales. |
| Riesgo de Politización | Mantiene la disciplina y autonomía de la Policía. | Abre la puerta a la injerencia política y desnaturaliza la institución. |
| Desestimulación | Fomenta la carrera interna y el mérito. | Descalifica a los generales activos, desmotivando su ascenso. |
| Estabilidad Institucional | Promueve la continuidad y la confianza interna. | Generaría una crisis y un “by pass” a la institución. |
Desafíos Internos en la Policía (Perspectiva de Gilibert)
En cuanto a la corrupción, Gilibert era enfático al afirmar que dos coroneles investigados por supuestas irregularidades no permitían afirmar que la Policía fuera una institución corrupta en su totalidad, dada la existencia de 95 mil hombres. Si bien reconoció que el coronel Bejarano lo había “traicionado” al firmar documentos invocando órdenes no dadas, se mantuvo a la espera de los resultados de la investigación en el caso del coronel Chávez. Rechazó la idea de complicidad de la embajada de EE. UU. en el desvío de ayuda antinarcóticos, atribuyendo los traslados de funcionarios a coincidencias. Para Gilibert, el Convenio con EE. UU. no se afectaba y había sido manejado con “absoluta transparencia”.
Además, el general se opuso a la declaratoria de conmoción interior o el retorno al estado de sitio, argumentando que no solucionarían nada y vulnerarían las libertades. También consideraba “fatal” la idea de trasladar la Policía al Ministerio del Interior, insistiendo en que la Policía es la cuarta fuerza armada y debe permanecer unida bajo el mando del Ministro de Defensa. Finalmente, sobre la posibilidad de una mujer como Ministra de Defensa, Gilibert afirmó que era un asunto de capacidad, no de género, y que la Ministra la tenía.
El Nuevo Liderazgo: General William Salamanca Asume la Dirección
La dinámica del liderazgo policial es constante, y las transiciones marcan nuevas eras para la institución. En abril de 2023, el presidente Gustavo Petro confirmó un cambio significativo al anunciar que el general en retiro William Salamanca sería el nuevo director de la Policía Nacional, sucediendo al General Henry Sanabria.
El General (R) William Salamanca es una figura con una amplia trayectoria y un profundo conocimiento de la institución. Con más de 37 años de experiencia, Salamanca es un mayor general de la reserva que ha ocupado cargos de gran relevancia, incluyendo el de Inspector General de la Policía. En este rol, estuvo al frente de investigaciones claves por presunta corrupción, lo que le otorga una perspectiva única sobre los desafíos internos de la fuerza. También tuvo un paso importante por la Dirección de Seguridad Ciudadana, lo que demuestra su versatilidad en diferentes frentes de la labor policial.
Nacido en Úmbita, Boyacá, e ingresado a la Policía en 1983, Salamanca ha tenido una carrera diversa. Su designación no fue inmediata, ya que, al ser un general en retiro, debía ser reincorporado a la Policía. Mientras este proceso se llevaba a cabo, el General Tito Castellanos, jefe del Servicio Nacional de Policía, asumió el cargo de director encargado, garantizando la continuidad del mando.
Conexiones y Desafíos
La relación de Salamanca con el actual presidente Gustavo Petro es notable; de hecho, el mayor general fue el encargado del empalme con la policía cuando el presidente iba a tomar posesión, lo que sugiere una confianza mutua. Sin embargo, su trayectoria no ha estado exenta de controversias. Hace unos años, estuvo envuelto en una polémica con el entonces director de la Policía, el general Óscar Atehortúa, siendo enviado a un prolongado periodo de vacaciones en un momento en que se indagaban presuntas irregularidades como trampas en horas de vuelo y el uso de un narcojet en la institución. Esta experiencia, aunque desafiante, le brinda un conocimiento profundo de las áreas sensibles y los puntos débiles que la Policía debe abordar.
Previo a su nombramiento como director, Salamanca se desempeñaba como cónsul en Miami, Estados Unidos, una posición que le permitió ampliar su visión sobre la cooperación internacional y las dinámicas globales que impactan la seguridad. Su retorno a la dirección de la Policía marca un momento crucial para la institución, que enfrenta desafíos constantes en materia de seguridad ciudadana, crimen organizado y transparencia.
Desafíos y Perspectivas para la Policía Nacional
La Policía Nacional se encuentra en una encrucijada constante, lidiando con fenómenos como el terrorismo, el crimen organizado y la necesidad de mantener la confianza pública. La visión de líderes como el General Gilibert sobre la importancia de la autonomía institucional y la oposición a la politización resuenan con los desafíos actuales. La institución debe navegar entre la necesidad de modernización y la preservación de sus principios fundacionales.

La designación del General Salamanca, un oficial con experiencia en la lucha contra la corrupción interna y un conocimiento profundo de la institución, sugiere un enfoque renovado en la transparencia y la eficacia. Su liderazgo enfrentará la tarea de consolidar la credibilidad de la fuerza, fortalecer la moral de sus miembros y adaptarse a las nuevas amenazas que emergen en el panorama de la seguridad. La relación entre la formación de calidad en instituciones como el Liceo Policial y la solidez del liderazgo en la cúpula es vital para asegurar una Policía robusta, ética y eficaz al servicio de la ciudadanía.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la misión principal del Liceo Policial?
Su misión es ofrecer a los alumnos una educación de calidad que les proporcione los conocimientos y las herramientas necesarias para su desarrollo ético e intelectual, formándolos como personas solidarias, respetuosas, responsables, con capacidad crítica y de trabajo, preparándolos para incidir constructivamente y de manera democrática en el cambio social.
¿Quién fue el Profesor Atilio Milanta y cuál fue su contribución?
El Profesor Atilio Milanta es un abogado, escritor y profesor universitario que ha dedicado 40 años a la enseñanza en institutos de formación policial, además de ser responsable de la Fundación Juan Vucetich. Fue reconocido con la Orden San Miguel Arcángel grado extraordinario por su cooperación institucional, destacando su compromiso con la educación policial.
¿Cómo se define la "sucesión lógica" en la Policía según el General Gilibert?
El General Gilibert definía la “sucesión lógica” como una línea de mando clara y jerárquica (primero, segundo, tercero, cuarto) que debía ser respetada sin saltos por decisiones unilaterales. Insistía en que la elección del director debía hacerse entre los generales activos, conforme a la Ley 62 de 1993.
¿Por qué es polémico el nombramiento de un general retirado como director, según la visión del General Gilibert?
Según Gilibert, nombrar a un general retirado equivaldría a “descabezar” a los generales activos en línea de sucesión, desestimulando sus carreras. Consideraba que tal acción politizaría la Policía, la desnaturalizaría y crearía un “by pass” institucional, abriendo la puerta a que oficiales se retiren para apoyar candidatos políticos y luego regresen.
¿Quién es el actual director de la Policía Nacional de Colombia?
El actual director de la Policía Nacional de Colombia es el General (R) William Salamanca, nombrado por el presidente Gustavo Petro en abril de 2023.
¿Qué experiencia tiene el General William Salamanca?
El General Salamanca es un mayor general de la reserva con más de 37 años de experiencia en la institución. Ha ocupado cargos clave como Inspector General de la Policía (donde lideró investigaciones de corrupción) y Director de Seguridad Ciudadana. Antes de su nombramiento como director, se desempeñaba como Cónsul en Miami.
¿Es la corrupción un problema generalizado en la Policía, según los ex directores?
Según la perspectiva del General Gilibert, la existencia de investigaciones contra algunos coroneles por irregularidades no permitía afirmar que la Policía fuera una institución corrupta en su totalidad, destacando que eran casos aislados dentro de una fuerza de miles de hombres.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Liderazgo y Formación: El Corazón de la Policía puedes visitar la categoría Policía.
