¿Cuál es el perro robótico utilizado por la policía?

Perros Robóticos: La Nueva Frontera Policial

16/10/2024

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La ciencia ficción parece estar cada vez más cerca de la realidad. Lo que antes veíamos en películas futuristas, hoy se materializa en las calles, operado por las fuerzas del orden. La irrupción de la robótica en el ámbito policial ha marcado un antes y un después, y en el centro de esta revolución tecnológica se encuentran los “perros robóticos”, dispositivos autónomos diseñados para asistir a los agentes en situaciones de alto riesgo. Estos cuadrúpedos metálicos, lejos de ser meros juguetes tecnológicos, se han convertido en herramientas vitales que plantean tanto promesas de seguridad como interrogantes éticos profundos sobre su despliegue y sus implicaciones para las libertades individuales. ¿Están estos robots aquí para protegernos, o son un paso más hacia una vigilancia distópica? La respuesta es compleja y se desenvuelve en un escenario de constante evolución y debate público.

¿Por qué los robots están en alquiler a la policía?
Marc Reibert (der.) presentó a Spot en una conferencia organizada por Techcrunch en Londres. La empresa dijo que los robots estaban en alquiler a la policía. Un portavoz de la compañía dijo que había cláusulas explícitas en el contrato de alquiler que especifican que no deben utilizarse para "causar daños físicos ni intimidar a las personas".

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Spot: El Pionero de Boston Dynamics en Massachusetts

El modelo más reconocido y el pionero en su adopción por las fuerzas policiales es sin duda Spot, una creación de la aclamada empresa de robótica Boston Dynamics. La Policía Estatal de Massachusetts, en Estados Unidos, fue una de las primeras instituciones en integrar a Spot en sus operaciones, realizando pruebas exhaustivas durante varios meses. Este perro robótico ha demostrado ser un activo invaluable en diversos incidentes de la vida real, así como en escenarios de entrenamiento, donde su capacidad para navegar terrenos complejos y acceder a lugares peligrosos ha sido puesta a prueba.

Según funcionarios de la Policía Estatal de Massachusetts, Spot ha sido utilizado principalmente como un “dispositivo móvil de observación remota”. Su función es crucial: examinar artefactos sospechosos o ingresar a lugares que podrían ser extremadamente peligrosos para los agentes humanos. Esto incluye, por ejemplo, la inspección de paquetes bomba o la exploración de edificios donde se sospecha la presencia de individuos armados. La brigada antibombas de la institución ha sido una de las unidades que más se ha beneficiado de esta tecnología, confirmando que Spot ha participado en al menos dos “incidentes” reales, aunque los detalles específicos no fueron revelados por motivos de seguridad operacional. David Procopio, vocero de la policía estatal, enfatizó que “la tecnología robótica es una valiosa herramienta para los cuerpos de seguridad por su habilidad de proveer conocimiento circunstancial de entornos potencialmente peligrosos”. Esta afirmación subraya el principal argumento a favor de su uso: la protección de la vida de los agentes.

La adopción de Spot por parte de la policía de Massachusetts no estuvo exenta de escrutinio. La Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU) rápidamente levantó la voz, solicitando mayor transparencia sobre dónde y cómo se estaban utilizando estos robots. La preocupación central de la ACLU radicaba en la rapidez con la que estas tecnologías estaban siendo implementadas, superando la capacidad de los sistemas sociales, políticos y legales para reaccionar y establecer marcos regulatorios adecuados. La organización buscaba garantías de que el uso de Spot no pisotearía los derechos y libertades civiles ni contribuiría a injusticias raciales, además de expresar una fuerte inquietud sobre la posibilidad de que estos robots pudieran ser armados en el futuro.

Digidog en Nueva York: Un Segundo Intento de Adopción

La ciudad de Nueva York también ha tenido su propia experiencia, no sin controversia, con los perros robóticos policiales. El modelo, apodado “Digidog”, es esencialmente el mismo Spot de Boston Dynamics. Su primera aparición en la policía de Nueva York ocurrió en 2020, bajo la administración del exalcalde Bill de Blasio, quien lo alquiló para pruebas. Sin embargo, la reacción pública fue abrumadoramente negativa. Los críticos tacharon al Digidog de “espeluznante” y “distópico”, lo que llevó a la interrupción temprana del contrato de alquiler. La percepción de un robot patrullando las calles, percibido como un símbolo de vigilancia excesiva, generó un rechazo considerable.

A pesar de este inicio fallido, el Digidog ha regresado. En un giro sorprendente, el alcalde Eric Adams, demócrata y expolicía, presentó en marzo de 2023 una nueva serie de dispositivos de alta tecnología para el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), y entre ellos, el renovado Digidog. Adams, conocido por su postura pro-tecnología en la seguridad pública, declaró enfáticamente que “Digidog ha salido de la perrera” y que “forma parte ahora del conjunto de herramientas que utilizamos”. Su defensa fue clara: no cedería a las presiones de los críticos, argumentando que su enfoque es buscar lo mejor para la ciudad, incluso si eso implica el uso de tecnología avanzada.

El alcalde Adams detalló que el Digidog, un robot de 32 kilogramos teledirigido, se utilizará en situaciones de riesgo extremo, como el secuestro de rehenes o la presencia de sospechosos atrincherados y armados dentro de un edificio. La lógica es simple y directa: “En lugar de enviar a la policía, se envía a Digidog”. Esto, según Adams, representa una “forma inteligente de utilizar buenas tecnologías” para proteger a los agentes humanos. Este segundo intento de implementación en Nueva York, aunque con un enfoque más definido en situaciones de alto riesgo, ha reavivado el debate sobre la privacidad, la vigilancia y el gasto público en tecnología policial.

Controversia y Preocupaciones: El Debate sobre los Derechos Civiles

La introducción de perros robóticos en la policía ha desatado un intenso debate entre las fuerzas del orden, los defensores de las libertades civiles y el público en general. La Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU) ha sido una de las voces más críticas y persistentes, exigiendo una mayor transparencia y regulación sobre el uso de estos dispositivos. Su principal preocupación es que la tecnología avanza a un ritmo mucho más rápido que la capacidad de las leyes y las normas sociales para adaptarse a ella, creando un vacío legal que podría ser explotado.

¿Cuál es el perro robótico utilizado por la policía?
El modelo "Spot" de Boston Dynamics fue el perro robótico utilizado por la policía. (Foto: Getty) La Policía Estatal de Massachusetts, en Estados Unidos, ha estado realizando pruebas con perros robóticos en compañía de algunos de sus agentes durante los últimos tres meses.

La ACLU ha planteado interrogantes fundamentales: ¿Para qué se utilizan exactamente estos robots? ¿Cómo se garantiza que no se emplearán para pisotear los derechos y libertades civiles de los ciudadanos? ¿Podrían estos robots exacerbar las injusticias raciales, especialmente en comunidades ya sobre-vigiladas? Y, quizás la pregunta más inquietante, ¿podrían estos robots ser armados en el futuro? Aunque Boston Dynamics ha declarado explícitamente en sus contratos de alquiler que Spot no debe usarse para “causar daños físicos ni intimidar a las personas”, la preocupación persiste, dado el historial de militarización de la policía y la rápida evolución de la tecnología.

Los críticos, como Ileana Méndez-Penate de Comunidades Unidas por la Reforma Policial, argumentan que la adquisición de estos “perros robot y otras tecnologías de lujo” representa un “gasto excesivo sin paliativos del presupuesto enormemente abultado de la policía de Nueva York”, mientras que los neoyorquinos enfrentan problemas básicos como el acceso a cupones de alimentos o el derecho a un abogado. Albert Fox Cahn, director ejecutivo del Proyecto de Supervisión de la Tecnología de Vigilancia, va más allá, afirmando que la policía de Nueva York está “convirtiendo mala ciencia ficción en una terrible actuación policial”, y que la ciudad merece “verdadera seguridad, no una imitación de RoboCop”. Estas críticas reflejan una profunda desconfianza en la priorización de la tecnología sobre las necesidades sociales básicas y el temor a una vigilancia intrusiva y deshumanizante.

Ventajas y Desafíos de la Tecnología Robótica Policial

La integración de robots como Spot y Digidog en las operaciones policiales presenta una serie de ventajas innegables, principalmente en lo que respecta a la seguridad del personal. Al desplegar un robot en situaciones de alto riesgo, se reduce significativamente la exposición de los agentes a peligros inminentes, como la presencia de explosivos, sustancias tóxicas, estructuras inestables o individuos armados. Los robots pueden proporcionar “conocimiento circunstancial” o conciencia situacional en tiempo real, transmitiendo imágenes y datos desde entornos que serían inaccesibles o demasiado peligrosos para los humanos. Esto permite a los comandantes tomar decisiones más informadas y estratégicas, minimizando riesgos y potencialmente salvando vidas.

Además de la seguridad, la eficiencia es otro factor. Los robots pueden realizar tareas repetitivas o de reconocimiento de manera más rápida y precisa en ciertos escenarios. Por ejemplo, la capacidad de Spot para abrir puertas y navegar por interiores de edificios, como se ha visto en videos, agiliza la evaluación de una situación antes de que el personal humano entre. Son herramientas que complementan las capacidades humanas, no que las reemplazan, al menos en la fase actual de su desarrollo y despliegue.

Sin embargo, los desafíos son igualmente significativos. El costo de adquisición y mantenimiento de estos robots es considerable, lo que genera preguntas sobre la asignación de recursos públicos. La percepción pública es un obstáculo importante; la imagen de un robot policial puede generar temor o la sensación de un estado de vigilancia opresivo, especialmente si no hay una comunicación clara sobre su uso y limitaciones. La falta de un marco legal y ético robusto a nivel federal y local es una preocupación constante. ¿Quién es responsable si un robot comete un error o causa daño? ¿Cómo se garantiza la privacidad de los ciudadanos cuando un robot equipado con cámaras y sensores opera en espacios públicos o privados? El equilibrio entre la innovación tecnológica para la seguridad y la protección de los derechos civiles sigue siendo un desafío fundamental que requiere un diálogo continuo entre legisladores, fuerzas del orden, empresas tecnológicas y la sociedad civil.

El Modelo de Alquiler: Control y Controversia

Un aspecto particular que distingue el despliegue de los perros robóticos de Boston Dynamics es su modelo de alquiler a las agencias policiales, en lugar de una venta directa. Boston Dynamics ha explicado que esta política les permite mantener un cierto control sobre cómo se utilizan sus robots. Según un portavoz de la compañía, los contratos de alquiler incluyen “cláusulas explícitas” que especifican que los robots no deben utilizarse para “causar daños físicos ni intimidar a las personas”. Esta medida busca mitigar las preocupaciones éticas y de reputación asociadas con el uso militar o excesivamente agresivo de su tecnología.

Desde la perspectiva de Boston Dynamics, el alquiler es una forma de asegurar que sus productos se utilicen de manera responsable y dentro de los límites éticos que la empresa considera aceptables. También les permite mantener un diálogo abierto con grupos defensores de los derechos humanos sobre la función adecuada que deberían tener los robots en la sociedad. Argumentan que las leyes existentes que gobiernan la tecnología utilizada por los servicios de emergencia ya cubren la mayoría de los usos que sus robots cumplen, sugiriendo que no se necesitan normativas completamente nuevas, sino una aplicación cuidadosa de las existentes.

Sin embargo, este modelo de alquiler no elimina todas las preocupaciones. Aunque la intención declarada de Boston Dynamics es el control, la realidad en el terreno puede ser diferente. ¿Qué sucede si una agencia policial viola los términos del contrato? ¿Es suficiente una cláusula contractual para prevenir el uso indebido de una tecnología tan potente? La ACLU y otros grupos activistas continúan abogando por regulaciones gubernamentales sólidas y transparencia pública, más allá de los acuerdos privados entre empresas y departamentos de policía. La autonomía de una empresa para dictar cómo se usa su tecnología por parte de una fuerza pública también plantea preguntas sobre la soberanía y la supervisión democrática.

¿Quién alquiló el primer perro policía robot?
Foto EFE El primer perro policía robot de la ciudad fue alquilado en 2020 por el predecesor de Adams, el ex alcalde Bill de Blasio, pero el contrato de la ciudad por el dispositivo fue interrumpido después de que sus detractores lo ridiculizaran como espeluznante y distópico.

Preguntas Frecuentes sobre los Perros Robóticos Policiales

¿Cuál es el modelo de perro robótico más conocido utilizado por la policía?

El modelo más conocido y ampliamente adoptado es Spot, creado por Boston Dynamics. Este robot es el que ha sido probado por la Policía Estatal de Massachusetts y el que ha regresado al servicio del Departamento de Policía de Nueva York bajo el apodo de “Digidog”.

¿Quién fabrica estos robots?

Los perros robóticos Spot y Digidog son fabricados por Boston Dynamics, una empresa estadounidense de ingeniería y robótica reconocida mundialmente por sus avanzados robots dinámicos.

¿Para qué se utilizan los perros robóticos en la policía?

Se utilizan principalmente como dispositivos móviles de observación remota para examinar lugares peligrosos o artefactos sospechosos sin poner en riesgo a los agentes humanos. Esto incluye su uso con brigadas antibombas, en situaciones de rehenes, o para reconocer edificios con sospechosos armados.

¿Pueden los perros robóticos llevar armas?

Según Boston Dynamics, los contratos de alquiler con las fuerzas policiales incluyen cláusulas explícitas que prohíben su uso para “causar daños físicos ni intimidar a las personas”. Por lo tanto, no están diseñados ni permitidos para portar armas, aunque esta es una de las principales preocupaciones de grupos como la ACLU.

¿Por qué las empresas alquilan los robots a la policía en lugar de venderlos?

Boston Dynamics alquila sus robots para mantener un control directo sobre cómo se utilizan. Esto les permite asegurar que sus dispositivos se empleen de manera ética y que no se desvíen hacia usos que puedan dañar su reputación o violar principios de derechos humanos.

¿Existen críticas al uso de estos robots por parte de la policía?

Sí, hay críticas significativas. Organizaciones como la ACLU y grupos de reforma policial han expresado preocupaciones sobre la falta de transparencia, el potencial de violar los derechos civiles y la privacidad, la posibilidad de exacerbar injusticias raciales, y el elevado costo de la tecnología en comparación con otras necesidades sociales. También hay temor a la militarización de la policía y a la imagen “distópica” que proyectan.

¿Qué beneficios aportan a la policía los perros robóticos?

Los principales beneficios incluyen la seguridad de los agentes al reducir su exposición a situaciones peligrosas y la capacidad de proporcionar conocimiento situacional en tiempo real, lo que permite una toma de decisiones más informada y estratégica en escenarios complejos.

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