25/01/2024
En los anales de la represión durante la dictadura chilena, emergen figuras que, por sus métodos y su naturaleza, se grabaron con fuego en la memoria de las víctimas. Entre ellas, Osvaldo Pincetti Gac, conocido por múltiples y escalofriantes sobrenombres como el 'Doctor Mortis' o el 'Doctor Tormento', ocupó un lugar particular. Su rol no fue el de un torturador físico en el sentido tradicional, sino el de un manipulador psicológico, un 'ablandador' de voluntades. La historia de los presos políticos de La Serena ofrece una perspectiva única sobre cómo algunos de ellos enfrentaron sus perturbadoras técnicas, revelando una sorprendente capacidad de resistencia mental y, en ocasiones, de burla ante el horror.

La dictadura de Augusto Pinochet, instaurada tras el golpe militar de 1973, desató una brutal persecución contra los opositores. La Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y, posteriormente, la Central Nacional de Informaciones (CNI), se convirtieron en el brazo ejecutor de esta política represiva, estableciendo centros de detención y tortura a lo largo de Chile. En este sombrío escenario, Osvaldo Pincetti, con su pasado de parapsicólogo y supuestos poderes extrasensoriales, fue reclutado, sumando una capa de extrañeza y terror a la ya de por sí deshumanizante maquinaria represiva.
- El 'Profesor Destino': Los Inicios de Pincetti en La Serena
- De Parapsicólogo a Agente del Terror: Pincetti en el Regimiento Arica
- La Burla ante la Hipnosis: La Opinión de los Presos de La Serena
- Las Técnicas del 'Doctor Mortis': Más Allá de la Hipnosis
- Un Rastro de Crueldad: El Recorrido de Pincetti en la DINA y CNI
- El Ocaso del 'Doctor Tormento': Juicios y Condena
El 'Profesor Destino': Los Inicios de Pincetti en La Serena
Antes de convertirse en una pieza clave del aparato represivo, la vida de Osvaldo Pincetti Gac transcurría de manera muy distinta en La Serena. En los albores de la década de 1970, era conocido en la ciudad como el 'profesor Fortuna' o el 'Profesor Destino', un parapsicólogo que afirmaba adivinar el futuro. Sus clientes eran principalmente gente del pueblo, atraída por sus supuestas habilidades ocultas. La leyenda local incluso cuenta que, en una noche de invierno de 1973, en medio de un gran temporal, Pincetti, con la ayuda de sus 'poderes', habría encontrado a los hijos desaparecidos del patrón de un barco pesquero, conmocionando a la comunidad.
Su popularidad era tal que conducía un programa radial en Radio Occidente de La Serena. Con una voz profunda, seria y monofónica, Pincetti leía el horóscopo, ofrecía consejos amorosos y ponía temas de la nueva ola, liderando la sintonía en una época donde la televisión no era un bien común. Este pasado, aparentemente inofensivo y hasta popular, contrasta drásticamente con la figura en la que se transformaría pocos años después, tras el quiebre institucional que lo catapultaría a las filas de la DINA. Su dominio sobre las ciencias ocultas, sin embargo, no lo salvaría de la cárcel al final de su vida, donde sería condenado por sus crímenes.
De Parapsicólogo a Agente del Terror: Pincetti en el Regimiento Arica
La vida de Pincetti dio un giro radical con el golpe militar. En 1974, fue reclutado por Marcelo Moren Brito, un oficial del regimiento Arica de La Serena que se había integrado a la DINA. Fue en ese mismo regimiento, en la capital de la IV Región, donde Pincetti comenzó a operar como agente. Días después del 11 de septiembre de 1973, el comunista Eliseo González, detenido y con los ojos vendados en el Regimiento Arica, reconoció la voz de su interrogador. «¿Que no es el 'Profesor Destino'?… Pero, claro, si es Pincetti», recuerda haber comentado con los demás prisioneros políticos del recinto. Este reconocimiento inicial de su figura pública anterior a la represión marcó el inicio de su infame carrera como 'psicólogo de la DINA'.
La Burla ante la Hipnosis: La Opinión de los Presos de La Serena
Eliseo González, quien compartió calabozo con otros presos políticos en La Serena, ofreció un testimonio revelador sobre las sesiones de hipnosis de Pincetti. A pesar del terror que Pincetti simbolizaba, la opinión entre los prisioneros de La Serena respecto a sus habilidades no era de temor, sino de una sorprendente mezcla de resistencia y burla. González relató: «Nosotros nos cagábamos de la risa con sus sesiones de hipnosis. Algunos lo engañaban y se hacían los dormidos, y Pincetti decía 'está listo, está listo'». Esta anécdota subraya la capacidad de los detenidos para mantener su lucidez y hasta su sentido del humor en las condiciones más extremas, desafiando mentalmente a su captor.
La resistencia no era casual. Los detenidos se preparaban activamente para las sesiones con Pincetti. González afirmó: «Íbamos con la fuerte convicción de no dejarnos hipnotizar, con la idea de oponer resistencia mental». Algunos incluso se mordían la lengua para evitar caer en la hipnosis, mientras otros pensaban en sus hijos y simulaban estar dormidos, evitando mover un músculo incluso cuando los agentes les apagaban cigarrillos en las manos o les clavaban alfileres para verificar la efectividad de Pincetti. Estas acciones demuestran una increíble fortaleza psicológica por parte de los prisioneros, que lograron, en cierta medida, frustrar uno de los métodos clave del 'Doctor Tormento'. A pesar de que Pincetti afirmó haber trabajado con unos 800 funcionarios y detenidos usando sus técnicas, las experiencias de los presos de La Serena sugieren que sus habilidades extrasensoriales como hipnotizador no eran tan infalibles como él pretendía, siendo incluso consideradas por algunos como «chapuceras».
Las Técnicas del 'Doctor Mortis': Más Allá de la Hipnosis
La labor de Osvaldo Pincetti en la DINA y la CNI no se limitaba estrictamente a la hipnosis. Quienes pasaron por sus manos coinciden en que su función principal era 'ablandar' al detenido, no necesariamente aplicar tortura física directa. Sin embargo, sus métodos eran profundamente crueles y psicológicamente devastadores. Si la hipnosis fallaba o el Pentotal, el llamado 'suero de la verdad', no hacía efecto, Pincetti recurría a otras técnicas de manipulación. Una de las más aterradoras era su rol de 'torturador bueno', donde engañaba a los prisioneros diciéndoles que sus familiares estaban en una pieza contigua siendo violados, golpeados o quemados.
Además, Pincetti utilizaba una serie de tácticas deshumanizantes y bizarras en los interrogatorios. Se le recuerda bromeando en las sesiones de tortura en lugares como Villa Grimaldi, pidiendo a los prisioneros que bailaran cumbia, contaran chistes, cantaran como Jorge Negrete o incluso hicieran strip tease. Estas acciones, aunque no implicaran golpes directos, buscaban quebrar la dignidad y la voluntad de los detenidos, sumiéndolos en una espiral de humillación y desesperación. Gladys Díaz, periodista y sobreviviente de Villa Grimaldi, testificó sobre las actividades de Pincetti, y Luz Arce, una prisionera convertida en 'colaboradora', incluso conservó una muñequita que Pincetti le trajo de regalo, evidenciando la complejidad de sus interacciones con las víctimas. Otra de sus especialidades era la preparación de mixturas con encefabol, que, según él, ayudaban a anular la voluntad de los prisioneros, lo que sugiere un enfoque químico en su arsenal de control mental.
Un Rastro de Crueldad: El Recorrido de Pincetti en la DINA y CNI
La trayectoria de Osvaldo Pincetti dentro de los organismos represivos fue extensa y abarcó varios de los centros de detención más infames de la dictadura. Después de su paso por el Regimiento Arica en La Serena, Pincetti operó en cárceles secretas de la DINA en Santiago, incluyendo Londres 38 (ex sede del Partido Socialista), Villa Grimaldi, José Domingo Cañas e Irán con Los Plátanos, conocido como 'Venda Sexy'.
Su participación en la represión fue significativa. En 1975, fue llevado por Marcelo Moren a Paraguay para traer a Jorge Fuentes, un dirigente del MIR desaparecido en el marco de la Operación Cóndor. Pincetti también estuvo implicado en crímenes de gran relevancia. Fue procesado, y eventualmente condenado, por su participación en el asesinato del carpintero Juan Alegría Mundaca en septiembre de 1983 en Viña del Mar, un crimen perpetrado para encubrir el homicidio del dirigente sindical Tucapel Jiménez. Según se estableció en el proceso, Pincetti hipnotizó a Alegría para que este escribiera una carta autoincriminándose del crimen de Jiménez. Además, fue procesado como autor del delito de secuestro de nueve militantes comunistas en 1976, en lo que se conoció como el caso de Calle Conferencia, donde la DINA montó una 'ratonera' para capturar a la cúpula del Partido Comunista. También estuvo procesado por la desaparición de Juan Maino Canales, Antonio Elizondo y Elizabeth Rekas (embarazada de cuatro meses), entre otros. Su figura representó, para muchos, la quintaesencia del terror psicológico de la dictadura.
El Ocaso del 'Doctor Tormento': Juicios y Condena
A pesar de su capacidad para manipular mentes y eludir responsabilidades durante años, la vida de Osvaldo Pincetti cambió drásticamente con el retorno a la democracia en 1990. En 1992, la justicia lo ubicó en una modesta casa en Cartagena, después de haber vivido en La Serena. Aunque inicialmente salió libre, los testimonios y las pruebas, como tres cheques que acreditaban sus funciones en la DINA, comenzaron a acumularse en su contra. Fue condenado a 10 años de cárcel por su complicidad en el crimen de Juan Alegría y enfrentó múltiples procesos por desapariciones y violaciones a los derechos humanos.
Los que lo conocieron y sufrieron, jamás olvidaron sus uñas siempre sucias y el hedor que emanaba de su cuerpo regordete. Murió solo, con demencia senil severa y la mente extraviada, en una habitación de la Posta Central en junio de 2007, tras pasar un tiempo internado en el Hospital Penitenciario. Otros presos en el hospital penitenciario lo agredieron en varias oportunidades al saber quién era. Su familia, que cobraba una pensión militar, apenas lo visitaba. Su muerte no redimió sus crímenes ni reparó a sus víctimas, dejando un sinfín de interrogantes sobre las motivaciones que pueden llevar a un ser humano a convertirse en verdugo.
Preguntas Frecuentes sobre Osvaldo Pincetti y los Presos Políticos
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre la figura de Osvaldo Pincetti y su impacto en los presos políticos durante la dictadura.
¿Quién fue Osvaldo Pincetti?
Osvaldo Pincetti Gac fue un parapsicólogo chileno que, tras el golpe de Estado de 1973, fue reclutado por la DINA y posteriormente por la CNI. Se le conoció por múltiples alias como 'Profesor Destino', 'Profesor Fortuna', 'Doctor Mortis', 'Doctor Tormento', 'El Doc' y 'El Brujo'. Su rol en los organismos represivos fue el de 'ablandador' de detenidos, utilizando principalmente técnicas de manipulación psicológica, hipnosis y, en ocasiones, Pentotal.
¿Qué métodos utilizaba Pincetti con los presos políticos?
Pincetti empleaba principalmente la hipnosis para intentar obtener información de los detenidos. También utilizaba el Pentotal, conocido como 'suero de la verdad'. Además, recurría a tácticas de tortura psicológica, como amenazar a los prisioneros con que sus familiares estaban siendo agredidos en una habitación contigua. En algunos centros de detención, también realizaba actos de humillación, como obligar a los prisioneros a bailar o contar chistes.
¿Cuál era la opinión de los presos políticos de La Serena sobre Pincetti?
Los presos políticos de La Serena, según el testimonio de Eliseo González, no se dejaban amedrentar por las sesiones de hipnosis de Pincetti. De hecho, se 'cagaban de la risa' y lo engañaban simulando estar dormidos, mientras Pincetti creía que su hipnosis era efectiva. Los prisioneros se preparaban mentalmente para resistir sus técnicas, demostrando una notable capacidad de oposición psicológica.
¿Fue Pincetti un torturador físico?
Según los testimonios, Pincetti no era conocido por aplicar tortura física directa. Su papel era más bien el de un 'ablandador' o 'psicólogo de la DINA', centrándose en la manipulación psicológica y el uso de sustancias para minar la voluntad de los detenidos. Sin embargo, su presencia y sus métodos contribuyeron significativamente al ambiente de terror en los centros de detención.
¿Dónde operó Pincetti durante la dictadura?
Osvaldo Pincetti operó en varios de los principales centros de detención y tortura de la DINA y la CNI, incluyendo el Regimiento Arica en La Serena, Londres 38, Villa Grimaldi, José Domingo Cañas e Irán con Los Plátanos (conocido como 'Venda Sexy').
¿Qué pasó con Osvaldo Pincetti al final de su vida?
Pincetti fue condenado a 10 años de cárcel por su complicidad en el asesinato de Juan Alegría Mundaca y enfrentó múltiples procesos por violaciones a los derechos humanos, incluyendo secuestros y desapariciones. Falleció en junio de 2007 en la Posta Central, solo, con demencia senil severa y la mente extraviada, tras pasar varios años internado en el Hospital Penitenciario.
La historia de Osvaldo Pincetti es un recordatorio sombrío de la complejidad y la crueldad de la dictadura chilena. Sin embargo, la resistencia de los presos políticos de La Serena, quienes lograron mantener su dignidad y su capacidad de burla frente a uno de los más insidiosos agentes de la represión, es un testimonio poderoso de la indomable fortaleza del espíritu humano incluso en las circunstancias más adversas.
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