¿Cuáles son los beneficios del cuerpo policial?

Los Beneficios Ocultos del Cuerpo Policial

29/11/2023

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“No están para proteger, es de ellos de quienes uno se debe proteger”, escuché en una sobremesa. Una afirmación contundente que resuena en la mente de muchos ciudadanos y que, sin duda, refleja una profunda desconfianza hacia una de las instituciones más esenciales de nuestra sociedad: el cuerpo policial. Pero, ¿es esta percepción una verdad absoluta? ¿O hay una realidad más compleja, matizada por el esfuerzo, el riesgo y los beneficios que, a menudo, pasan desapercibidos o son eclipsados por las malas experiencias y la sombra de la corrupción? Este artículo busca explorar el delicado equilibrio entre la percepción ciudadana y la indispensable labor policial, desgranando los beneficios que, a pesar de todo, esta fuerza nos brinda día a día.

¿Cuál fue el aumento de denuncias ante la policía a nivel nacional?
Si se observa la cantidad de hechos delictivos reportados en el primer semestre de los últimos cinco años (es decir, desde el 2018), el aumento de denuncias ante la Policía a nivel nacional fue de 27%. En cifras analizadas por ECData, durante todo el año pasado hubo un promedio de 1.318 denuncias diarias.
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La Dualidad de la Percepción: Entre el Miedo y la Desconfianza

La relación entre la ciudadanía y la policía es, en muchos lugares, una paradoja de desconfianza. Al interactuar con diversos individuos, una constante emerge: la sensación de miedo ante la detención por parte de un agente de tránsito, incluso sin haber cometido ninguna infracción. Esta reacción automática, según las propias confesiones, se arraiga en la creencia generalizada de que el objetivo principal de la detención es la búsqueda de una “mordida” o soborno. Lo alarmante es que, cuando se indaga si alguna vez han cedido a esta práctica, la mayoría de los encuestados responde afirmativamente. Esto pone de manifiesto una triste realidad: la corrupción existe dentro de la autoridad, pero también se alimenta de la anuencia de la ciudadanía, que, al ceder, se convierte en cómplice de un ciclo vicioso.

Más allá de la corrupción, otra crítica recurrente apunta a la preparación de los agentes. En Yucatán, por ejemplo, los más de 3 mil elementos de Seguridad Pública, graduados del Instituto de Formación Policial ‘Luis F. Sotelo Gil’, deben cumplir requisitos básicos como la nacionalidad mexicana, buena conducta, no haber sido condenado por delito doloso y haber concluido el bachillerato. Sin embargo, para muchos, esto no se traduce en la capacitación necesaria para el ejercicio de sus funciones. A ello se suma la percepción de que los agentes “no tienen una actitud de servicio”, lo que agrava la brecha entre la expectativa ciudadana y la realidad de la interacción policial.

La Voz Detrás del Uniforme: Un Grito de Respeto

Contrariado por estas revelaciones, me acerqué a la otra cara de la moneda: los propios agentes. En una camioneta pick-up de la policía estatal, dos oficiales compartieron su perspectiva, una que raramente llega al ojo público. “Es muy triste que por el mal trabajo que hacen algunos compañeros se condene a todos nosotros”, expresó uno de ellos con visible frustración. “Somos personas que quieren hacer un trabajo para cumplir con la familia. Solo pedimos respeto para nosotros. La gente se molesta porque uno los para, pero es para la seguridad de ellos y de los demás. Solo queremos cumplir con nuestro trabajo”.

Este testimonio revela la carga emocional que soporta el personal policial, quienes a menudo son blanco de comentarios peyorativos y despectivos. Si bien reconocen que algunos colegas pueden reaccionar agresivamente, la recomendación de los agentes fue clara: omitir tales comentarios y seguir adelante con su labor. Esta perspectiva humaniza a la fuerza policial, recordándonos que detrás del uniforme hay individuos con familias, aspiraciones y la genuina intención de cumplir con su deber, a pesar de un entorno a menudo hostil y malinterpretado.

Los Beneficios Tangibles de la Labor Policial: Más Allá de la Percepción

A pesar de las críticas y la desconfianza, es innegable que la existencia y el funcionamiento del cuerpo policial son fundamentales para el mantenimiento del orden social y la seguridad ciudadana. Nosotros, la población civil, somos los que gozamos de los beneficios que nos brinda el cuerpo policial, aunque a veces no lo reconozcamos plenamente. Su labor, a menudo silenciosa y peligrosa, se traduce en acciones concretas que impactan directamente en nuestra calidad de vida.

Uno de los indicadores más claros de la actividad policial es la desarticulación de bandas criminales. Durante el año 2022, la Policía Nacional desarticuló un total de 4,966 bandas criminales en todo el país. La mayoría de estos grupos fueron desmantelados en Lima (2,706), seguida por Arequipa (426) y La Libertad (343). Este esfuerzo constante reduce la capacidad operativa del crimen organizado, disminuyendo la incidencia de delitos graves y protegiendo a la comunidad de sus estragos.

Otro beneficio tangible se observa en la recuperación de bienes robados. En el primer semestre de 2022, la Policía Nacional del Perú (PNP) logró recuperar el 61% de los vehículos reportados como robados. Si bien esta cifra podría mejorarse, como señaló el exviceministro Ricardo Valdés, es un indicador positivo de la capacidad de respuesta y la efectividad de las rutas de investigación que permiten la recuperación de estos activos, a menudo antes de ser revendidos por autopartes. Esta acción no solo representa una victoria contra la delincuencia, sino también un alivio significativo para las víctimas.

Además, la mera presencia policial, incluso si genera aprensión en algunos, es un factor disuasorio contra el delito. La seguridad en las calles, la capacidad de respuesta ante emergencias y la investigación de crímenes son pilares sobre los que se sostiene la tranquilidad ciudadana, elementos que serían impensables sin una fuerza policial organizada y activa.

La Importancia de la Denuncia y la Colaboración Ciudadana

Paradójicamente, mientras la desconfianza hacia la Policía Nacional del Perú es alta (76% de la población no confía en ella según el INEI), el número de denuncias ante la policía ha experimentado un aumento significativo. Durante el año pasado, se registró un promedio de 1,318 denuncias diarias. Las regiones con mayor cantidad de denuncias por cada 100 mil habitantes son Madre de Dios (3,373), Lambayeque (2,455) y Arequipa (2,064). Este incremento en las denuncias, que subió un 15% del 2021 al 2022 (con 62,874 denuncias más), y un 77% en la última década (de 271,813 en 2012 a 481,057 en 2022), es visto por expertos como un indicador positivo.

¿Qué son las persecuciones policiales?
Durante años, las persecuciones policiales han sido una constante fuente de debate, tanto por sus riesgos como por la falta de criterios claros para iniciarlas o terminarlas. Según las nuevas reglas, las persecuciones solo serán justificadas en casos de delitos graves.

Según el exviceministro Ricardo Valdés, una denuncia permite conocer qué tan accesible es la capacidad policial para el ciudadano y qué tan articulado es el sistema contra la inseguridad. Contrariamente a lo que podría pensarse, un mayor número de denuncias es útil para que el Estado conozca la situación real de la delincuencia y pueda diseñar acciones y políticas públicas más efectivas para reducir la victimización. Es clave tener un mayor registro en un contexto donde, lamentablemente, se estima que menos del 10% de los hechos delictivos son realmente denunciados.

La no-denuncia es un indicador preocupante. Ocurre por diversas razones, incluyendo la desconfianza en la eficiencia policial, el poco acceso a los canales de denuncia o el miedo a represalias por parte de los delincuentes. Sin embargo, delitos como el robo de celulares tienden a denunciarse más debido a razones prácticas, como la cobertura de seguros o la necesidad de formalizar el reporte para recuperar información bancaria. Esto subraya la importancia de facilitar y promover la denuncia como un acto de responsabilidad ciudadana.

Es también nuestra responsabilidad, como ciudadanos, denunciar y no condonar cualquier abuso, ya sea hacia nuestra persona o hacia otro. Si uno quiere poder confiar en el sistema policial, uno debe negarse a cualquier soborno o extorsión. La lucha contra la corrupción y la construcción de un sistema policial confiable es una tarea compartida, donde la integridad ciudadana es tan crucial como la ética policial.

Denuncias por Región (por cada 100 mil habitantes - Año anterior)

RegiónDenuncias
Madre de Dios3,373
Lambayeque2,455
Arequipa2,064
Promedio Nacional1,318 diarias

Progresión Anual de Denuncias a Nivel Nacional

AñoCantidad de DenunciasVariación Anual
2012271,813N/A
2021~418,183 (estimado)N/A
2022481,057+15% (respecto a 2021)
Incremento Década (2012-2022)+77%

Nota: La cifra de 2021 se estima restando el aumento de 2022 al total de 2022 (481,057 - 62,874 = 418,183).

Desafíos y Obstáculos en la Lucha contra la Delincuencia

A pesar de los esfuerzos y los beneficios que la policía aporta, su labor no está exenta de desafíos monumentales. El contexto en el que operan es a menudo adverso, lo que limita su efectividad y la confianza que la ciudadanía puede depositar en ellos. La crisis política permanente, la convulsión social y los casos de mala gestión son factores que obstaculizan gravemente el trabajo enfocado en combatir la inseguridad ciudadana. La inestabilidad generada por la alta rotación de ministros del Interior, viceministros, directores generales y otros funcionarios del sector, así como de jefes de la PNP, impide la continuidad de políticas y estrategias a largo plazo.

El exviceministro Nicolás Zevallos subraya que el contexto de conflictividad, como el vivido durante la transición de gobiernos, dificulta enormemente la implementación de medidas contra la inseguridad. Además, esta dinámica conflictiva ha generado una mayor tensión y desconfianza hacia la Policía Nacional. La estabilidad y la elección de “las personas correctas en la gestión” son, según Zevallos, fundamentales para conseguir objetivos y solucionar problemas profundos como el de la inseguridad. Lamentablemente, el entorno actual no siempre es el más propicio.

Otro obstáculo crucial es el subregistro de delitos. A pesar del aumento de denuncias, las encuestas de victimización revelan que, en el mejor de los casos, ocho de cada diez personas no denuncian los hechos delictivos sufridos. Esta “no-denuncia” es un indicador sumamente fuerte y se debe a factores como la desconfianza en la eficiencia de la policía, el poco acceso a los canales de denuncia o el miedo a represalias del delincuente. Esta brecha entre los delitos ocurridos y los reportados dificulta la elaboración de un panorama preciso de la criminalidad y, por ende, el diseño de estrategias de combate más efectivas.

Preguntas Frecuentes sobre el Cuerpo Policial y la Seguridad Ciudadana

¿Por qué existe desconfianza hacia la policía?
La desconfianza se debe a múltiples factores, incluyendo la percepción de corrupción (búsqueda de "mordidas"), la falta de preparación de algunos agentes, la percepción de una actitud de no-servicio, y el historial de abusos o ineficiencia. Las encuestas nacionales reflejan que un alto porcentaje de la población no confía en la Policía Nacional del Perú.
¿Es importante denunciar un delito si no confío en la policía?
Sí, es crucial. Aunque la desconfianza es un factor para la no-denuncia, cada reporte contribuye a que el Estado tenga una visión más clara de la situación de la delincuencia. Un mayor registro de denuncias permite diseñar políticas y estrategias más efectivas para combatir el crimen y reducir la victimización, incluso si solo se reporta una pequeña fracción de los delitos.
¿Qué tipo de delitos se denuncian más frecuentemente?
El 62% de los hechos denunciados corresponden a delitos contra el patrimonio, siendo el hurto y el robo en vía pública los más preponderantes. Los robos de celulares, en particular, se denuncian con mayor frecuencia debido a la necesidad de activar seguros o recuperar información bancaria y otros datos importantes del afectado.
¿Qué acciones concretas realiza la policía para combatir la delincuencia?
La policía realiza diversas acciones, entre ellas la desarticulación de bandas criminales (cerca de 5,000 en 2022), la recuperación de bienes robados (como el 61% de vehículos en el primer semestre de 2022), y la presencia disuasoria en las calles. También investigan delitos y responden a emergencias para mantener el orden y la seguridad.
¿Cuál es el rol del ciudadano en la mejora de la seguridad y la confianza policial?
El ciudadano tiene un rol fundamental. Debe denunciar los delitos y negarse a propiciar o condonar la corrupción, como los sobornos. Al no participar en actos de corrupción y exigir el cumplimiento de la ley, se contribuye a la construcción de un sistema más íntegro y confiable. Además, el respeto hacia los agentes, reconociendo su labor, es esencial.

En conclusión, la labor policial es una pieza central en el engranaje de nuestra sociedad, a pesar de las complejidades y las críticas. Si bien es cierto que existen desafíos significativos como la corrupción y la percepción de ineficiencia, también lo es que la policía desempeña un rol irremplazable en la protección, la desarticulación de organizaciones criminales y el mantenimiento del orden. La seguridad ciudadana no es solo una responsabilidad de las fuerzas del orden, sino un pacto social donde la ciudadanía, con su denuncia, su integridad y su respeto, juega un papel igual de crucial. Es hora de reconocer los beneficios que nos brindan, apoyar su trabajo honesto y exigir, con la misma vehemencia, la erradicación de aquello que empaña su noble propósito. Solo así podremos construir una relación de confianza mutua, indispensable para una sociedad más segura y justa.

Extiendo un agradecimiento especial a los agentes a los que brevemente entrevisté y que pidieron permanecer anónimos, por compartir su valiosa perspectiva.

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