11/05/2024
En el panorama de la seguridad y la justicia en Perú, una unidad ha cobrado especial relevancia y notoriedad en los últimos años: la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (DIVIAC) de la Policía Nacional del Perú (PNP). Su nombre se ha vuelto sinónimo de la lucha frontal contra el crimen organizado, protagonizando intervenciones que han captado la atención pública y desmantelado complejas estructuras delictivas. Pero, ¿qué es exactamente la DIVIAC, cuáles son sus funciones y por qué su accionar ha generado tanto debate?
La DIVIAC representa un brazo especializado y estratégico de la Policía Nacional, diseñado para enfrentar desafíos que superan las capacidades de las unidades policiales tradicionales. Su creación respondió a la creciente complejidad del crimen en el país, que exige no solo una respuesta contundente, sino también una profunda capacidad de investigación y análisis. Acompáñanos a explorar el universo de esta división de élite.

¿Qué es la DIVIAC y Cuál es su Origen?
La División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad, conocida por sus siglas DIVIAC, es una unidad especializada de la Policía Nacional del Perú, adscrita a la Dirección de Investigación Criminal (DIRINCRI). Fue establecida oficialmente el 29 de agosto del año 2016, en un contexto donde la necesidad de una fuerza policial con capacidad para desentrañar redes criminales sofisticadas era más que evidente. Su objetivo primordial, desde su concepción, ha sido la lucha directa y efectiva contra el crimen organizado en todas sus manifestaciones.
A diferencia de otras divisiones policiales que abordan delitos de menor escala o de flagrancia, la DIVIAC se enfoca en investigaciones que requieren un alto nivel de especialización, recursos tecnológicos avanzados y una coordinación interinstitucional estrecha, especialmente con el Ministerio Público. Su estructura está pensada para ser ágil y eficiente, permitiendo una respuesta rápida y contundente ante amenazas que comprometen la seguridad nacional y la integridad de las instituciones.
El respaldo a esta unidad no es menor. Cuenta con el apoyo explícito del comando de la PNP y del Poder Ejecutivo, a través del Ministerio del Interior. Este respaldo es crucial, ya que los casos que aborda la DIVIAC suelen ser de alto perfil, involucrando a veces a figuras públicas y requiriendo un nivel de protección y recursos que solo puede ser garantizado con el apoyo de las más altas esferas gubernamentales y policiales. La inversión en capacitación, equipamiento y tecnología para sus efectivos es una constante, buscando mantenerla a la vanguardia en la lucha contra el crimen organizado.
Unidad de Élite Contra el Crimen Organizado: Funciones y Alcance
La misión fundamental de la DIVIAC es investigar y desarticular organizaciones criminales complejas. Su campo de acción abarca una amplia gama de delitos que, por su naturaleza, escala y ramificaciones, son considerados de alta complejidad. Estos delitos no solo generan un gran daño económico y social, sino que también suelen estar interconectados, formando redes que operan a nivel nacional e incluso transnacional. Entre los tipos de crímenes contra los que la DIVIAC combate incansablemente se encuentran:
- Corrupción de funcionarios: Investigando redes de sobornos, malversación de fondos públicos, tráfico de influencias y otros delitos cometidos por servidores públicos.
- Tráfico de terrenos: Desmantelando mafias dedicadas a la apropiación ilegal de terrenos, invasiones y venta fraudulenta de propiedades.
- Lavado de activos: Rastreado el dinero ilícito proveniente de actividades criminales para legitimar su origen.
- Trata de personas: Combatiendo las redes que explotan a seres humanos con fines sexuales o laborales.
- Sicariato: Persiguiendo a las organizaciones dedicadas al asesinato por encargo.
- Extorsión: Desarticulando bandas que mediante amenazas buscan obtener dinero o bienes de sus víctimas.
- Robo agravado: Enfrentando a organizaciones dedicadas a robos de gran escala, especialmente aquellos que involucran violencia o la utilización de armas.
La labor de la DIVIAC va más allá de la simple detención de individuos; su objetivo es comprender la estructura de las organizaciones criminales, identificar a sus líderes, sus métodos de operación, sus fuentes de financiamiento y sus redes de apoyo. Esto implica un trabajo de inteligencia meticuloso, seguimiento, interceptaciones y el uso de técnicas de investigación forense avanzadas.
Grandes Golpes de la DIVIAC: Casos Emblemáticos
Desde su creación, la DIVIAC ha participado en numerosas operaciones de gran envergadura que han sacudido el panorama criminal y político del Perú. Su presencia en estos casos no solo demuestra su capacidad operativa, sino también la relevancia de su trabajo en la estrategia nacional contra el crimen. Algunos de los casos más sonados en los que esta división ha intervenido incluyen:
- 'Los Cuellos Blancos del Puerto': Una de las investigaciones más impactantes de los últimos tiempos, revelando una red de corrupción que involucraba a jueces, fiscales y empresarios.
- 'Los Piratas del Norte': Desarticulación de una organización dedicada al tráfico ilícito de combustibles.
- El clan Orellana: Una vasta red criminal dedicada al lavado de activos y tráfico de terrenos, con ramificaciones en diversas instituciones.
- El caso Odebrecht (Lava Jato): La DIVIAC ha sido un actor clave en las investigaciones de este megacaso de corrupción transnacional, participando en diligencias y detenciones relacionadas con exfuncionarios y políticos.
- 'Los Malditos de Santa Rosa' y 'Los Babies de Oquendo': Bandas criminales dedicadas a la extorsión y el robo agravado, entre otros delitos.
Su notoriedad se disparó especialmente al intervenir en la detención de políticos y exfuncionarios investigados dentro del caso Lava Jato. Un ejemplo claro fue su participación en la detención de la lideresa política Keiko Fujimori, así como en la diligencia para detener preliminarmente al expresidente Alan García, un evento trágico que terminó con el suicidio del exmandatario. Estas operaciones, por su alto perfil y las figuras involucradas, pusieron a la DIVIAC en el centro de la atención pública y, a la vez, generaron una intensa controversia.
La Controversia de la "Policía Política": ¿Acusación Fundada?
El accionar de la DIVIAC, particularmente en casos que involucran a figuras políticas de alto perfil, ha sido objeto de críticas por parte de algunos sectores, quienes han llegado a calificarla de 'policía política'. Esta acusación surgió con fuerza tras las intervenciones relacionadas con el caso Lava Jato, especialmente las que afectaron a líderes de partidos como el Apra y Fuerza Popular.
Uno de los críticos más vocales ha sido el exparlamentario Carlos Tubino, quien llegó a usar la expresión 'Policía Política' para referirse a la DIVIAC. La base de estas críticas radica en la percepción de que la unidad estaría siendo utilizada para fines políticos o para perseguir opositores, en lugar de cumplir estrictamente con su función de combatir el crimen organizado. Los defensores de la DIVIAC, por otro lado, argumentan que su trabajo se ciñe estrictamente a las órdenes judiciales y fiscales, y que la naturaleza de los delitos de corrupción de funcionarios a menudo implica la investigación de figuras con poder e influencia, independientemente de su afiliación política.
Es importante señalar que la DIVIAC opera bajo el marco de la ley y en coordinación con el Ministerio Público, que es el ente encargado de dirigir las investigaciones criminales. Las órdenes de detención y allanamiento son emitidas por jueces, lo que, en teoría, garantiza la legalidad y la imparcialidad de sus acciones. No obstante, la sensibilidad de los casos en los que interviene y la polarización política del país a menudo magnifican cualquier cuestionamiento a su accionar, generando un debate constante sobre su independencia y probidad.

Preguntas Frecuentes sobre la DIVIAC
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre esta importante unidad policial:
¿Cuál es la diferencia entre la DIVIAC y otras unidades de la PNP?
La principal diferencia radica en su especialización. Mientras que otras unidades policiales se enfocan en delitos comunes, patrullaje o seguridad ciudadana, la DIVIAC se dedica exclusivamente a la investigación y desarticulación de organizaciones criminales que cometen delitos de alta complejidad, como corrupción, lavado de activos y crimen organizado.
¿La DIVIAC solo investiga a políticos?
No. Aunque ha cobrado notoriedad por casos que involucran a políticos, la DIVIAC investiga todo tipo de organizaciones criminales y delitos de alta complejidad, sin importar si los involucrados son políticos, empresarios, o miembros de bandas delictivas comunes. Su foco está en la naturaleza del delito y la estructura criminal.
¿Quién supervisa el trabajo de la DIVIAC?
El trabajo de la DIVIAC es supervisado por el comando de la Policía Nacional del Perú, específicamente por la Dirección de Investigación Criminal (DIRINCRI). Además, sus investigaciones están sujetas a la dirección y control del Ministerio Público, y las medidas coercitivas (detenciones, allanamientos) son autorizadas por el Poder Judicial.
¿Cómo se forma un agente de la DIVIAC?
Los agentes de la DIVIAC son miembros de la Policía Nacional del Perú que han pasado por procesos de selección rigurosos y han recibido capacitación especializada en inteligencia criminal, investigación de delitos complejos, análisis forense, manejo de tecnologías avanzadas y técnicas de combate al crimen organizado. Su formación es continua para adaptarse a las nuevas modalidades delictivas.
¿Por qué es importante la DIVIAC para el Perú?
La DIVIAC es crucial para el Perú porque el crimen organizado representa una amenaza significativa para la seguridad, la economía y la institucionalidad del país. Al desarticular estas redes, la DIVIAC contribuye a reducir la violencia, combatir la corrupción, proteger los recursos públicos y fortalecer el Estado de Derecho, sentando las bases para un desarrollo más justo y seguro.
El Futuro de la DIVIAC en la Lucha Anticrimen
La DIVIAC se ha consolidado como una pieza fundamental en la estrategia del Estado peruano para combatir las formas más sofisticadas de criminalidad. Su trayectoria, aunque relativamente corta, está marcada por intervenciones decisivas que han puesto en jaque a poderosas organizaciones. El desafío futuro para la DIVIAC no solo será mantener su eficacia operativa, sino también fortalecer su credibilidad y legitimidad ante la ciudadanía, disipando cualquier sombra de duda sobre su imparcialidad.
En un mundo donde el crimen organizado evoluciona constantemente, la existencia de unidades como la DIVIAC es indispensable. Su capacidad para adaptarse, innovar en técnicas de investigación y colaborar estrechamente con otras instituciones será clave para garantizar la seguridad y la justicia en el Perú. La sociedad peruana espera que la DIVIAC continúe siendo un baluarte en la lucha contra aquellos que buscan subvertir el orden y enriquecerse a costa del bienestar colectivo, reafirmando su compromiso con la legalidad y la protección de los ciudadanos.
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